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jueves, 25 de mayo de 2017

Astarté, la Diosa Navegante

Astarté, la Diosa Navegante


Bronce tartésico conocido como “Bronce Carriazo”, que representa a la diosa fenicia Astarté como diosa de las marismas y los esteros. El objeto se encuentra en el Museo Arqueológico de Sevilla y es una de las obras tartésicas más conocidas.

ASTARTE es el nombre griego de la principal diosa de la costa ibérica de influencia fenicia, la diosa semítica (Ashtart). Conocida por los sumerios como Inanna, por los acadios como Ishtar y por los israelitas como Asera. Los fenicios, principalmente los que provenían de Tiro, extendieron su culto en la colonia de Gades fundada en torno al 1100 aC. Su culto se extendió rápidamente entre las poblaciones tartésicas, que la aceptaron sin dificultad, gracias al recuerdo aún fresco de la adoración, en el 2º milenio a. C., a una Diosa Madre de la fecundidad.

De acuerdo con el libro The Early History of God, Astarte sería la encarnación correspondiente a la Edad de Hierro (después del 1200 a. C.) de la diosa Ashera, de la Edad de Bronce (antes del 1200 a. C.). Las representaciones pictóricas la muestran a menudo desnuda. Astarté fue aceptada por los griegos con el nombre de Afrodita o, como alternativa, Artemisa.

Astarté representaba el culto a la Madre Tierra y la fertilidad, progenitora de todos los seres vivos, era la diosa de la fecundidad, del amor y la vida, pero también podía serlo de los astros. Con el tiempo se tornó en diosa de la guerra por lo que se consagraban a ella las armas de los enemigos y recibía cultos sanguinarios de sus devotos. Se la solía representar desnuda o apenas cubierta con velos, de pie sobre un león. Sus símbolos eran el león, el caballo, la esfinge, la paloma, y una estrella dentro de un círculo que indica el planeta Venus.

El símbolo más común de Astarté era la luna creciente (o cuernos), de acuerdo a los estudios religiosos erudito Jeffrey Burton Russell , en su libro “El Diablo: Percepciones del mal desde la Antigüedad hasta el cristianismo primitivo” . En el Libro de los Reyes de la Biblia, se nos dice que una estatua de Asera se encontraba en el templo de Yahvé en Jerusalén. y que bajo la denominación de la «Reina de los cielos» (Jer 44,17) se practicaban sus rituales. Posteriormente, con la reforma de Josías, todo lo relacionado con Astarte y otras deidades fue extirpado del culto al formal Yahvé, como primer paso hacia la formación de una identidad propia, que comenzaría en un punto esencial de la nación israelita.

Como el culto a Astarté se basaba en la prostitución sagrada (tanto masculina como femenina), se cree que el nombre Astoret es una forma hebrea del nombre semítico Astarte modificado por los Hebreos con las vocales de la palabra bōshet (‘abominación’) cuando repudiaron el culto a la diosa Asera.

Los dioses principales del panteón fenicio son Baal y Astarté, y que mientras el primero es un dios masculino eminentemente solar, esta última es una deidad femenina identificada con Venus.
La diosa ha sido conocida como el deificado nombre “estrella de la tarde”. De hecho, según relatan los historiadores griegos y romanos de la antigüedad, en la costa sur de España había templos dedicados a una diosa relacionados con Astarté y con el citado planeta. Es posible –aunque no hay evidencias– que la prostitución sagrada también se realizara en la Península Ibérica. Heródoto escribió que la comunidad religiosa de Afrodita se originó en Fenicia y llegó a los griegos a partir de ahí. También escribió sobre el templo más grande del mundo de Afrodita, en una de las ciudades fenicias.

En el célebre yacimiento tartésico de El Carambolo (Sevilla) se descubrió una figura de la diosa, desnuda y tocada con una peluca de estilo egipcio. Data de la 2ª mitad del siglo VIII a. C., y posee una inscripción que aclara su advocación: “Ofrenda que ha hecho Baal Jaton, hijo de Dommelek y Abdibaal, hijo de Dommelek, nigromantes de Astarté, como agradecimiento a Astarté-Ur por haber escuchado sus plegarias”.

