AMIGOS DEL BLOG

jueves, 10 de julio de 2014

Los viajes del Aprendiz – Visión Transcendental (1 de 2)

Los viajes del Aprendiz – Visión Transcendental[1] (1 de 2)
Alfredo Roberto Netto


Idioma Original: Portugués del Brasil
Traductor: V.·.H.·. Mario López Rico


En los Principios Fundamentales del Ritual del Aprendiz Masón, del Rito Escocés Antiguo y Aceptado aprendemos que la Masonería es una Orden Universal, formada por todas las razas, credos y nacionalidades, reunidos por la Iniciación y congregados en Logias, en las cuales, por métodos o medios racionales, auxiliados por símbolos e alegorías, estudian y trabajan para la construcción de la Sociedad Humana y fundamentada en el Amor Fraternal, en la Esperanza de que, con Amor a Dios , a la Patria, a la Familia y al Prójimo, con Tolerancia, Virtud y Sabiduría, con la investigación constante y libre de la Verdad, con el Progreso del Conocimiento Humano, de las Ciencias y de las Artes, sobre la Trinidad – Libertad, Igualdad y Fraternidad – dentro de los principios de la Razón y de la justicia; el mundo alcance la Felicidad General y la Paz Universal[2]



De estos principios se deducen diversos corolarios, de los que destaca el marcado como B en el ritual

b – La masonería no impone límites a la libre investigación de la verdad y para garantizar esta libertad, exige de todos la mayor tolerancia”.[3]

Uno de los momentos más hermosos e importantes que tienen lugar durante el ritual de Iniciación de un profano son los “Viajes simbólicos” que, más allá de producir efectos reales en el iniciado, contienen una valiosa simbología cuya compresión y empleo será de suma importancia en la conducta posterior del candidato.

Buscaremos entenderlas por medio del intelecto, pero también preservar y volver intocable aquel sentido del corazón humano, al que el Espíritu se eleva en sus momentos de mayor percepción, muy lejos de todos los vientos de la controversia, de todas las tempestades de la discusión, en aquel aire puro y sin nubes del propio cielo, donde la intuición ve y la razón se silencia, donde el Espíritu habla y las voces menores enmudecen.

Olvidamos, frecuentemente, que lo oculto no está a la vista de todos sino apenas a la de aquellos que lo buscan sin falta de ánimos, deseosos de aprender lo ofrecido, distante de la razón humana.

En las Iniciaciones, repetidas en cada nuevo ingreso a la orden desde hace siglos, es frecuente observar un comportamiento mecánico en los que la llevan a cabo, algo distante de todo significado, belleza e importancia que debe tener.

La Masonería es una escuela iniciática y de formación de hombres útiles a la Sociedad, o Constructores Sociales, y para la obra a la que se le destina en el mundo, los masones tienen el deber de cultivar determinadas cualidades internas necesarias para ello. Los diferentes grados de la Masonería, son, en realidad, etapas de adiestramiento específico y, cada uno de ellos faculta al iniciado con determinada educación y poderes esotéricos.

Mientras tanto, es importante entender que la “Iniciación” es un proceso activo a través del cual todos los que se disciplinan y cumplen voluntariamente determinados preceptos o principios transcendentales pueden seguir adelante; principios estos que son independientes de nuestra limitada compresión. Es la expansión de la consciencia consecuente a una “Reforma Intima” o “Renovación Interior”, para los masones “VITRIOL”, o sea la que sea la denominación que deseemos dar a este proceso íntimo y personal[4].

La Iniciación no puede ser ofrecida por sociedades, escuelas esotéricas u organizaciones, excepto de modo simbólico. Se convierte, entonces, apenas en un título más que en una realidad. Ella transciende las palabras y exige realizaciones individuales, íntimas, constantes y persistentes. Por lo tanto, una conquista, el fruto de mucho trabajo y dedicación alcanzada por el esfuerzo individual de cada ser, una realidad y no una “visión extra-física” de fácil alcance como pregonan algunas líneas de pensamiento.

Lo que las estructuras humanas pueden hacer es apenas indicar el “camino” o enseñar determinadas “reglas fundamentales” esotéricas que ya son de dominio público, pero el candidato a la iniciación puede, en la medida de su interés y grado de desarrollo, buscar por medio del esfuerzo y la iniciativa propia.

