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lunes, 21 de enero de 2019

El noviazgo de Inanna y Dumuzi

MITOLOGIA SUMERIA
El noviazgo de Inanna y Dumuzi

Por Samuel Noah Kramer y Diane Wolkstein

El hermano habló a su hermana menor.
El Dios del Sol, Utu, habló a Inanna, y dijo:
“Joven dama, el lino en su plenitud es bello.
Inanna, el grano brilla en el surco.
Yo lo cavaré por ti. Yo te lo traeré.
Una pieza de lino, grande o pequeña, siempre es necesaria.
Inanna, Yo te la traeré.”
“Hermano, cuando me traigas el lino, ¿quién me lo rastrillará?”
“Hermana, te lo traeré rastrillado.”
“Utu, cuando me lo traigas rastrillado, ¿quién me lo hilará?”
“Hermana, te lo traeré hilado.”
“Hermano, cuando me traigas el lino hilado, ¿quién me lo trenzará?
“Hermana, te lo traeré trenzado.”
“Utu, cuando me lo traigas trenzado,
¿Quién me lo urdirá?”
“Inanna, te lo traeré urdido.”
“Utu, cuando me lo traigas urdido,
¿Quién me lo tejerá?”
“Hermana, te lo traeré tejido.”
“Utu, Cuando me lo traigas tejido,
¿Quién me lo blanqueará?”
“Inanna, te lo traeré blanqueado.”
“Hermano, cuando me traigas mi sábana nupcial,
¿Quién yacerá conmigo?
Utu, ¿quién yacerá conmigo?”
“Hermana, tu novio yacerá contigo.
El que ha nacido de un útero fértil,
Y fue concebido sobre el trono sagrado,
¡Dumuzi, el pastor! Él yacerá contigo.”


Inanna habló:
“¡No, hermano!
El hombre de mi corazón trabaja con el azadón.
¡El labrador! ¡Él es el hombre de mi corazón!
Recolecta el grano en grandes montones.
Siempre trae el grano a mis almacenes.


Utu habló:
“Hermana, desposa al pastor.
¿Por qué no quieres?
Su crema es buena; su leche es buena.
Todo lo que toca brilla con resplandor.
Inanna, desposa a Dumuzi.
Tú que te adornas con el collar de ágatas de la fertilidad,
¿Por qué no quieres?
Dumuzi compartirá su rica crema contigo.
Tú que pretendes ser protectora del rey,
¿Por qué no quieres?”


Inanna habló:
“¡El pastor! ¡No me casaré con el pastor!
Sus ropas son burdas; su lana es áspera,
Desposaré al labrador.
El labrador cultiva el lino para mis vestidos.
El labrador cultiva cebada para mi mesa.”


Dumuzi habló:
“¿Por qué hablas del labrador?
¿Por qué lo mencionas?
Si te da harina negra,
Yo te daré lana negra.
Si te da harina blanca,
Yo te daré lana blanca.
Si él te da cerveza,
Yo te daré dulce leche.
Si él te da pan,
Yo te daré queso de miel.
Le puedo dar al labrador la crema,
La leche que me sobre.
¿Por qué mencionas al labrador?
¿Qué tiene él más que yo?


Inanna habló:
“Pastor, si no fuera por mi madre, Ningal, hubieras sido desterrado,
Si no fuera por mi abuela, Ningikuga, hubieras sido desterrado a las llanuras,
Si no fuera por mi padre, Nanna, no tendrías techo,
Si no fuera por mi hermano, Utu---“


Dumuzi habló:
“Inanna, no comiences un pleito.
Mi padre, Enki, es tan bueno como tu padre, Nanna.
Mi madre, Sirtur, es tan buena como tu madre, Ningal.
Mi hermana, Geshtinanna, es tan buena como la tuya.
Reina del palacio, hablemos de nuevo
Inanna, sentémonos a hablar juntos.
Yo soy tan bueno como Utu.
Enki es tan bueno como Nanna.
Sirtur es tan buena como Ningal.
Reina del palacio, hablemos nuevamente.
La palabra que hablaron
Era palabra de deseo.
Desde el inicio del pleito
Llegó el deseo a los amantes.
El pastor fue a la casa real con crema.
Dumuzi fue a la casa real con leche.
Ante la puerta, llamó:
“¡Abre la casa, mi dama, abre la casa!”
Inanna corrió hacia Ningal, la madre que la parió.
Ningal aconsejó a su hija, y dijo:
“Mi niña, el joven será tu padre.
Mi hija, el joven será tu madre.
Te tratará como a un padre.
Te cuidará como a una madre.
¡Abre la casa, mi dama, abre la casa!”
Inanna, a la orden de su madre,
Se bañó y se untó con aceite perfumado.
Cubrió su cuerpo con la blanca túnica real.
Preparó su dote.
Arregló sus preciosas cuentas de lapizlázuli alrededor de su cuello.
Tomó su sello en la mano.
Dumuzi aguardaba con esperanza.
Inanna le abrió la puerta.
Dentro de la casa ella brillaba ante él
Como la luz de la luna.
Dumuzi la miró con gozo.
Oprimió su cuello al de ella.
La besó.


Inanna habló:
“Lo que yo te diga,
deja que el cantor lo teja en un canto.
Lo que yo te diga,
Deja que fluya de oído a boca,
Deja que pase de viejo a joven:
Mi vulva, el cuerno,
La Barca Celestial,
Está plena de anhelo como la joven luna.
Mi tierra baldía yace estéril.
Y a mí, Inanna,
¿Quién arará mi vulva?
¿Quién labrará mi altiplano?
¿Quién surcará mi tierra húmeda?
Y a mí, la mujer joven,
¿Quién arará mi vulva?
¿Quién apostará los bueyes ahí?
¿Quién arará mi vulva?


Dumuzi respondió:
“Gran dama, el rey arará tu vulva.
Yo, Dumuzi el rey, araré tu vulva.”
Inanna:
“Entonces ara mi vulva, ¡hombre de mi corazón!
¡Ara mi vulva!”
En el regazo del rey se erguía el cedro ascendente.
Las plantas crecían altas a su lado.
Los granos crecían altos a su lado.
Exuberantes los jardines florecían.


Inanna cantó:
“ El ha retoñado; ha brotado;
Es lechuga plantada cerca del agua.
Él es a quien mi útero ama más.
Mi jardín bien aprovisionado de las llanuras,
Mi cebada que crece alta en su surco,
Mi manzano que carga frutos hasta su corona,
El es lechuga plantada cerca del agua.
Mi hombre de miel, mi hombre de miel que me endulza siempre.
Mi señor, el hombre de miel de los dioses,
El es a quien mi útero ama más
Su mano es miel, su pie es miel,
El me endulza siempre.
Mi ansioso e impetuoso acariciador del ombligo,
Mi acariciador de los suaves muslos,
El es a quien mi útero ama más.
El es lechuga plantada cerca del agua.


Dumuzi cantó:
“O dama, tu pecho es tu campo.
Inanna, tu pecho es tu campo.
Tu amplio pecho derrama plantas.
Tu amplio pecho derrama grano.
Las aguas fluyen de lo alto para tu sirviente.
El pan fluye de lo alto para tu sirviente.
Viértelo para mí, Inanna.
Beberé todo lo que me ofrezcas.”


Inanna cantó:
“Haz tu leche dulce y espesa, mi desposado.
Mi pastor, beberé tu leche fresca.
Toro salvaje, Dumuzi, haz tu leche dulce y espesa.
Beberé tu leche fresca.
Haz que la leche de cabra fluya en mi corral.
Llena mi mantequera sagrada con queso de miel.
Señor Dumuzi, beberé tu leche fresca.
Esposo mío, cuidaré mi corral para ti.
Cuidaré tu casa de la vida, tu almacén,
El paraje brillante y palpitante que deleita a Sumeria---
La morada que decide los destinos de la tierra,
La morada que da el aliento de vida al pueblo.
Vigilaré tu casa yo, la reina del palacio.”


Dumuzi dijo:
Hermana mía, iré contigo a mi jardín.
Inanna, iré contigo a mi jardín
Iré contigo a mi huerto.
Iré contigo a mi manzano.
Allí plantaré la dulce semilla, cubierta de miel.”