El bronce tartésico conocido como “Bronce Carriazo” es una representación de la diosa fenicia Astarté, como diosa de las marismas y los esteros, aunque con el peinado típico de la diosa egipcia Hathor, pero sin las orejas de vaca tan características de esta deidad. Astarté aparece representada en el bronce con túnica de mangas cortas ornada de lirios, y acompañada por dos torsos de aves cuyas alas se unen sobre la cabeza de la diosa. El objeto se encuentra en el Museo Arqueológico de Sevilla y es una de las obras tartésicas más conocidas.

En otro ejemplo, un lobo con las fauces abiertas acompaña a la diosa mater Astarté; en uno de los mosaicos primigenios –cantos rodados- más importantes de la Península ibérica (necrópolis ibérica de Cerro Gil –s. V a.C.-, Iniesta, Cuenca). Dea Mater de la cosmogonía mediterránea –influencia fenicia y griega-, en las advocaciones de Astarté, Tanit, Artemis y Hécate.

Lo más probable es que los pueblos indígenas no contaran con un cuerpo sacerdotal bien estructurado, sino que el contacto con la divinidad debía ser directo, en los santuarios, y el culto de los fieles se reducía a la realización de ofrendas con la intención de obtener un beneficio, salud, protección, etc… En el caso de producirse, los sacrificios se reducían a la inmolación ritual de pequeños animales, como las palomas ofrecidas a Astarté.

Las ofrendas podían consistir en alimentos, libaciones rituales de líquidos (leche, aceite, miel…) o quema de incienso, como demuestra el hallazgo de pebeteros y quemadores con imágenes de divinidades. Sin embargo, lo más habitual era la ofrenda de exvotos.

Astarté de La Galera.

Este carácter de ofrenda es también evidente en la Astarté encontrada en la Tumba de la Galera, la antigua Tutugi (Granada). Esta hermosa figura, enmarcada por dos esfinges, tiene una abertura en la cabeza y los pechos, con orificios, se apoyan en un cuenco. Los fieles vertían sus libaciones en la cabeza, y el líquido surgía de los senos, llenando el cuenco.

Estrabón, en su libro III, habla de una serie de santuarios a lo largo de la costa de Cádiz, que pueden identificarse con templos de navegantes que profesaban su culto, por lo que se habla de que en Hispania, Astarté era considerada protectora de los marinos. Desde las costas, las influencias llegarían por el interior hasta las provincias de Extremadura, Ávila y Salamanca.

Los motivos de la desaparición del pueblo de los Tartessos, ocurrida en el siglo VI a.C., siguen siendo una incógnita para los historiadores. Independientemente de las causas de su final, a partir de esa fecha la gran influencia fenicia de Astarte se ve superada por la diosa Tanit cartaginesa.
En la actualidad, perviven las peregrinaciones a los lugares de culto de la diosa Astarté, donde en la época fenicia había algún templo en su honor. Es el caso de la peregrinación del Rocío a las marismas de Huelva. Y es que cuenta una leyenda sevillana, que Hércules se enamoró de Astarté. La diosa se escondió en un lado del río Guadalquivir, pero Hércules se equivocó y la buscó en el lado contrario. Entonces Hércules fundó Sevilla, y Astarte fundó Triana en su lado del río.

FUENTES:
Wikipedia
VÁZQUEZ HOYS, Ana Mª; Diana en la religiosidad hispanorromana I Fuentes. Las diferentes diosas. UNED; Madrid, 1995.
Dioses y ritos en la antigua España – Mitología – Esfinge núm 2 – Mayo 2000 José Carlos Fernández http://www.editorial-na.com/articulos/articulo.asp?artic=7
Jeffrey Burton Russell. The Devil: Percepciones del mal desde la Antigüedad hasta el cristianismo primitivo . (Cornell University Press, 1977).
ALVAR, Jaime (coord). Entre fenicios y visigodos . Ed. Esfera de los libros. Madrid, 2008.
-BENDALA, Manuel. Tartesios, iberos y celtas . Ed. Temas de Hoy, 2000.
-BENDALA, Manuel. La Antigüedad: De la prehistoria a los visigodos . Silex ediciones, 1990.
-BLÁZQUEZ, José María. Religiones, ritos y creencias funerarias de la Hispania prerromana. Ed. Biblioteca Nueva, 2001.

