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martes, 15 de octubre de 2019

Algunas consideraciones rituales sobre la Plancha de Trazar

Algunas consideraciones rituales sobre la Plancha de Trazar


Si deseamos tener siempre una fuente de reflexión simbólica, y por tanto de conocimiento, basta que recurramos al siempre inagotable manantial de nuestros rituales ricos en mensajes capaces de mostrarse con intensos y múltiples matices. Bien es cierto, que dicha propuesta de estudio ritual personalmente la concibo en la línea de aquellos perennes vehículos de vivencia simbólica que nacieron con el génesis de nuestra francmasonería especulativa, y no por una razón de estancamiento de la tradición, lo que supondría una contradicción en sí mismo en el fenómeno de transmisión, dado que ésta es vida y evolución, aunque debe estar al abrigo de mutilaciones o injertos varios fruto en ocasiones de derivas conceptuales ajenas al origen de nuestra Institución, así como también a salvo de prejuicios a la moda de corrientes de pensamiento radicalizadas e incapaces de abstraerse para ver en el símbolo su acepción más amplia.

Los arriba citados mensajes de cambio interno profundo, de elevación ética y moral, se mantienen expuestos de forma constante en todos los rituales de los Modernos, con independencia de la variopinta exteriorización formal propia de usos locales y de formas culturales al uso. Dicha grandeza referida a la atemporalidad de los rituales ha sido en ocasiones incomprendida por mentes pequeñas, confusas o manipuladas, calificando simpáticamente en ocasiones de “ritualócratas” a aquellos curadores, no de la forma, sino del fondo contenido ritual, aquel que hace posible que se abra la puerta de acceso que permite el tránsito de lo íntimo a lo grupal mediante el intercambio vivencial del conjunto de ideas simbólicas allí expuestas y contenidas. Así pues, cuando la mutación elimina el símbolo y el mensaje de origen, deja entonces de ser lo que fue, y deviene otra cosa, no sé si mejor o peor, pero distinta. Está en aquellos conocedores de dichas evoluciones y cambios, la responsabilidad de opinar y alertar si así se viere preciso, evitando que se dé gato por liebre y el pretender en contrapartida rescatar y recuperar los valores originales del Rito Moderno o Francés que lo fueron de la Orden cuando la Masonería carecía de adjetivos calificativos en sus prácticas rituales. Bien refiere sabiamente el Ritual Luquet de 1745 respecto al uso de la Razón que debemos reivindicar los Maestros, trazando y ejecutando nuestras acciones sin temor alguno a exteriorizarlas públicamente, cualidad extrapolable a la reivindicación que hacemos para el Rito Moderno y su buena práctica en cuanto a sus vehículos rituales.

A propósito de la riqueza de su contenido, abundemos un poco en este elemento simbólico para hoy propuesto: la Plancha de Trazar.

El Rito Moderno obvia y oportunamente vincula a la luz como símbolo del conocimiento, y concretamente a sus Tres Grandes Luces en sus distintas acepciones, directa, indirecta o articulada en Logia a través de la figura del Venerable. De modo también exquisito (magistral, diría yo) nos expone el símbolo/concepto de Joyas de la Logia que ya se nos muestra en una divulgación londinense de 1724[1] donde aparece el Diamante con toda su riqueza simbólica derivada que intentaremos analizar en otra ocasión.

Respecto a las Joyas de la Logia, diríamos que son los emblemas preciosos de gran valor Moral y Ético, el cómo, porqué y para qué de nuestra pertenencia a la Orden y de su finalidad en definitiva. Es este Tesoro el que, por regla general, los catecismos dividen en dos partes denominadas Joyas Móviles y Joyas Inmóviles, las cuales a su vez se nos presentan con una descripción material y, otra, con un significado simbólico y moral que es, en definitiva, su asociado íntimo al abrigo del cual cada masón debe interiorizar sus reflexiones oportunas y propias.

La descripción y desarrollo de la Joyas se nos aparece extensamente en los Rituales de Segundo Grado a lo largo del Siglo XVIII, un estadio que en sus orígenes fue terminal y culmen de la realización masónica que, posteriormente con la aparición del Grado de Maestro, cedió parte de su protagonismo originario al mismo, si bien mantuvo en los rituales posteriores a 1730[2] una riqueza amplia y un fuerte nivel de ejemplaridad en cuanto a la función misma de "enseñante" por parte del Compañero hacia los Aprendices, aspecto muy relegado en la actualidad y que ha hecho del Segundo Grado una etapa poco comprendida en toda su amplitud vivencial y responsabilidad inherente.

Así pues, si nos proponemos adentrar en lo que es la Plancha de Trazar, ese instrumento Magisterial solo puede ser comprendido en el conjunto acompañado del resto de Joyas Inmóviles, siendo éstas representación del Estado Humano, desde lo más burdo y grosero, hasta su opuesto, es decir, desde la Piedra Bruta, pasando por la Piedra Cúbica en Punta, hasta la Plancha de Trazar. Las Joyas Móviles, escuadra, nivel y perpendicular, corresponderían a las características de nuestras acciones, interacción y actitud espiritual en aras de transitar por los estados anteriores. No es menester, por tanto, llevar a cabo un gran esfuerzo de comprensión para llegar a entender que el instrumento Magisterial por excelencia representa un Modelo Público ejemplar en cuanto a sus acciones y con un uso pleno de Razón, Sabiduría y Virtud. Pero ¿qué implicación directa supone la anterior afirmación? ¿Dónde radica la pericia que debe tener todo Maestro para el uso preciso de esta Herramienta propia y que le define?

En primer lugar basarse en la realidad vital de un permanente estado de latencia y transición entre el Aprendiz, Compañero y Maestro, contenido en su experiencia y naturaleza humana, cual humilde plano utópico que se construye y destruye permanentemente, sin cesar, como consecuencia de la dualidad inherente a su misma esencia humana, y por consiguiente animal, un ser que aspira cognitiva y espiritualmente a elevarse hasta un modelo perfecto, pero al que solamente se aproxima de manera perfectible, con perseverancia y haciendo uso de otra herramienta esencial de aplicación individual y colectiva: el Amor.

Así, y solamente así, el Maestro se da cuenta que la cumbre del progreso iniciático no es otra cosa que vivir la realidad, una realidad plena y armónica que existe y habita en nuestro propio interior, en lo más profundo de nuestra Piedra: nuestro Diamante por exteriorizar.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º

lunes, 14 de octubre de 2019

Respuestas a contrasentidos históricos (y 5). Por Patrick Négrier

Respuestas a contrasentidos históricos (y 5). Por Patrick Négrier

Presentamos la última entrega del excelente trabajo del H.·. Patrick Négrier respondiendo a las afirmaciones planteadas en la publicación “Ordo ab Chao” del Supremo Consejo del REAA (vinculado a la GLF) del primer semestre de 2004, que hemos analizado estructuradas en cinco apartados puestos a consideración.

Tesis 5

"Si el primer Gran Maestro del que tenemos testimonio se remonta a 1728, no está probado que hubiera una Gran Logia constituida a esta fecha que revelara este evento. La organización de una administración de Gran Logia con correspondencia con las logias a partir de una secretaría y concesión de patentes es mucho más tardío, c.1755)” [8].

Respuesta

Los francmasones de Francia, quienes practicaban desde 1725 el rito del “Mot de Maçon” (Mason Word/MW) transmitido por los jacobitas y por la Gran Logia de Londres a las primeras logias francesas, hicieron traducir en 1735 las dos últimas partes de las Constituciones de 1723 de la Gran logia de Londres, a saber los "Deberes de un Francmasón" (de Jean-Théophile Désaguliers), que cristianizaron, así como los "Reglamentos Generales” (de George Payne). Esta primera traducción francesa de estas dos partes de las Constituciones de 1723 de la Gran Logia de Londres es titulada "Los Deberes encomendados a los masones libres". En esta traducción, los "Reglamentos Generales", se presentan textualmente como sigue:

"Reglamentos generales modelados sobre los dados por el muy alto y muy poderoso Príncipe Philippe duque de Wharton, Grand Maestro de las Logias del reino de Francia con los cambios que han sido hechos por el presente Gran Maestro Jacques Hector Macleane, caballero Baronnet de Escocia, y que han sido dados con el consentimiento de la Gran Logia en la gran asamblea llevada a cabo el 27 Xbre 1735, día de San Juan Evangelista para servir de reglas a todas las logias del susodicho reino [9]”.

Y la aprobación de este texto está firmada en estos términos muy precisos:

"Dado en París y sellado con los sellos de la Gran Logia el 27 Xbre día de San Juan Evangelista de 1736. Firmado: el conde Darnenwater, y más bajo por orden del T.R.G.M. el abad Moret, gran secretario” [10]

Se muestra así, por lo visto en este documento, que la institución federal denominada "Gran Logia" existía ya en 1735 (o sea, veinte años antes de la fecha 1755 dada por el autor de la tesis 5); que federaba "todas las logias del susodicho reino" sin excepción, tanto las logias jacobitas como las otras; y que esta institución federal llamada "Gran Logia" comportaba una Gran Secretaría ocupada en 1736 por el abad Moret.

Un último punto a notar a guisa de conclusión: resulta finalmente curioso que en este folleto de Ordo ab chao repleto de contrasentidos históricos y de simplificaciones al extremo lamentables para el discernimiento de lo verdadero y de lo falso, los autores pasan directamente de 1862 a 1930, dejando así un espacio falto de los enredos de la Gran Logia Simbólica Escocesa de 1894 con el sistema de los altos grados del REAA, momento sobre el cual Françoise Jupeau-Réquillard ha consagrado una obra honesta aparecida en Éditions du Rocher, 1998 : “La Gran Logia Simbólica Escocesa: 1880-1911 o Las Vanguardias masónicas”.

8 Cf. note 1, p. 24.
9 Patrick NEGRIER, Textes fondateurs de la Tradition maçonnique 1390-1760, Paris, Grasset 1995, p. 278.
10 bid., p. 291.