Inanna habló:
“Me trajo a su jardín.
Mi hermano, Dumuzi, me trajo a su jardín.
Paseé con él entre los árboles erguidos,
Me paré con él entre los árboles caídos,
Junto a un manzano me arrodillé como se debe.
Ante mi hermano que venía con cantos,
Que ascendió hacia mi desde las hojas del álamo,
Que vino a mí en el calor del mediodía.
Ante mi señor Dumuzi,
Vertí las plantas de mi vientre,
Puse las plantas
Vertí las plantas
Puse el grano
Vertí grano ante él.
Vertí grano de mi vientre.”


Inanna cantó:
“Anoche mientras yo, la reina, brillaba resplandeciente,
Anoche mientras yo, la Reina del Cielo, brillaba resplandeciente,
Mientras brillaba resplandeciente y danzaba,
Entonando alabanzas a la llegada de la noche---
Me conoció --- ¡él me conoció!
Mi señor Dumuzi me conoció.
Puso su mano en mi mano.
Oprimió su cuello contra el mío.
Mi alto sacerdote está pronto para la cintura sagrada.
Mi señor Dumuzi está pronto para la cintura sagrada.
Las plantas y las hierbas en su campo están maduras.
¡O Dumuzi! ¡Tu plenitud es mi deleite!”
¡Ella lo pedía, lo pedía, ella pedía el lecho!
Ella pedía el lecho que regocija el corazón.
Que endulza la cintura.
Ella pedía el lecho de la majestad,
De la realeza.


Inanna pidió el lecho:
“¡Que se prepare el lecho que regocija el corazón!
¡Que se prepare el lecho que endulza la cintura!
¡Que se prepare el lecho de los reyes!
¡Que se prepare el lecho de las reinas!
¡Que se prepare el lecho real!”
Inanna extendió la sábana nupcial a través de la cama.
Llamó al rey:
“¡El lecho está listo!”
Llamó a su desposado:
“¡El lecho espera!”
Él puso su Mano en la suya.
Él puso su mano en su corazón.
Dulce es el sueño de la mano con la mano.
Más dulce aún es el sueño de corazón a corazón.


Inanna habló:
“Me bañé para el toro salvaje,
Para el pastor Dumuzi,
Perfumé mis costados con ungüento,
Cubrí mi boca con ámbar de dulce olor,
Pinté mis ojos con kohl.
Él formó mi cintura con sus bellas manos,
El pastor Dumuzi llenó mi regazo con crema y leche,
Acarició mi vello púbico,
Regó mi matriz.
Puso sus manos sobre mi vulva sagrada,
Avivó mi estrecha barca con leche,
Me acarició sobre el lecho.
Ahora yo acariciaré a mi alto sacerdote sobre el lecho,
Acariciaré al fiel pastor Dumuzi,
Acariciaré su cintura, la pastoría de la tierra,
Le decretaré un dulce destino.”
La Reina del Cielo,
La heroína, más grande que su madre,
A quien Enki obsequió los me,
Inanna, la Primera Hija de la Luna,
Decretó el destino de Dumuzi:
“En batalla soy tu caudillo,
En combate soy el portador de tu armadura,
En la asamblea soy tu abogado,
En campaña soy tu inspiración.
Tu, el pastor elegido del recinto sagrado,
Tu, el rey, el fiel proveedor de Uruk
Tu, la luz del gran santuario de An,
De todas las maneras eres apto:
Para sostener tu cabeza alta bajo el encumbrado dosel,
Para sentarte en el trono de lapizlázuli,
Para cubrir tu cabeza con la corona sagrada,
Para vestir túnicas largas sobre tu cuerpo,
Para ceñirte con las vestiduras de la realeza,
Para portar el mazo y la espada,
Para guiar con puntería el arco largo y la flecha,
Para abrochar la vara y la honda a tu costado,
Para correr por las calles con el cetro sagrado en la mano,
Y las sandalias sagradas en tus pies,
Para cabriolar sobre el pecho sagrado como un becerro de lapizlázuli.
Tu, el corredor veloz, el pastor elegido,
De todas las maneras eres apto.
Que tu corazón goce largos días.
Aquéllo que An ha determinado para tí --- que no sea alterado.
Aquéllo que Enlil ha concedido --- que no sea alterado.
Eres el favorito de Ningal.
Eres preciado por Inanna.”
Ninshubur, la fiel sirviente del recinto sagrado de Uruk,


Condujo a Dumuzi hacia los dulces muslos de Inanna y habló:
“Mi reina, he aquí la elección de tu corazón,
El rey, tu amado desposado.
Que pase largos días en la dulzura de tus sagrados muslos.
Otórgale un reinado favorable y glorioso.
Concédele el trono real, firme en sus cimientos.
Concédele el cayado de los juicios de los pastores.
Concédele la corona permanente con la noble y radiante diadema.
Desde donde el sol asciende hasta donde el sol se oculta,
Del sur al norte,
Desde el mar superior hasta el mar inferior,
Desde la tierra del árbol huluppu hasta la tierra del cedro,
Que su cayado de pastor proteja toda Sumeria y Acadia.
Como labrador, que sus campos sean fértiles,
Como pastor, que sus rebaños se multipliquen,
Que bajo su reinado haya vegetación,
Que bajo su reinado haya riqueza de grano.
En las tierras pantanosas que haya peces y parloteo de aves,
En el cañaveral que los juncos jóvenes y los viejos crezcan altos,
En las llanuras que los árboles mashgur crezcan altos,
En los bosques que los venados y las cabras salvajes se multipliquen,
En los huertos que haya miel y vino,
En los jardines que la lechuga y el berro crezcan altos,
En el palacio que haya larga vida.
Que haya crecida en el Tigris y el Eufrates,
Que las plantas crezcan altas en sus riberas y llenen las vegas,
Que la Señora de la vegetación apile el grano en montones y cúmulos.
O mi Reina del Cielo y de la Tierra,
Reina de todo el universo,
Que él disfrute de largos días en la dulzura de tu cintura sagrada.”
El rey fue con la cabeza en alto hacia la cintura sagrada.
Fue con la cabeza en alto hacia la cintura de Inanna.
Fue hacia la reina con la cabeza en alto.
Abrió con amplitud sus brazos a la sacerdotisa sagrada del cielo.


Inanna dijo:
“Mi amado, deleite de mis ojos, ven a mí.
Nos regocijamos juntos.
Tomó su placer de mí.
Me trajo a su morada.
Me tendió en el lecho fragante de miel.
Mi dulce amor, que yace junto a mi corazón,
Con juegos de lengua, una por una,
Mi hermoso Dumuzi lo hizo cincuenta veces.
Ahora, mi dulce amor está saciado.
Ahora dice:
‘Libérame, mi hermana, libérame.
Serás la hija pequeña de mi padre.
Ven, mi amada hermana, debo ir al palacio.
Libérame.....’”


Inanna dijo:
“Mi portador de capullos, tu seducción fue dulce.
Mi portador de capullos en el manzanal,
Mi portador de fruta en el manzanal,
Dumuzi-abzu tu seducción fue dulce.
Mi intrépido,
Mi estatua sagrada,
Mi estatua ataviada con espada y diadema de lapizlázuli,
Qué dulce fue tu seducción...”


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domingo, 20 de enero de 2019

La creación de todas las aguas

MITOLOGIA
La creación de todas las aguas


Un gran rio rodeaba toda la Tierra como un poderoso abrazo, y humedecía toda la naturaleza, dándole vida y energía.
Era tan fecundo que las jóvenes de aquella remota edad del mundo bañábanse en sus aguas, antes de casarse, para poder engendrar muchos y muchos hijos.
No era un rio propiamente dicho, sino un principio de unidad. Era circular. Infinito. Fluía sobre sí mismo. Y todos los otros ríos, las fuentes –y hasta el mar-, nacían de su fuerte corriente.
El mismo había nacido de la amorosa unión entre Gaia (Tellus), la Tierra, y Urano (Caelus), el Cielo. Era uno de los Titanes: su nombre era Océano (en griego: Okeanós, palabra emparentada con oka: rápido).
Casose con la hermosa Tetis, su hermana, titania joven, sabia y muy alegre, que gustaba pasearse en un carro de marfil sobre las aguas, imperio de su marido.
Cuando Tetis recorría las áreas húmedas del planeta, los peces estaban de fiesta; nadaban alrededor de su carro, saltando fuera del agua para ver a la bella criatura.
Océano y su mujer tuvieron millares de hijos: tres mil ríos y tres mil Oceánidas, ninfas del mar, que se deslizan sobre las aguas con sus largas cabelleras coronadas de flores.
Un día, los Olímpicos, comandados por Zeus (Júpiter), se dividieron entre ellos el mundo luego de una sangrienta guerra que duró diez años, y a su término destronaron a los Titanes.
Océano perdió el imperio de las aguas, que paso a poseer a Poseidón (Neptuno), quien se convirtió en dios de los mares.
Pero los hombres, durante siglos, continuaron respetándolo y rindiéndole homenaje.