https://santuariodelalba.wordpress.com/2014/04/20/mitologia-fenicia-astarte-la-diosa-navegante/

miércoles, 24 de mayo de 2017

"El Ancla": Detalles y Simbologia Masónica

"El Ancla": Detalles y Simbologia Masónica

El primer lugar que el iniciado ve "El Ancla" en Masonería es en el Tablero de Trazo o Tablero Trazado del Primer Grado (Aprendiz). 

Es allí y entre distintas figuras donde el Aprendiz Francmasón puede observar y comenzar a descubrir en su mente el mensaje que nos presenta nuestra Orden. 

Las herramientas que vemos en el Tablero Trazado, nos indica que en el primer grado debemos utilizar esos elementos para tallar nuestra piedra, y que dicho trabajo debemos hacerlo bien, porque dentro de nuestro ser tenemos alguien que nos vigila y es nuestro "Maestro", que no es nadie mas que nuestra propia conciencia que nos irá diciendo y llamando al orden si algo no hacemos en la forma correcta. 

Para interpretar el simbolismo es posible que nuestra mente visualice "El Ancla" en la proa de un barco y comience a pensar los fines que tiene o por qué lo llevan las embarcaciones. 

Descubierta su simbología, el iniciado en Masonería deberá comenzar en su persona el proceso de ponerlo en práctica en su vida Masónica. 

Nuestro I.P. y Q:.H:.Alberto Gallatin Mackey (e.e.o.e.) nos dice que: "El Ancla" es un símbolo de "esperanza" y que aparentemente no ha existido en el simbolismo antiguo o clásico. 

La Esperanza fue representada entre los antiguos, en la forma de una mujer erguida teniendo parte de su vestimenta en su mano izquierda y en su mano derecha una copa o taza con la forma de una flor. 

"El Ancla", como emblema de esperanza, tiene un aparente origen cristiano de firmeza, esperanza y paciencia, y se cree que veían la vida como un viaje tempestuoso y estaban alegres cuando llegaban a buen puerto". "El Ancla" era para ellos un símbolo de esas sensaciones y fue encontrado en las tumbas de las catacumbas de Roma. 

La idea de utilizar su simbología fue probablemente debido a las palabras de San Pablo (Heb.v.19) "...tengamos un ancla segura en el alma para mantenernos firmes en nuestros propósitos." y que de allí fue tomado el ancla como "símbolo masonico". 

Mackey nos dice que el ancla se encontró en muchas tumbas que fueron talladas por hermanos del fallecido como una expresión de confianza de que, quien había muerto "alcanzó el cielo del descanso eterno" 
(Kip, Catacombs of Rome, página 112). 

Existe también la versión que hay una conexión entre un ancla y una nave, y por lo tanto, la simbología sería que "el ancla es el símbolo de seguridad y esperanza de buen viaje para llegar a buen puerto al final de la vida". El barco o nave lo deberíamos considerar en Masonería como que cada uno de nosotros tiene en su interior "su arca de Noé" y que podríamos flotar en medio del diluvio y estar seguros de alcanzar la meta aunque las circunstancias nos hubieran abrumado. 

Esta simbología fue introducida en Masonería, ante el carácter universal que nuestra Orden requirió de cada uno de nosotros en declarar que teníamos nuestra Fe bien fundada en un Ser Superior (G.A.D.U.) en la ceremonia de Iniciación. 

Con el pensamiento emblemático de ese "arca divina que el Masón lleva en su ser interior, que le permitirá estar tranquilo en todo mar tempestuoso aunque encuentre apuros e incertidumbres contando con ese ancla de seguridad que es su Fe, que le sujete y mantenga con firmeza en el puerto de la paz de su conciencia, y que cesen las preocupaciones y el agotamiento que produce la incertidumbre del viaje que nos espera y debemos hacer al Oriente Eterno... a ese mas allá de nuestro Ser, conocimiento y comprensión". 

