AMIGOS DEL BLOG

Mostrando entradas con la etiqueta vicente alcoseri. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vicente alcoseri. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de noviembre de 2017

¿Perteneció Cristo a una Masonería primitiva?

¿Perteneció Cristo a una Masonería primitiva?

Jesucristo el Francmasón Al estudiar la vida de Jesucristo tomando literalmente lo que nos dice la Biblia, descubrimos que Jesucristo pertenecía a un tipo de Francmasonería primitiva, Jesucristo sé hacía llamar a sí mismo la Piedra Angular, a uno de sus discípulos le pone el apodo de Pedro que quiere decir Piedra, él se dice ser capaz de reconstruir el Templo en tres días, seguramente usaba una simbología especial para su época. 

Cualquiera que sepa de Francmasonería y de Cristianismo lo suficiente ya habrá encontrado similitudes asombrosas entre ambas doctrinas, que claro, no son para nada accidentales. 

Confirmamos que Jesucristo sí contaba con una élite que guardaba secretos especiales y utilizaba otro lenguaje en parábolas para hablar con los profanos. Pero hay más, los rollos del Mar Muerto, que la Iglesia Católica deliberadamente oculta, lo hace porque hay aún más similitudes entre los Esenios qumranos y nuestra francmasonería, en los pergaminos del Mar Muerto establece que los esenios usaban rituales idénticos a nuestros ritos masónicos, los qumranos usaban la idea de la resurrección ritualistica de la nuestra exaltación del Tercer Grado, como prueba de admisión a su grado más alto, designaban a los iniciados como los vivos y a todos los demás "los profanos" como los muertos. 

Un buen ejemplo de la manera en que los seguidores de Cristo utilizaban esta resurrección llamada el advenimiento del Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego, como entrada a su círculo interno, que demuestra que la membresía en esta era irreversible. Al analizar las escrituras bíblicas parecen mostrarnos a un Jesucristo enfrentado con el clero de su época, les llamaba hipócritas y falsos. Los mismos señalamientos hacemos los masones de hoy al clero. 

Para la mayoría de los teólogos, biógrafos y librepensadores la figura de Jesucristo es eminentemente política, y aunque no pretendió una revolución armada si provoco una revolución social sin precedentes; lo mismo nosotros los masones siempre nos hemos opuesto a las revoluciones sangrientas, pero hemos promovido revoluciones con cambios profundamente significativos en el ámbito sociopolítico. La figura controvertida de la Francmasonería, empata con la no menos controvertida figura de Jesucristo, estudiosos del tema bíblico confirman que el proceso y la crucifixión a que le sometieron las autoridades tuvieron claros móviles políticos. 

Los motivos de Jesucristo habrían sido idénticos a los Francmasónicos, Jesucristo no había sido ningún modelo de religiosidad a la que nos han dicho, sino un activista político comprometido con las clases populares, un simpatizante de los ideales antirreligiosos, siempre enfrentando con los escribas y fariseos "sacerdotes del Templo". Lo que implica un Carpintero "no de oficio" sino el Carpintero especulativo favorece la tesis de que éste pertenecía a una primitiva francmasonería y su actuar conlleva necesariamente, serias implicaciones respecto a la sociedad y la política de su tiempo. 

Al decirse reconstructor del Templo, implicaría ser un emulador de Hiram Abiff, pero esta vez no lo reconstruiría a base piedras físicas sino piedras humanas. (MASÓN QUIERE DECIR ALBAÑIL) Se dice que Jesucristo ejerció el oficio de carpintero; más conviene rectificar esta afirmación en el sentido de que fue tekton, constructor o masón, un Hijo de Dios, del gran Archetekton. A la edad de treinta y tres años, cuando ya había recibido los tres veces tres o nueve grados de la mística Masonería, descendió al centro de la Tierra; y así desciende también todo tekton, masón, o francmasón o hijo de la luz, como les llamaban los egipcios, a través de las nueve capas en forma de arco de la corteza terrestre. 

Asimismo vemos que en el primer advenimiento de Cristo, Hiram Abiff, el hijo de Caín y Salomón, el hijo de Seth, renacieron para recibir de Él, la inmediata iniciación en los misterios ANTES EN EPOCAS DE CRISTO Y POSTERIORES.SE DENOMINABA IGUALMENTE AL ALBAÑIL QUE AL CARPITERO. 

Todas las enseñanzas sagradas tiene un doble sentido uno literal (exotérico) y otro profundo (esotérico) la masonería no es la excepción a la regla. Si el ser humano no fuese capaz de otro nivel de comprensión superior, nada de la masonería tendría razón de ser. 

Veríamos el cristianismo de manera profana y nos quedaríamos para siempre con el concepto que nos ofrece el clero protestante o católico. Pero, justamente porque existe otra explicación y otra manera de ver el cristianismo es que existe la masonería. Cristo a si mismo hace referencia a la piedra, y se le llama a Cristo carpintero ( en el antiguo arameo la palabra tekton es indiferente para designar tanto a albañiles como a carpinteros) - La idea cristiana masónica es diferente a la ofrecida por la religión - la salvación se ofrece en la masonería por el esfuerzo constante y en la religión por la simple creencia dogmática; estriba la masonería en que el masón debe contar con elevado entendimiento, que en el caso del religioso profano no es necesario entender y que simplemente debe fiarse de dichos de otros. En cuanto al masón su verdadero desarrollo consiste precisamente en alcanzar el más alto nivel que le sea posible no solamente en el campo espiritual; sino también en el material. 

De modo que Jesús el Cristo es un modelo de Carpintero especulativo, aunque sus palabras hubieran tenido un sentido social para el profano, pero otro oculto y secreto para el que pueda oírlo y entenderlo. Jesucristo seguramente veía en su mundo que un libro es un objeto diabólico. En su entorno, los escribas y fariseos con la biblia en la mano apedreaban adúlteras y a quien socorriera a un necesitado en sábado. 

Se trataba de leer las Santas Escrituras al pie de la letra- ver el libro en lugar de seguir los impulsos de compasión escritos en el corazón de los hombres. Por este motivo los llamó raza de víboras y sepulcros blanqueados. El mismo Jesucristo cita las Escrituras menos veces que el diablo. Ante la caridad y un mandamiento bíblico hacía prevalecer la caridad. 

Para saber lo que está bien o mal no necesitaba leer ningún libro, muy al contrario toda persona en su sano juicio sabe muy bien en qué consiste hacer el bien a los demás. Pero con un libro en la mano, cualquier charlatán religioso se siente como un dios eligiendo las frases que le convienen a sus propósitos y construyendo una religión a su antojo. Hoy con una emisora de televisión y algunas de radiofonía cualquier charlatán religioso puede acaudillar un rebaño fanático y engrosa sus cuentas bancarias engañando a la gente y amenazándola con infernales castigos sino se someten a su dirección. No me cabe la menor duda, no hay nada más perverso que un Loco con un libro sagrado. 

Un solo testigo de Jehová que haya muerto por no administrarle una transfusión lo demuestra. Jesús el Cristo curó en sábado, cosa que infringía la ley dada por Yahvé a Moisés. Ante la acusación de pecado respondió: Hipócritas, si cae un cordero de los vuestros en un pozo ¿no lo sacaréis en sábado? Pues un enfermo es más que un cordero. 

Con su ejemplo les demostró que es antes salvar la vida de un enfermo que seguir al pie de la letra una frase del libro. Efectivamente no hay más libro que el escrito en el corazón de los hombres ni más revelación que el estudio del Universo que tenemos delante. Lo demás es un invento del diablo solo apto para sepulcros blanqueados, hipócritas y raza de víboras. 

Al menos eso hizo y dijo el Jesús del evangelio. Hoy la Masonería cae mucho en el juego de seguir la letra muerta, hablando de los Landmarks o de otro tipo de constituciones masónicas. La Masonería debe volver a sus principios Liberales, esto es, liberarse de tanta letra inoperante. 

Seguro que si hoy estuviera Cristo el Francmasón entre nosotros arrojaría al fuego los Landmarks y a la Biblia ¿Cuándo Jesús resucita a Lázaro, lo hace de una muerte física o de una muerte filosófica? Ya en Una carta de Clemente de Alejandría, padre de la Iglesia en el siglo II, testimonia la existencia de un "Evangelio secreto" atribuido a Marcos sólo dado a conocer a un grupo selecto, y pone en evidencia un esoterismo cristiano muy distinto al esoterismo cristiano. Y pone de manifiesto la existencia de una "censura", y que retocaban los textos evangélicos los primeros cristianos. Y en esta carta sale a relucir la resurrección de Lázaro, del Evangelio de San Juan, pero de forma distinta: como un ritual iniciático. 