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sábado, 19 de enero de 2019

Inanna y el dios de la sabiduría

MITOLOGIA SUMERIA
Inanna y el dios de la sabiduría


Por Samuel Noah Kramer y Diane Wolkstein

Inanna colocó la shugurra, la corona de la llanura, sobre su cabeza.
Fue al corral, con el pastor de ovejas.
Se recargó contra un manzano.
Al recargarse contra el manzano, su vulva era maravillosa de contemplar.
Regocijándose, la joven mujer Inanna aplaudió.
Se dijo:
“Yo, la Reina del Cielo, he de visitar al Dios de la Sabiduría.
He de ir al Abzu, al lugar sagrado en Eridu.
He de honrar a Enki, el Dios de la Sabiduría, en Eridu.
He de pronunciar una plegaria en las profundas aguas dulces.”
Inanna partió sola.
Cuando llegó cerca del Abzu (lo profundo, altar sagrado)
Él, cuyos oídos están ampliamente abiertos,
Él, que conoce los me (los atributos de la civilización), las leyes sagradas del cielo y de la tierra,
Enki, el Dios de la Sabiduría, el que sabe todas las cosas,
Llamó a su sirviente, Isimud:
“Ven, mi sukkal (sirviente),
La joven está por entrar al Abzu.
Cuando Inanna entre al recinto sagrado
Dale pastel de mantequilla para que coma
Vierte agua fría para refrescar su corazón.
Ofrécele cerveza ante la estatua del león.
Trátala como a un igual.
Saluda a Inanna en la mesa sagrada, en la mesa celestial.”
Isimud obedeció las palabras de Enki.
Cuando Inanna entró en el Abzu,
Le dio pastel de mantequilla para comer.
Vertió agua fría para que bebiera.
Le ofreció cerveza ante la estatua del león.
La trató con respeto.
Saludó a Inanna en la mesa sagrada, en la mesa celestial.
Enki e Inanna bebieron cerveza juntos.
Juntos bebieron más cerveza.
Juntos bebieron más y más cerveza.
Con sus vasos de bronce llenos hasta desbordarse,
Con los vasos de Urash, Madre de la Tierra,
Brindaron uno por la otra, se desafiaron uno a la otra.
Enki, intoxicado por la bebida, brindó por Inanna:
“¡En nombre de mi poder! ¡En nombre de mi altar sagrado!
Daré a mi hija Inanna
¡El alto sacerdocio! ¡La Divinidad!
¡La corona noble y permanente! ¡El trono de la realeza!
Inanna respondió:
“¡Los acepto!”
Enki levantó su copa y brindó por Inanna una segunda vez:
“¡En nombre de mi poder! ¡En nombre de mi recinto sagrado!
Daré a mi hija Inanna
¡La Verdad!
¡El descenso al inframundo! ¡El ascenso del inframundo!
¡El arte de hacer el amor! ¡El beso del falo!
Inanna respondió:
“¡Los acepto!”
Enki levantó su copa y brindó por Inanna una tercera vez:
“¡En nombre de mi poder! ¡En nombre de mi recinto sagrado!
Daré a mi hija Inanna
¡El sacerdocio sagrado del cielo!
¡La exaltación de las lamentaciones! ¡El regocijo del corazón!
¡La capacidad de juzgar! ¡La toma de decisiones!”
Inanna respondió:
“Los acepto”
(Catorce veces Enki levantó su copa por Inanna.
Catorce veces le ofreció a su hija cinco me, seis me, siete me.
Catorce veces Inanna aceptó los me sagrados.)
Entonces Inanna, de acuerdo con su padre,
Confirmó los me que Enki le había dado:
“Mi padre me ha dado los me:
Me ha dado el alto sacerdocio
la divinidad.
la corona noble y permanente.
el trono de la realeza.
Me ha dado el noble cetro.
el bastón de mando.
el patrón sagrado para medir y la línea.
el alto trono.
el pastoreo.
la majestad.
Me ha dado la princesa sacerdotisa.
la divina reina sacerdotisa.
el sacerdote de los encantamientos.
al sacerdote noble.
al sacerdote de las libaciones.
Me ha dado la verdad.
el descenso al inframundo.
el ascenso del inframundo
la Kurgarra (plañidera profesional).
Me ha dado la daga y la espada.
la vestimenta negra.
la vestimenta colorida.
la desatadura del cabello.
la atadura del cabello.
Me ha dado la norma.
el carcaj.
el arte de hacer el amor.
el beso del falo.
el arte de la prostitución.
el arte de favorecer.
Me ha dado el arte de la lengua honesta.
el arte de la lengua calumniante.
el arte de adornar el lenguaje.
a la prostituta de culto.
la taberna sagrada.
Me ha dado el altar sagrado.
la sagrada sacerdotisa celestial.
el resonante instrumento musical.
el arte del canto.
el arte del dignatario.
Me ha dado el arte del héroe.
el arte del poder.
el arte de la traición.
el arte de la integridad.
el saquear ciudades.
la exaltación de las lamentaciones.
el regocijo del corazón.
Me ha dado el engaño.
la tierra rebelde.
el arte de la benevolencia.
el viaje.
la morada segura.
Me ha dado el oficio del carpintero.
el oficio del calderero de cobre.
el oficio del escriba.
el oficio del herrero.
el oficio del talabartero.
el oficio del batanero.
el oficio del constructor.
el oficio del tejedor de juncos.
Me ha dado el oído perceptivo.
el poder de la atención.
los ritos sagrados de purificación.
el corral de forraje.
el apilar de los carbones calientes.
el redil.
el miedo.
la consternación.
la congoja.
Me ha dado al león, de amarga dentadura.
el encendido del fuego.
el apagar el fuego.
el brazo fatigado.
la familia allegada.
la procreación.
Me ha dado el enardecer la contienda.
la prudencia.
el consuelo del corazón.
la capacidad de juzgar.
la toma de decisiones.”
(Aun tambaleándose por la bebida) Enki habló a su sirviente Isimud:
“Mi sukkal, Isimud-------
La joven --- está por partir--- hacia Uruk.
Es mi deseo que llegue a su ciudad --- sin peligro.”
Inanna reunió todos los me.
Los me fueron colocados en la Barca Celestial.
El Barco Celestial, con los me sagrados, se alejó del muelle.
Cuando la cerveza salió de quien la bebió,
Cuando la cerveza salió del Padre Enki,
Cuando la cerveza salió del gran Dios de la Sabiduría,
Enki observó el Abzu.
Los ojos del Rey del Abzu examinaron a Eridu.
El Rey Enki observó a Eridu y llamó a su sirviente Isimud, diciendo:
“Mi sukkal, Isimud----“
“Mi rey, Enki, Estoy a tu servicio”
“¿El alto sacerdocio? ¿La Divinidad?
¿La corona noble y permanente?
¿Dónde están?”
“Mi rey las ha cedido a su hija.”
“¿El arte del héroe? ¿El arte del poder?
¿La traición? ¿El engaño?
¿Dónde están?”
“Mi rey los ha cedido a su hija”.
“¿El oído perceptivo? ¿El poder de la atención?
¿La toma de decisiones?
¿Dónde están?”
“Mi rey los ha cedido a su hija”.
(Catorce veces preguntó Enki a su sirviente Isimud;
Catorce veces Isimud respondió, diciendo:
“Mi rey los ha dado a su hija.
Mi rey ha dado todos los me a su hija Inanna.”)
Entonces Enki habló, y dijo:
“Isimud, ¿Dónde está ahora la Barca Celestial con los me sagrados?”
“La barca celestial está (a un embarcadero de distancia de Eridu).”
“¡Ve! Llévate a las criaturas enkum (espíritus protectores creados por Enki y colocados bajo los cimientos de Eridu).
Haz que devuelvan la Barca Celestial a Eridu!”
Isimud le dijo a Inanna:
“Mi reina, tu padre me ha enviado a ti.
La palabras de tu padre son palabras de majestad.
No deben ser desobedecidas.”
Inanna respondió:
“¿Qué ha dicho mi padre?
¿Qué ha agregado Enki?
¿Cuáles son sus palabras de majestad que no deben ser desobedecidas?”
Isimud dijo:
“Mi rey ha dicho:
‘Deja que Inanna avance hacia Uruk;
Tráeme la Barca Celestial con los me sagrados de vuelta a Eridu.’ ”
Inanna lloró:
“¡Mi padre ha cambiado su palabra!
¡Ha violado su voto – ha roto su promesa!
¡Me habló mi padre con engaños!
Con dolo declaró:
‘¡En nombre de mi poder! ¡En nombre de mi recinto sagrado!’
¡Te ha enviado a mi con engaños!”
Apenas había dicho Inanna estas palabras, cuando las criaturas enkum se apoderaron de la Barca Celestial.
Inanna llamó a su sirvienta Ninshubur, diciendo:
“¡Ven, Ninshubur, tu fuiste una vez Reina del Oriente;
Ahora eres la fiel sirvienta del recinto sagrado de Uruk.
El agua no ha tocado tu mano,
El agua no ha tocado tu pie.
Sukkal mía que me aconseja sabiamente,
Guerrera que lucha a mi lado,
Salva la Barca Celestial con los me sagrados!”
(Ninshubur tajó el aire con su mano.
Profirió un grito que destrozó la tierra.)
Las criaturas enkum fueron expulsadas de vuelta a Eridu.
Entonces Enki llama a su sirviente Isimud por segunda vez, diciendo:
“ Mi sukkal, Isimud----“
“Mi rey, Enki, estoy para servirte”
“¿Dónde está la Barca Celestial ahora?”
“Está (a dos embarcaderos de Eridu).”
“¡Ve! Lleva cincuenta gigantes uru,
Que ellos se lleven la Barca Celestial”.
Los cincuenta gigantes voladores uru se apropiaron de la Barca Celestial.
Pero Ninshubur la rescató para Inanna.
Enki llama a su sirviente Isimud por tercera vez, y dice:
“Mi sukkal, Isimud--- “
“Mi rey, Enki, estoy para servirte”
“¿Dónde está la Barca Celestial ahora?”
“Acaba de llegar a Dulma”.
“¡Rápido! Toma los cincuenta monstruos lahama (dragones)
Haz que traigan la Barca Celestial.”
Los cincuenta monstruos lahama se apoderaron de la Barca Celestial.
Pero Ninshubur rescató la Barca para Inanna.
La cuarta vez Enki envió a los kugalgal, los del sonido penetrante.
La quinta Enki mandó a los enunun
Pero siempre Ninshubur rescataba la barca para Inanna.
Enki llamó a su sirviente Isimud por sexta vez, y dijo:
“ Mi sukkal, Isimud—“.
“Mi rey Enki, estoy a tu servicio.”
“¿Dónde está la Barca Celestial ahora?”
“Está por entrar a Uruk.”
“¡Rápido! Toma a los guardianes del canal Iturungal,
Haz que traigan la Barca Celestial.”
Isimud y los guardianes del canal Iturungal se apropiaron de la Barca Celestial,
Pero Ninshubur rescató la Barca para Inanna.
Entonces Ninshubur dijo a Inanna:
“Mi reina, cuando la Barca Celestial
Entre por el portal Nigulla a Uruk,
Haz que el agua fluya sobre nuestra ciudad;
Haz que los barcos de aguas profundas surquen con velocidad nuestros
canales.”
Inanna respondió a Ninshubur:
“El día que la Barca Celestial
Entre por el portal Nigulla a Uruk,
Haz que el agua profunda anegue las calles;
Y fluya sobre las veredas.
Haz que los ancianos den su consejo,
Las ancianas ofrezcan su consuelo del corazón.
Los jóvenes muestren el poder de sus armas;
Y que los niños pequeños rían y canten.
¡Haz que todo Uruk esté de fiesta!
Que con cánticos el alto sacerdote salude a la Barca Celestial.
Y profiera plegarias grandiosas.
Haz que el rey mate bueyes y borregos.
Que escancie cerveza en la copa.
Que resuenen el tambor y el pandero.
Que se toque la dulce música del tigi.
Que todos los confines proclamen mi noble nombre.
Y que mi gente cante mis alabanzas.
Y así fue,
El día que la Barca Celestial entró por el portal Nigulla a Uruk;
Las aguas profundas anegaron las calles;
Las aguas profundas fluyeron sobre las veredas.
La Barca Celestial llegó a puerto en el altar sagrado de Uruk;
La Barca Celestial llegó a puerto en la morada sagrada de Inanna.
Entonces Enki llamó a su sirviente Isimud por séptima vez, y dijo:
“Mi sukkal, Isimud---“
“Mi rey, Enki, estoy a tu servicio”
“¿Dónde está la Barca Celestial ahora?”
“La Barca Celestial está en el Muelle Blanco”
“¡Ve! Se maravillan de ella en el Muelle Blanco.
La reina ha despertado admiración en el Muelle Blanco.
Inanna maravilla con sus portentos en el Muelle Blanco por la Barca Celestial.”
Los me sagrados fueron descargados.
Mientras los me que Inanna recibió de Enki eran descargados,
Eran anunciados y presentados al pueblo de Sumeria.
Entonces más me aparecieron, más me de los que Enki había dado a Inanna.
Y estos, eran anunciados también,
Y estos, eran presentados también a la gente de Uruk:
“Inanna trajo los me:
El colocar la vestidura sobre el piso.
El halago.
El arte de las mujeres.
La ejecución perfecta de los me.
Los tambores tigi y lilis.
Los panderos ub-, meze-, y ala-....”
Inanna habló y dijo:
“Donde la Barca Celestial llegó a puerto,
Ese lugar será llamado el Muelle Blanco.
Donde los me sagrados fueron presentados,
Lo nombro el Muelle Lapislázuli”.
Entonces Enki habló a Inanna, y dijo:
“¡En nombre de mi poder! ¡En nombre de mi recinto sagrado!
Que los me que llevaste contigo permanezcan en el recinto sagrado de tu ciudad.
Que el alto sacerdote pase en cánticos sus días.
Que los ciudadanos de tu ciudad prosperen,
Que los niños de Uruk se regocijen.
El pueblo de Uruk es aliado del pueblo de Eridu.
Que la ciudad de Uruk sea restaurada a su gran posición.