Por ello en Masonería, las enseñanzas están relacionadas a mejorar nuestras actitudes, comportamiento y mejor vida, y para que estemos preparados para afrontar con total confianza ese paso que debemos hacer hacia un desconocido estado en nuestro viaje a la eternidad. 

Interpretemos El Ancla como un emblema que nos sugiere mantenernos en aguas tranquilas, estabilizados en una "esperanza bien fundada", de una vida bien llevada, y vivida con dignidad, honor y amor. Llevemos ese arca divina que albergamos en nuestra conciencia, con total seguridad en todos los mares que navegamos en la vida aunque encontremos olas bravas, tempestad e incertidumbre. 

El ancla que vemos en la Luz que se eleva desde el Ara en el tablero de trazo o trazado, nos indica que debemos estar firmes y tener seguridad en nuestro trabajo y desarrollar cada vez mas nuestros principios y valores, en una ruta pacífica y segura de nuestras convicciones en el acercamiento a la virtud, actuando siempre siguiendo y respetando los valores y cuanto nos brinda el Libro Sagrado de nuestra Fe sobre el que hemos hecho nuestro Juramento Masónico.

http://rey-salomon.blogspot.pe/2005/01/el-ancla-detalles-y-simbologia-masnica.html

martes, 23 de mayo de 2017

Cómo impedir el retroceso de los Derechos Humanos.

Cómo impedir el retroceso de los Derechos Humanos.
 Ricardo Fernández

En los temas sociales, y más en este de los Derechos Humanos, es conveniente para saber cómo actuar acotar bien de qué se está hablando, aclarar errores en su concepción y ser conscientes de cómo hemos llegado a esta situación para proponer algunas ideas de actuación.

Un primer error respecto a los “derechos humanos” es considerar que estos existen y son intrínsecos al hecho de ser persona; un segundo error es considerarlos inmutables, de modo que un recorte o eliminación se considera como un ataque a la dignidad de las personas; y un tercer error, como consecuencia del anterior, es pensar que son consustanciales y forman eso que se ha dado en llamar “la dignidad humana”.

En el primer caso, los que piensan que los “derechos humanos” existen como parte del ser humano olvidan que los que hoy consideramos como tales no lo han sido en la inmensa mayoría de las sociedades hasta fechas muy recientes -y aún no lo son en bastantes-, ni ha abarcado a todos los seres humanos. Para empezar, no consideraba a las mujeres, ni a los extranjeros a la “polis” (los bárbaros), ni a los vasallos, o a los que no tenían una determinada renta… Hay tantas excepciones en la consideración de los “derechos humanos”, que considerarlos asociados al hecho de ser persona es exagerado.

El segundo error, el considerarlos inmutables, olvida que los “derechos humanos” se han modificado a lo largo del tiempo. De las primeras normas sobre el “derecho de gentes” del derecho romano hasta la Declaración Universal de 1948 se han sucedido los “derechos del hombre y del ciudadano”, “de la mujer y la ciudadana”, “del niño”, etc., de modo que hasta los que actualmente conocemos ha habido una continua modificación y mejora. Por otro lado, su “inmutabilidad” supondría que están predeterminados, que se derivan de una supuesta ley natural al margen de la sociedad. Es el iusnaturalismo como explicación circular.

El tercer error, que considera la aparición del “género humano” como la aparición de los “derechos humanos”, olvida que éstos son un constructo del Derecho, que “los derechos no son algo que exista ya dado en la naturaleza y que nosotros nos limitemos a descubrir, como los cromosomas o los continentes. Los derechos los creamos mediante nuestras convenciones. Así que la pregunta relevante no es ¿qué derechos tiene tal criatura?, sino ¿qué derechos queremos que tenga?[1]

Si los “derechos humanos” son un largo proceso que se inician con la Revolución Francesa, luego con los movimientos del socialismo utópico y los feministas del XIX, en que las conquistas se logran muy poco a poco, hoy, el ataque viene, principalmente, por el debilitamiento de sus principios ideológicos manifestados en la aceptación del lenguaje del adversario.