Y tal vez "el discípulo predilecto" y Lázaro, sean la misma persona. María de Betania (hermana de Lázaro) y la Magdalena son la misma persona. Así lo estimó siglos atrás el Vaticano y así sigue considerándolo la Iglesia Ortodoxa oriental. Pues bien, Juan el Bautista comienza su ministerio en Betania, precisamente. Y la casa de Lázaro, en Betania, María ungiría los pies de Jesús, seis días antes de la última cena (aunque Marcos y Mateo dicen que fue dos días antes. La Magdalena y Jesús fueron protagonistas de un ritual mistérico, cuyo origen se encuentra en el de Osiris-Isis, dicen los autores de libro.", donde expone la teoría de que "los relatos evangélicos se limitaron a recoger una representación mistérica que se celebraba desde muchos siglos antes en el Antiguo Egipto", es más, duda de la existencia histórica de Jesús y destaca la similitud de los mitemas de los evangelios con los de Osiris, como otros lo extienden igualmente a los de Adonis, Attis, Mitra.., etc. "el cristianismo no es más que un paganismo reformado" y subraya que "no hay una sola concepción asociada a Cristo que no fuese común a algunos o todos los Salvadores de los cultos antiguos. 

Todos los caminos conducen a Dios. La Pequeña y la Grande Obra. Alquimia espiritual. El caso de la Magdalena. El caso de Pablo. La Gran Obra de Ulises. La Cueva de Platón. La Cueva de Mahoma en el Corán. La Cueva de Belén. Nazaret no existía en tiempos de Jesús. Leyenda de los Gnósticos acerca del origen de Jesús. Las dos naturalezas humanas. El misterio de la Virgen María. El latín en las ceremonias religiosas. 

Lo esencial del mito de la Encarnación. El símbolo de la estrella. Ceremonia en la auténtica cueva. Declaraciones de Apuleyo. Casos de resurrección en la Biblia. ¿Cuándo en verdad ocurre la muerte? Las ceremonias de Eliseo. La resurrección de la hija de Jairo, ¿cierta? La resurrección de Lázaro el Hijo de la Viuda. La cueva de Lázaro. Orígenes de la masonería. La leyenda de Hiram. El Segundo nacimiento. Los Misterios de Jesús. La putrefacción desde el punto de vista esotérico. La putrefacción en la alquimia y en la masonería. La putrefacción biológica. El muerto "putrefacto" es el iniciado. Los asombrosos poderes del sonido. La piedra en el caso de Lázaro. Marta y los Misterios de Jesús. Los cuatro días de Lázaro. La muerte simbólica. La cueva en la novela Los Miserables -El verdadero intelectual debe ser ocultista. Las mejores obras de la literatura universal en la era moderna. ¿Escribió Lord Bacon las obras de Shakespeare? El caso Dante. La "segunda muerte" y los comentadores de La Comedia. Goethe había sido masón. 

Cervantes y la intolerancia religiosa en España. Opinión de J. L. Alborg y los grandes literatos de España. Los doctores equivocados. El complejo literario. La opinión de un auténtico sabio. Notas Los recursos que emplea Cervantes en esta aventura. Las burlas de Cervantes. Otra opinión de Unamuno. Otra opinión de Madariaga. Polivalencia del primo. El plano astral es la cuarta dimensión. Cosmografía ocultista. El papiro del escriba Ani. La intención de Quijote. El Gran Viaje de Dante. La ciencia moderna busca hoy el plano astral. ¿Dónde se ubica Quijote? Los habitantes del umbral. Bajada de Ulis es a los Infiernos. Bajada de Eneas a los infiernos. Bajada de Telémaco a los infiernos. 

El Quijote coincide con todas las otras bajadas a los infiernos. El tema de la espada. ¿Contradicciones de Cervantes? El símbolo de la soga. Los "disparates" de Quijote. Quijote resume las enseñanzas iniciáticas. Cervantes nos da todas las claves. El despertar "en el más allá". Lo que dice Dante. 

El Apocalipsis coincide con todo lo dicho. El Alcázar de Quijote y lo que en él encontró. La leyenda del Grado XIII. El alcázar de Quijote es un símbolo de la logia. El cambio de medida de longitud. Perpetuidad del venerable. La sala donde fue llevado don Quijote. El sepulcro de mármol. La masonería y los gremios de albañiles medievales. El caballero tendido de largo a largo. La seña masónica. Más "disparates" de Quijote. Cervantes dominaba el "lenguaje de Pegaso". ¿Quién era Durandarte? El símbolo de la sal. Paráfrasis de Cervantes. Cervantes señala indirectamente la segunda muerte. Lo que dice el Maestro Jinarajadasa. Las siete hijas y dos sobrinas de Ruidera. La cifra siete y los autores clásicos. La constitución septenaria de la naturaleza. El agua, río o mar. Los siete senderos de evolución. Las lagunas de los reyes de España. Las dos alternativas. Los Caballeros de San Juan y los Templarios. La cifra nueve no era propia aquí. Los peces del río que se esconden y los peces del Tajo. Cervantes conocía también la ciencia de los colores. Montesinos se refiere a Quijote. La masonería y la Orden Rosacruz son escuelas hermanas. Se acelera el proceso evolutivo. Nace la Ramera Apocalíptica. Guerras entre naciones cristianas. La Crucífera Militie Evangélica. El libro Neometria y el movimiento anticlerical. 

¿Fue el Quijote coordinado con la Neometría? ¿Fue Cervantes iniciado por alemanes? El verdadero ocultista. Final de la historia de la Militie. Cervantes ha descrito el "Rito de la Cruz". Concepto Templario de la Crucifixión. La Catedral de Chartres. Las translaciones de Cervantes. La verdadera resurrección. Los trajes negros y los turbantes blancos. La procesión. Comparaciones. Conceptos doctrinarios de la masonería y El Quijote. Cervantes conocía la Ley de la Relatividad. Los tres días de Quijote coinciden con las doctrinas esotéricas. Los conocimientos médicos y biológicos de Cervantes.
  
Vicente Alcoseri

Tomado de la Revista Dialogo Entre masones Marzo 2015


viernes, 10 de noviembre de 2017

Estudio Esotérico de la Masonería

Estudio Esotérico de la Masonería

La Masonería es el conjunto de las prácticas cuya puesta en obra, en relación a los principios de la ciencia esotérica, permite al hombre evolucionar hacia la Luz Consciente. El previo estudio de los elementos fundamentales relativos al hombre y al Universo, objetos de las dos primeras partes del curso Esotérico ha permitido adquirir el mínimo de conocimientos necesarios para abordar el estudio de la Masonería. La Masonería comienza más allá de la zona de exploración de la ciencia positiva académica; entre esas dos ramas del saber existe un vacío, una zona de ilusión creada intencionalmente y que constituye un obstáculo una autentica muralla. 

Ese vacío no puede ser franqueado más que al precio de esfuerzos considerables e incluso súper-esfuerzos, y opera una selección iniciática. El carácter y la cantidad de esfuerzos necesarios difieren y dependen de la naturaleza y el grado de deformación del espíritu del hombre exterior, factores que son individuales. El franqueamiento del vacío exige estudios teóricos acompañados de trabajos prácticos incluidos en un programa determinado.

Ahora podemos emprender el estudio de la Masonería. Eso puede hacerse bajo numerosos ángulos; pero es más preciso exponer el sentido filosófico y esotérico del Camino partiendo de las consideraciones expuestas en Logias

Allí en Logia la mujer y el hombre es comparado con una célula de la vida orgánica sobre la Tierra. Por el hecho de su pertenencia a ese organismo, el hombre está sometido a la Ley General y es sólo cuando se escapa de ella que él la reemplaza por la Ley de Excepción. No nos damos cuenta de cuánto estamos atados por la Ley General que gobierna al mundo de los profanos.' Actuando sobre nosotros como actúa sobre las células, esta ley nos inmoviliza o tiende constantemente a conducirnos a nuestro lugar. Su fuerza sólo nos deja una limitada libertad de acción, en su orientación y en su extensión. Ella actúa por diversos procedimientos. Puede decirse que si la persona" vive como todo el mundo", si él no se aventura fuera de las pequeñas parcelas delimitadas por fronteras profanas, él no se da cuenta de la existencia de esta fuerza, o, sobre todo, esta misma fuerza lo ignora. Pero si sus empresas salen de lo común en no importa que dominio, y especialmente en el del esoterismo masónico, la fuerza entre en acción y le suscita toda clase de obstáculos a fin de hacerlo volver al punto donde, según la Ley General Profana, él debe permanecer.

En realidad sin conocer esta fuerza, tenemos la intuición de su existencia y de las múltiples formas que reviste. Las Santas Escrituras o “Libro de la Ley” hablan de ella más de una vez, especialmente a propósito del trabajo esotérico masónico. Sobre ese tema Jesús dice que el Hombre tendrá por enemigos las gentes de su casa,' y, con más razón, que un profeta es despreciado en su patria, entre sus parientes y en su casa.' Así, si esta fuerza conservadora, sirviente de la Ley General Profana, no llega a "calmar" al hombre, actuando directamente sobre él, busca de alcanzarlo indirectamente por las gentes de su casa, sea por los sentimientos que ellos invocan, sea por la frialdad y el desprecio que testimonian.

El ejemplo clásico de esta acción indirecta es la seducción de Adán por Eva, su alter ego, después que ella misma fue seducida por la Serpiente por medio del fruto del Árbol del conocimiento del bien y del mal. Este mito está lleno de significado. ¿Por qué La Serpiente, el más astuto de los animales de los campos? La serpiente personifica la ilusión o Maya Hindú, más exactamente la fuerza de la ilusión implantada en el organismo humano y la potencia de la que dispone. 