“La iniciación es, por lo tanto, una serie gradual y realizada de expansiones de consciencia; una creciente y constante percepción de la divinidad y de todas sus implicaciones. Muchos de los pseudo iniciados actuales creen haber alcanzado este estado porque algún guía esotérico o vidente psíquico así se lo ha dicho; sin embargo, en su foro interior, ellos no saben del proceso mediante el cual podrían “pasar” (como enseña la masonería) por esta puerta misteriosa, entre dos grandes pilares, en su búsqueda de la Luz, ellos no tienen conocimiento consciente de aquel programa de auto iniciación que ha de ser seguido, en plena vigilia, el cual debe ser simultáneamente concienciado por el Alma Divina inmanente; por la mente y por el cerebro del hombre, en la vida física[5].

Las iniciaciones
Inicialmente, precisamos tener en la mente que no es seguro ni tampoco sabio llevar el conocimiento de determinados hechos esotéricos más allá de determinados límites. Por tanto es necesario un “crecimiento interior” conquistado por medio de mucho esfuerzo y perseverancia.

Los riesgos del conocimiento demasiado profundo son mucho mayores que la amenaza de demasiado limitado. Con el conocimiento llega la responsabilidad y el poder, dos cosas para la que la mayoría de los hombres no está aún preparados.

Por lo tanto, en temas esencialmente esotéricos, todo lo que se puede hacer es estudiar e intentar establecer correlaciones con la parcela de la sabiduría y la prudencia que se tenga, empleando las informaciones que se cogen para el bien de aquellos a quien objetivamente se informa, reconociendo que el uso sabio y con criterio del Conocimiento trae una mayor capacidad para recibir la Sabiduría oculta de los diferentes grados Masónicos.

Tenemos que comprender, repetimos, que el desarrollo del ser humano no es más que un pasaje de un estado de consciencia a otro. Es una sucesión de expansiones, un crecimiento de su capacidad de percepción, característica predominante del Libre Pensador que reside dentro de todos nosotros.

El Masón usa la palabra “Iniciación” con mucha facilidad, sin analizar debidamente su sentido intrínseco. El uso rutinario, alejado de su significado, precipita y hace perder gran parte de su significado real y verdadero [6]

Aceptando la masonería como una “Escuela Filosófica e Iniciática” en esencia, las Logias simbólicas deben ser consideradas como escuelas preparatorias de candidatos a la “Iniciación”, mucho más allá que simples oficinas[7] operativas

La práctica ritualista tiene un lado objetivo: actúa, no solo en el  interior de su practicantes, con el despertar de la mente y el corazón, sino también en el exterior etéreo, cuidando que las influencias elevadas y purificadoras lleguen constantemente a los diferentes cuerpos – Físico, Astral y Mental – cuerpos, estos, que componen la “Personalidad”, dominio del “Yo Menor”, que precisa ser adiestrado y dominado por el “Yo Mayor” o verdadero iniciado.

A medida que se estudia los textos esotéricos, independientemente de la escuela de pensamiento que los exprese, se aprecian puntos en común que los vuelven espejos de una verdad oculta que ha de ser revelada a los pocos que buscan la Luz. Y la Masonería trae en su bolsa esas mismas Verdades, esotéricamente veladas, como ya se ha dicho antes.

Según Leadebeater[8], cuando alguien ingresaba en los Misterios Menores, en Grecia o Egipto, se consideraba que lo primero y más importante que había que enseñarle era la realidad la vida después de la muerte, pues tenían en cuenta que el hombre puede morir en cualquier momento y, por lo tanto, debe poseer ese conocimiento.

“La masonería es un sistema sacramental que, como todo sacramento, tiene un aspecto externo y visible consistente en su ceremonial, sus doctrinas y símbolos, que se pueden ver y oír; y un aspecto interno, mental y spiritual, oculto bajo las ceremonias, doctrinas y símbolos, que solo dan fruto en el masón capaz de hacer uso de su imaginación spiritual y de descubrir la realidad existente detrás del velo del símbolo externo”[9]


Egipto e Israel

Charles W. Leadbeater, famoso investigador clarividente que contribuyó en la concretización y difusión de la Teosofía, tuvo la oportunidad de investigar también el lado oculto de la Masonería, en todos sus grados, ya que alcanzó el grado 33.