Cuando se da por cierto y bueno que existe la “libertad de mercado”, que la “eficiencia” es la vara de medir, que la “competitividad” es el valor absoluto, que el “crecimiento”, sea a costa de lo que sea, legitima cualquier medida, entonces no puede sorprendernos que se modifique la Constitución en un tiempo récord por quienes han perdiendo su discurso para convertirse en los “gestores amables” de un capitalismo que sólo ha tenido que esperar a que sus propias contradicciones les hiciera caer, y con ellos a todo lo que en más de 150 años de luchas se había construido como derechos sociales y económicos.

Del qué importa que “el gato sea blanco o negro, lo importante es que cace ratones” al “bajar los impuestos es de izquierdas” se han ido dando un cúmulo de renuncias y complicidades en los que la pérdida de derechos ha sido la consecuencia lógica; pues si los que aceptaban, aún a regañadientes, que había ciertas líneas que no se podían cruzar han visto que quienes tenían que defenderlas eran los primeros en dar por buena la lógica del capitalismo, al ocupar el poder se han encontrado con una ocasión de oro.

Entonces, una parte de esa izquierda, faltos -por propia renuncia- de un lenguaje propio, se lanza a etiquetar de fascistas a las políticas de la derecha. Y ojalá fuera cierto. Así, al menos, tendrían un enemigo fácilmente identificable, al que contestar con el lenguaje social propio que construyó el Estado de Bienestar en el siglo XX, sin esas jerigonzas con que las “terceras vías” de las London´s Schools han deslumbrado a tantos y que sólo han servido para llegar a la anulación intelectual de la izquierda en toda Europa. Que en el caso de España ha llevado a que un ex ministro vea como normal cobrar un millón de euros sólo en dietas en una Caja de Ahorros en bancarrota o a que un Gobierno autonómico nombre Hija Predilecta a la duquesa de Alba.

Pero no son fascistas, por mucho que abusen de medidas autoritarias para acallar las protestas. Son esa mezcla de señorito calavera de la España de “cerrado y sacristía” con el Chicago´s boys de la escuela de negocios. Ojalá fuesen fascistas, al menos tendrían un tinte obrerista. Pero no. El ataque a los “derechos humanos” que vemos en los recortes a la investigación, educación, salud, manifestación, opinión, etc., son los que hace un contable: ¿puedo ganar algo con ello? Lo privatizo. ¿No dará más que pérdidas? Lo elimino. Y eso no es fascismo, es contabilidad pura y dura. Cuenta de resultados. Y en esas circunstancias, para quienes han adoptado el lenguaje y la lógica del “libre mercado” pensar o hacer algo distinto les es imposible. Todo lo más suavizar sus formas, sus tiempos o su alcance. A la larga: nada.

Impedir que los “derechos humanos” retrocedan o desaparezcan exige una acción decidida que cambie las condiciones. Muchos movimientos en todo el mundo, desde Seattle a Río han marcado algunas pautas, algunas ya muy antiguas, como la tasa Tobin, que aquí, diferentes grupos han hecho suyas tras la “indignación” de un 15M, que los partidos institucionalizados aparentan ningunear, aunque no hace tanto les eran propias.

El cambio, a mi entender, pasa por recuperar un discurso propio, que en lo institucional sea revolucionario, en lo económico alternativo y conservador en lo antropológico y medio ambiental.

Revolución institucional, por la que la libertad de elegir sea cierta y no una lotería sobre propuestas trucadas, hechas a la medida de los intereses personales de las cúpulas políticas para perpetuarse; que la reforma constitucional, la electoral y las listas abiertas y desbloqueadas sean una realidad. Revolución institucional para que los derechos sociales no sean una mercancía, de modo que la ciudadanía sea un hecho cierto siempre y no una excusa electoral. Revolución institucional para que la corrupción no sea un arma arrojadiza, de modo que corruptos y corruptores encuentren abrigo o disculpa entre “los suyos” o “los nuestros”.