Es remarcable que esta fuerza, al lado de los riesgos que comporta, tiene efectos netamente positivos; especialmente la imaginación creadora. La fuerza de la ilusión puede, también, ser amaestrada y orientada Integralmente en sentido constructivo; pero esa reinversión de sus efectos no puede obtenerse más que al precio de un trabajo proseguido con tenacidad hacia y sobre el Camino esotérico masónico. En el hombre Exterior, por las secuencias de ilusiones que ella engendra, esa fuerza provoca consecuencias negativas.

En la Tradición se la llama la Serpiente Kundalini, la pequeña serpiente, la razón de esta designación es que cuando se la despierta y se la orienta en el sentido constructivo, su acción en el organismo da la sensación de un movimiento ondulatorio. Esa es la razón de la elección de la serpiente como personaje en el mito de la caída de Adán. El fruto del Árbol del conocimiento del bien y del mal, conocimiento accesible a esa facultad intelectual: la razón (ratio) pura o práctica, que no puede franquear los límites de las influencias "A", que en último término se revela ilusoria. En efecto, ella no es otra cosa que el conocimiento de los elementos del mundo fenomenal, es decir de los elementos "A" cuya suma algebraica en su conjunto es igual a cero.

La serpiente astuta se aproximó a Eva hipnotizándola por el juego centelleante de la linterna. 

Tomando lo irreal por lo real, Eva arrastra a Adán en su caída. Desde entonces, esta maniobra de seducción, enriquecida por numerosas variantes se ha vuelto habitual en las relaciones humanas. 

https://teismocomparado.files.wordpress.com/2013/02/eva-y-la-serpiente-716949.jpg

Es comprometiéndose en el Camino esotérico que el hombre puede remontar la corriente y redimir el pecado original, ese error de nuestro común ancestro, error que repetimos a cada instante. En tanto que ella no sea amaestrada, la fuerza de la ilusión retiene a cada uno en su lugar, obligándolo a tomar muy a menudo lo falso por lo verdadero. Caído en lo irreal, en lugar de avanzar, el hombre se tambalea; un paso adelante, dos pasos atrás y así sucesivamente. El agotamiento que resulta de ello lo conduce a la muerte.

En esa vida artificial profana, regida por la Ilusión, vida sembrada, sin embargo, de influencias "B", nos es necesario casi cada día, proceder a una reestimación de los valores a fin de no caer en una nueva trampa. Generalmente se está de acuerdo en reconocer la existencia del peligro de la Ilusión, pero sobre todo en teoría; lo más a menudo la vemos pasar sobre nuestro prójimo pero no sobre nosotros mismos. Así continuamos viviendo hoy como ayer, y la fuerza que en general se llama el Diablo triunfa. Pero sea cual sea el nombre que se le dé, ella está siempre presente. Vivimos en un mundo artificial, ilusorio. Desde ese punto de vista es interesante citar la sentencia de un monje budista. Respondiendo a la pregunta: ¿Cómo se representaría usted la creación del mundo? él dice: El mundo es creado de nuevo para cada recién nacido. Es exacto. Porque la fuerza de la ilusión que nos encadena a todos, ejerce sin embargo una acción individual sobre cada uno de nosotros, porque nuestro espíritu está falseado de una forma que le es propio ¿Cuál puede ser la salida de esta situación? Si permanecemos tranquilamente en nuestro lugar, las carreras humanas nos están abiertas en la medida que ellas permanecen más acá del Vacío. Podemos tener una vida feliz o desgraciada, una vida familiar, vivir amores, hacer descubrimientos; viajar, escribir. Después llega el fin. Nuestro razonamiento comienza a ser más realista si nuestra atención se concentra sobre el fin. Todo puede ocurrirnos en la vida, o nada; nuestras aspiraciones pueden ser colmadas o no, pero hay un fin cierto que es la muerte. En nuestros estudios debemos partir de este hecho. La cuestión siguiente se plantea desde que la humanidad existe: ¿es la Muerte absolutamente inevitable? ¿No existe ninguna salida? ¿Puede admitirse que nacemos, somos educados, instruidos, etc., para un aniquilamiento puro y simple? ¿Nuestra cabeza y nuestro corazón, pueden adaptarse a esta fatalidad sin rebelarse?

En realidad nosotros no pensamos en ello o lo hacemos muy poco, para gran satisfacción de esa fuerza de ilusión, el diablo según la Tradición. Sin embargo, hoy en día el hombre piensa más en la vanidad de las cosas de este mundo, sobre todo después de los eventos del siglo: guerras mundiales, revoluciones, guerras contra el narcotráfico, secuestros, sexo bajo, tensiones políticas y sociales, fanatismo religioso, desintegración de los imperios, progresos aterrorizantes de la demografía. Si atendemos sobre estos acontecimientos cuya razón de ser es de naturaleza cósmica. Delante de ese espectáculo nace en nosotros el sentimiento del absurdo. El progreso acelerado de la técnica en vez de dar seguridad, inspira un terror y una incertidumbre que socava la fuerza, hasta ahora inquebrantable de la ilusión. Y comenzamos a sentir un interés creciente por el problema de la muerte. Todavía ayer disimulado en los recovecos de nuestra conciencia de vigilia.

Ahora citado el texto del Apóstol San Pablo: os digo un misterio, no moriremos todos nosotros, sino que todos seremos transformados.' Volvamos a comentarlo bajo un ángulo distinto. ¿Qué quiere decir: todos nosotros seremos transformados? Tarde o temprano, cada cual abandonará su cuerpo físico y, en efecto, todos nosotros seremos transformados. ¿Qué quiere decir entonces: no moriremos todos? Para el hombre exterior, la destrucción del cuerpo físico que sirve de matriz a ese feto astral que es la Personalidad, conduce obligatoriamente a la descomposición de éste último. En el lenguaje de la Tradición, se llama a la descomposición de la Personalidad y con ella la del Yo personal, la Muerte segunda. Por la Iniciación Masónico o el segundo Nacimiento, cuando nace el cuerpo astral —del cual se realiza la soldadura— y se integra al Yo real para formar una Individualidad, accedemos a la vida planetaria y escapamos así a la Muerta segunda. Sin embargo, ella se producirá, no más a los cuarenta días de la muerte del cuerpo físico, sino sólo después de 80 años astrales, es decir .400.000 años terrestres. Para el hombre o mujer iniciados, cuando haya franqueado el umbral del círculo interior del esoterismo, la muerte del cuerpo físico equivaldrá al abandono de un vestido usado o pasado de moda. Tomará otro si tiene necesidad. Entonces eso no será más una catástrofe. Tal es el sentido de la sentencia de San Pablo. Este texto esclarece los primeros datos del problema. Se trata de las condiciones a cumplir para alcanzar, según el Apóstol, el objetivo indicado que lleva en la ciencia esotérica el nombre de Camino. Son ellas: la prosecución de ciertos estudios, la observancia de preceptos, el respeto de ciertas reglas, la ejecución de trabajos prácticos; todo ello debe realizarse con el espíritu de rigor que prevalece en la ciencia positiva académica. Pero mucho más todavía que en esta, es necesario ejercer, desarrollar, agudizar nuestro espíritu crítico. Esto se hace necesario porque no existen límites precisos en nuestro mundo interno. Si sobre el plano intelectual, la lógica tiende a formular definiciones claras; no es menos cierto que el funcionamiento de la inteligencia está bajo el imperio de la Ilusión, la que llega a falsear nuestros juicios en numerosas circunstancias. En el plano emotivo, la situación es todavía más intrincada porque es muy difícil orientarse y definir en forma neta lo que nace de nosotros mismos y lo que resulta de impresiones exteriores, dicho de otra manera; lo que es o no es yo. La distinción tan fácil del objeto y del sujeto en el mundo físico, es ya menos fácil en el mundo intelectual y es especialmente difícil en el mundo emotivo. Aunque es la vida emotiva el objeto principal del trabajo esotérico. Es por eso que se concede tan grande importancia, en la enseñanza esotérica, al desarrollo del espíritu crítico dirigido hacia nosotros mismos, es decir hacia los fenómenos de nuestra vida interior.

El hombre, en tanto que célula de la vida orgánica sobre la tierra, participa del desarrollo del Rayo de la Evolución hacia la Gran Luz por medio de la Iniciación Masónica. La vivificación de la Luna, el feto cósmico, es uno de los actuales aspectos de ese desarrollo. Exige cantidades considerables de energía, que son producidas en especial por el sector humano de la vida orgánica. La Ilusión, que juega un rol tan importante en la conciencia de vigilia del hombre, ha sido introducida allí para que éste acepte participar sin rebelarse en ese aspecto de la obra cósmica.

