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martes, 6 de mayo de 2014

Aclarando el Concepto de Orientación Masónica y La Posición de las Columnas en el Templo Masónico y El Templo de Salomón (3 de 3)

Aclarando el Concepto de Orientación Masónica y La Posición de las Columnas en el Templo Masónico y El Templo de Salomón (3 de 3)

Autor: Julio Villarreal III

La Orientación en Arquitectura

La Orientación, en arquitectura es la disposición de la planta de los edificios con criterios astronómicos. Es muy importante para la iluminación y ha sido objeto de consideración a lo largo de la historia en distintas culturas por cuestiones religiosas. En la Prehistoria, la arquitectura megalítica tenía en cuenta estos criterios, e incluso se interpreta alguno de sus más destacados ejemplos (Stonehenge) como historia, mecanismos de observación y predicción de los movimientos del sol, la luna y las estrellas.

La arquitectura egipcia, desde la época predinástica, responde a una cosmovisión astronómica, en que al Oeste (donde muere el sol diariamente) está la ultratumba o mundo de los muertos. Las tumbas estaban orientadas en función del cuerpo de los difuntos, con la cabeza mirando al Oeste. En los templos egipcios, el lugar elegido y su orientación eran fundamentales para su construcción. Se construían sobre un eje orientado de Este a Oeste, lo que hacía que el sol saliera por el lugar más sagrado (la cámara del dios) y se pusiera entre los pilones de la entrada; no obstante, existen algunas excepciones, como es el caso del Templo de Luxor, puesto que la orientación podía ser más compleja e incluir otras consideraciones.  

El trazado Norte-Sur del Nilo hace que la orientación también se dé entre sus dos orillas: las tumbas se preferían situar en el lado Oeste (Valle de los Reyes).[ ]

Se ha observado una orientación vinculada a Venus (Astarté) en algunos templos fenicios.[

En cuanto a las ciudades romanas (cuya planificación fue muy importante, sobre la base del campamento romano), el mismo Vitrubio recoge que su orientación preferente, siguiendo el eje Norte-Sur, debe alterarse para oponer los muros a los vientos dominantes y así evitar que transcurran longitudinalmente a las calles.[

Desde el cristianismo primitivo, la oración litúrgica se practicó mirando hacia el este (fuera o no esa la dirección de Tierra Santa), y la orientación arquitectónica de las iglesias se hace con la cabecera hacia el Este de modo que la luz de la mañana ilumina el altar mayor en cualquier parte del mundo. Tal costumbre puede entenderse como herencia de determinadas prácticas de la religión romana (Ex Oriente Lux -"del Este viene la Luz"-), e incluso un Padre de la Iglesia como Tertuliano recoge esta posibilidad de interpretación (una continuidad sincretica de los cultos solares), aunque sea para negarla.[  También puede entenderse como herencia de la religión judía (la orientación de la oración y las sinagogas hacia el Este -mizrah).[  En la hermeneutica bíblica no se interpreta esta dirección como la de Jerusalen, sino como la del "Sol Naciente", que desde el siglo III se identifica simbólicamente con Cristo como "Luz del mundo" o "Sol de justicia" (Malaquías 4:2, Lucas 1:78 y Juan 8:12), al quien el cristiano espera durante su vida terrena (identificada con la noche), confiando en su venida gloriosa. Las Constituciones apostólicas prescriben que las iglesias deben construirse con sus cabeceras hacia el Este.[  Algunos autores especularon sobre el lugar al que se dirige esa orientación: Para Gregorio de Nisa es el Paraiso Terrenal;[  para Tomas de Aquino es el lugar donde Cristo vivió y murió, que será también el lugar de donde vendrá para juzgar a la humanidad.[

Vitrubio ofrece distintas soluciones de orientación para los templos romanos, aunque destaca las ventajas de la orientación que tenga en cuenta la salida del sol:

La orientación de los templos de los dioses inmortales debe establecerse de la siguiente forma: si no hay ningún obstáculo y si se presenta la oportunidad, la imagen sagrada, que será colocada en la cella, se orientará hacia el occidente, con el fin de que quienes se acerquen al altar para inmolar o sacrificar víctimas, miren hacia el oriente y hacia la imagen sagrada situada en el templo; así, quienes dirijan sus súplicas contemplarán al mismo tiempo el templo y el oriente y dará la impresión de que las mismas imágenes son las que contemplan a los que elevan sus súplicas y sacrifican sus víctimas, por lo que es preciso que los altares de los dioses queden orientados hacia el este. Si el lugar presentara un serio obstáculo, debe entonces cambiarse la orientación siempre que desde el templo pueda contemplarse la mayor parte de la ciudad. Si, como sucede en Egipto junto al Nilo, va a levantarse un templo junto a un río, se orientará hacia las márgenes del río. De igual modo, si van a situarse cerca de las vías públicas, levántense de modo que los viandantes puedan contemplarlo de un golpe de vista y hacer sus reverencias.
De architectura, libro IV, capítulo V.[