Traducción y revisión:
Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º

domingo, 13 de octubre de 2019

Respuestas a contrasentidos históricos (4). Por Patrick Négrier

Respuestas a contrasentidos históricos (4). Por Patrick Négrier


Continuamos con el trabajo del H.·. Patrick Négrier que nos ocupa en las últimas entradas.

Tesis 4

"La creación de la Gran Logia de Londres de 1717 es sólo la consecuencia del advenimiento de los especulativos en logias operativas en Inglaterra. En 1717, existía por lo menos una veintena de logias en Escocia de las cuales la más antigua reconocida, Kilwinning, es anterior a 1599, y que no se federaron como Gran Logia de Escocia hasta 1736. Existía antes de esta fecha un Gran Maestro heredero de la masonería y de las logias escocesas aunque no existiera entonces Gran Logia en la forma actual”. [5]

Respuesta

La denominación de Gran Logia designa una federación de Logias reunidas bajo una autoridad federal. Este sistema federal de Gran Logia empezó a existir, sin llevar dicho nombre, en Escocia en 1599 cuando en sus segundos Estatutos, el católico William Schaw nombró la logia calvinista de Kilwinning "cabeza", es decir Logia Madre del conjunto de las logias calvinistas de Ayrshire y de Renfrewshire [6]. Además, la federación escocesa de las logias calvinistas de Kilwinning (logia cuyo nombre se añadirá en señal de unidad al de cada una de las logias de su federación) rechazó firmar las dos cartas del católico Saint Clair (o Sinclair) de 1601 y de 1628. Las logias calvinistas de la federación de Kilwinning no dependían pues de los Sinclair, y sería por tanto falso hablar de los Sinclair como Grandes Maestros del conjunto de las logias escocesas, por la sencilla razón de que en el siglo XVII las logias calvinistas de la federación de Kilwinning rechazaban someterse y obedecer a un patrón católico. El profesor David Stevenson ha resumido los dos aspectos de esta discusión de este modo: "Kilwinning... posee una jurisdicción territorial mucho más vasta que cualquier otra logia de Escocia... William Schaw consintió... en reconocerla como poseedora de una autoridad que se extendía a una vasta zona de Escocia occidental...La logia... no aceptó ninguna de las dos cartas Saint Clair, manifestando un rechazo general en aceptar la autoridad... de los Sinclair de Roslin porque no querían confirmar la reinvindicación de la logia sobre su primacía” [7].

De todo esto se derivan dos puntos: en primer lugar que la federación de logias no fue una innovación de la Gran Logia de Londres de 1717 pues en 1599 la Logia Madre de Kilwinning federaba ya el conjunto de las logias calvinistas del oeste de Escocia; y luego que coexistieron en Escocia desde 1599 dos poderes masónicos distintos y rivales: por un lado las logias no calvinistas patrocinadas en primer lugar por el católico William Schaw y después por el católico Sinclair (logias que practicaban el rito anglicano de los Antiguos deberes), y por otra parte las logias calvinistas federadas por la Logia Madre de Kilwinning (federación que practicaba el rito originalmente calvinista del Mason Word–MW-).

Es falso pues hablar sin distinción de un "Gran Maestro de la masonería y de las logias escocesas.
Así que desde un punto de vista genealógico, si se debiera enlazar hoy el rito del MW a un tipo de organización de sociabilidad masónica, éste no sería al sistema del patrocinio a la Schaw o a la Sinclair que nos conduciría el MW, sino al sistema de la federación de logias tal y como lo materializó la federación de las logias calvinistas de Escocia por la Logia Madre de Kilwinning.

[5] Ibid., p. 21.
[6] David STEVENSON, Les Premiers francs-maçons, Bagnolet, Ivoire-clair 2000, p. 92.
[7] Ibid., p. 91.

Traducción y revisión:
Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º

sábado, 12 de octubre de 2019

Respuestas a contrasentidos históricos (3). Por Patrick Négrier

Respuestas a contrasentidos históricos (3). Por Patrick Négrier


Presentamos la tercera entrega en este blog -lo hemos dividio en las cinco tesis analizadas- del magnífico trabajo del H.·. Patrick Négrier respondiendo a lo planteado en la publicación “Ordo ab Chao” del Supremo Consejo del REAA (vinculado a la GLF) que venimos analizando, y aunque conscientes de que echará abajo algunos mitos preconcebidos, sin duda nos esclarecerá enormemente con la solidez de sus argumentos como es habitual en este autor.

Tesis 3

"La masonería escocesa y de los Ancients preexistía a la masonería de los Moderns, es decir a la reforma andersoniana de 1717... La masonería escocesa era practicada en Francia según los modelos traídos por los jacobitas y fue sólo secundariamente que la masonería de los Moderns fue practicada en el reino”[4].

Respuesta

La expresión "masonería escocesa " es muy vaga: ¿el autor se refiere a la masonería de las logias escocesas no calvinistas que, en la estela de los Estatutos del católico Schaw de 1598 y de las dos cartas de los católicos Sinclair, practicaban el rito anglicano de los Antiguos deberes operativos; o bien se refiere a las logias escocesas calvinistas que practicaban al rito escocés y calvinista del “Mot de Maçon” (Mason Word/MW)?

El hecho que el autor menciona de la importación en Francia de esta "masonería escocesas" indica que este autor tenía la intención de hablar del rito escocés del MW efectivamente importado tanto por los jacobita como por los miembros de la Gran Logia en Francia en 1725 desde Londres (sobre este doble origen de la masonería francesa, cf. los trabajos de Pierre Chevallier).

¿Pero donde habían sido recibidos estos jacobitas en el rito del MW? ¿En la Gran Logia ecléctica (no confesional) de Londres, o bien en una de las logias de Escocia que practicaban este rito? Entre 1710 y 1725, las logias escocesas que practicaban el rito del MW eran de dos tipos: habían por un lado las logias calvinistas federadas por la logia-madre calvinista de Kilwinning, y había por otro lado las logias episcopalianas (arminianas, es decir próximas a los católicos y anglicanos) como la logia de Dumfries que practicaba en efecto el rito de MW (poseemos dos rituales de MW de esta logia: el Dumfries n° 4 de 1710, y el ritual de 1727 divulgados en la Confesión de un masón). Los jacobitas siendo católicos solo habrían podido ser recibidos en logia en el rito de MW en dos marcos instituidos: o la Gran Logia ecléctica de Londres, que estaba abierta a todas las confesiones, o en una de las logias no calvinistas de Escocia, como la logia episcopaliana de Dumfries, que practicaba este rito.

Ya fuera que estos jacobitas hubieran sido recibidos en el rito de MW en la Gran Logia de Londres o en una logia escocesa episcopaliana como la de Dumfries no cambia en nada al hecho de que estos jacobitas, como practicantes del rito de MW, practicaban el mismo rito que la Gran Logia de Londres, lo que impide oponerlos a los Moderns y de asimilarlos o a los antiguos masones (quienes no practicaban el rito de MW sino el rito de los Antiguos deberes) o bien a los Antients (que aparecerán en 1751) añadiendo además que el primer ritual de MW de inspiración jacobita (ramsayano) que nos ha llegado (Le Sceau rompu, 1745) no contiene ninguna oración y está en eso estrictamente conforme a la versión del rito de MW practicado por la Gran Logia filosófica y no confesional de Londres.

Si es cierto que los jacobitas fueron los primeros en introducir en Francia el rito de MW, es falso por otra parte afirmar que la masonería de los jacobitas fue introducida antes que la masonería de los Modernos, por la buena y simple razón que de 1725 a 1745 estas dos masonerías hacían una sola y única, como los atestigua la comparación de “l’Ordre des francs-maçons trahi” de l’abbé Pérau (representando en 1745 el rito de MW transmitido por los miembros de la Gran Logia de Londres) con el ”Sceau rompu” (reflejo en este mismo año 1745 del ritual de MW practicado por los masones jacobitas de la corriente ramsayana).
[4] Ibid., p. 20.

Traducción y revisión:
Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º

viernes, 11 de octubre de 2019

Respuestas a contrasentidos históricos (2). Por Patrick Négrier

Respuestas a contrasentidos históricos (2). Por Patrick Négrier

Presentamos la segunda entrega del interesante y esclarecedor trabajo de Patrick Négrier aparecido el 7 de octubre de 2004 respondiendo a las tesis planteadas desde la publicación “Ordo ab Chao” del Supremo Consejo del REAA (vinculado a la GLF) del primer semestre de dicho año.

Tesis 2

"La aparición del sistema en treinta y tres grados no quiere por tanto decir que las prácticas rituales del rito de los primeros tres grados tal y como las utilizamos no sean anteriores a esta fecha. Las especificidades del rito: posición y función astronómica de los vigilantes, posiciones de las columnas, enunciación de las tres grandes Luces, circulación de la palabra - desde 1696 en Escocia - existencia de los diáconos, constituyen un cuerpo singular y una generalidad a lo que podríamos llamar la masonería de los Antiguos (en oposición a la masonería de los Modernos andersonianos) son muy antiguas. Gran número de estos elementos está presente en las fuentes escoceses pre-andersonianas. Se olvida por otra parte un poco demasiado rápido que estos elementos escoceses de los siglos XVI y XVII están todavía presentes en los rituales contemporáneos de la Gran Logia de Escocia. Se sabe igualmente que cuando la Gran Logia de los Antiguos se constituye en 1751, es entre otras cuestiones, como reacción a las innovaciones que los andersonianos habían introducido en la masonería. Si los “Antients” reprochan estos cambios, es porque precisamente las prácticas anteriores eran diferentes y aparentemente análogas a las que ellos mismos proponían”. [3]

Respuesta
La noción de un sistema del REAA en treinta y tres grados es contestable por dos razones: en primer lugar porque los catecismos alegóricos y simbólicos de los cuales el REAA tomó prestado algunos de sus materiales simbólicos, como la llave, los nombres de los tres homicidas de Hiram, los "quince", o incluso los "nueve") eran del rito del “Mot du Maçon” (Mason Word/MW) en tres grados y que dicho préstamo fue un hurto; y luego -insistimos- porque el rito que sirve de fundamento al REAA , el MW, solo comportaba en 1730 tres grados. Los grados añadidos por el REAA a los tres grados iniciales son ajenos al rito de MW y a la leyenda masónica de Hiram del tercer grado del rito de MW (Samuel PRICHARD, Masonry dissected 1730). Dicha leyenda era una simple alegoría de la Pasión/resurrección de Jesús y que en esta cualidad no podía ser continuada por leyendas complementarias (como las del REAA, tomando a Hiram al pie de la letra) cuya ruptura semiótica y semántica muestra un contrasentido.