Una alternativa a la economía de la acumulación que se ha ido apoderando de lo colectivo y universal para privatizarlo. Una alternativa basada en el bien común, que impida la explotación más allá de los límites de la naturaleza, que evite esa espiral de demanda, consumo, desperdicio que aniquila a marchas forzadas a todo un planeta, para desarrollar un régimen en el que los procesos de producción y distribución permitan el acceso universal a los bienes colectivos, generales y universales en una nueva redistribución de la riqueza.

Y por último, conservadores en lo antropológico y ecológico frente al consumo desmedido, en una recuperación de un discurso ilustrado que nos pide incorporar el pensamiento político y social como reconocimiento de la dependencia recíproca entre los seres humanos y su entorno, pues la Naturaleza ya no marca la vida del hombre sino que éste puede deformarla de tal manera que se convierte a la vez en su verdugo y en su víctima.

Como masones tenemos un lenguaje propio, un liderazgo moral en cada uno de nosotros y una historia de defensa de los derechos que son un valor aglutinante en estos momentos; saquémoslo afuera y ayudemos a construir ese frente común contra la lógica del mercado, en el que confluyan los movimientos sociales que no tengan por único objeto ni única explicación de la vida el valor económico. Colaboremos a construir un modelo social que combine las libertades políticas, sociales y económicas con un parlamento activo y vigilante apoyado en una sociedad adulta y participativa.[2]

He dicho.
Ricardo Fernández.

[1] Creando derechos. Mosterín, Jesús. El País, 29.08.1999

[2] Democracia y sociedad civil, Keane, John. Alianza Editorial, Madrid, 1992.

Cómo impedir el retroceso de los Derechos Humanos. | MASONERÍA MIXTA [En linea] http://masoneriamixta.es/como-impedir-el-retroceso-de-los-derechos-humanos/#.Uu6b6iOPXFo [consulta: 12/02/2014]
http://mujeresmasonas.org/2014/02/17/como-impedir-el-retroceso-de-los-derechos-humanos-masoneria-mixta/

lunes, 22 de mayo de 2017

La Gran Madre Kali. La Madre Negra. La Madre Terrible.

La Gran Madre Kali. La Madre Negra. La Madre Terrible.
MARIA ALBA

Kali es el aspecto feroz de la Diosa Parvati, Diosa del amor, la fertilidad y la devoción, y es consorte del Dios Shiva.

En el marco del hinduismo, Kali es una de las diosas principales. Kali es la diosa de la muerte y la destrucción, pero también es la diosa de la regeneración y la liberación.. Es la diosa terrible y sanguinaria, pero también la mujer madre que da la nueva vida a costa de su sacrificio. La Madre Kali es la mas incomprendida de las diosas de panteón Hindú

La religión hinduista que adora a la diosa Kali se llama shaktismo. En general, los hinduistas de cualquier especie ―independientemente de la deidad que adoren de manera particular― la consideran la Madre universal. Kali representa el aspecto destructor de la divinidad, es destructora de la maldad y de los demonios.

Su nombre parece ser una versión femenina de la palabra sánscrita kāla (que significa ‘oscuridad’); también significa ‘mujer negra’. En sánscrito kālī significa color negro, tinta negra, una sucesión de nubes negras, otra manera de llamar a la noche, los gusanos generados espontáneamente de la fermentación de la leche, uno de los siete tipos de lenguas del fuego, y también abuso, censura y difamación.

“Hay un viejo cuento sobre un astronauta que viajó al espacio y, a su regreso, le preguntaron si había estado en el cielo y había visto a Dios.
–Sí –respondió.
–¿Y cómo es Dios?
–Es negra.”
Allan Watts, Om: La sílaba sagrada

Kali se asocia a muchas devas (‘diosas’) así como el dios Shiva. Es la santa patrona de la ciudad india de Calcuta (en Bengala). Su templo principal es el Kalighat, lugar en donde aún se realizan sacrificios de animales en su honor. Su vehículo (vajana) es un tigre. Aunque generalmente se la conoce como un ser violento, Kali es una diosa con una historia compleja.