Destacados ejemplos de la arquitectura paleocristiana de época de Constantino el Grande presentan los ábsides en su extremo occidental:  En Roma Basílica de San Juan de Letran, San Pedro del Vaticano, San Pablo Extramuros - en su configuración original - y la Basilica de San Lorenzo Extramurtos; en Oriente la Basilica de la Resurrección de Jerusalén y las basílicas de Tiro y de Antioquía. No se ha establecido con seguridad la causa de ello (podría responder a la liturgia de la época - el oficiante se disponía de cara al pueblo y no al contrario, como se estableció posteriormente-, o a otras razones). Fueron construcciones posteriores las que fijaron el modelo orientado al Este: la remodelación de San Pablo Extramuros, San Pietro in Vincoli y las basílicas de Ravena.[

Esta orientación de las iglesias cristianas hacia el Este se mantuvo durante la Edad Media, y se mantiene todavía en el cristianismo oriental. En el occidental no se tiene en cuenta desde el siglo XVI (Reforma protestante y  Contrarreforma católica).

En la arquitectura monástica, los claustros y las dependencias que les rodean se suelen situar en el lado sur de las iglesias, lo que determina la orientación general del conjunto. Lo mismo suele ocurrir con los claustros anejos a las catedrales y otras iglesias no monásticas.

En el Islam la orientación es particularmente importante: la gibla (la dirección en la que debe hacerse el salat - oración islámica - y el muro de la sala de oraciones de las mezquitas) es la dirección hacia La Meca.

En la cosmología hinduista hay conceptos de la orientación astronómica basados en el cuadrado y el octógono, con ocho dioses guardianes. El yoni del cero, y en segundo lugar su opuesto, el del cuatro (que significan la orientación hacia el Este o el Oeste), son considerados los más favorables para un templo hindú, aunque los cálculos son mucho más sofisticados.

[]Dado todo lo anterior, cuando se trata del tema de Orientación, de la derecha y de la izquierda, es de necesidad el tener siempre el mayor cuidado de precisar en relación a qué se consideran; así, cuando se habla de la derecha y de la izquierda de una figura simbólica,  ¿se quiere entender realmente las de esa figura, o bien las de un espectador que la mira colocándose frente a ella?

Los dos casos pueden presentarse de hecho: cuando se trata de una figura humana o de algún otro ser vivo, no hay apenas duda sobre lo que conviene llamar su derecha y su izquierda; pero ya no es lo mismo para otro objeto cualquiera, para una figura geométrica por ejemplo, o también para un monumento, y entonces, lo más ordinariamente, se toma la derecha y la izquierda colocándose en el punto de vista del espectador.  Pero, no obstante, no es siempre forzosamente así, y puede ocurrir también que se atribuya a veces una derecha y una izquierda a la figura tomada en sí misma, lo que corresponde a un punto de vista naturalmente inverso del punto de vista del espectador; a falta de precisar de qué se trata en cada caso, uno puede ser llevado a cometer errores bastante graves a este respecto.

De ahí vienen, por ejemplo, en el simbolismo masónico, las divergencias que se han producido sobre el tema de la situación respectiva de las dos columnas colocadas a la entrada del Templo de Jerusalén; no obstante, la cuestión es fácil de resolver remitiéndose directamente a los textos bíblicos, a condición de saber que en hebreo, la «derecha» significa siempre el Sur y la «izquierda» el Norte, lo que implica que la orientación se toma, como en la India, volviéndose hacia el Este. Este mismo modo de orientación es igualmente el que, en Occidente, era practicado por los constructores de la edad media para determinar la orientación de las iglesias.