Si se es consciente de esta situación y si se desea escapar de ella se debe concebir y crear una pantalla que proteja contra esa influencia devorante de la Luna. Sin embargo, en tal caso es necesario tener cuidado de caer de una ilusión 'a otra, erigiendo una falsa pantalla; porque en lugar de una economía de fuerzas, se produce a continuación una pérdida agravada de estas. Aunque la cantidad de fuerzas necesarias para oponerse válidamente a la influencia de la Luna, es considerable. El primer imperativo es entonces, detener sus derroches y cerrar los grifos que dejan a la energía escapar inútilmente emociones estériles, especialmente las emociones negativas; fantasías surgidas de una imaginación descontrolada; descoordinada gimnasia mental, charlatanería, etc. Es necesario actuar entonces como un sabio ministro de finanzas, economizar severamente nuestras fuerzas, sin esterilizar, de todas formas, ni nuestra actividad ni nuestra inteligencia. Muy por el contrario, es necesario almacenar, acrecentar lo más posible estas fuerzas para constituir reservas. Tal es el doble aspecto del primer objetivo a alcanzar.

El vacío del cual hemos hablado, lleva, en el lenguaje imaginado de la Tradición, sea el nombre de fosa, sea el de umbral, Así, emplearemos sobre todo este último término, pero aquí utilizaremos el primero a propósito de un fragmento simbólico. Desde siempre la enseñanza esotérica masónica ha propuesto a sus discípulos, a la vez que esquemas, fragmentos literarios presentados bajo forma simbólica. 

Estos deben ser aprendidos de memoria, después representados por un esquema. También se practica el ejercicio inverso: partiendo de un esquema, debe entonces escribirse un fragmento literario. He aquí uno de esos fragmentos: Perdido en una selva llena de bestias feroces, enmudecido por un confuso sentimiento, pero profundo; el hombre busca desvariadamente una salida. Extenuado, después de haber corrido mil riesgos, helo aquí ante la orilla. Delante suyo se presenta un espectáculo que lo hace caer en una admiración mezclada de espanto: un castillo de gran belleza salvaje se levanta más allá de una gran fosa llena de viva agua clara. Detrás del castillo se abre un venturoso valle iluminado por los últimos rayos del sol. A la izquierda, el horizonte se oscurece, enrojeciendo; anuncia una tormenta. Maravillado, preso de un deseo apasionado por alcanzar el castillo, el hombre olvida los riesgos y las fatigas a las que estuvo expuesto.

¿Cómo alcanzarlo? Se pregunta. De repente escucha una voz que le habla desde el fondo de su corazón

La fosa, le dice, sólo puede ser franqueada nadando... Pero la corriente es fuerte, el agua glacial. Sin embargo, el hombre siente como en él surge un flujo de nuevas fuerzas. Decidido, se arroja en la fosa. El frío paraliza su aliento. Pero, por una extrema tensión de voluntad, de algunas brazadas alcanza la otra orilla, salta sobre el primer escalón de la escalera donde hace pie. Lo dominan otros tres inmensos escalones de granito. Conducen a una gran escalinata en hemiciclo defendida por dos torres. Dos puertas cerradas dan acceso a ellas. Un aullido llega a sus oídos. El hombre se da vuelta. En el lugar donde estaba hace algunos instantes, se encuentra una manada de lobos. Cae el día. En la penumbra puede distinguir todavía el fulgor de los ojos de las bestias hambrientas. De nuevo escucha la Voz que le dice: 

Después de todo, el riesgo no era tan grande porque, si te hubieras negado a correrlo, habrías sido destrozado por los lobos. Aterrorizado de pronto por el peligro del que había escapado, el hombre mide las dificultades que presenta la escalada. Apenas intenta trepar sobre un segundo escalón se desata una lluvia diluviana, haciendo resbaladizas las piedras y trabando sus movimientos. 

De todas formas consigue hacer pie. Pasa la tormenta, la lluvia disminuye. Sus pocas vestimentas chorrean sobre la losa.

Poco importa, dice la Voz, ya te habías mojado atravesando la fosa. El hombre recobra el aliento y recomienza la ascensión. Cae la noche, aparece dorado y pálido el creciente de la luna nueva; sobre la derecha, del lado del ocaso.

Buen signo, escucha desde el fondo de sí mismo. El hombre sonríe. Por el momento se aferra a las mínimas salientes para ganar el tercer escalón. Lo alcanza con las manos y piernas manchadas de sangre. Tan pronto como hace píe, una ráfaga de viento glacial casi lo hace caer. Aplastándose en el suelo, trepa hasta el pie del muro que forma el cuarto escalón y allí encuentra abrigo. Esto no es todo todavía, dice en ese momento la Voz. No te retrases en tu refugio. Porque el escalón puede quebrarse; entonces te tragará la tierra... La resistencia a la tormenta, en lugar de extenuarlo, decuplica las fuerzas del hombre. Trepa ahora sin demasiada dificultad sobre el cuarto escalón que no obstante tiene la misma altura que los anteriores. Erguido escucha entonces, como si fuera un trueno, la trompeta de alarma. Bruscamente, un aliento ardiente alcanza su rostro. Levanta los ojos. En la oscuridad de la noche, delante suyo, se yergue una figura luminosa: es el Guardián. Vestido con armadura y casco deslumbrantes, el brazo extendido, tiene en la mano una espada llameante dirigida hacia el hombre.

¿Quién eres tú, peregrino?, le pregunta. ¿Con qué objetivo y en el nombre de quién has superado esos obstáculos y trepado la escalera del paraíso? Transportado por un impulso de alegría inefable, el hombre repite en voz alta las palabras que acaba de escuchar en el fondo de su corazón. En ese instante las siente como suyas y responde con coraje al Guardián: 

¡Yo soy el Alma que busca la felicidad divina; una partícula que aspira a unirse al Principio Creador! 

Tu respuesta es válida, replica el Guardián. La puerta de la torre de la derecha se abre. La espada vuelve a su vaina. 

El Guardián toma al hombre de la mano y le hace atravesar el umbral de la puerta abierta... La aurora va dorando el Levante. Precursora del Sol, la Estrella de la mañana brilla, más allá del Valle venturoso.

Veo un edificio, mole enorme. En el muro frontal una estrecha puerta, abiertas las hojas; detrás, vapores sombríos. Frente al elevado umbral, una jovencita... Una linda jovencita. Un aliento surge de esos vapores opacos y glaciales, trayendo de las profundidades del edificio, dentro de una corriente de aire glacial, el sonido de una voz sorda y pausada.

Oh tú, que aspiras a franquear este umbral, sabes lo que te espera?

Lo sé, responde la jovencita.

¿Estás dispuesta a ser rechazada por todos? ¿Estás dispuesta a la completa soledad?

Estoy preparada para ello. Lo sé. Soportaré todos los sufrimientos y todos los golpes.

¿Aunque no vengan de los enemigos sino de los parientes y amigos?

Sí... aún de ellos. —Bien. ¿Aceptas el sacrificio?


¿El sacrificio anónimo? Perecerás y nadie... nadie sabrá mismo que memoria honrar.

No tengo por qué tener reconocimiento ni piedad. Ni porqué tener un nombre.

¿Estás preparada para el crimen? La jovencita baja la cabeza.

También para el crimen. La voz que la interroga no continúa inmediatamente. Finalmente recomienza:

¿Sabes que un día podrías no creer más en lo que crees ahora y llegar a pensar que te has engañado y que fue por nada que perdiste tu joven vida?

Eso también lo sé. Aun sabiéndolo, quiero entrar. La jovencita atraviesa el umbral, cae una pesada cortina. Rechinando los dientes, alguien profiere detrás de ella:

¡Una tonta! A lo que responde una voz, llegada de alguna parte:

¡Una inteligente guerrera! *

Estos dos fragmentos, ambos de origen esotérico, dan una idea del acceso al Camino. A medida que nuestros estudios avancen en profundidad, descifraremos el sentido del uno y del otro, porque allí todo es significativo. Por el momento llamaremos la atención del lector sobre la primera indicación, la más importante para él: el Camino Masónico tiene un sentido único. Es decir que para aquel que se compromete en él, el camino de retorno está prohibido. No en virtud de cualquier imperativo externo, sino por el hecho de que cada paso en el Camino modifica irrevocablemente el contenido interior de quien se ha comprometido en él. A consecuencia de ello deviene, de más en más, extraño a su entorno; pierde de más en más su interés por la vida exterior, en la que ayer todavía participaba plenamente. El aspecto de las cosas y sobre todo de los seres, sufren a sus ojos un profundo cambio. Un día se sorprenderá de constatar que ciertos rostros en los cuales todavía ayer, encontraba una gran belleza, dejan ahora transparentar marcas de bestialidad. No todos, pero muchos.

¿Qué ves? Exclama para sí mismo Nicolás Gogol en un acceso de clarividencia.

Niebla... y los gruñidos de los puercos...

Más progresa el hombre sobre el Camino, más se acentúa en él un sentimiento de ser extranjero. Pronto se volverá fastidioso; un poco más tarde, insoportable; finalmente odioso. Es por eso de que el profeta es despreciado en su patria, entre sus parientes y en su casa." La indicación es precisa, no deja lugar a dudas. Aquel que quiere comprometerse en los estudios esotéricos es invitado a reflexionar dos veces y a sopesar todo antes de lanzarse a decidido a la fosa-umbral. Porque, repitámoslo, no le será más posible volver a la vida exterior y encontrar allí, como en el pasado, satisfacción y placeres. De todas formas, al lado de las dificultades que son los primeros resultados de su evolución, el hombre recibirá impresiones reconfortantes sobre todo en sus relaciones humanas. Se sorprenderá de percibir un día que ciertas caras que todavía ayer le parecían ordinarias, resplandecen hoy a sus ojos de una belleza deslumbrante. Es porque su mirada, agudizada por el trabajo esotérico masónico, adquiere la facultad de penetrar más allá de la corteza. Es entre esos seres más límpidos que encontrará sus nuevos amigos. Su sociedad lo recibirá como uno de los suyos. Allí será comprendido, y la comunidad de intereses y objetivos será para todos una ayuda y un estímulo.