Así, si el REAA pretende basarse en el rito en tres grados de MW teniendo la intención de completar sin razón este rito por leyendas que son simplemente apócrifas e incluso incoherentes con el sentido original de la leyenda de Hiram de 1730, ¿qué pensar sobre la afirmación según la cuál la posición y la función astronómica de los vigilantes, las posiciones de las columnas, la enunciación de las tres grandes Luces, y la circulación de la palabra desde 1696 en Escocia, serían especificidades del REAA ?

Estos elementos aparecieron en los primeros catecismos alegóricos y simbólicos del rito de MW entre 1696 y 1730: constituyen pues especificidades del MW y no del REAA, que no existía todavía puesto que los primeros rituales de altos grados son posteriores al MW fijado en sus tres grados en 1730.
Recordemos que el MW fue creado hacia 1637 por los masones calvinistas de la logia escocesa y calvinista de Kilwinning, se desarrolló entre 1696 (Edimburgo) y 1711 (Trinity College), antes de ser transmitido por Anderson en 1714 a los futuros creadores de la Gran Logia de Londres de 1717. El rito de MW fue importado desde Escocia a Irlanda (1711) e Inglaterra. En Inglaterra solo era practicado por la Gran Logia de Londres: las otras logias de Inglaterra, que se podrían con todo derecho llamar las antiguas logias operativas inglesas como las de York y de Chester, e incluso como la que publicó las Constituciones Roberts en 1722, practicaban el rito de los Antiguos deberes operativos ingleses. Los elementos constitutivos del rito de MW, tal y como las enumera el autor de la tesis 2, no pertenecían pues al rito de los antiguos masones operativos ingleses, los cuales practicaban el rito de los Antiguos deberes, sino al de la Gran Logia de Londres denominados Modernos, como lo atestiguan los dos rituales que nos quedan de esta obediencia. Además, estos elementos del rito MW no existían en el siglo XVI pues el primer testimonio histórico que poseemos sobre este rito fecha de 1637.

Finalmente ¿la Gran Logia de los Antiguos se constituyó en 1751 contra las innovaciones aportadas por la Gran Logia de Londres (Modernos)? Como veremos más adelante, los fundadores de la Gran Logia de los Antiguos practicaban el mismo rito que la Gran Logia de Londres (a saber el rito de MW), pero gran número de ellos, siendo católicos, reprochaba a esta última haber roto con la religiosidad de los Antiguos deberes operativos (lo que se explica visto la orientación filosófica y ecléctica, es decir no confesional, de la Gran Logia londinense) y fue una de las razones para que los masones irlandeses, la mayoría católicos, rompieran con la Gran Logia de Londres (cuyo rito practicaban) e integraron al MW las oraciones inspiradas de la religiosidad confesional de los Antiguos deberes operativos.

La Gran Logia de Londres innovó ontologizando el rito originalmente calvinista de MW y se dio como marco jurídico las Constituciones de 1723 que, abriendo las puertas de la logia a todos los practicantes de la religión natural (orto-praxis moral) sin consideración para las ortodoxias que quedaban sólo como opiniones individuales, rompía por este eclecticismo con la religiosidad confesional de los Antiguos deberes. Los fundadores de la Gran Logia de los Antiguos rechazaron la opción filosófica de la Gran Logia de Londres y prefirieron a la religión natural una religiosidad confesional inspirada de aquella de los Antiguos deberes operativos. No obstante, aunque la Gran Logia de los Antiguos tendió a inspirarse en el modelo religioso surtido por los Antiguos deberes no practicaba sin embargo su rito: practicaba una versión del rito de MW que era a su vez el de la Gran Logia de Londres, denominada de los Modernos.

3 Cf. note 1, p. 17-18.

Traducción y revisión:
Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º

jueves, 10 de octubre de 2019

Respuestas a contrasentidos históricos (1). Por Patrick Négrier

Respuestas a contrasentidos históricos (1). Por Patrick Négrier


El presente artículo no pretende en absoluto generar o alimentar una confrontación entre ritos ni mostrar las excelencias de unos sobre otros.

No obstante, como masones que intentamos buscar y conocer la verdad en distintos ámbitos, creemos necesario adentrarnos en la profundidad de algunos trabajos que desvelan falsas creencias o afirmaciones inexactas que han sido tomadas como ciertas con el paso de los años ya sea por desconocimiento o por intereses particulares.

A propósito del tema de la popular querella entre Antiguos y Modernos, brillantemente analizada como elemento de reflexión desde el Blog Rito Francés del H.·. Víctor Guerra, y también abordada en este espacio hace algunos meses atrás, así como en el Blog Ars Memoriae, acercamos un trabajo aparecido el 7 de octubre de 2004 de Patrick Négrier – como siempre sólido - como respuesta a una publicación del Supremo Consejo del REAA (vinculado a la GLF) pero cuyo contenido ilustra aspectos más generales que abarca, entre otros, el recurrente tema Antiguos vs Modernos. Esta publicación, presenta algunas tesis expuestas como afirmaciones en dicha revista a las que Négrier da respuesta de forma clara y diseccionada a los contrasentidos históricos de la misma. Tal vez la forma reiterativa y recurrente del autor en hacer reaparecer conceptos o argumentos pueda chocarnos un tanto en la redacción (estilo muy frecuente en sus obras) pero sin duda ayuda plenamente a remachar e impregnar en el lector el mensaje que quiere transmitir sin dejar ningún tipo de imprecisiones sobre el mismo, dejándolo meridianamente claro.

Iniciamos hoy la primera entrega.

RESPUESTAS A LOS CONTRASENTIDOS HISTÓRICOS DE UN NÚMERO DE LA REVISTA ORDO AB CHAO
por Patrick Négrier

La revista Ordo ab chao del Supremo consejo del REAA sito en el Nº 8 de la calle Puteaux en París publicó en el primer semestre 2004 un número titulado Doscientos años de defensa del rito escocés antiguo y aceptado, folleto que contiene algunas afirmaciones que debemos analizar aquí.

Tesis 1
"Así vimos a la Gran Logia Unida de Inglaterra y al Gran oriente de Francia hacer creer la idea de que la masonería especulativa habría nacido de la reforma de 1717 y que las Constituciones de Anderson serían la referencia común obligada de todos los masones del globo. Estas alegaciones reiteradas desde hace decenios creando un callejón sin salida sobre la masonería de los Antiguos (Escoceses de la Gran Logia de Escocia, Antiguos de la Gran Logia de Irlanda, masones del rito Escocés antiguo y aceptado) corren el riesgo de volverse verdades históricas para aquellas personas insuficientemente informadas » [1] 

Respuesta
Antes de afirmar algo, hace falta definir aquello de lo que se habla. ¿Qué se entiende por "masonería especulativa”? A lo largo de su primera historia la francmasonería, que aceptaba en logia a eruditos o anticuarios atraídos por el componente especulativo de sus Antiguos deberes o de su rito del ”Mot de Maçon” (Mason Word/la Palabra de Masón –en adelante MW-), ha poseído aspectos especulativos : la masonería de los Antiguos deberes operativos, de origen inglés antes de ser importados en Escocia (1390 -1722) narraba bajo forma de alegorías la historia legendaria del oficio de arquitectura ; la masonería operativa de transición en Escocia, nacida hacia1637, practicaba el rito de MW quien evocaba bajo forma de alegorías diversos elementos de la teología calvinista; y la Gran Logia de Londres nacida en 1717 de la federación de cuatro antiguas logias operativas practicaba el rito escocés de MW (del cual acabamos de ver el aspecto especulativo) que ella anglicanizó y luego ontologizó de 1723 a 1730 dándose un nuevo marco jurídico con las Constituciones de 1723, que rompieron con la religiosidad confesional de los Antiguos deberes limitando el punto común del conjunto de los miembros de la obediencia a la religión natural que trasciende todos los particularismos confesionales.

Si por "masonería especulativa" se entiende no a las Constituciones de 1723 sino al rito de MW, hay que recordar que este rito escocés y calvinista de MW fue transmitidos en 1714 (cf. la obra de Pierre Mereaux) por el pastor escocés y calvinista James Anderson (quien había sido recibido en el MW en la logia escocesa de Aberdeen que practicaba este rito desde por lo menos 1670) a los futuros fundadores de la Gran Logia de Londres (1717).

¿Cómo situar a los escoceses de la Gran Logia de Escocia, los Antiguos de la Gran Logia de Irlanda, y a los masones del rito Escocés antiguo y aceptado respecto a la noción de Antiguos y respecto al rito del MW quien fue anterior a la Gran Logia de Londres de 1717?

Los escoceses de la Gran Logia de Escocia: Ésta es una expresión quizás un poco vaga de la cual nos preguntamos si no podría designar por lo menos tres realidades distintas. A partir de 1637 en Escocia existieron dos tipos de masonería: la de las logias calvinistas que, en la estela de la logia-madre calvinista de Kilwinning, practicaban al rito escocés y calvinista de MW, y otra de las otras logias que, no siendo de confesión calvinista, seguían en la estela de las logias católicas reguladas por los Estatutos Schaw de 1598 y luego por las dos cartas Sinclair de 1601 y de 1628 practicando el rito anglicano prescrito por los Antiguos deberes operativos ingleses. Finalmente la Gran Logia de Escocia fundada en 1736 practicaba probablemente en esta fecha el rito de MW. Entre estos tres grupos masónicos, las logias escocesas que practicaron el rito de MW a partir de 1637 (rito que será ulteriormente en 1717 el de la Gran Logia de Londres denominada de los Modernos), estaban en reacción contra la tradición anglicana de los Antiguos deberes, y opuestos por consiguiente a las otras logias escocesas no calvinistas y fieles al rito anglicano de los Antiguos deberes. En cuanto a la Gran Logia de Escocia de 1736, si es cierto que practicaba el rito de MW, revela con ello un tipo de masonería que no era la de los Antiguos deberes sino por el contrario el de las logias escocesas que se habían adherido a partir de 1637 al rito de MW, un tipo de masonería que será también la de la gran Logia de Londres de 1717denominada de los Modernos.