Un tema común a todos los Ritos es el de las dos columnas del templo salomónico, Jakin y Boaz, situadas a la entrada de la logia y de las que hay una descripción en varios pasajes bíblicos (1 Reyes VII, 21; II Reyes XXV, 13-17; Jeremías LII, 20-23 y II Crónicas III, 15-17), además de la que nos ha dejado el historiador judío Flavio Josefo (siglo I después de Cristo) en sus Antigüedades judaicas. De las citadas columnas dice el Zohar (III, 58a) que "los dos ríos secundarios que tienen su origen en el río principal, (río Vida) se bifurcan en dos direcciones, que son los nombres de las dos columnas del Templo erigido a Salomón: Jakín y Boaz". Todos esos ríos circulan en un mismo grado, llamado el "Justo", como está escrito: "Y el Justo es la base del mundo". Jakín aparece en el Antiguo Testamento como hijo de Simeón, el cual es a su vez hijo de Jacob (Génesis XLVI, 10), mientras que Boaz es el marido de Ruth, ancestro de David y Salomón (Ruth IV, 13 a 22).


Dios como geómetra trazando sobre el abismo, Códice 2544, fol. 1 v (Génesis) Biblioteca Nacional de Austria

Según ciertas versiones masónicas, estas columnas son las destinadas a unir de nuevo la tierra y el cielo.  El significado de Jakín es fundamento, erigir, del verbo "consolidar", y el de Boaz es "la Fuerza" o "en la Fuerza". Se han hecho muchas interpretaciones de las dos columnas, algunas de las cuales son fruto de versiones muy personales.

El Rito Francés o Moderno, que ha expurgado y simplificado el Escocismo, ha invertido la situación de las columnas, de manera que Jakín es emplazada a la izquierda y Boaz, a la derecha. Dicha innovación no está basada en la tradición, cuya fuente en este caso es el Antiguo Testamento. Por otra parte, en hebreo, la izquierda es siempre el norte y la derecha, el sur, lo que implica inequívocamente que la orientación se toma, como su nombre indica, volviéndose hacia oriente, hacia el este.

No hay duda alguna que en los inicios de la Masonería Operativa no había Templos Masónicos de la forma en que hoy los entendemos. Los templos construidos por los obreros fueron las grandes catedrales de la Edad Media en delante. Los constructores se reunían en las canteras, y en lugares que recibieron posteriormente el nombre de Logia. En el inicio de la Masonería Especulativa los Masones ya no eran solamente los constructores de edificios e iglesias, sino también los Masones Aceptados, generalmente oriundos de posiciones filosóficas y religiosas diversas, y que no se reunían en templos determinados, sino generalmente en tabernas. Pero cuando resolvieron reunirse en un local determinado, cuando intentaron construir un Templo, intuyeron y dedujeron que debería tener un simbolismo especial, pues debería el mismo tener un simbolismo que aportara también el simbolismo del Templo moral y social. ¿Pero, qué Templo podría ser el escogido para este simbolismo? Obviamente, considerando su formación judeocristiana (de la mayoría), ningún otro serviría mejor que el templo mandado construir por Salomón. Este Templo simbolizaría todo el Universo, por cuya perfección lucharía el Masón. Quedó definitivamente instituido entonces, que el Templo Masónico sería una réplica del Templo de Salomón. Esta tesis es la abrazada por todos los mejores autores Masones. Ahora bien, si el Templo es réplica del Templo de Salomón, las columnas que quedan ubicadas en su entrada deben ser aquellas descritas en la Biblia. Sin embargo, encontramos hoy en casi todas las Logias Masónicas la aberración de ver colocadas en su entrada columnas corintias o similares, que no existían a la época de la construcción del Templo de Salomón.

En el primer libro de los Reyes, capitulo VII, versículo 21, la Biblia nos enseña que las dos columnas de bronce, obra del fundidor Hiram, de Tiro, fueron erigidas a la entrada del Templo de Salomón, una a la derecha bajo el nombre de B y la otra a la izquierda bajo el de J. Nunca ha habido duda sobre el sexo simbólico de estas dos columnas, la primera está suficientemente caracterizada como masculina por el YOD inicial que la designa comúnmente. Este carácter hebraico corresponde, en efecto, a la masculinidad por excelencia.

Si estas dos columnas no hubieran sido transportadas al interior del Templo, sus colocaciones no serían dudosas, ya que la Biblia coloca J\ a la derecha y al Sur, y B∴, a la izquierda, al Norte. Esta disposición ha debido ser respetada en el momento de la colocación de las columnas, pues J∴ corresponde al Sol y B\ a la Luna, pues en el Oriente el primero de estos astros resplandece al Sur, mientras que el segundo brilla al Norte.

Otra cuestión conexa a la de la orientación es la del sentido de las «circumambulaciones» rituales en las diferentes formas tradicionales; es fácil darse cuenta de que este sentido se determina en efecto, ya sea por la orientación «polar» o ya sea por la orientación «solar», en la acepción que hemos dado más atrás a estas expresiones.