En su libro “La vida oculta de la Masonería” diserta sobre diferentes momentos de los trabajos masónicos, obviamente preservando los límites del necesario sigilo, presentándonos un interesante estudio de las correlaciones con los antiguos ritos egipcios y de otras escuelas esotéricas antiguas con nuestra Orden, evidenciando su carácter iniciático milenario.

Al lector más atento le quedará evidente que los rituales de las primeras décadas de 1900 que el autor citado conoció, difieren en algunos momentos de los de hoy en día, sin embargo, su lado esotérico permanente igual permitiéndonos comprender mejor sus diferentes momentos.

Lejos de la discusión estéril que tales diferencias suelen enseñar, apenas conseguir demostrar o, por lo menos, tangenciar, las responsabilidades ocultas o transcendentales de algunos actos que realizamos dentro de nuestros trabajos.

Por otro lado, entendiendo que las etapas de la Iniciación de Profanos son del conocimiento de todos los masones desde el Grado de Aprendiz, no es necesario describir plenamente sus diferentes momentos, razón por la cual buscaremos destacar apenas algunos detalles, principalmente aquellos que fueron clave de nuestro estudio para el fin de este trabajo.

Es interesante entender, por ejemplo, que todas las exigencias de la preparación del profane, su manera de vestirse y de los elementos de los que debe despojarse, son similares a las exigencias de la Antigua tradición judaica, fiel al antiguo tratado relacionado con el Talmud, que “ningún hombre se adentre en el Templo con su bastón, ni con zapatos en los pies, ni con sus vestidos exteriores, ni con dinero en el bolsillo

Varias son las razones que justifican estas exigencias y postura, fundamentadas en los antiguos principios esotéricos, razones estas que deben ser reveladas solo a los iniciados en sus instrucciones, en ambiente estrictamente masónico, una vez que las letras pueden alcanzar los ojos profanes.

¿Pero cuál sería el sello de unión entre la cultura egipcia y la judaica? Moisés fue iniciado en los misterios egipcios una vez que fue adoptado por la hermana del Faraón y educado como príncipe. Más tarde, ya como líder de la gran nación de Israel, transfirió sus conocimientos ocultos a los sacerdotes que así los  mantuvieron hasta los reinados de David y Salomón, reyes que decidieron adecuarlos a la formación judaica, razón por la cual muchos grados masónicos guardan relación con algunas partes del Viejo Testamento, aunque, en esencia, se preservan fieles a su origen egipcia.

Un masón es igual al príncipe, pero hermano del mendigo, si es virtuoso[10]



[1] Nota del traductor: Este texto fue publicado en dos partes en la revista “Retales de Masonería” y se republica íntegro en Diálogo entre masones con el permiso de su autor.
[2] Aprendiz Maçom Ritual Ritual do simbolismo GLESP Grande Loja Mônica do Estado de São Paulo - Edição, pag. 9
[3] Idem anterior.
[4] Annie Besant Los Mistérios Menores
[5] Idem anterior
[6] Roberto Netto, A. A Iniciação Visão filosófica e Transcendental”
[7] Nota del traductor: en Brasil es habitual denominar oficinas a lo que en España denominados Talleres o Logias.
[8] En su obra “A Vida Oculta da Maçonaria” –Editora Pensamento - Brazil
[9] Texto extraído de la obra de la nota superior.
[10] C.W.Leadbeater A Vida Oculta da Maçonaria” – Ed. Pensamento - Brasil

Del Autor:

El V.·. H.·.  Alfredo Roberto Netto, nació el 30 de Diciembre de 1951 y fue iniciado en la Masonería el 02 de marzo de 2004 y, en la actualidad, ostenta el grado 30 del R.·. E.·. A.·. A.·. ..

Es médico y espiritualista.

Presidente de la Asociación  de Médicos Masones;
Miembro Efectivo del Circulo Hermético Osvaldo Ortega.

Trabaja en la logia “União e Solidariedade” nº 387 – São Paulo - Brasil

Autor del Libro  - “Um Estudo sobre a Fisiologia da Alma”
Pueden contactarle en el email: roberttinetto@uol.com.br

No hay comentarios:

Publicar un comentario