La Gran Logia de los Antiguos fue fundada en 1751. Cécile Révauger escribe sobre este sujeto: "Los fundadores de esta Gran Logia, un gran número de ellos de origen irlandés, fueron iniciados en Irlanda, y... es erróneo hablar de un escisión de la Gran Logia original de los Modernos. Sencillamente estos masones recientemente inmigrados, no habiendo sido admitido en las logias inglesas, crearon sus propios talleres y luego su Gran logia” [2].

Así los fundadores de la Gran Logia de los Antiguos practicaban el mismo rito que la Gran Logia de Londres de 1717 en el sentido en que ambas practicaban una versión del rito de MW. Esto no tiene nada de asombroso pues ya en 1711 el Trinity College, ritual de MW, testimonia la introducción de este rito en Irlanda. Que la Gran Logia de los Antiguos practicaba el rito de MW se encuentra por lo demás confirmado en 1760 por los “Tres golpes distintos”, que es una divulgación londinense de un ritual de MW practicado por la Gran Logia denominada de los Antiguos. Puesto que la Gran Logia denominada de los Antiguos practicaba el rito de MW, no practicaba por tanto el rito de los Antiguos deberes, aunque tomó prestado a los Antiguos deberes las plegarias que introdujo en el rito del MW el cual en si mismo no comportaba ninguna oración. En tanto que practicaba una versión, acompañada por oraciones, del rito de MW igualmente practicado por la Gran Logia de Londres denominada de los Modernos, la Gran Logia de los Antiguos no puede en verdad ser denominada de los Antiguos sino sólo de los neo-antiguos, significando este calificativo de neo-antiguos que La Gran Logia de los Antients no practicaba el rito de los Antiguos deberes, lo que le hubiera merecido en verdad el titulo de antiguos, sino el rito de MW (practicado por la Gran Logia denominada de los Modernos) al cual agregó de las plegarias inspiradas de la tradición de los Antiguos deberes.

Finalmente la denominación de rito Escocés antiguo y aceptado (REAA) contiene dos calificativos (escocés, y antiguo) sobre lo cual necesitamos aquí precisar el contenido. Como lo muestra el hecho de que este rito pretende basarse en el rito en tres grados cuyo contenido atestigua a la vista de la documentación histórica que es una versión del rito de MW, el rito del REAA se presenta como un desarrollo aparente del rito escocés MW que en 1730 comportaba tres grados. El carácter escocés del REAA en sus pretendidos tres primeros grados no tiene pues ninguna relación con las logias escocesas del siglo XVII las cuales, no siendo calvinistas, se mantuvieron fieles al rito anglicano de los Antiguos deberes. Este carácter escocés del REAA en sus pretendidos tres primeros grados, inherente al origen escocés del rito de MW igualmente practicado por la Gran Logia de Londres, constituye pues un punto común al REAA (en sus pretendidos tres primeros grados) y al rito de la Gran Logia de Londres. En cuanto al calificativo de Antiguo en la expresión REAA, no puede hacer referencia al rito de los Antiguos deberes pues el REAA en su pretendidos tres primeros grados es un desarrollo del rito de MW igualmente practicado por la Gran Logia de Londres denominada de los Modernos. A lo sumo puede reconocerse que la presencia de plegarias en el REAA acerca este rito al de la Gran Logia de los Antients (neo-antiguos) que había integrado al rito de MW, practicado por ella y por los Modernos, plegarias conformemente con el rito de los Antiguos deberes.

[1] Ordo ab chao, Paris, Suprême conseil de France, 1er semestre 2004, p. 15..
[2] Cécile REVAUGER, art. « Ancients » dans Encyclopédie de la franc-maçonnerie sous la dir. d’Eric Saunier, Paris, Librairie générale française 2000, p. 28.

Traducción y revisión:
Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º

miércoles, 9 de octubre de 2019

El Caballero Rosacruz y el Rito Moderno

El Caballero Rosacruz y el Rito Moderno


La práctica y concepción del Rito Moderno o Francés en Brasil destaca por su espíritu filosófico y de reforma progresiva, racional. Es por ello que desde un punto de vista ritual y de reflexión permanente alrededor de dichos valores, los Hermanos del Gran Oriente del Brasil, y en especial del Supremo Conselho do Rito Moderno, se han esforzado para difundir pedagógicamente y hacer ver su adecuación a nuestro siglo, enarbolando la bandera de la nueva Masonería, esto es, la Masonería del tercer milenio, cuyo fruto de esta visión masónica aparece en un libro editado hace unos años por el "Supremo Conselho do Rito Moderno" y traducido al español por el Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”, con el visto bueno y una puesta al día del propio Supremo Conselho del Brasil.

Este fundamento filosófico inherente al Rito, les lleva a estar en las antípodas de otras visiones místicas e incluso religiosas, que resultan aún más contrastadas en los Altos Grados u Órdenes de Sabiduría.

Es por ello que presentamos un interesantísimo trabajo introductorio sobre el Grado de Caballero Rosacruz, IV Orden de Sabiduría del Rito Moderno, de la pluma del M.•. Il.•. H.•. Antonio Onías Neto, Soberano Gran Inspector General Honorario del Supremo Consejo del Rito Moderno, con sede en Brasil, (ya en el Or:. Eterno) y a quien quedaré por siempre vivamente agradecido por su ejemplo masónico y humano, así como por sus enseñanzas.

Debemos de entrada hacer notar desde el principio que el Grado de Caballero Rosacruz nada tiene que ver con la AMORC, o sea con la Orden Rosacruz o el Rosacrucianismo.

Entre las primeras veces que vemos este grado en la Masonería señalemos que nos aparece en el Rito de Heredom o de Perfección en 1765 en Francia, y oficializado en la regulación de 1784 que permanecerá en la estructura gradual de lo que posteriormente se conocerá como Rito Moderno o Francés.

El Grado de Caballero Rosacruz viene a coronar simbólicamente, desde nuestro ingreso en la Masonería, lo acontecido ya en la iniciación del grado 4, Iª Orden, que cita el reinicio de nuestros pasos en la Orden, la posterior destrucción del Templo, la pérdida de nuestros ideales, la pérdida de la palabra, hasta la reconstrucción del Templo, la búsqueda de la palabra perdida y su final reencuentro.

Las palabras que encontramos cuando somos iniciados, Libertad, Igualdad, Fraternidad, las vamos a hallar ahora en su más completo y total significado.

LIBERTAD, el símbolo del pensamiento humano. El cuerpo y el espíritu liberados de cualquier atadura.

¿Pero le basta al hombre solamente ser libre? ¿la libertad sin equilibrio no redundará en el libertinaje o en el abuso del más fuerte?

Sí.

Entonces, vamos a encontrar el nombre de su equilibrio: la IGUALDAD.

Vimos el avance que hicimos al encontrar el elemento, la palabra que impone la Justicia.

Con todo, fuimos más adelante cuando vimos la necesidad de unir las palabras anteriores. El hombre no impone la Justicia por ser caritativo, sino por la obligación de ser fraterno.

Encontramos entonces la tercera palabra: FRATERNIDAD.

En cuanto somos seres humanos, seres de origen único, tenemos que considerar a todos los semejantes como Hermanos, y como tales, el deber de ser solidarios. No por compasión, humillándose o exaltándose, sino por amor fraterno.

Veamos otros símbolos característicos del grado, tales como la Rosa y la Cruz Científica, que dan nombre al mismo.

¿Cuál es su significado?

La Rosa, símbolo de la discreción, de la pureza, del fuego.
La Cruz Científica, de brazos iguales, símbolo de la armonía, resultado del equilibrio entre los contrarios, y según algunos autores, símbolo del crisol donde flamea el fuego (la Rosa) que purifica.
En la Cruz vemos las iniciales de la Palabra Sagrada del grado.

¿Cuál es su significado?

Investigados todos sus posibles significados, resulta evidente, en la concepción del Rito Moderno, científico y racionalista, que debemos aceptar el “Indefesso Nisu Repellamus Ignorantiam”, que traducido es “con incansable esfuerzo repelemos (combatimos) la ignorancia”, menester al cual tenemos el deber de dedicarnos siempre. Podemos aún, dentro de nuestras concepciones, interpretar las iniciales anteriores como “Igne Natura Renovatur Integra”, que traducido resulta “la Naturaleza entera se renueva por el Fuego”, fuego este ya simbolizado por la Rosa.

Con esta interpretación volvemos al Triángulo Radiante, cuando en el Grado de Aprendiz lo interpretamos como “creación, destrucción (`por el fuego, ya sea físico o simbólico), reconstrucción”: así obra la Naturaleza en su movimiento constante y eterno.

Cualquier otra interpretación que se nos presente es tan solo para pesquisa de religiones u otros ritos.
Debemos recordar una vez más, que no tiene ninguna connotación religiosa, ya sea cristiana o de otra religión, en el Grado de caballero Rosacruz en el Rito Moderno. Del mismo modo que no tiene connotación judaica la utilización del Antiguo Testamento en los grados anteriores.

Otro símbolo importante en el Grado de caballero Rosacruz es el Pelícano.

En primer lugar es necesario deshacer el mito de que el pelícano se abre el pecho para alimentar a sus hijos con su propia sangre. Lo que la ave hace es presionar su buche con el pico para regurgitar el alimento para sus polluelos.

No obstante, la desmitificación de esta leyenda no elide el valor simbólico del sacrificio que debe proponerse el Masón para practicar sus obligaciones, para cumplir sus promesas, para seguir los ideales de la Sublime Orden.