Esposa de Shiva

Shiva, Durga y Kali

En las tradiciones posteriores, Kali ha llegado a ser inexpugnablemente ligada con Shivá. La forma «desencadenada» de Kali a menudo llega a ser salvaje e irrefrenable, y sólo Shiva es capaz de domesticarla. Esto es porque ella es una versión transformada de una de sus consortes y porque él es capaz de emparejar su ferocidad. Sus métodos varían desde desafiarla al baile silvestre del tandava y aventajarla, a aparecer como un bebé que llora (apelando así a sus instintos maternales). Sin embargo, la iconografía a menudo representa a Kali bailando sobre el cuerpo caído de Shivá, y hay referencias sobre ellos bailando juntos, en un estado de frenesí.
Tantra


La implicación de Shiva con el tantra y la naturaleza oscura de Kali, han conducido a que ella se convierta en una importante figura tántrica. Para los seguidores del tantra era esencial hacer frente a su maldición, el terror de la muerte, así que dispusieron aceptar las bendiciones de su hermoso y consolidado aspecto maternal.

Para ellos, la moneda tiene dos lados: la muerte no puede existir sin la vida, igualmente la vida no puede existir sin la muerte. El papel de Kali aumentó, valorándosele a veces como el caos que se podía enfrentar para traer la sabiduría, y algunos textos tántricos le dan un profundo significado metafísico.

El Nirvana-tantra presenta claramente su naturaleza incontrolada como la última realidad, considerando que la trimurti (‘tres deidades’) de los dioses Brahmá, Visnú y Shiva aparecen y desaparecen en ella como burbujas del mar.

Aunque esto es un caso extremo, el Ioguini-tantra, Kamakhia-tantra y el Niruttara-tantra la declaran el sua-rupa (propio-ser) de Majadevi (la ‘gran diosa’, que está en este caso visto como la combinación de todas las devis).

Su historia temprana como criatura de la aniquilación todavía tiene cierta influencia, mientras que las creencias tántricas más complejas amplían a veces su papel, ubicándola como la «realidad última» y la «fuente del ser».

En su papel en el Tantra indio Kali representa la energía femenina pura, energía kundalini activa que tiene el poder del sexo, la sensualidad y la encarnación del amor desenfrenado y voraz. Kali encarna a la amante sexual, la oscura noche lunar, que destruye las ilusiones y satisface los deseos.
La leyenda del Origen de Kali


Kali aparece por primera vez en el texto Rig-veda (mediados del II milenio a. C.), no como diosa, sino como una de las siete lenguas de Agní, el dios hindú del fuego. Sin embargo, la personalidad de Kali aparece en la diosa Ratri (la noche), que se considera su prototipo.

En el texto Devi mahatmiam (también conocido como Chandi o Durga sapta sati) del libro Markandeia puraná, escrito entre el 300 y el 600 de la era cristiana, se describe a Kali o Kalika. Allí dice que fue emanada de la frente de la diosa Durgá (la ‘inaccesible’ asesina de demonios) durante una de las batallas entre las fuerzas divinas y demoníacas. En este contexto, Kali se considera el aspecto poderoso de la gran diosa Durgá.

Kali es la faceta oscura de la Diosa. En su vertiente mas conocida la leyenda cuenta que un ejército de demonios comandado por el gigante-demonio Raktavija atacó a los dioses; en su defensa Durga (la gran madre) tomó la forma de una feroz diosa negra, a esta forma es lo que llamamos Kali. Kali luchó encarnizadamente contra el demonio durante largo tiempo, pero al herirlo de cada gota de su sangre surgían mil demonios tan poderosos como él, amenazando con derrotarla y sumir así el mundo en la oscuridad y la maldad. Entonces Durga se desdobló en una segunda forma, llamada Chandi.

Mientras Kali se bebía la sangre del gigante, Chandi pudo dar muerte al monstruo y a sus huestes. De esta forma vemos que se trata de una triple diosa, característica que comparte con no pocas deidades de otros cultos.

Otra versión cuenta que Kali creó de su propio sudor a dos hombres, los thugs, que la ayudaron a derrotar a los demonios. Una vez creados, la diosa le regaló un pañuelo a cada uno de ellos para estrangular a los demonios. Así los matarían sin verter sangre y evitarían el nacimiento de nuevos seres malignos. De este modo consiguieron vencerlos.