La cruz trazada en el círculo marca la dirección de los cuatro puntos cardinales. El Norte puede estar situado en lo alto. Pero también en el Sur según otra opción simbólica. El primer sentido es aquel en el que, mirando hacia el Norte, se ven girar las estrellas alrededor del polo. Por el contrario, el segundo sentido es aquel en el que se efectúa el movimiento aparente del Sol para un observador que mira hacia el Sur. La circuambulación se cumple teniendo constantemente el centro a su izquierda en el primer caso, y al contrario a su derecha en el segundo (lo que se llama en sánscrito pradakshinâ); este último modo es el que está en uso, en particular, en la tradición hindú y tibetana, mientras que el otro se encuentra concretamente en la tradición islámica. Quizás que no carezca de interés hacer observar que el sentido de estas circumambulaciones, que van respectivamente de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, corresponde igualmente a la dirección de la escritura en las lenguas sagradas de estas mismas formas tradicionales.

En la Masonería, bajo su forma actual, el sentido de las circumambulaciones es «solar» pero parece haber sido, al contrario, «polar» primeramente en el antiguo ritual operativo, según el cual el «trono de Salomón» estaba situado al Occidente y no al Oriente, para permitir a su ocupante «contemplar el Sol en su salida».

A esta diferencia de sentidos se vincula igualmente el hecho de avanzar el pie derecho o el pie izquierdo el primero en una marcha ritual: considerando todavía las mismas figuras se puede ver fácilmente que el pie que debe ser avanzado primero es forzosamente el del lado opuesto al lado que está vuelto hacia el centro de la circuambulación, es decir, el pie derecho en el primer caso y el pie izquierdo en el segundo; y este orden de marcha se observa generalmente, incluso cuando no se trata de circumambulaciones hablando propiamente, como para marcar de alguna manera la predominancia respectiva del punto de vista «polar» o del punto de vista «solar». La inversión que se ha producido respecto a este orden de marcha en algunos ritos masónicos es tanto más singular cuanto que está en desacuerdo manifiesto con el sentido de las circumambulaciones.

A continuación algunos ejemplos de estructuras antiguas y famosas que están orientadas de tal manera que siempre toman en cuenta el movimiento solar.


 Q\H\ Julio Mario Villarreal III
 R\I\F\Logia Chiriquí N° 10
Valle de Chiriquí, Oriente de Panama

Referencias:

·      Del Tabernáculo al Templo, R:.H:. José Schlosser, Respetable Logia Simbólica La Fraternidad No. 62, Grand Lodge of the State of Israel.
·        René Guenón, La Gran Triada, capítulo VII.
·        Oscar Wirth, Las Dos Columnas
·        Joaquim Villalta, Las Columnas del Templo - En Defensa de una Tesis
·         Pere Sánchez Ferré, Tradición Hebrea en la Masonería
·         La orientación de los templos egipcios. La orientación estelar de los templos egipcios
·     La orientación de los templos fenicios del sur peninsular apunta un mismo culto, La Información, 20/05/2013.
         Citado en Vetus Religio
     La orientación de estructuras en la arquitectura romana
·        http://www.uned.es/dpto-hdi/museovirtualhistoriamasoneria/index.htm
·  Apologeticus pro Christianis, cap. XVI, New York: Robert Appleton Company, 1913, //en.wikisource.org/wiki/Catholic_Encyclopedia_(1913)/Orientation_of_Churches 
·         "Mizrah" (1997). Encyclopedia Judaica.
·         II, 7, citado en «Orientation of Churches», Catholic Encyclopedia, New York: Robert Appleton Company, 1913, //en.wikisource.org/wiki/Catholic_Encyclopedia_(1913)/Orientation_of_Churches 
·         «Orientation of Churches», New York: Robert Appleton Company, 1913, //en.wikisource.org/wiki/Catholic_Encyclopedia_(1913)/Orientation_of_Churches 
·         Summa Theologiae, II-II, Q. lxxxiv, a. 3, citado en «Orientation of Churches», New York: Robert Appleton Company, 1913, //en.wikisource.org/wiki/Catholic_Encyclopedia_(1913)/Orientation_of_Churches 
·          «Orientation of Churches», New York: Robert Appleton Company, 1913, //en.wikisource.org/wiki/Catholic_Encyclopedia_(1913)/Orientation_of_Churches 
·         The Eschatological Dimension of Church Architecture: The Biblical Roots of Church Orientation. Fuente citada en: Versus populum y en: Ad orientem
Cosmología hinduísta

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