Y es alcanzando el ápice de los estudios simbólicos y filosóficos que nuestros compromisos se tornan mayores.

El edificio social está desmoronado: reconstruyámoslo.

Otro ítem que merece atención en nuestro Rito es el la interpretación de la Signo de Orden o Signo del B. P. que, aunque lo parezca, no tiene contenido religioso.

La inmovilización de los brazos debe ser interpretada como la no necesidad de su uso, y el águila de alas abiertas formada por las manos, redunda en el símbolo del poder mental.

Al masón que alcanza el Grado de caballero Rosacruz se le hace innecesario el trabajo o el esfuerzo físico, puesto que llegando al máximo de su poder mental, con éste tiene condiciones de luchar para la solución de los problemas universales.

En cuanto al Signo de Reconocimiento, hecho con el índice, muestra nuestra preocupación y nuestro alcance de las cosas de la Tierra y del Universo.

No hay límite en la posibilidad de investigar en nuestra búsqueda de la Verdad. No hay dogmas como lidero.

Aún podríamos indagar y discutir mucho sobre este grado, aunque debemos prestar atención en no huir de los principios fundamentales del Rito

Traducción:
Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9

martes, 8 de octubre de 2019

Sobre la "imprecisa y manipulada" definición de los conceptos "escocés" y "escocismo"

Sobre la "imprecisa y manipulada" definición de los conceptos "escocés" y "escocismo".


La creación del Mason Word hacia 1637 por los masones calvinistas de la logia escocesa y calvinista de Kilwinning, nace como respuesta a la obligación impuesta por Schaw de practicar un arte de memoria. Esta logia, rechazando la continuidad de la práctica del rito de recepción prescrito por los Antiguos deberes anglicanos, opta por la forma de un catecismo simbólico, cuyo vocabulario está compuesto de imágenes conformemente a la tradición de las artes de memoria, pero unas imágenes verbales (metáforas, alegorías) debido en una parte a la confesión presbiteriana y por otra del carácter iconoclasta característico del calvinismo que forzó a dicha logia a esa sustitución de la imagen verbal en lugar de la imagen plástica. 

Puede resultar chocante cómo, aprovechando o dotándose de este instrumento ritual, la Gran Logia de Londres innovó ontologizando el rito originalmente calvinista del Mason Word y se dio como marco jurídico las Constituciones de 1723, abriendo las puertas de la logia a todos los practicantes de la religión natural (orto-praxis moral) sin consideración para las ortodoxias que quedaban sólo como opiniones individuales rompiendo por este eclecticismo con la religiosidad confesional de los Antiguos deberes, abriendo la puerta a los ateos teóricos y al deísmo.

Antes de proseguir, creo que se hace necesario para centrar el término “Escocés”, utilizado en el título de esta entrada, hacer un pequeño resumen de algunos aspectos fundamentales: desarrollado entre 1696 (Edimburgo) y 1711 (Trinity College), antes de ser transmitido por Anderson en 1714 a los futuros creadores de la Gran Logia de Londres de 1717, recordemos que el rito de Mason Word fue importado desde Escocia a Irlanda (1711) e Inglaterra. En Inglaterra solo era practicado por la Gran Logia de Londres: las otras logias de Inglaterra, que se podrían con todo derecho llamar las antiguas logias operativas inglesas como las de York y de Chester, e incluso como la que publicó las Constituciones Roberts en 1722, practicaban el rito de los Antiguos deberes operativos ingleses. Así, aunque algunos sigan ignorándolo, los fundadores de la Gran Logia de los Antiguos practicaban el mismo rito que la Gran Logia de Londres (a saber el rito de Mason Word), pero gran número de ellos, siendo católicos, reprochaba a esta última haber roto con la religiosidad de los Antiguos deberes operativos (lo que se explica visto la orientación filosófica y ecléctica, es decir no confesional, de la Gran Logia de Londres) y fue una de las razones para que los masones irlandeses, la mayoría católicos, rompieran con la Gran Logia de Londres (cuyo rito practicaban) e integraron al Mason Word las oraciones inspiradas de la religiosidad confesional de los Antiguos deberes operativos.
Los fundadores de la Gran Logia de los Antiguos rechazaron la opción filosófica de la Gran Logia de Londres y prefirieron a la religión natural, una religiosidad confesional inspirada de aquella de los Antiguos deberes operativos. No obstante, aunque la Gran Logia de los Antiguos tendió a inspirarse en el modelo religioso surtido por los Antiguos Deberes no practicaba sin embargo su rito: practicaba una versión del Mason Word.

Entre 1710 y 1725, las logias escocesas que practicaban el rito del Mason Word eran de dos tipos: habían por un lado las logias calvinistas federadas por la logia-madre calvinista de Kilwinning, y había por otro lado las logias episcopalianas (arminianas, es decir próximas a los católicos y anglicanos) como la logia de Dumfries que practicaba en efecto el rito de MW (poseemos dos rituales de MW de esta logia: el Dumfries n° 4 de 1710, y el ritual de 1727 divulgados en la Confesión de un masón). Los jacobitas siendo católicos solo habrían podido ser recibidos en logia en el rito de Mason Word en dos marcos instituidos: o la Gran Logia ecléctica de Londres, que estaba abierta a todas las confesiones, o en una de las logias no calvinistas de Escocia, como la logia episcopaliana de Dumfries, que practicaba este rito.

Por tanto, insistimos una vez más, la masonería introducida en la Europa continental era del tipo o forma de lo que se calificaría como “Modern”.

Los conceptos “Masonería Escocesa”, “Escocismo” o “Escocés”, son muy vagos y de imposible definición, salvo el de la particular génesis formal/ritual referida al Mason Word. En cuanto a las otras acepciones del término “escocés”, se abre un abanico de variables que en muchos casos han tergiversado la realidad original de la francmasonería (especulativa, por supuesto, y de la que somos únicamente herederos directos).

Cuando abordamos la figura de los Maestros Escoceses de los años 1740 en Francia que van a dar origen a la proliferación continental de sucesivos grados presentados como terminales en su momento (y sirve la posterior argumentación para los Scots Masters mencionados en algunas logias londinenses de los años 1730) y, consecuentemente, al nacimiento de lo que hoy conocemos como Altos Grados, se abre la veda que da entrada a las presupuestas prerrogativas y privilegios de un grupo de élite presentado apócrifamente como curador de la Orden y sus misterios, así como una puerta al sincretismo de lo más desordenado.

Curiosamente, cuando miramos estos primeros altos grados, como el “Maître Parfait”, donde la leyenda de Hiram no juega ningún rol particular, vemos que la Palabra final comunicada es precisamente la misma que la Palabra del grado de Maestro de toda la tradición Francesa. Como bien apunta Roger Dachez, esto nos podría hacer sugerir que se tratara de un antiguo grado (distinta forma) de Maestro.

Vemos por otra parte, sobre textos de 1725-26, un grado situado en tercera posición estructurado por 
los mismos secretos del grado de “Maestro de Logia” algunas décadas después, o como “Escocés de las 3 JJJ” o en la versión “Escocés de París” de 1745, poseyendo un contenido sustancialmente idéntico al de Maestro Instalado del de tradición inglesa de 1760. En esta línea de investigación, todo apunta a que los antiguos “Altos Grados” no lo fueron en realidad. Fueron alternativas del grado terminal, problema propuesto en los años 1720 en Inglaterra, y al cual la formación del grado de Maestro hirámico aportó una primera respuesta que finalmente adoptó la Gran Logia de Londres, pero cuyo proceso abrió diferentes vías paralelas de resolución que siguieron funcionando simultáneamente y que atravesaron también el Canal de la Mancha.

Estas originales semillas dieron múltiples y variados frutos en un abonado y diverso suelo continental (por ejemplo baste recordar la porosidad y permanente interrelación franco-belga). No nos extrañemos, por tanto de que el concepto “grados escoceses” cualificados a todos aquellos que se consideraban por encima – más sin razón que con ella- del Magisterio “estándar”, sean perfectamente aplicables a los Altos Grados codificados en el Rito Francés o Moderno llevado a cabo en los años 1780 y practicados por doquier con anterioridad. Véase su forma estructural “Modern” e incluso para aquellas pretendidas logias denominadas escocesas (Marsella, Aviñón o París) que también tenían tres primeros grados de tipo Moderno donde la originalidad diferencial en la estructura simbólico-ritual, era casi simplemente el tema de la ubicación del ternario SE-SO-NO y su asimilación con los pilares SFB, aunque fiel a su genética “Modern”, conservaba el ternario Sol, Luna, M de L como 3 GL.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9

lunes, 7 de octubre de 2019

Arqueología de los Altos Grados masónicos

Arqueología de los Altos Grados masónicos


Más allá de los 3 grados fundamentales heredados del “Mason Word”, del cual el Rito Moderno o Francés es su más fiel modelo ritual evolutivo tal cual se practicó, principalmente, según la regulación llevada a cabo por Roëttiers de Montaleau como ejemplo de cohesión y coherencia (así como de vigencia atemporal y potencial perennidad para su puesta en práctica), también es bueno estudiar los denominados Altos Grados (Grados de Sabiduría, Órdenes de Sabiduría) cuyos grados caballerescos, alquímicos y rosacruces (cuando existen en un rito) se remontan culturalmente (no necesariamente históricamente) a una herencia Rosacruz (1614-16) que es muy útil para estudiar y comprender, aunque nunca se debe confundir ni verbalmente, ni cultural o administrativamente Francmasonería (en 3 grados) y Caballería (Altos Grados).

Mucho se ha escrito y hablado de la relación de la masonería con las órdenes de caballería y el Temple, en concreto, creando fábulas parecidas a guiones de película de ciencia ficción-histórica, pero muy al gusto del público en general.

Es por ello que, dado este objeto de análisis cuasi inmortal, traigo un artículo escrito en abril de 2016 para Blog Maçonnique Hiram.be por Patrick Négrier, prestigioso filósofo e historiador masónico por todos conocido, con quien me honra mantener una fraternal amistad y aprender de sus amplios conocimientos e investigaciones. Este escrito de reflexión y análisis histórico, seguro que ayudará a poner cada cosa en su lugar preciso, aunque deje perplejo a más de uno tras el derribo argumentado de falsos mitos e incluso dejando en evidencia referenciales personajes legendarios.