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viernes, 18 de enero de 2019

Hércules mata al águila y libera al gran creador

MITOLOGIA
Hércules mata al águila y libera al gran creador


Durante treinta largos años la boca del hijo de Japeto profirió, continuamente, palabras de desafío a Júpiter. Mientras el águila enorme le torturaba el hígado, Prometeo, con su sarcasmo y su orgullo, atormentaba a Júpiter. Afirmaba conocer u secreto a su respecto que solamente contaría cuando fuese liberado.

Júpiter se encolerizaba, pero no cedía.

Pasados treinta años, no soportando más la curiosidad que lo corroía, el rey del Olimpo ordena a Hércules que libere a Prometeo, para que este le cuente el esperado secreto.

El héroe se dirige hacia el monte Cáucaso, feliz con el encargo. El protector de los hombres será salvado por el más fuerte de los hombres.

Hércules flecha al águila y suelta los grillos de Prometeo. Entonces el titán revela a Júpiter el misterio: el dios estaba enamorado de Tetis, una nereida. Ella estaba prometida a Peleo, pero Júpiter, celoso y violento, no quería permitir el casamiento de la amada con un hombre. Prometeo revela al insatisfecho olímpico que, si desposara a Tetis, tendría de ella un hijo que más tarde lo destronaría.

Recordando a su padre, Saturno (Cronos), y a su abuelo, el Cielo (Caelus, Urano), Júpiter amedrentase ante el trágico destino que lo espera. Para salvar su poder, entrega a bella nereida a Peleo.