A continuación damos el esquema del Abad Doroteo, esquema que es presentado en la Tradición ortodoxa cuando se aborda el problema del Camino. Significa que aquellos que marchan hacia la Verdad se aproximan progresiva-mente unos a otros.

Hemos hablado del Camino como si él ya nos estuviese abierto y se encontrase a nuestra puerta, de suerte que nos sería suficiente dar un paso para entrar en él. De hecho, no hay nada de eso. Es necesario, en consecuencia, hacerse la idea de que la vida exterior es una verdadera jungla donde reinan las influencias "A"; pero que existe, en efecto, un 8. Mateo XIII, 57; Marcos VI, 4. 

Camino trazado por las influencias "B". Es necesario comprender también que el Camino es único y que no hay camino fuera del Camino. Enseguida es necesario darse cuenta de que, tal como somos, no nos encontramos y no podemos encontrarnos sobre el Camino. Para alcanzarlo, es necesario entonces encontrar y seguir después un camino de Acceso. Una reflexión seria y objetiva nos conducirá a esa conclusión lógica de que no sólo nos encontramos fuera del Camino, sino igualmente fuera de los caminos de Acceso. Nosotros nos encontramos de hecho en plena jungla con un solo triunfo en las manos: el deseo de ganar el Camino.

Si ese deseo es sincero y lo suficientemente fuerte, encontraremos sin gran dificultad un sendero conduciendo a un camino de Acceso, por el cual finalmente alcanzaremos el Camino..

Se ve que la dirección a tomar para alcanzar el camino de Acceso depende del lugar donde se encuentre aquel que quiere alcanzarlo. Ninguna indicación general puede ser dada. Simbólicamente puede decirse que si una persona debe ir, para alcanzar el camino de Acceso en dirección norte, otra, que se encuentra del otro lado del camino buscado, marchará necesariamente hacia el sur. Lo mismo es para el Camino.

La prudencia y la circunspección son necesarias tanto frente a las decisiones a tomar como en la apreciación de los movimientos propios y los de los demás

 Fraternalmente Vicente Alcoseri


martes, 7 de noviembre de 2017

¿Es GADU un Demiurgo?

¿Es GADU un Demiurgo?

El Demiurgo es una entidad que, sin ser precisamente Dios, impulsa al universo dándole vitalidad y movimiento, pero está bien podría no ser tan benigna, pero tampoco tan maligna. Hay unos cuantos problemas que constantemente han preocupado a los filósofos, a los teólogos y porque no también a nosotros los masones, que se presenta generalmente como una dificultad para resolver, lo que sucede en el mundo, y es el origen del Mal, nadie precisa de hecho una respuesta contundente al fenómeno del Mal, es de hecho un obstáculo para las filosofías todas, la mayoría de los filósofos y sobre todo los teólogos expresan, ¿Cuál es el origen del mal en el universo? Sobre todo aquellos que consideran a la Creación del Universo como la obra y sustento directa del Dios Único y Verdadero, y que, en consecuencia, estarían obligados a responsabilizarle a Dios el bien y el mal que sucede aquí en este mundo. Dios no puede, sin dejar de ser bueno, querer que el orden, que la armonía general, sean reemplazados por el mal: y el imaginar un mundo mejor, que algún día debe reemplazar al nuestro, es acusar a Dios de haber faltado a la bondad hacia el orden actual de las cosas. A tenor de ese sistema, la generación de los seres o necesariamente: tampoco pude continuar así, pues, una vez comenzada la creación, Dios no puede destruirlo para formar otro. Además, Dios no es la causa inmanente de todos los seres ni el custodio de cada mente a obrar bien o mal, ni su causa creadora directa en el sentido que, tan sólo es un gran soberano arquitecto, el Demiurgos, y tal es el efecto del término del cual Filón de Alejandría se sirve habitualmente “Dios no está bajo la influencia de las leyes del Cosmos, y no solamente por encima sino completamente aparte de toda la creación” Dios para la masonería sería sólo el Arquitecto de Universo, más no su creador y sostenedor, algún otro u otros serán los responsables de la obra, contándonos entre ellos a nosotros los masones. 

El hombre de todos los tiempos sospecha de la existencia de una inteligencia no humana, que dirige y controla ciertos designios de la creación, una inteligencia elevada sí, pero que no necesariamente buena ni mala, ni divina, pero tampoco bestial. Podríamos caer en el error de llamara un Egregor, pero no, ese Demiurgo esta antes de la misma formación de los Egrégores mentales humanos. Tampoco el Demiurgo es perfecto, ni infalible, pero sus poderes trascienden en mucho a los pertenecientes a los hombres más sabios. Podemos decir que es la inteligencia de la naturaleza, decimos que la naturaleza es sabia, algunos le llaman Demiurgo, madre Naturaleza. Estudiaremos la palabra Demiurgo, proviene de la palabra usada en Atenas para designar a un Trabajador para la gente, el artesano u orfebre que proveía a los Demos, o ciudadanos atenienses, con los instrumentos de bienestar y cultura. La palabra fue tomada mucho más tarde por Aristóteles para quedar en lugar del Gran Artífice, el poder que crea y mantiene la vida en el planeta Tierra. “de ahí pudiera porvenir el mote masónico de Gran Arquitecto”. En los días de Aristóteles la tierra era el componente central del mismo Universo. El Sol, la Luna y las estrellas eran luminarias que giraban alrededor del planeta Tierra. Incluso los mismos Dioses vivían cerca de la Tierra.

Era natural pensar que el Gran Artífice era el principal motor inteligente y la fuente trascendental de la cual fluía toda la existencia. Ahora la idea geocéntrica ya no tiene sustento científico alguno. Estamos obligados a pensar muy diferente acerca de una inteligencia no humana, si es que la hay, y no pensar que es hecha a nuestra imagen sino más bien en otro orden- PERO AL FIN UN SER QUE FUE DELAGADO A LLEBAR A CABO LA OBRA UNIVERSAL, al menos aquí en este planeta Tierra. La ciencia de los profanos, ya comienza a sospechar de una inteligencia que ha venido modificando ciertos patrones del ADN, a esta la comienzan a llamar, El Diseño Inteligente, que da cuenta de un diseñador inteligente, muy al estilo de Nuestro Gran Arquitecto del Universo.

Hoy gracias a la luz que nos llega a los telescopios vemos orden en el mismo Universo tiene un orden inteligente, los grupos de galaxias, grupos de estrellas, por espectros sabemos que hay moléculas incluso orgánicas por el aire y en la tierra. También sabemos que las galaxias se alejan unas de otras y que todo esto estuvo una vez todo en un punto formando algo indiferenciado Bueno en los primeros instantes del Universo, aparece el orden, aparecen los fotones, otras partículas, mas tarde protones y más adelante se formarán hidrógenos. Todo esto se ordenará aún mas formado estrellas galaxias y otros cuerpos. ¿Qué es lo que hizo que este Universo sea así de ordenado y no un caos enorme? En alguna cosmogonía aparece Uno que separa la luz de las tinieblas (aparecen los fotones) en fin, ordena las cosas.(que intuición maravillosa la de estos antiguos "pensadores")¿Qué ser movió esa partícula trazando una espiral aurea y ordenó el Universo? El tema de Demiurgos o también llamados dioses bajos. Me llama la atención la concepción que tenían los antiguos Cataros, exterminados en su gran numero en la Cruzada Albigense (Francia) 1209. 

Ellos concebían este mundo gobernado por un Demiurgo, llámese Jehovah (antiguo Testamento) o también el Dios de la Iglesia Católica. Este Demiurgo habría creado este mundo de dualidad- paradójicamente mal y a la vez bien hecho, - cargado de bondad y maldad, por lo tanto es un Dios ciego y malévolo por haber creado este mundo de materia. Tampoco los Cataros creían en la crucifixión de Jesús, al igual que los primeros Gnósticos y la tradición de los Nazarenos. Tenían también la concepción de que el Verdadero Dios esta mas allá de este mundo, por lo tanto, lo que hagamos o no en este mundo no tiene la mas mínima importancia para Dios. Solamente debemos tener la concepción de que debemos prepararnos para el encuentro con el GADU a su debido tiempo. Tampoco ellos reconocían Sacerdocio, pero si distinguían entre los "Creyentes" y el circulo mas hermético que encerraban las enseñanzas iniciáticas. Qué bien que se plantee la existencia de un ser supremo, mas sin embargo al tratar de relacionar a ello , el conocimiento existencial energético del cosmos , creo que a veces es mejor tratar de diferenciarle. Es como si al principio, hubo una gran explosión de gran energía, que se diseminó por todo el universo, mas sin embargo tarde o temprano se tendrá que volver a juntar, y todo lo bueno y malo que existió en ella, se volverán a mezclar en ese magma de status quo.