Arqueología de los Altos Grados masónicos

1658: El contrato masónico de la Logia escocesa en Perth establece por primera vez el hecho histórico de la filiación institucional de la Logia Calvinista Presbiteriana de Perth a la Logia Escocesa y calvinista presbiteriana de Kilwinning, y en segundo lugar establece la filiación cultural de la Logia de Kilwinning (que practicó al menos desde 1637 el rito calvinista del Mason Word o Palabra de Masón, que se refería explícitamente al simbolismo del templo de Jerusalén construido por Salomón y descrito en I Reyes 6-7) al "templo de los templos", alusión al simbolismo del templo de Jerusalén, que en realidad sirvió como base para el rito del Mason Word (uso de las palabras Bo'az y Yakin) que practicaban entonces las logias presbiterianas calvinistas de Escocia, como las de Kilwinning y Perth.

1724: basándose en el Contrato de Perth, con la intención de burlarse de las logias escocesas presbiterianas que practicaban el Rito Calvinista de la Palabra de Mason que él llama un "vómito" (él usa en su texto un neologismo extraído a la vez del hebreo y del griego, Manaboleth, que significa "vómito"), el escritor panfletista irlandés y anglicano Jonathan Swift, profundamente hostil al calvinismo presbiteriano escocés, escribe su Carta de la Gran Maestra de las francmasonas a M Impresora de Harding donde, debido a la conexión cultural que enlazaba la Logia Kilwinning practicante del Rito de la Palabra Mason con el simbolismo del Templo de Jerusalén, menciona la Logia Kilwinning que él asocia, sin ninguna consideración a la verdad histórica, a la mención de los caballeros de San Juan de Jerusalén y Malta, sin que existiera la menor relación histórica entre la masonería aparecida en 1356 (Reglamento para los masones de Londres) y esa caballería, ni siquiera que hubiese la más mínima relación histórica entre las logias calvinistas presbiterianas de Escocia que practicaban el Rito de la Palabra de Masón y los caballeros católicos, sino porque las logias escocesas que practicaban el rito calvinista del Mason Word practicaban antes de 1637 el rito anglicano de los Antiguos deberes (como lo demostró el Profesor David Stevenson en Los Primeros Francmasones), un rito en el cual estas logias escocesas solían recibir a sus aprendices el día de San Juan de invierno.

Francia de 1736-1737: sin entender que la Carta Swift de 1724 era un simple panfleto carente de validez histórica (excepto por su referencia implícita al Contrato de Perth), el Francmasón y caballero católico Andrew Michael Ramsay tomó ingenuamente al pie de la letra su contenido y creyó que podía basarse en este escrito de Swift para proclamar ante los francmasones franceses (que en su mayoría eran católicos) la existencia de una filiación histórica entre la masonería y la caballería, una filiación que nunca existió.

Francia, años 1740: aparecen rituales masónicos de altos grados. Encontramos un eco de la existencia de estos altos grados en 1745 en L’Ordre des francs-maçons trahi de Gabriel-Louis Pérau. Algunos de estos rituales pretenden continuar la leyenda de Hiram y se refieren explícitamente a la caballería.

Patrick Négrier
Traducción autorizada por el autor y revisión:
Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º

domingo, 6 de octubre de 2019

El Gran Maestro marqués de Gages y las relaciones masónicas galo-belgas en el siglo XVIII (y 3)

El Gran Maestro marqués de Gages y las relaciones masónicas galo-belgas en el siglo XVIII (y 3)


El 22 de junio 1775, el Grand Orient concede patentes a la logia de los “Amigos la Justicia”, Oriente de Bruselas, y le confía la instalación a la “Parfaite Union”, Oriente de Valenciennes. El marqués de Gages protesta enseguida contra esta intrusión en el seno de su obediencia (14). La respuesta del Gran Oriente disimula mal la molestia de la obediencia parisina. El asunto corre peligro en efecto de dar argumentos a sus detractores que hacen generar añoranza por los tiempos de la Gran Logia de Francia donde las logias provinciales disponían de una autonomía real, eran consultadas antes de cualquier nueva constitución de un taller en el seno de un mismo Oriente (15):

Hemos reconocido en estas dos piezas el espíritu masónico y cordial que os ha siempre animado así como el del muy Respetable hermano marqués de Gages vuestro Gran Maestro pero no hemos podido ver sin dolor que ustedes ven como una empresa por nuestra parte sobre sus derechos, las constituciones dadas a la Logia de los amigos de la justicia en Bruselas, nosotros les rogamos apartar esta idea y estar persuadidos que muy lejos de haber tenido esta intención, nunca hemos tenido otros deseos que vivir con ustedes en la más estrecha amistad y ligar una correspondencia, que sólo puede ser muy agradable para nosotros en particular y muy ventajosa para el bien de la orden en general.
Es con esta visión y para el futuro, muy Respetables Hermanos, que establecimos una comisión al efecto para pensar en los medios de entablar una correspondencia general con los Grandes Orientes extranjeros, y preparar convenios y concordatos para fijar los derechos y los distritos de cada Gran Oriente, esta comisión debe sin cesar rendir cuenta de sus operaciones.

de La Lande (16) (17)

El marqués de Gages apoya en efecto su defensa en el texto de un primer tratado hecho en tiempos de la Gran Logia de Francia. Por tanto, este tratado que reconoce su autoridad y su autonomía, el Gran Oriente que, en el plano de las relaciones masónicas "internacionales", reivindica la herencia de la Gran Logia de Francia y los tratados firmados por ella, es tomado en falta. Los Parisinos responden que no tuvieron conocimiento del tratado, que los archivos de los años 1760 se han perdido.

¿La Comisión da pruebas aquí de mala fe? ¿Procura enmendarse de una equivocación incontestable? No podemos por supuesto descartarlo, pero otros ejemplos sacados de las mismas minutas prueban la evidencia de que no tiene a su disposición los expedientes abiertos durante los años 1760 y que logra sólo muy difícilmente concretar las iniciativas tomadas por sus predecesores en materia de relaciones internacionales. Solamente obtendrá por otra parte a duras penas y tarde la comunicación de una masa de archivos no clasificados a partir de los cuales le hará falta sin embargo recuperar las relaciones y las negociaciones interrumpidas desde varios años (18). Mientras tanto ésta invita al marqués de Gages a reproducir una copia de tratado; la cual cosa él hace (19).

La respuesta de los Parisinos es desconcertante. Ellos procuran manifiestamente ganar tiempo, pero dan pruebas sobre todo de su Incapacidad en tomar decisiones, y en concretar un proyecto ambicioso y hasta orgulloso – puesto que ellos no proponen nada salvo un "modelo" (sic) a otros cuerpos europeos (20)- de organización de la Europa masónica y de gestión de las relaciones interobedienciales.

Al Respetable Oriente Provincial de los Países Bajos austríacos

Muy Respetables Hermanos,

Hemos recibido la plancha que nos habéis hecho el favor de enviarnos, el 30º día del 3º mes de este año con una copia del concordato pasado entre vuestro respetable Oriente Provincial y la antigua Gran Logia de Francia.

Hemos remitido esta pieza y vuestra reclamación concerniente a la Logia de “los Amigos de la justicia” al Oriente de Bruselas, a la comisión nombrada para todo lo referente a los Grandes Orientes extranjeros; estos dos objetos serán examinados allí con la atención debida a unos hermanos a quienes amamos, y el informe será hecho en la asamblea general que se apresurará en daros la satisfacción más plena. Esperaremos el fin de este trabajo con una impaciencia tanto más viva, que nos halaga que fijará para siempre un acuerdo perfecto entre nuestros dos Orientes y que lazará entre ellos una Íntima correspondencia, tendremos frecuentes ocasiones de sacar provecho de vuestras luces y asegurar nuestro afecto de los Respetables hermanos tan dignos como ustedes de la estima y la amistad de los verdaderos Masones

Tassin (21).

La Comisión se separa por las vacaciones de verano. En septiembre, ella relanza al marqués de Gages para ponerle la misma pregunta: « ¿cual es la forma bajo la cual vuestra Respetable Gran Logia y cual es su régimen, si usted se reconoce dependiente de algún Grand Oriente extranjero (sobreentendido de la gran Logia de Inglaterra), o totalmente independiente? »(22). El expediente se interrumpe aquí. Pero la pregunta ya contiene la posición que adoptará el Gran Oriente respecto al marqués de Gages. Solamente se prohibirá constituir logias en los Países Bajos austríacos cuando una obediencia soberana en el conjunto de los territorios bajo la autoridad de la monarquía de los Habsbourg habrá sido erigida; la Gran Logia provincial depende de Londres, ella no puede pues pretender prohibir cualquier competencia a un poder masónico extranjero soberano.

La sola proximidad geográfica no explica la vigilancia del marqués de Gages. No hay que olvidar la visita que el gran maestro provincial devolvió a la “Saint-Jean d 'Écosse” de Marsella, es decir a la punta de lanza de la resistencia a la política centralizadora de la Gran Logia de Francia retomada y ampliada por Grand Orient.

Estigmatizada como refractaria a la autoridad del centro de la cadena de unión “Saint-Jean d'Écosse” rehusó hasta el Imperio renunciar a sus prerrogativas de logia-madre constituyendo sus hijas libremente a través del cosmos masónico, y movilizó su red de correspondencia para organizar la resistencia de los orientes periféricos a favor de un «orden masónico cosmopolita y libre» claramente amenazado por las pretensiones de una obediencia "nacional" (21). El Gran Oriente hasta prohibió a las logias de su correspondencia todo contacto con el taller rebelde bajo pena de destierro del cuerpo masónico. El marqués de Gages no ignoraba pues nada de la determinación de la obediencia parisina.