Prometeo quiere volver al Olimpo, pero, después de todo lo que hiciera, se ha vuelto mortal. Solo tenía un medio para conseguir penetrar en el reino divino: encontrar un inmortal que quisiese cambiar su destino con él.

El centauro Quirón acepta. Herido por una flecha de Hércules, pide a Plutón (Dis o Distis, Hades), el dios de los muertos, que lo deje entrar en el mundo de las sombras a fin de terminar allí su sufrimiento. Plutón satisface su deseo.

Prometeo vuelve a ser inmortal y Quirón parte para las tinieblas del Erebo.

Readmitido en el Olimpo, de donde saliera para azuzar a la humanidad contra el dominio de los dioses, el titán creador participa otra vez de los banquetes y de las asambleas olímpicas.

https://antepasadosnuestros.blogspot.com/2011/01/mitologia-hercules-mata-al-aguila-y.html

jueves, 17 de enero de 2019

El águila devora el hígado de Prometeo

MITOLOGIA
El águila devora el hígado de Prometeo


Las plagas de la caja de Pandora esparcen la miseria. La tierra se puebla de hombres frágiles, cansados, medrosos, enfermos. Hay guerras interminables. Hambre y peste se abaten sobre el mundo.
Los astros brillan sin alegría sobre la humanidad inmersa en la perdición.

Ya no hay más inocencia. El amor es corrupción, agonía, brutalidad.

No obstante, los hombres festejan. Con banquetes interminables, conmemoran la gran derrota de su espíritu.

La especie que Prometeo creara con lágrimas de emoción y agua viva brotada del seno de la tierra no tiene más rostro erguido en actitud de orgullo. Lo único que le queda es un festín inútil.

Pandora se convierte en la esposa de Epimeteo. Otras mujeres pueblan el mundo, con su gracia y desgracia.

Los dioses están contentos. Los hombres no trataran más de sobrepujarlos: están débiles y aceptan la esclavitud.

Pero falta castigar a Prometeo, que un día osara crear la humanidad para sublevarla contra los olímpicos. Y que hiciera sufrir a Júpiter pública humillación en aquel desdichado banquete, en Sicione.

Dioses y mortales participaban de la abundante mesa. Un animal estaba por ser repartido ente los comensales, y Prometeo fue escogido para trincharlo. Siempre dispuesto a ridiculizar a los dioses ante los hombres, el hijo de Japeto cortó el animal en dos partes: la primera contenía la piel, los intestinos y la carne; la otra solo huesos y grasa.

Después el titán sirvió el animal a Júpiter, que, por el hambre y el orgullo, tomó la parte mayor. Prometeo se estremeció de júbilo: el rey del Olimpo había elegido justamente la porción de huesos blancos y grasa, sin carne alguna.

Los mortales rieron. Los dioses se encolerizaron y fue entonces cuando decidieron castigar a los hombres enviándoles a Pandora. Pero para Prometeo el castigo exacto todavía no había sido determinado.

Júpiter llama a Vulcano, el divino obrero, y le ordena que encadene a Prometeo en la cima del monte Cáucaso. Después envía un águila hambrienta a devorarle el hígado, que se reconstituye siempre.
Durante el día, el águila le arrancaba el hígado, haciendo que el creador de los hombres se retorciera entre terribles dolores. Y por la noche el órgano se regeneraba para que la agonía continuase la mañana siguiente.

Fueron treinta años de dolor. Pero Prometeo no pidió perdón ni renegó de sus actos.

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miércoles, 16 de enero de 2019

Retales de Masoneria Nº 91 - Enero 2019

Retales de Masoneria Nº 91 - Enero 2019


Estamos en Enero de 2019, comienza un nuevo año y comienzas nuevos proyectos; otros se continúan desde años anteriores y otros terminarán…en pocas palabras: la vida sigue.

Hace nueve años empezamos este proyecto de revista, desde entonces muchas cosas han pasado. Se han creado secciones fijas nuevas, algunas han funcionado y siguen ahora (pasatiempos, polémicas) y otras ha desaparecido por falta de interés o por falta de implicación de quienes le darían contenido.

Este año es una continuidad de todo lo que hemos ido cambiando y asentando en el pasado año y ¿Quién sabe?, igual de novedades que se nos vayan ocurriendo a lo largo de este año 2019

Pero de lo que estamos seguros es que si hemos aguantado nueve años se debe a vuestra presencia, vuestro ánimo y la satisfacción de saber que nuestro trabajo es útil a muchos de vosotros y ¡cómo no! a esos email que de vez en cuando llegan a la redacción para agradecernos que sigamos ahí.

Entre otros muchos, podrá disfrutar de los siguientes artículos

Hiram Abiff – Más allá de la leyenda (1 de 3)
El Maestro Francmasón
George Washington
El Iniciado vs. La Conta-Iniciación
El Grado de Compañero Masón
Bases filosóficas de la Masonería especulativa
Prince Hall Freemasonry) 

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Nuestro blog oficial:

ESTELA DE ISRAEL O DE LA VICTORIA O DE MERENPTAH

ESTELA DE ISRAEL O DE LA VICTORIA O DE MERENPTAH


Traducción de Federico Lara Peinado:

"Año quinto, tercer mes de la estación shemu, día 3, bajo la Majestad de Horus: Toro poderoso, que se alegra con Maat.Rey del Alto y del Bajo Egipto: Morueco de Ra, amado de Amón. Hijo de Re: Merenptah, que está satisfecho a causa de Maat. Se exalta la fuerza y se magnifica la potencia de Horus, toro poderoso, que golpea los Nueve Arcos y cuyo nombre es establecido para siempre y para toda la Eternidad. Se narran sus victorias en todas las tierras, de manera que cada tierra, reunida, conozca y admire la virtud en sus hechos valerosos.El Rey del Alto y del Bajo Egipto: Morueco de Re, amado de Amón El hijo de Re: Merenptah, que está satisfecho a causa de Maat, el Toro, señor de la fuerza, que masacra a sus enemigos, hermoso en el campo de batalla, en el momento de la victoria; la luz, que descubre las nubes que habían estado sobre Egipto y deja ver al País bienamado los rayos del disco del Sol; que aleja la montaña de bronce de la garganta de la gente para que pueda dar el aliento [de la vida] a los pueblos en apuro; que satisface el corazón de Menfis sobre sus enemigos y permite a Tatenen regocijarse sobre sus adversarios abatidos; que abre las puertas de la ciudad de la Muralla que habían sido atrancadas y deja que sus templos reciban sus alimentos [otra vez].El rey del Alto y del Bajo Egipto, Morueco de Re, amado de Amón, el hijo de Re Merenptah, que está satisfecho a causa de Maat, el único que vuelve firme los corazones de cientos de miles, mientras que, a su vista, los alientos [de la vida] penetran en sus narices.El país de los timihiu está destrozado, en su tiempo de vida y el terror permanece para siempre en el corazón de los mashauash. El hace retroceder a los libios, que habían [osado] mirar a Egipto; un gran temor, a causa de Egipto, habita en sus corazones.Sus tropas, adelantadas, abandonan los confines [del país], pues sus piernas no se aguantan derechas, excepto para huir. Sus arqueros abandonaron allí sus arcos. Los corazones de los que se apresuran son los de caminar. Desatan sus pellejos de agua y los arrojan al suelo; sus cargas eran desatadas y tiradas a un lado.El miserable príncipe, el vencido de Libia, había huido en la oscuridad de la noche, solo, sin ningún penacho en su cabeza; sus piernas estaban debilitadas. Sus mujeres fueron llevadas lejos de su presencia; se tomó laharina de sus provisiones; no había, incluso, agua en los pellejos para conservarle vivo. Las caras de sus compañeros, prestos a matarle, eran hostiles; entre sus comandantes uno luchó contra otro. Sus tiendas estaban quemadas, transformadas en cenizas. Todos sus bienes eran alimento para la tropa.Cuando alcanzó su país, estaba (sumido) en lamentaciones. Cada superviviente en su tierra estaba demasiado agraviado para recibirle. Un príncipe a cuyo mal penacho castigó el destino y todos, en sus villas le decían esto:¡El está en poder de todos los dioses de Menfis!El señor de Egipto hace una maldición de su nombre: Meriay es la abominación de la ciudad de la Muralla Blanca y [esto permanecerá] en su familia, de hijo en hijo, para la Eternidad.Morueco de Re, amado de Amón perseguirá a sus hijos y Merenptah, que está satisfecho a causa de Maat, le será dado como destino [Merenplah, héroe legendario].El ha llegado a ser una leyenda proverbial para Libia. Las jóvenes generaciones dirán unas a otras a propósito de sus victorias: Aquello no se hará así de nuevo desde [los días] en que Re lo ha abatido. Por eso, cada viejo habla así a su hijo: ¡Aflicción para Libia!.Ellos han dejado de vivir del agradable modo del que va de un lado a otro en el campo. Van a ser reprimidos sus paseos en un solo día. Los tehenu están acabados en un solo año. Sutej se ha vuelto contra su jefe; sus pueblos han sido arruinados con su consentimiento. No hay trabajo para cargar fardos en estos días. Es, entretanto, conveniente ocultarse y es sólo en un agujero donde se está a salvo.El gran señor de Egipto es poderoso, la victoria le pertenece. ¿Quién puede luchar, conociendo su inexorable paso? ¡Imprudente y necio sería quien fuese en su contra! El que transgreda su frontera no conocerá el mañana.En cuanto a Egipto -dicen- desde los tiempos de los dioses [ha sido] el hijo único de Ra y su hijo es el que está en el trono de Shu. Ningún corazón sabría emprender un ataque contra su pueblo, porque el ojo de cada dios perseguiría a quien lo violase y él es quien acarrearía el fin de sus enemigos. Así dicen aquellos que observan las estrellas y los que conocen todas las palabras [mágicas] al mirar a los vientos.Un gran prodigio ha ocurrido en Egipto. El que la atacó ha sido metido en su mano como un prisionero vivo, gracias a los designios del divino, que ha triunfado sobre sus enemigos, en presencia de Ra.Meriay es quien hizo el mal y a quien ha abatido el Señor que esta en la Ciudad de la Muralla [Blanca]. Ha sido juzgado con aquél en Heliópolis y la divina Enéada lo consideró culpable de sus crímenes.El Señor del Universo dice: ¡Que se dé la cimitarra a mi hijo!, el justo de corazón, el gentil y bondadoso, Carnero de Ra, amado de Amón, el que es solícito con el Castillo del ka de Ptah; el que ha protegido a Heliópolis y quien ha abierto las ciudades que estaban cerradas; el que ha hecho libres a las multitudes que habían sido encerradas en todos los nomos; el que ha vuelto a dar ofrendas a los templos y deja que el incienso sea quemado ante el dios; el que ha hecho que los grandes recuperen la posesión de sus propiedades y que los pobres hayan vuelto a sus ciudades.He aquí lo que han dicho los Señores de Heliópolis acerca de su hijo, Merenptah, que está satisfecho a causa de Maat: "Que se le dé el tiempo de vida de Ra; así él podrá proteger al que está sufriendo a causa de algún país. Le ha sido asignado Egipto, como la parte de aquél que ha conquistado para sí, eternamente; por ello él puede proteger a su pueblo. Mirad, cuando se vive en la época de este héroe, el aliento de vida está en las manos del [rey] valiente. Los bienes corren como el agua para el que no toma a su cargo la mentira, pero el hombre de corazón malvado pierde lo que ha robado; [en cuanto] al que tiene a su cuidado bienes mal adquiridos, [sus bienes] irán a otros y no a sus hijos. Se dice también: "¡Meriay, el vil enemigo, el vencido de Libia, vino para franquear los muros de la villa de Ta-tenen, que es el señor de ella, mientras que su hijo había aparecido sobre su trono, el Rey del Alto y del Bajo Egipto, Carnero de Ra, amado de Amón; el hijo de Ra, Merenptah que está satistecho a causa de Maat". Ptah dijo entonces al encuentro del vencido de Libia: "Que sean reunidos todos sus crímenes, y que ellos caigan sobre su cabeza. Ponedle en manos de Merenptah, a fin de que le haga vomitar lo que él había tragado, como un cocodrilo. Ahora, mirad, el hombre rápido se lleva al hombre rápido y el señor real cazará al que conocía su fuerza. Es Amón quien lo capturará con su mano y por eso lo asignará a su ka, en Hermonthis, al rey del Alto y del Bajo Egipto, Carnero de Ra, el hijo de Ra, Merenptah".[Himno a la paz]Una gran alegría ha venido a Egipto y el júbilo se manifiesta en las villas del País bienamado. Ellas hablan de las victorias que Merenptah logró sobre los tehenu.¡Qué amado es, el príncipe victorioso!¡Qué ensalzado es el rey, entre los dioses!¡Qué prudente es él, el señor del dominio!¡En verdad, qué agradable es sentarse y hablar! ¡Oh, caminar a grandes pasos por el camino, sin que haya temor en el corazón de las gentes! Las fortalezas están abandonadas a su suerte, los pozos son abiertos [de nuevo], accesibles en lo sucesivo a los mensajeros. Las almenas de los muros están tranquilas; únicamente es el sol quien despertará a los centinelas. Los madjai están tendidos y duermen; los nau y tekten están en las praderas, según su deseo. El ganado del campo está suelto y vagabundea sin pastor, [incluso] cruzan la corriente del río. Ninguna llamada, ningún grito se alza en la noche: "¡Alto, mirad, un recién llegado viene hablando en lengua extranjera!". Se va y se viene cantando y no hay gritos como cuando hay aflicción entre las gentes. Las ciudades están habitadas de nuevo. El que siembra su cosecha la comerá. Ra se ha vuelto de nuevo hacia Egipto, mientras que ha sido puesto en el mundo, gracias a su destino, su protector, el Rey del Alto y del Bajo Egipto, Carnero de Ra, el Hijo de Ra, Merenptah.[La paz en el Imperio egipcio]Los príncipes están postrados, diciendo: ¡Clemencia!Ninguno alza su cabeza a lo largo de los Nueves Arcos.Libia está desolada, Khatti está pacificada,Canaán está despojada de todo lo que tenía malo,Ascalón está deportada, Gezer está tomada,Yanoam parece como si no hubiese existido jamás,Israel está derribado y yermo, no tiene semilla,Siria se ha convertido en una viuda para Egipto.¡Todas las tierras están unidas, están pacificadas!Todos los [países] que andaban errantes han sido unidos por el Rey del Alto y del Bajo Egipto, Carnero de Amón, el Hijo de Ra, Merenptah, dotado de vida, como Ra, cada día."

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martes, 15 de enero de 2019

EL POEMA DE ERRA

EL POEMA DE ERRA


“El poema de Erra, obra escrita en lengua acadia posiblemente en los albores del primer milenio, es un poema único, lleno de acentos épicos, o si se quiere, la expresión de la perplejidad del espíritu humano ante el inexplicable abandono en que la suprema dvinidad deja a la humanidad. Por el poema desfilan hechos históricos, mitos, pueblos, dioses, el dolor, la destrucción y el desasoseigo de las gentes hasta desembocar al fin en una exultante paz y brillante gloria que es concedida de nuevo a la humanidad por la divinidad. He aquí la clave teológica por la que nos conduce su autor Kabti-ilani-Marduk (765-763 a.c.)” (R. Jiménez Zamudio).