La humanidad de hoy en día representa una etapa primitiva en el logro de esta tarea. La inteligencia tan elevada que estoy postulando no es ni humana, ni divina. Tampoco es omnipotente, ni infalible, pero su visión y sus poderes trascienden en mucho al de la humanidad. Era natural que se pensara en el Gran Artífice como el principal motor, la fuente trascendental de la cual fluía toda la existencia. 

En dos mil trescientos años ha habido cambios muy grandes en nuestra imagen del mundo. Einstein, Copérnico y Galileo nos hicieron ver a la Tierra como un complejo y energético planeta más en la creación. La Astronomía moderna nos dice que miremos al Sol como una estrella entre cien mil millones que forman nuestra galaxia, y a nuestra galaxia como una entre incontables millones de galaxias extendiéndose más allá de lo que nuestra imaginación puede alcanzar. Estamos obligados a pensar muy diferente acerca de una inteligencia, si es que hay una, que gobierna nuestra Tierra, y de una que gobierna el Universo. Manteniendo la palabra Demiurgo para el espíritu de la Tierra postulado, podemos hacer a un lado, como algo que está más allá de nuestra comprensión, la idea de una deidad que creó y gobierna el Universo Al hacer esto, deberíamos dar un suspiro de alivio y gratitud. 

La Tierra es nuestro hogar y su destino debería ser nuestro mayor interés. Debemos recordar que la concepción de un dios absoluto fue extraña a todos los pueblos antiguos. Jehová fue el dios más grande, pero limitado tanto en sus poderes como en sus asuntos. Lo mismo era Ahura Mazda. El Buda aceptó la existencia de dioses pero los contemplaba como limitados y por ninguna razón omnipotente. Los primeros cristianos mantuvieron el concepto judío de un dios limitado. 

La influencia del pensamiento Griego fue lo único que igualó a dios con el Absoluto. Si podemos aceptar la noción de un dios cortado, estamos obligados a admitir la noción de una fuente imitada "más allá de Dios".: "Dios es amoroso pero no omnipotente, u omnipotente pero no amoroso. Él no puede ser ambos". 

La verdad es que la omnipotencia de Dios es una idea absurda pensada por hombres con mentes lógicas estrechas. Debe ser obvio para cualquiera cuyos sentimientos no se han atrofiado, que el amor y la omnipotencia nunca pueden estar unidos. Cuando me convencí de que existe una inteligencia, grande y benevolente pero limitada, trabajando detrás de la escena de este mundo, y cuando también vi que el hombre no puede existir sólo para su propio beneficio, sino que debe haber sido oreado para servir a algún propósito superior, experimenté un enorme alivio. La vida podría estar llena de sentido y yo podría desempeñar en ella un papel útil e incluso necesario debido a que no está controlada por el poder abrumaste de un dios todopoderoso. La imagen que se nos enseñó a través de la historia de la Tierra es la de una transformación lenta pero acelerada, desde la carencia de vida a la vida, de la sensación primitiva a la conciencia desarrollada. 

La transformación ha avanzado de manera incierta y aún precaria, pero el resultado constituye una maravilla. Vemos la adaptación sorprendente de la vida a la naturaleza del planeta, de una forma de vida a otra. Contemplamos el ingenio máximo en la construcción, vemos belleza y podemos ver el plan de un espíritu cósmico. Si todo esto llegó a existir a ciegas, por el trabajo de leyes mecánicas y combinaciones accidentales, constituye una maravilla doble. Si lo vemos como el logro de una gran inteligencia, debemos estar listos para inclinamos ante ella y reconocer que es incomparablemente más grande que nosotros. Cuando miramos el sistema solar, vemos una familia enlazada muy estrechamente, formada por el Sol, los planetas, satélites, asteroides, cometas y campos de fuerza. Sabemos que la vida en. Ya Tierra depende del calor, la luz y otras radiaciones que recibe del Sol. Los científicos están de acuerdo en que la luz del Sol debe tener un papel decisivo en la primera aparición de la vida en este planeta. 

Quisiera ir más lejos y pedirles que piensen en términos del Sol como una inteligencia superior, como el poder creativo que actúa en todo el sistema solar. Podemos contemplarlo como el creador y el padre de toda la vida, incluyendo la propia. Comparado con el Sol, el Demiurgo ocupa una posición subordinada. En sí mismo no crea la vida, pero ha emprendido la tarea de cuidarla y guiarla hasta el momento en que pueda volverse responsable por sí misma. No hay porque asombrarse de la idea de una inteligencia detrás de la naturaleza. Los biólogos, quienes rechazarían cualquier sugerencia acerca de un creador divino, se encuentran hablando y escribiendo sobre la naturaleza como si fuera un ser inteligente. Es difícil que uno abra un libro o lea un escrito sobre la evolución de la vida sin encontrarse pasajes en los que el autor personifica a la naturaleza. Si se le pregunta, nos asegurará que es sólo una figura del lenguaje y que no debe tomarse literalmente. Sin embargo, algunas veces nuestro lenguaje nos traiciona; decimos cosas más verdaderas de lo que intentamos. 

Conforme sepamos más y más acerca de la vida, llegaremos con toda seguridad a la conclusión de que hay una inteligencia detrás misma, y por consiguiente, deberíamos separar la naturaleza del Demiurgo. El Sol fue el creador del patrón eterno de la vida. A través de la vida, el alma pudo aparecer y la Tierra misma se transformó en un ser divino, volviéndose la desposada del Sol. La Tierra como una inteligencia pura sin mente y sin un cuerpo viviente, pudo aceptar la intención del Sol, pero no pudo realizarla en el mundo existente. Por consiguiente, la tarea fue asignada al Demiurgo, a quien uno puede percibir en los mitos de la creación de muchas culturas. Le pido al lector mirar esto como historia. El mito y la historia son hermanos gemelos; representan el rostro ideal y el verdadero de la misma realidad. No obstante, la diferencia es importante, porque la historia nos conecta con el pasado y el futuro, mientras que el mito pertenece al presente eterno. En este capítulo estoy resumiendo una presentación de ideas que se puede encontrar en detalle en mi libro Dramático, por consiguiente, no estoy escribiendo todo esto para convencer al lector, sino para dejar establecido un lenguaje con el que pueda hablar con libertad sobre la forma en que miro el mundo. 

Tenemos cuatro conceptos. El primero es el de una Fuente Insondable absoluta de la que procede todo el Universo existente. Debemos postular esa fuente debido a que hemos separado el sistema solar, como nuestro propio tema de estudio, del Universo, en el cual es tan diminuto y en apariencia insignificante. Al hacer esta separación, tenemos que ver al sistema solar como una unidad completa en sí misma, con su propia inteligencia presidiendo, el Sol, en quien podemos pensar como un dios, creador y padre de la vida en la Tierra, y como un gobernante del sistema solar. Si reflexionamos a profundidad, veremos que es posible que nos formemos la concepción de un ser supremo, de quien depende toda criatura viviente mientras permanezca dentro de los límites del sistema solar. 

Cuando llegamos a esta Tierra, tenemos a la naturaleza, a veces mencionada como la Gran Naturaleza. Vernadsky llamó a la capa de vida que cubre la Tierra "biósfera", y él y muchos otros científicos están listos a contemplar la biósfera como una unidad que es un ser. La cuarta concepción es la de la inteligencia Demiúrgica, de la naturaleza en el planeta.* Debo, antes de continuar adelante, ubicar la imagen del Demiurgo dentro de un mejor En este punto llegamos a enfrentarnos a un problema inesperado: Demiurgo en singular pero encontraremos necesario pensar también en inteligencias el pensamiento lógico ortodoxo es atómico y tendemos a considerar un número como teniendo una cualidad absoluta, hallamos irrazonable suponer que alguna cosa puede ser una y muchas al mismo tiempo. Por ejemplo, podemos admitir que el cuerpo humano es un todo pero también que es una multiplicidad, consistente de extremidades, órganos, sistemas, y partes grandes y pequeñas. 

Esta relación de todo y de uno y muchos, sin que los muchos estén subordinados al uno, o el uno se contemple como la suma de sus partes. Se podría encontrar una mejor analogía con el color: Existe un color al que llamamos "azul", y cada superficie que tiene un color azul es tan azul como cualquier otra. Donde está presente el "azul", está presente por completo; tamaño y número no tienen nada que ver con ser azul. Tenemos que efectuar un salto mental y pensar acerca de la. El Amor viene de más allá de los límites de la creatividad del Sol. El amor es inherente a la vida, y es desde adentro de la vida que el amor puede actuar.

Alcoseri


domingo, 5 de noviembre de 2017

El Secreto del Socorro Masónico

El Secreto del Socorro Masónico

Cierto hombre de pronto sintió el llamado iniciático y buscó a un masón reconocido de su ciudad, y le externó su deseo de ingresar a la Noble Orden Masónica. 

Al entrevistarse con él dijo: ¡Sé que los masones son personas de conocimientos secretos! Le ruego poder ser parte de su Orden, para que pueda así crecer y convertirme en una persona completa, pues gran parte de mi vida la he malgastado; y ahora siento que nada soy.