Más profundamente, y será nuestra conclusión, la oposición del marqués de Gages al principio innovador - pero se trata de las « peligrosas novedades» del siglo XVIII - de la Europa masónica organizada en cuerpos soberanos en las jurisdicciones definidas sobre bases profanas ilustra el afecto de los francmasones de las Luces a la profesión de fe cosmopolita de la Orden, al proyecto fundador de la República universal de los francmasones que se abstiene de toda intrusión en el campo político y tiene buena relación tanto con la sociedad de orden como con el reino de la cortesía y del buen gusto.

Notas:

(14) BNF, Cab mss, FM, FM' 118,f" 442 r".
(15) Lo que es paradójico, pero perfectamente revelador de la complejidad de las relaciones París-Provincias, si se imagina que Montmorency-Luxembourg se apoyó en las Logias de provincia y sus diputados para investir la obediencia.
(16) Se trata naturalmente del célebre astrónomo Jérôme de Lalande, venerable de la « Nef Sœurs », figura de primer plano del Grand Orient, entonces oficial honorario.
(17) BNF, Cab mss, FM, FM' 118, f"442 r".
(18) Años durante los cuales numerosas logias francesas periféricas, como ya se ha apuntado, y de francmasones extranjeros hasta entonces en la esfera de influencia masónica francesa, entre los cuales el marqués de Gages, habían operado una transferencia de legitimidad y de alivio en provecho de Londres.
(19)BNF, Cab mss, FM, FM' 118, f" 442, 23 octobre 1775.
(20) BNF, Cab mss, FM, FM ' 118, f" 447 r", plancha no fechada dirigida al Gran Oriente de Holanda.
(21) BNF, Cab mss, FM, FM' 118, f" 444 r", 21 Julio 1777
(22) BNF, Cab mss, FM, FM' 118, f" 445 r", 4 septiembre 1777.
(23) Pierre-Yves BEAUREPAIRE. " Le rayonnement et le recrutement étranger d'une loge maçonnique au service du négoce protestant • Sint-Jean d'Écosse à l'Orient de Marseille au XVIII Siècle », dans Revue Historique, CCXOIlI2, 1996- 1 , p. 263-288.

Pierre-Yves BEAUREPAIRE

Traducción y revisión:
Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º

sábado, 5 de octubre de 2019

El Gran Maestro marqués de Gages y las relaciones masónicas galo-belgas en el siglo XVIII (2)

El Gran Maestro marqués de Gages y las relaciones masónicas galo-belgas en el siglo XVIII (2)


De 1770 a 1785, el marqués de Gages constituye veintitrés Logias, lo que demuestra una actividad particularmente importante. Pero no hay que imaginar por eso al marqués de Gages en empleado-viajero de la francmasonería inglesa y su Gran Logia provincial en enlace de la francmasonería inglesa. Sería sin duda alguna desconocer el sentido que los grandes Maestros provinciales "ingleses" daban a sus patentes. A modo de los condados carolingios erigidos en principado, las Grandes Logias provinciales continúan poniendo de relieve de la obediencia londinense a las que están reconocen la «maternidad universal», pero en los hechos se alejan de la atracción del centro para existir de manera autónoma y despojar progresivamente la soberanía inglesa de sus atributos. Así es como el marqués de Gages no hace registrar una sola de sus veintitrés fundaciones por Londres, ni tampoco paga las tres Guineas por cada una de ellas, como lo había suscrito sin embargo la obligación. No tiene intención en contribuir al fondo de caridad de la Gran Logia de Inglaterra y ve con malos ojos la «charter of incorporación» que desean conseguir de la Corona de Inglaterra los dirigentes masónicos londinenses. Esta carta habría hecho de la Gran Logia un cuerpo público, reconocido por la Corona como miembro de derecho del establishment, en el primer sentido del término.

Los subsidios contados habrían permitido aliviar ciertamente un poco la carga financiera que representa la obra de Freemasons’ Hall, pero a los ojos del marqués de Gages, la Gran Logia, solicitando un reconocimiento oficial por la monarquía y no solamente padrinazgos ilustres y protecciones reales, emprendía la vía peligrosa de la salida del Templo y la entrada a la esfera pública, es decir en término político, lo que no dejaría de inquietar a los poderes continentales, ya sensibles a los escritos antimasónicos.

Interesado por la legitimidad masónica, como lo atestigua su petición en constituirse así como gran maestro provincial inglés, el marqués de Gages es celoso de sus prerrogativas y autonomía de las logias bajo su autoridad. Más que todo, teme alimentar los temores de las autoridades por una vinculación demasiado manifiesta a Londres. En estas condiciones, él solo podía alimentar prevenciones similares de cara a los proyectos del Gran Oriente de Francia y hacer suya la regla de oro de la diplomacia de las Provincias-Unidas de principios del XVII: Gallus amicus sed no vicinus. Entonces, el 23 octubre de 1775, la Comisión para los Grandes Orientes extranjeros del Grand Oriente de Francia anuncia al gran maestro de la Gran Logia Provincial de los Países Bajos austriacos, que ella trabaja «al efecto de pensar en los medios de enlazar una correspondencia general con los Grandes Orientes extranjeros, y preparar convenios y concordatos para fijar los derechos y los distritos de cada Grand Oriente, esta comisión debe necesariamente dar cuenta de sus operaciones » (10). Se trata de hecho de convencer a las Grandes Logias europeas en ratificar un tratado que divide Europa en cuerpos masónicos nacionales soberanos en la extensión de su territorio y gozando de la exclusividad de la correspondencia extranjera, de hacer santuarios los diferentes territorios masónicos, de prohibir a toda obediencia extranjera constituir allí nuevos talleres o conceder patentes a talleres autóctonos que se lo pidieran. El fin evidente es limitar la hegemonía de Londres a las Islas y a las posesiones coloniales británicas, impedir la huida de las logias periféricas del reino de Francia hacia Londres, Edimburgo o la Estricta Observancia Templaria alemana.

El Gran Oriente de Francia propone un modelo competidor al edificado por la Gran Logia de Inglaterra alrededor de Grandes Logias provinciales, dotados de una vasta autonomía interna, pero que reconocen el centro inglés como su madre tutelar, una clase de " Commonwealth masónico " más flexible que el modelo francés pero que no concede la misma preeminencia al principio “nacional”. En cambio, el Gran Oriente considera que mientras un Estado territorial no tiene obediencia nacional reconocida por sus hermanas europeas, todo cuerpo masónico soberano tiene el derecho de constituir allí libremente talleres:

«El Gran Oriente de Francia tendrá un jurisdicción primera entera y ejecutiva en su territorio, difundirá las luces por todas partes donde no haya Grand Oriente establecido, y reconocerá que todos los demás grandes orientes pueden hacerlo»(11).

París aplica en seguida esta regla sobre Nápoles y Polonia, respondiendo a las críticas inglesas que le acusan de mala fe, que actúa por celo masónico y que él se borrará desde la constitución de un cuerpo masónico soberano:

«el día en que habrá un Gran Oriente, ninguna obediencia podrá constituir allí logias» (12), lo que hará efectivamente en ambos casos citados.

Los Países Bajos austríacos son concernidos en primer lugar por la política del Gran Oriente de Francia como esta minuta de la Comisión para los Grandes Orientes extranjeros lo atestigua:

“Los Respetables hermanos comisarios habiendo seguidamente tomado conocimiento de los papeles concerniendo al Oriente Provincial delos Países Bajos austríacos, fueron de la opinión que debe serle escrito, que viendo la Gran Logia de los Países Bajos austríacos como Gran Oriente, el Gran Oriente de Francia está dispuesto a contratar con él un tratado recíproco del que envía los artículos pero que viendo esta Gran Logia como un Oriente particular dependiente de otro cualquier Gran Oriente y de un Gran Oriente con el cual el de Francia no tiene hecho tratado, este tratado no puede tratar de igual a igual y se reserva el derecho de librar constituciones y cartas de agregación a las Logias de los Países Bajos austriacos que recurrieran a él para seguir su régimen”.

París no reconoce los derechos de la Gran Logia provincial del marqués de Gages y niégase a corresponder en pie de igualdad con ella, ya que no es soberana y está vinculada a una autoridad superior y extranjera, la gran Logia de Inglaterra. Además, según la regla decretada por el Gran Oriente, los Países Bajos austriacos no constituyendo un Estado independiente, su Gran Logia provincial debe desaparecer en provecho de una obediencia austriaca, mediante la cual cubriría el conjunto de las posesiones de los Habsbourg, sin pantalla intermediaria. El Gran Oriente se felicitará por otra parte en 1786 de la fundación controvertida de una Gran Logia nacional de los países hereditarios austriacos y decidirá inmediatamente entrar en correspondencia con ella.(13) Mientras tanto París se autoriza, como en Nápoles o en Polonia, para constituir talleres en los Países Bajos austriacos, y pasa a los actos sin más esperar.