Tablilla I: Presentación y personajes. Los Sibitti exhortan a Erra a empuñar las armas (1-19; 39-61)

Rey de todas las moradas, creador de las regiones [del universo],
Herdursanga, hijo primogénito de Enlil, portador del cetro sublime, guardián de las cabezas negras, pastor [de los seres humanos]
Išum, exterminador famoso, cuyas manos están adecuadas para blandir sus terribles armas Y para hacer brillar sus lanzas impetuosas; Erra, el héroe de los dioses se agita en su morada. Su corazón le impele a trabar combate Y así habla a sus armas: “¡Impregnaos con veneno de muerte!” A los Sibitti, héroes sin rival: “¡Ceñíos con vuestras armas!” Y a ti (=Išum) te dice: “Saldré a la estepa. Tú eres la antorcha. Los hombres contemplan tu luz. Tú eres el heraldo. Los dioses [ ]
Tú eres la espada. El exter[minador ]
“¡Erra, levántate! Al abatir el país Cómo resplandece tu espíritu y se alegra tu corazón!” Los brazos de Erra como los de un hombre privado del sueño están cansados. Él se dirige a su propio corazón diciendo: “¿Debo levantarme? ¿Debo seguir descansando? Dice él a sus armas: “Apoyaos sobre las esquinas del desván”.A los Sibitti, héroes sin igual, dice: “Regresad a vuestra morada”. “Hasta que tú(=Išum) no lo despiertes, Erra yacerá en su lecho"
………………………………………..
Una vez que Anu fijó los destinos de todos los Sibitti, Se los confió a Erra diciéndole: “Que caminen a tus flancos. Cuando se te haga insoportable el ruido de los habitantes del mundo Y tu corazón te haya llevado a realizar una destrucción Para dar muerte a las cabezas negras y destruir a las bestias del Sakan, Sean ellos tus terribles armas y marchen a tus flancos”.
Ellos están furiosos y sus armas alzadas. Ellos dicen a erra: “Levántate, ponte en pie.¿Por qué como un débil anciano permaneces en la ciudad Y como un niño pequeño te quedas en casa?
¿Como quien no sale a la estepa vamos a comer el pan de las mujeres? ¿Cómo si no conociéramos la batalla vamos a temer y temblar?
Salir a la estepa para los jóvenes es como una fiesta. El que en casa permanece, aunque príncipe, no se saciará de pan. Será ridiculizado ante sus gentes y su persona será menospreciada.
¿Cómo podrá extender su mano hacia el que se dirige a la estepa? Aunque sea vigorosa la fuerza del que permanece en la ciudad, ¿cómo y en qué será superior al que sale a la estepa?
El pan abundante de la ciudad no es comparable con la hogaza cocida en las brasas.La dulce cerveza našpu no es comparable con el agua del odre. El palacio situado en una terraza no es comparable con las cabañas del [pastor].
Héroe Erra, ¡sal a la estepa! ¡Haz que resuenen tus armas! Haz tan fuerte tu grito que tiemblen arriba y abajo.
…………………………………………………………………….

Erra, a pesar de las palabras de Išum, se decide a hacer la guerra (92-110; 121-123)

El héroe Erra los escuchó. El discurso que pronunciaron los Sibitti le fue grato como suavísimo aceite. Abrió su boca y dijo a Išum:
“¿Por qué, después de haber escuchado, permaneces sentado en silencio? Abre el camino. ¡Voy a tomar mi senda! Toma a los Sibitti, héroes sin igual [ ]
Haz que mi terribles armas marchen a mis costados. Y tú, heraldo mio, ¡marcha detrás de mí!” Al oir esto Išum Išum este discurso suyo oyó. Abrió su boca y dijo [al hér]e E[rra:]
La piedad lo to[mó] y dijo [al héroe Erra:]
“¡Erra soberano! ¿Por qué has planea[do] el mal contra los dioses? Planeaste [con maldad] abatir los países, destruir [sus gentes], sin vol[verte] atrás
Erra a[brió] su [boca y] habló. A Išum [su] heraldo dirige [la palabra]: “Išum, presta atención y escucha mis palabras. En cuanto a las gentes de lugares habitados de cuyo perdón me hablaste, Oh, heraldo de los dioses, sabio Išum, cuyo consejo es bueno, Yo soy el toro salvaje en el cielo, en la tierra soy león. En el país soy el rey, entre los dioses soy el terrible.
……………………………………………………..
Yo por mi parte, puesto que no temieron mi nombre Y rechazaron la palabra del príncipe Marduk procediendo a su albedrío, Haré que el príncipe Marduk se encolerice; lo sacaré de su mansión y abatiré a las gentes”.

Tras el diálogo entre Marduk y Erra,éste queda con las manos libros para actuar según sus deseos (124-153).

Erra, el guerrero, dirigió su rostro hacia Shuanna, la ciudad del rey de los dioses, Entró en el Esagila, templo de los cielos y de la tierra, y se presentó ante él. Abrió su boca y se dirigió al rey de los dioses en los siguientes términos:
“¿Por qué tu preciosa imagen, atributo de tu soberanía que como las estrellas del cielo están hechida de magnifivencia, ahora está sin brillo? ¿Por qué la corona de tu soberanía que hace resplandecer al Ehalank como al Etemenanki, tiene cubierta su parte frontal?
Abrió su boca el rey de los dioses, y habló. Dirige la palabra a Erra, el héroe de los dioses:
“¡Héroe Erra! En cuanto a la obra que has dicho ejecutar, Hace mucho tiempo que estaba yo airado de modo que me levanté de mi trono y dispuse el diluvio. Me levanté de mi asiento y se aflojó la unión de los cielos y la tierra. Una vez que los cielos se estremecieron, la posición de las estrellas de los cielos se alteró y no pude reintegrarlas en su sitio.
Puesto que el mundo inferior se agitó, el producto del surco escaseó y fue difícil recaudar tributos en adelante. Puesto que se aflojó la unión de los cielos y la tierra, las fuentes de agua escasearon y las crecidas se retiraron. Regresé y vi que era difícil repararlo todo.
El linaje de los vivientes disminuyó y no los hice volver a su anterior situación Hasta que, como un campesino, tomé sus semillas en mis manos. Construí una casa y moré en su interior.
El aspecto de mi preciosa imagen, que durante el diluvio había sido deteriorada, estaba oscurecida.Ordené a Girru hacer resplandecer mis rasgos y purificar mis vestidos. Cuando hizo brillar mi preciosa imagen y hubo dado fin al trabajo para mí
(y) fui coronado con la corona de mi soberanía y regresé a mi lugar, mis facciones se volvieron altivas y furiosa mi mirada.
Las gentes que sobrevivieron al diluvio y contemplaron la ejecución de la obra para mí hecha,
(aunque) alce mis manos para destruirlas, ellas sobreviven; (aunque) tú hayas alzado tus armas para destruirlas, las gentes sobreviven. A esos sabios hice descender al Apsu y no di orden de que regresaran. Cambié el lugar del árbol meshu y del (ámbar) el meshu y a nadie se lo revelé. Ahora, en cuanto a esa obra de la que tú me hablaste, oh héroe Erra, ¿dónde está el árbol meshu, carne de los dioses, atributo del rey del universo?
El árbol puro, sublime ramaje, adecuado a la soberanía, Cuya raíz en el mar, a través de las aguas, se extiende cien horas dobles hasta las profundidades de los infiernos
(y) su copa en altura alzanza el cielo de [Anu].
………………………………………….

Tablilla II. Marduk abandona su templo y el universo se estremece. Erra se dispone a partir hacia la guerra. 
Tablilla III. Primeros estragos de Erra. Continúan los estragos de Erra. 
Tablilla IV 1-6; 21-45

“Héroe Erra, el nombre del príncipe Marduk tú no has temido. Tú has detestado el vínculo de Dimkurkurra, ciudad del rey de los dioses, vínculo de (todos) los países.
Has mudado tu naturaleza divina y te has hecho igual al hombre. Te has ceñido tus armas y has entrado en su interior. Dentro de Babilonia hablaste como un habinnu, como para conquistar una ciudad. Los habitantes de Babilonia, que como cañas del cañaveral, no tienen guardián, todo ellos se reunieron en torno a ti.
…………………………………………………….
Tomaste el aspecto de un león y entraste en el palacio. Te vieron las tropas y se vistieron de sus armas. EL corazón del gobernador, vengador de Babilonia, se encolerizó. Como para obtener un botín del enemigo dio una orden a su ejército. Yendo delante del ejército incita a la maldad:
“Tú eres el hombre que hacia esa ciudad voy a enviar. ¡No respetes a ningún dios! ¡No temas a hombre alguno! ¡Da muerte sin miramientos a grandes y pequeños! ¡Lactante o pequeño no dejes a ninguno!
¡Saquearás tú los bienes acumulados de Babilonia!” Las tropas del rey se congregaron y entraron en la ciudad. El dardo es prendido con fuego, la daga, desenvainada. De las tropas kidinnû, protección sagrada de Anu y Daban, alzaste sus armas.
Su sangre, como las aguas de un albañal, hiciste que regara los alrededores de la ciudad. Sus venas abriste e hiciste fluir un río (ensangrentado).
Marduk, el gran señor, lo contempló y exclamó: “¡Ay!”. Su corazón se oprimió. Una maldición implacable tomó asiento en su boca. Hizo un juramento: De las aguas del río no beberá. Teme su sangre y no entra en el Esagila.
“¡Ay de Babilonia!, a la que, como a una palmera, yo había hecho frondosa su copa pero el viento la secó. “¡Ay de Babilonia!”, a la que, como una piña, yo había llenado de granos, pero me sacié de su plenitud. “¡Ay de Babilonia!”, a la que, como un huerto de abundancia, yo había plantado, pero no comí de su fruto. "¡Ay de Babilonia!”, a la que, como un sello de ámbar el meshu yo había puesto en el cuello de Anu. "¡Ay de Babilonia!”, a la que, como una tablilla de los destinos, tomé en mis manos pero a nadie confié.
[Así hab]ló el príncipe Marduk.
…………………………………………………..