El masón un hombre viejo llamado Confern contestó: Puedo tramitar tu ingreso a la Orden iniciándote a cambio de algo que los masones del mundo necesitamos. Ve y busca a un hijo de una viuda que vive en la ciudad de Edimburgo, socórrenos así a todos, ayuda a su madre viuda y claro socorre a su hijo llamado Sterling, pues él así podrá continuar nuestra sagrado trabajo de mampostería. 

El postulante a libre masón pensó para sí, ¿Cómo que socorrerlos? No soy yo el que necesita socorro o ayuda de ellos. El viejo masón leyó sus pensamientos y le dijo: Socorriendo a los demás te socorres a ti, este es el lema de nuestro Taller de Albañilería. Fue así que el postulante masón partió. Llegó a una pequeña casa de picapedreros en Edimburgo y le dijo al encargado: Busco a Sterling el hijo de una Viuda, vengo a socorrerlo a él y a su Madre Viuda. Necesito socorrerlo para que él nos socorra. 

El picapedrero dijo: Estás describiendo una situación, muy propia para eliminar tu egoísmo, y las necesidades de los hombres que somos del gremio de albañiles libres, el de ayudarnos y socorrernos unos a otros. Así que yo necesito que traigas hasta aquí grandes bloques de piedra para que yo los pula y les de forma propia, para que encajen en la Catedral de Edimburgo que estamos construyendo. Busca la manera de traerme esos bloque de piedra y te diré cómo encontrar a ese hijo de la Viuda. 

De manera que el postulante partió en búsqueda de bloques de piedra para el picapedrero. Cuando llegó a una choza junto a una cantera y le dijo al cantero: Cantero, vengo por Bloques de piedra. Lo necesito para el picapedrero quien si así se los llevó me dará razón de cómo encontrar al hijo de la Viuda. A cambio de todo esto, yo podré ingresar la Orden de los Francmasones. 

El cantero respondió inmediatamente: Muchacho, tú necesitas bloques de piedra ¿Qué hay de mí? No me interesa tu plática acerca de tus aspiraciones, ni las tuyas ni las de los demás que te han enviado aquí. Yo necesito herramientas para escavar y extraer de la Madre Tierra esos grandísimos bloques de piedra. Consígueme las herramientas propias y te daré tus grandes bloques de piedra, y así podrán construir su nuevo Stonehenge. 

De modo que el postulante se puso en marcha, hasta encontrar a un herrero, a quien contó sus necesidades. El herrero a su vez dijo: ¿Qué hay de mi jovencito? Tú necesitas herramientas para sobornar al cantero, yo necesito acero para fabricar las herramientas por ustedes requeridas. Consígueme hierro y te ayudaré. 

De manera que el aspirante a masón libre se marchó en búsqueda de alguien que vendiera acero. Cuando encontró a tal vendedor de acero le conto sus grandes dificultades y el Acerero dijo: ¿Qué se yo de conocimientos extraños, sociedades secretas, canteros, mamposteros, o de Catedrales? Todo lo que la vida me ha enseñado es que cada uno parece cuidar sus propios intereses aquí en esta isla británica. Hablemos ahora, de mis grandes necesidades, y si tú pequeño jovencito puedes satisfacerlas, entonces sí que hablaremos de acero, y tu luego podrás pensar todo que quieras sobre esa nueva Orden Masónica de que me hablas. 

¿Cuáles son tus necesidades? Preguntó el candidato a la iniciación. Yo necesito hierro y carbón para fabricarte el acero, consígueme estos y luego pídeme acero. De modo que el aspirante partió en la búsqueda de hierro a una mina, el minero que le dijo: Si, puedo darte hierro para tus necesidades. En cuanto a todo lo demás, podrías haberme evitado aburrirme al tener que escuchar tu historia, pues simplemente no tengo el menor interés en tus asuntos filosóficos u otras cosas relacionadas con gente como los masones, que se son personas que comienzan a tener mucho poder. Pero tengo un deseo y te convendría socorrerme en el asunto, de lo contrario nunca te ayudaré. ¿Y cuál es tu deseo? Le preguntó la minero. Yo quiero casarme y mi amada es una bellísima doncella. Pero, no es de mi clase social, y su padre no permite nuestro casamiento. Procúramela, y entonces hablaremos sobre tus problemas. De modo que el candidato a masón se marchó, y después de hace exhaustivas diligencias, habló con el padre de la bellísima doncella que dijo: Tengo una hija, ella ama al minero y su único deseo es casarse con él. De hecho, ha estado toda su vida pensando en él. Debe ser alguna suerte de milagro para él y para ella que tú aparezcas, y que me cuentes tu historia sobre tu deseo de ingresar a la Orden Masónica. Yo nunca consentí el casamiento de ellos, pero gracias a ti he cambiado de parecer. Pero digo ¿Qué hay de mí? Cada uno quiere lo que quiere, las personas necesitan cosas, o desean cosas, imaginan que necesitan ser socorridas, otras realmente quieren ayuda verdadera, pero no se ha dicho nada aún de mis necesidades, dijo el padre de la doncella. Quiero solamente una cosa, dijo el padre de la novia. Y la he querido toda la vida. Socórreme tu ahora, ayúdame a conseguirla, y serán tuyas mis posesiones terrenales. Lo que yo quiero, ya que he experimentado todo lo demás de este mundo, es el gran conocimiento. Pero ni tu ni yo, amigo obtendremos el conocimiento superior sin encontrar a Sterling el hijo de la Viuda, ese que dará nuevo impulso a la Orden de los Ahora Libres Aceptados Masones. No sé bien lo que es el conocimiento superior, pero de algo estoy seguro nada tiene que ver con Sterling el hijo de la Viuda. No, contestó el candidato a masón, dándose cuenta de que debía ser paciente ante todo, pero con el hierro, para el acerero, el acero para el herrero, las herramientas para el cantero, y las piedras colosales para el picapedrero, no se podría conseguir sin todo esto encontrar al Hijo de la Viuda. Me suena absurdo ese hijo de la viuda, y en lo que a mí respecta, no iré a esos extremos, respondió el padre de la doncella. A pesar de las súplicas el candidato a masón, el padre de la doncella lo obligó a retirarse. 

Tantas dificultades y grandes confusiones que estas tareas le produjeron, le hicieron dudar de la humanidad. Se llegó a preguntar si podría usar el gran conocimiento, cuando lo consiguiera, y pensaba por qué todas esas personas solamente pensaban en sus propios intereses mundanos. Y poco a poco comenzó a pensar solamente en encontrar al Hijo de la Viuda. Un día el candidato a masón caminaba sin rumbo por las calles de Londres, conversando con otro buscador de la verdad, sobre su suerte. Cierto mercader lo oyó, y se acercó para oír sus palabras. El candidato a masón decía: Se necesita encontrar a un hijo de la viuda, que ya ni su nombre recuerdo, de modo que él pueda hacer un sagrado trabajo para nosotros. 

El mercader se dio cuenta de que había algo excepcional en este ahora errante candidato a masón, y se dirigió a él: Amigo errante, no entiendo bien tus palabras, pero tengo un profundo respeto por una persona como tú, que se ha decidido en el Sendero Iniciático. Socórreme por favor, si quieres, pues yo sé que las personas en el camino de la Gran Luz Masónica cumplen una misión de gran poder en este mundo. El candidato a masón levantó su mirada, y vio la angustia en la cara del mercader y le dijo: Amigo, estoy sufriendo y he sufrido. Tú, sin lugar a dudas, estás en apuros, pero yo aún ni soy masón. Ni siquiera puedo encontrar a ese hijo de la Viuda. Pero pídeme y haré por ti lo que pueda. Sabrás, lo oportuno que eres, dijo el mercader, tengo una única y hermosa hija. Ella está ahora sufriendo una extraña enfermedad que la ha hecho casi morir. Ven a verla y quizá puedas tú hacer algo por ella. Era tal la angustia reflejada en el mercader y tan grandes sus esperanzas, que el candidato a masón lo siguió hasta el lecho del dolor de la joven. En cuanto ella lo vio, dijo: No sé quién eres, pero siento que quizá puedas ayudarme. De todos modos, no hay otra persona. Estoy enamorada de tal y tal minero. Y nombró al minero a quien el candidato a masón había pedido hierro para procesarlo al acero. 

El candidato a masón se dio cuenta que la chica era idéntica a la doncella, luego recordó que era podría ser la gemela perdida de la bella doncella que antes había conocido y cuyo padre no había accedido a las pruebas iniciáticas por considerarlas absurdas. El candidato a masón fue con el mercader y le dijo que su hija quería casarse con cierto minero, y le contó del increíble parecido de su hija con la bella doncella, el mercader confesó luego que efectivamente ambas eran gemelas, y que su hermano y él habían acordado criar por separado a las dos; pero que constantemente estaban en contacto. Antes, el Mercader estaba alborozado, pues había pensado que la plática con el candidato a masón sobre el minero había sido inapropiada, pero con esto se dio cuenta de la solución de la enfermedad de su hija. El candidato a masón fue a ver al minero, quien le proporcionó grandes cantidades de hierro, el acerero así le dio las herramientas; las llevo al cantero, que le dio las colosales piedras, que llevó al picapedrero de Edimburgo, y él le dijo como encontrar al Hijo de la Viuda llamado Sterling. Lo llevo al hijo de la Viuda con Confren el viejo masón este dijo: Ahora podremos Iniciarte en los Augustos Misterios de la Orden Masónica; pues no hubieras podido traer con nosotros a un hijo de la Viuda a menos que hubieras trabajado para nosotros y no para ti mismo. 