Notas:

(10) Bibliothèque Nationale de France, Cabinet des manuscrits, fonds maçonnique [par la suite,BNF, Cab mss, FM], FM' 118, f" 442 r", 23 octobre 1775
(11) BNF, Cab mss, FM, FM' 118, f" 408 r", 7 mars 1775.
(12) BNF, Cab mss, FM, FM' 33, procès-verbaux de la Chambre symbolique na 1 6407 et 16433.
(13) BNF, Cab mss, FM, FM' 118, ff" 459-460, 17 Juillet 1786

Pierre-Yves BEAUREPAIRE
Traducción y revisión:
Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º

viernes, 4 de octubre de 2019

El Gran Maestro marqués de Gages y las relaciones masónicas galo-belgas en el Siglo XVIII (1)

El Gran Maestro marqués de Gages y las relaciones masónicas galo-belgas en el Siglo XVIII (1)


Del libro editado en el 2000 por Alain Dierkens, dentro de la colección como volumen 11 de Problemas de historia de las Religiones por la Université libre de Bruxelles (Instituto de estudio de las religiones y de la laicidad) - Éditions de l'Université de Bruxelles, cuyo título es LE MARQUIS DE GAGES (1739-1787). LA FRANC-MAÇONNERIE DANS LES PAYS-BAS AUTRICHIENS, aproximamos a nuestros lectores con fines de estudio e investigación, un excelente trabajo incluido en dicha obra y que viene de la pluma del prestigioso historiador y especialista Pierre-Yves BEAUREPAIRE

El Gran Maestro marqués de Gages y las relaciones masónicas galo-belgas en el siglo XVIII

Hay que reconocer de entrada, que las relaciones masónicas galo-belgas son desconocidas por los historiadores franceses de la francmasonería del siglo XVIII que renuncian difícilmente a las delicias del galocentrismo y a la tesis de una «Europa francesa», defendida en su tiempo por Luis Réau (1). Se hace sin embargo urgente proceder a una necesaria puesta al día historiográfica y epistemológica, y tomar en cuenta la complejidad de los movimientos de apropiación y de las transferencias culturales que animan, enriquecen y a veces desgarran el espacio europeo del las Luces. El descubrimiento, hace unos meses, del libro de arquitectura de la poderosa logia de negociantes de Dunquerque, “Amistad y Fraternidad” (2), nos permitió emprender nuevos valores sobre el estudio de las redes de correspondencia y de amistad tejidas de una y otra parte de la frontera galo-belga, en el curso de lo que convino en lo sucesivo en llamarse la «mutación revolucionaria» de los años 1770-1830, con el fin de aprehender las modificaciones a la obra en el campo de la sociabilidad de Antiguo Régimen sin solución de continuidad de una parte y de otra de la secuencia revolucionaria. Hainaut, cuya vertiente francesa era relativamente mal conocida antes de los trabajos de Jocelyne

Bournonville (3), también proporciona un observatorio prometedor, al cual todavía hace falta añadir la creación por un núcleo de francmasones de Lille del colegio de los Philalèthes que, después de haber vacilado delante de la vía esotérica - a semejanza del régimen de los Philalèthes parisinos (4) - opta en definitiva por la vía académica a mediados de los años 1780 (5).

El colegio se vuelve naturalmente hacia los francmasones de los Países Bajos austríacos para dar cuerpo a su red de correspondencia. Cambiando de focal y de escala, la correspondencia de la logia la “Discreta Imperial”, Oriente de Alost (6), testimonia la inscripción de las relaciones masónicas gallo-belgas no sólo en un marco regional y fronterizo cuya riqueza no hay que subestimar, sino más allá en redes de relaciones y de solidaridad que estructura el espacio masónico europeo y dan cuerpo al proyecto de una «República universal de los francmasones» (7).

A partir de 1763, la “Discreta Imperial” tiene un sitio privilegiado en el cuadro de correspondencia de “Saint-Jean d’Écosse”, logia del gran negocio protestante y de la Cámara de comercio de Marsella que funda talleres sobre todo el contorno de la Cuenca Mediterránea antes de englobar en su área de expansión las Antillas y el Océano Índico. El marqués de Gages visitará por otra parte el templo de “Sait-Jean d’Écosse”, lo mismo que Philippe-Goswyn de Neny, hijo de Patrice-François de Neny, durante el invierno 1764-1765 (8). También reencontramos la “Discreta Imperial” sobre cuadros de la “Triple Unión”, Oriente de Reims, otro correspondiente asiduo de la logia de Marsella, lo que nos pone en presencia de una auténtica red (9).

Estas redes de correspondencia y de intercambio - de Visitantes, de rituales, de decoraciones, de objetos y de libros masónicos - constituyen el telón de foro "cultural" de relaciones que se anudan entre el marqués de Gages y las obediencias francesas: Gran Logia, luego Gran Oriente de Francia, y participan de una historia diplomática de la francmasonería europea entonces particularmente rica.

Las décadas 1760 y 1770 son en efecto marcadas por la gestación difícil del derecho masónico internacional con el tratado franco-inglés de 1765, el enfrentamiento entre dos modelos - francés e inglés - de organización del cuerpo masónico europeo, y la difícil emergencia de obediencias "nacionales", reivindicando un resorte jurisdiccional confundido con la soberanía de los Estados territoriales. Frontera porosa a las influencias masónicas francesa, británica y holandesa, propicia al sincretismo masónico, los Países Bajos austríacos cristalizan las apuestas por la construcción de la Europa masónica durante el último tercio del siglo XVIII, y constituyen una zona de contacto y de fricción entre las áreas de influencia inglesa y francesa, a semejanza del reino de Nápoles al sur del Continente. Gran maestro provincial "inglés", el marqués de Gages es claramente el objeto de una ofensiva de seducción, pero también de presiones cada vez más fuertes por parte del Gran Oriente de Francia, para que él firme a semejanza del Gran Oriente de Nápoles y de Polonia un tratado de amistad y adopte de este modo el modelo de organización del cuerpo masónico propuesto por París.

Simultáneamente, él debe convencer a sus hermanos y a las autoridades políticas de Bruselas y de Viena que su Gran Logia provincial tiene de inglesas sólo sus constituciones y que ella no constituye un enlace de influencia política y diplomática inglesa en los Países Bajos meridionales, en un momento en el que los soberanos suecos, prusianos o sardos se inquietan por las correspondencias extranjeras de sus logias y favorecen la erección de Grandes Logias nacionales que ellos apadrinan, incluso vigilan.

Las patentes de gran maestro provincial inglés para los Países Bajos austríacos del marqués de Gages datan de 1770. Deben ser cercanas a las peticiones emanadas de Orientes periféricos del reino de Francia, que se encuentras brutalmente aislados del centro parisino de la cadena de unión por la crisis y luego la puesta en sueños dela Gran Logia. “El Candor”, Oriente de Estrasburgo, “la Inglesa”, Oriente de Burdeos, e incluso”Saint-Jean d’Écosse”, Oriente de Marsella, después de haber estigmatizado disensiones internas en una obediencia que no faltaba por otra parte de embridar sus veleidades de autonomía con relación al centro y de hegemonía regional, se vuelven hacia la fuente de la legitimidad masónica, hacia el conservatorio de francmasonería primitiva: Inglaterra o a veces la Escocia - auténtico o mítico ya que las patentes masónicas, obras de falsarios son tan numerosas como las falsas cartas o títulos medievales-. Estas logias desean claramente una "reforma" de la francmasonería, que ellas identifican con un levantamiento de las barreras sociales que permitan el acceso al templo de los elegidos escogidos. Aspiran claramente a una reacción aristocrática, en un sentido etimológico del término, que algunas de ellas encontrarán luego, como en Lyon o Estrasburgo, en la Estricta Observancia Templaria germánica. Muy vinculado al conde de Clermont, gran maestro de la Gran Logia de Francia muerto en 1771, y a la nebulosa aristocrática de la francmasonería francesa en el tiempo en el que ésta dominaba la obediencia -ésta recuperará el control a partir de 1774 con la reforma aristocrática del administrador general del Gran Oriente de Francia, el duque de Montmorency-Luxembourg - el marqués de Gages está al corriente de la crisis abierta en el seno de la dirección parisina de la Gran Logia. Él se gira entonces hacia Londres.

Notas:

(1 )Louis RÉAU, L'Europe française au siècle des Lumières, Paris, Albin Michel, 1938, éd 1971 (L'évolution de l'humanité), 438 p.
(2) Je tiens ici à remercier chaleureusement le président de l'Institut d'études et de recherches maçonniques Septentrion qui m'a libéralement donné accès à cette source de première ordre
(3) Jocelyne BOURNONVILLE. Les francs-maçons, des Lumières à l'Empire : un exemple de sociabilité à Lille, Valenciennes et Dunkerque, 1733-1815, Paris, thèse de l’Ecole des Chartes, 1989
(4) On dispose désormais à leur sujet de la remarquable étude de Charles PORSET, Les Philalèthes et les Convents de Paris. Une politique de la folie, Paris, Honoré Champion, 1996, 776 p.
(5) Pierre-Yves BEAUREPAIRE. « Une école pour les sciences. Le collège des Philalèthes et la tentation académique des élites maçonniques lilloises à la fin de l'Ancien Régime », dans Revue du Nord, tome LXXXI, nº 332, 1999 (Les élites dans la France du Nord (XV-XX Siècle). Composition, pouvoirs et éthique sociale, études réunies par Philippe GUIGNET), P 723-744.
(6) Correspondance dont nous avons déjà exploité une partie des éléments dans L'Autre et le Frère. L 'Etranger et la Franc-maçonnerie en France au XVIII Siècle, Paris, Honoré Champion (Les dIx-huitièmes Siècles, 23), 872 p.
(7) Pierre-Yves BEAUREPAIRE. La République Universelle des francs-maçons. De Newton à
Metternich. Rennes, Ouest-France, 1 999 (De mémoire d'homme l'histoire), 2 1 0 p
(8) Phlhppe-Goswyn de Neny visita également les temples toulonnais, comme nous l'apprend une lettre à Marie-Caroline Murray étudiée par Bruno BERNARD : "J’ai passé quelque tems à Toulon, ou quelques lettres de recommandation, et la franche maçonnerie m'eurent bientôt nus en liaisonavec tout le corps de la marine » , imitant en cela de nombreux voyageurs hollandais ou scandinaves que nous avons rencontrés sur les registres d'architecture des loges toulonnaises, le temps d'une escale. Bruno BERNARD, "Amours et voyages : les pérégrinations méditerranéennes de Philippe-Goswyn de Neny et sa correspondance avec Marie-Caroline Murray », dans Nouvelles Annales Prince de Ligne, tome VII, 1992, P 196. En revanche, l'auteur Ignore la présence de Philippe-Goswyn sur les colonnes de Saint-Jean d'Ecosse, mentionnée par Jacques CHOISEZ (propriétaire des registres d'architecture de la loge marseillaise). La Respectable Loge de Saint-Jean d'Ecosse, mère loge écossaise à l'Orient de Marseille, entre 1762 et 1787, troisième édition multigraphiée, Bruxelles, chez l'auteur, 1987.
(9) Pierre-Yves BEAUREPAIRE, L 'Autre et le Frère . . , op. Cit , P 73.

Traducción y revisión:
Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º