Palabras de Išum (104-107)

“¡Héroe Erra! Tú diste muerte al justo. Al injusto diste muerte. Al que pecó contra ti, diste muerte. Al que contra ti no hubo pecado, diste muerte.
…………………………………………………………

Proyectos de Erra ante los estragos (114-127)

Y así a tu corazón hablaste, oh héroe Erra: “Al poderoso golpearé y al débil atemorizaré. Al jefe del ejército daré muerte y al ejército ahuyentaré.
Derribaré el gigunû del santuario y el almenaje de la muralla y aniquilaré el sustento de la ciudad.Arrancaré el poste de amarre y la nave irá a la deriva.
Romperé el timón y no podrá arribar a la orilla. Arrancaré el mástil y destrozaré sus enseres. Secaré los senos y el niño no podrá sobrevivir. Taponaré las fuentes y los pequeños canales no podrán llevar las aguas de la abundancia. Debilitaré el mundo inferior y los cielos vacilarán.
Apagaré el divino resplandor de Shulpa´ea y oscureceré las estrellas del cielo. Sea la raíz del árbol cortada y no crezcan vigorosamente sus brotes. Destruiré el fundamento del muro y sus pináculos se estremecerán. Me encaminaré a la morada del rey de los dioses y ya no habrá consejo.

Erra se apacigua y dirige en otra dirección sus acciones (128-151)

El héroe Erra lo escuchó. El discurso que Išum había pronunciado le agradó como aceite de excelsa calidad, y así habló el héroe Erra:
“¡Que no se compadezcan el Mar del Mar, el Subarteo del Subarteo, el Asirio del Asirio, el Elamita del Elamita, el Casita del Casita, el Suteo del Sueto, el Gúteo del Gúteo,
el Lulubita del Lulubita, un país de otro país, una ciudad de otra ciudad, una tribu de otra tribu, un hombre de otro hombre, el hermano de su hermano, sino que entre sí se maten!”
¡Y después surja Acad y abata a todos y a todos ellos gobierne!” El héroe Erra dirige su palabra a Išum, su heraldo: “¡Ea!, Išum, da satisfacción a tu corazón en lo que has dicho!” Išum dirigió su rostro hacia la montaña HI.HI. Los Sibitti, héroes sin igual, cierran filas tras él. El héroe (Erra) llegó a la montaña HI.HI. Alzó su mano y destruyó la montaña. Redujo la montaña HI.HI hasta el suelo.
Arrancó de raíz los troncos del bosque de los cedros. Cuando…… pasó, llega a ser como Išum
………………………..pa]só, llega a ser como un cañaveral.
Aniquiló las ciudades y las convirtió en un desierto. Destruyó las montañas y abatió a sus animales.Perturbó los mares e hizo desaparecer su producto. Cañaverales y juncales asoló y quemó como el fuego. Maldijo al ganado y lo convirtió en barro. Una vez que Erra se apaciguó y hubo ocupa do su morada.

Tablilla V. Erra con sus palabras rinde homenaje a Išum y abre la puerta a la futura prosperidad de Acad (1-38)

Una vez que Erra se apaciguó y hubo ocupado su morada. La totalidad de los dioses contemplaban su rostro. Igigis y Anunnakis, todos ellos, estaban en pie temerosamente. Erra abrió su boca y habló a todos los dioses:
“¡Prestad atención todos vosotros! ¡Escuchad mis palabras! Ciertamente por un pecado anterior yo planeé el mal. Se encolerizó mi corazón y abatí a las gentes. Cual pastor asalariado de un rebaño, saqué de la grey a la oveja guía.
Como un inexperto en plantar huertos, no paré de talar. Como quien debasta un país, no distinguí al justo del malvado. (A todos) abatí. De la boca del león rugiente no pueden arrebatar el cadáver, y cuando uno se encoleriza, ningún otro puede aconsejarle. Sin Išum, mi heraldo, ¿qué habría sucedido?
¿Dónde estaría vuestro proveedor? ¿Dónde vuestro sacerdote?
¿Dónde está vuestra oferta de alimentos? ¡No oleréis más el incienso! Išum abrió su boca y habló. Al héroe Erra dirigió su palabra:
“¡Héroe, préstame atención y escucha mi discurso!” ¡Ea! Ahora apacíguate y pongámonos a tu servicio. En el día de tu cólera, ¿dónde está el que pueda enfrentarse a ti?
Erra le escuchó y resplandeció su rostro.
Como un día resplandeciente brillaron de gozo sus facciones. Entró en el Emeslam y ocupó su morada. Llamó a Išum (y) le manifestó su intención, Impartiéndole órdenes en cuanto a las gentes destruídas de Acad: ”¡Que las gentes del país –ahora escaso- vuelvan a multiplicarse!
Que el pequeño como el grande recorran sus caminos. Que el débil país de Acad abata al poderoso Suteo. Que uno solo conduzca a siete como ovejas. Reducirás sus ciudades a cenizas, su región montañosa convertirás en un desierto.
Su pesado botín transportarás al interior de Shuanna. A los dioses de la ciudad que estén enfurecidos, antendrás a salvo en el interior de sus moradas. A Shakkan y a Nisaba harás descender hasta el país. Harás que las montañas aporten su copiosa abundancia y el mar, su producto. Harás que la campiña que fue devastada, ofrezca su producto.
Que los gobernadores de todas las ciudades traigan sus pesados tributos al interior de Shuanna. Que los pináculos de los templos que fueron destruídos, se alcen a la altura del sofocante Shamash. Que el Tigris y el Éufrates arrastren aguas de abundancia. Que todos los gobernadores en todos los países reconozcan al Proveedor del Esagila y Babilonia.

Doxología final. Origen y valor de la obra (39-61)

Durante innumerables años (entónese) la alabanza de Nergal, el Gran Señor, y del héroe Išum.
Cómo Erra se encolerizó y tomó la decisión de arrasar los países y destruir a sus gentes
(y) cómo Išum, su consejero, lo apaciguó, salvando el resto. De tal poema fue autor Kabti-ilani-Marduk, hijo de Dabibi. En el transcurso de la noche (un dios / Išum) le hizo la revelación
(y) cuando en la mañana lo recitó, nada omitió. Ni una sola línea añadió de más. Erra lo escuchó (y) le agradó. También agradó a Išum, su heraldo. Todos los dioses juntamente con él lo alabaron.Entonces el héroe Erra habló así:
“¿Que en el santuario del dios que ensalce este canto, se acumule la abundancia! ¡y (el dios) que lo rechace, que no huela el incienso!
El rey que mi nombre enaltezca, domine las regiones del mundo. El príncipe que proclame la alabanza de mi heroísmo, no tenga rival. El cantor que lo entone, no morirá por epidemia alguna. 
Al rey y al príncipe grata será su palabra. El escriba que lo domine, escapará del país enemigo y será notable en su país. En el santuario de los sabios donde continuamente pronuncian mi nombre, yo abrirá sus oídos.
En la casa donde esta tablilla está depositada, aunque Erra se enoje y los Sibitti perpetren la muerte,la espada de la destrucción no se le acercará y se le garantizará la paz. ¡Sea establecido este canto para siempre y eternamente permanezca! ¡Que todos los países lo escuchen y celebren mi heroísmo!¡Que las gentes de lugares habitados lo conozcan y exalten mi nombre!”.

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