La dimensión Oculta de este cuento es sólo conocida por los que han vivido la experiencia masónica, y saben de las circunstancias especiales que les hicieron llegar a tocar las puertas de un Templo Masónico, y más que todo el seguir en el camino hacia la perfección; dentro de lo que se entiende en el mundo iniciático masónico. Al fin de cuentas Sterling “El hijo de la Viuda” no era otro que el mismo candidato a masón, al cual se le requirió que se buscase a sí mismo antes de iniciarse como masón. 


Alcoseri 

sábado, 15 de julio de 2017

INICIACIÓN : LA MADRE VIUDA

INICIACIÓN : LA MADRE VIUDA
Vicente Alcoseri

Es una historia complicada. En realidad todas estas historias tienden a hacerse bastante complicadas. Pero Isis y su marido Osiris eran mellizos, hijos de la diosa Nut. Y sus parientes más jóvenes eran Seth y Nephthys, que también eran mellizos hijos de Nut. Una noche Osiris durmió con Nephthys, creyendo que era Isis... un despiste, digamos. De ese error nocturno nació Anubis, el hijo mayor de Osiris, pero de la esposa que no debía ser. Seth su marido, se lo tomo mal y planeo matar a su hermano mayor, Osiris.

En secreto tomo medidas de Osiris y mando hacer un hermoso sarcófago en el que cupiera exactamente. Una noche, cuando los dioses celebraban una animada fiesta, Seth vino con el sarcófago y declaro que cualquiera que cupiera exactamente lo tendría como regalo para su tumba. Todos los presentes probaron y, por supuesto, cuando Osiris entró, el sarcófago cumplía exactamente a su medida. Inmediatamente aparecieron sesenta y dos cómplices que bajaron la tapa, la ataron, y lo arrojaron al Nilo.

Así que lo que tenemos aquí es la muerte de un dios y cada vez que se produce la muerte de un dios, puedes esperar una resurrección

La muerte de Osiris estaba asociada simbólicamente con las crecidas e inundaciones anuales del río Nilo, que fertilizaba todos los años la tierra de Egipto. Era como si la putrefacción del cuerpo de Osiris fertilizara y vitalizara la tierra. 

Osiris fue flotando Nilo abajo hasta ser depositado en una playa, en Siria. Creció allí un árbol hermoso, de maravilloso perfume, que incorporó el sarcófago a su tronco. El rey de aquella región acababa de tener un hijo varón y se disponía a construir un palacio. Y como el aroma de ese árbol era tan maravilloso, lo hizo cortar y llevar para hacer el pilar central del salón principal del palacio. 

Mientras tanto, la pobre diosa Isis, cuyo marido había sido arrojado al Nilo, emprendió la búsqueda de su cadáver. Este tema de la búsqueda de Dios, esposo del alma, constituye un tema mitológico principal en ese periodo: la Diosa sale en busca de su esposo y amante perdido y, gracias a la lealtad y a un descenso al reino de la muerte, se convierte en su redentora. 

Isis llega por fin al palacio y se entera de la existencia de la columna de madera aromática. Sospecha que puede tener algo que ver con Osiris, y consigue empleo como nodriza del niño recién nacido. Bueno, deja que el niño le chupe un dedo... después de todo, es una diosa, y hay un límite a las concesiones que pueden hacerse. Pero se encariña con el niñito y decide darle la inmortalidad poniéndolo en la chimenea para quemar su cuerpo mortal. Como diosa, puede impedir que el fuego lo mate, ya entiendes. Y todas las noches, mientras el niño está en el fuego, ella se transforma en golondrina y vuela lúgubremente alrededor de la columna en la que está encerrado su marido. 

Una noche aparece la madre del niño en el cuarto donde se desarrolla esta pequeña escena, ve al niño en la chimenea, suelta un grito, que quiebra el encanto, y el niño tiene que ser rescatado de la incineración. La golondrina, en tanto, se ha transformado otra vez en la bella nodriza y diosa, que explica la situación y le dice a la reina: “A propósito, es mi esposo el que está ahí, dentro de esa columna, y le agradecería que me lo dejara llevar a casa”. Así que el rey, que entretanto ha aparecido en escena, dice: ¡Pues claro! Por supuesto. Hace extraer la columna, se la entrega a Isis, y el hermoso sarcófago que contiene a Osiris es depositado sobre una barcaza principesca. 

En el camino de vuelta al delta del Nilo, Isis quita la tapa del ataúd, se acuesta al lado de su marido muerto, y concibe un hijo. Se trata de un tema que aparece todo el tiempo en las antiguas mitologías bajo muchas formas simbólicas: de la muerte viene la vida.

Cuando la barcaza toca tierra, la diosa da a luz entre los papiros a su hijo Horus; y fue la figura de esta madre divina con su hijo concebido de dios la que dio origen al modelo de la Virgen Madre y viuda.

El pájaro en vuelo, es un símbolo casi universal del espíritu. Con la madre viuda en tanto ésta concibe mediante el espíritu, sí. Pero aquí nos encontramos con un pequeño detalle más. El hermano menor, Seth, celoso, mientras tanto ha usurpado el trono de Osiris. No obstante, para asumir propiamente el poder, debería casarse con Isis. En la iconografía egipcia, Isis representa el trono. El faraón se sienta sobre el trono, que es Isis, como un niño sobre el regazo de su madre. 
  
Por eso, cuando estás delante de la catedral de Charteres, puedes ver sobre uno de los portales de la fachada oeste una imagen de la Virgen como el trono sobre el cual se sienta el niño Jesús y bendice al mundo como su emperador. Es precisamente la imagen que nos ha legado el más antiguo Egipto. Los primeros padres y los primeros artistas imitaron deliberadamente estas imágenes. 

Las mitologías esotéricas a las que se refieren aquí son las del dios muerto y resurrecto: Hiram, Cristo, Adonis, Gilgamesh, Osiris, uno tras otro. La muerte y resurrección del dios está asociada en todas partes con la luna, que muere y renace todos los meses. Durante dos noches y tres días está oscura, y por eso tenemos a Cristo dos noches y tres días en la tumba. 

Nadie sabe cuál puede haber sido la fecha real del nacimiento de Jesús, pero se ha tomado la fecha que era la del solsticio de invierno, el 25 de diciembre, cuando las noches empiezan a hacerse más cortas y los días más largos. Es el momento del renacimiento de la luz. Fue exactamente la fecha de nacimiento del dios persa de la luz, Mithra, el Sol. 

Esto sugiere que hay una idea de muerte del pasado y nacimiento del futuro en nuestras vidas y en nuestro pensamiento: muerte de la naturaleza animal y nacimiento de la espiritual. Esos símbolos nos están hablando en ese sentido. 

Por eso Isis ó Balkis la madre viuda del Sol puede decir: "Soy la que es la madre naturaleza, madre de todas las cosas. Señora de todos los elementos. Dueña de los poderes divinos, reina de todo lo que está en el infierno, pero principal entre todos los que habitan el paraíso. Manifestada sola y bajo una única forma entre todos los dioses y diosas”

El asno de oro, de Apuleyo, siglo II d.C.

El asno de oro es una de las primeras novelas que se han escrito. Su principal personaje, su héroe, ha sido transformado, por lujuria y magia, en un asno símbolo de la brutalidad animal, y tiene que superar una ordalía de dolorosas y humillantes aventuras hasta que su redención le viene por gracia de la diosa Isis. Ella aparece con una rosa en la mano símbolo del amor divino, no de la lujuria, y cuando el asno come la rosa recupera su antigua condición de hombre. Pero ahora es más que hombre, es un hombre iluminado, un santo. Ha experimentado el segundo nacimiento virginal, ya sabes. De modo que de la mera carnalidad animal se puede pasar a una muerte espiritual y renacer. El segundo nacimiento es de una encarnación exaltada, con forma espiritual. 

Y la diosa Madre Viuda es la que produce todo esto. El segundo nacimiento se lleva a cabo mediante una madre espiritual. Notre Dame de París, Notre Dame de Chartres... nuestra Madre Logia etc. Renacemos espiritualmente entrando y saliendo de una Logia Masónica. Ahí reside un poder exclusivo del principio secreto femenino. 

También puedes acceder al renacimiento por intercesión del sexo masculino. Pero usando este sistema de símbolos, la mujer es la regeneradora. 


La tradición Masónica propiamente es una reunión de la idea de las antiguas escuelas milenarias, del Héroe como alguien que ha de unir los poderes espirituales y temporal, y la idea clásica, helenística, de Hiram muerto y resurrecto, y que renace en cada masón, como un hijo meramente espiritual.

TOMADO DE LA REVISTA DIALOGO ENTRE MASONES NOVIEMBRE 2014