Acabado el combate, Kali permitió a estos dos primeros thugs que conservaran los pañuelos en recuerdo de su colaboración en la lucha por la salvación de la humanidad. Además, sería el medio que utilizarían para ganarse la vida y alimentar a sus familias. Esta recomendación divina fue interpretada como un mandato, de modo que los thugs creían cumplir una obligación religiosa cuando robaban y estrangulaban a sus víctimas.

La secta de los thug existió en la India durante más de 300 años, llegó a tener un millón de adeptos y fue supuestamente responsable de matar el mismo número de víctimas. Hace unos 160 años, los británicos la erradicaron bajo el liderazgo de William SIeeman.

Si no entendemos la historia de la Madre Kali es fácil malinterpretar su iconografía.

Representación de Kali

La diosa Kali representada por el pintor indio Raya Ravi Varma (1848-1906). El Señor Shiva yace en el suelo como un cadáver y la Madre Kali está parada sobre su cuerpo.

Kali es el aspecto horroroso de la divinidad femenina de la Gran Madre, es la Madre Terrible. Representa la justicia violenta. Su simbolismo es un poco más complejo de comprender. Devi es la esposa de Shiva y es adorada como la misericordia de Parvati o Uma como la feroz y vengativa Durga o Kali.

A Kali se la representa como una mujer con cuatro u ocho brazos; en su modalidad de cuatro miembros porta en una mano una espada, en otra la cabeza del gigante al que ha dado muerte y con las otras dos está animando a sus devotos. Tiene el cabello enmarañado y suelto, de color negro. Lleva dos cadáveres como pendientes y un collar de calaveras. Por única vestimenta lleva una faja hecha con las manos de hombres-demonios muertos, y su lengua le cuelga fuera de la boca. Sus ojos son encarnados como los de un borracho; su cara y uno de los senos están embadurnados con sangre. Es común verla sosteniendo la cabeza degollada del asura (demonio) Majishasura, de piel más negra que la de ella.

Kali está totalmente desnuda, lo mismo que la mente estaba en su origen desnuda y regresará al final a la desnudez. Como la de Shiva, la desnudez de Kali atrae y repele.

“En tus manos hay placer y dolor. La sombra de la muerte y el elixir de la vida eterna son tuyos” Sankara, s. IX

Kali es negra por ser el umbral que cruza el vacío del espacio interior y exterior. Su negritud está formada por todos los colores y, como los agujeros negros del universo, en última instancia absorbe todo lo creado.

Los tres ojos de la Madre Kali significan su control sobre este universo y simbolizan las fuerzas exaltadas del sol, la luna y el relámpago o el fuego del rayo (el tercero, representado en su frente por un punto rojo), con el cual ella es capaz de observar los tres modos del tiempo: pasado presente y futuro y sugieren su naturaleza interna, profundamente perceptiva

Se encuentra erguida con un pie sobre el pecho de su esposo. Esta posición de Kali se explica por el hecho de que, cuando su victoria sobre los gigantes quedó consumada, bailó de alegría tan furiosamente, que la tierra tembló bajo su peso. Ante el ruego de los dioses, Shiva le pidió que depusiera su actitud, pero como a causa de su estado de excitación no le reconoció, se tumbó él mismo entre los muertos. Ella continuó bailando hasta que apercibió a Shiva debajo de sus pies; inmediatamente sacó la lengua, avergonzada por la falta de respeto que había cometido con él’. Shiva a sus pies, representa el potencial pasivo de la creación. Así Kali es su Shakti, o el principio femenino universal y la fuerza energizante de todas las divinidades masculinas, incluyendo a Shiva.

Los brazos de Kali, representan el circulo completo de creación y destrucción, el cual esta contenido dentro de ella. Ella representa los ritmos de creación y destrucción inherentes en el Cosmos. Sus manos derechas, hacen los mudras de “no temas” y confieren votos, representando el aspecto creativo de Kali, Estos representan la destrucción de la ignorancia y la llegada del conocimiento. El brazo izquierdo superior de Kali sostiene la espada con la que destruye todas las dudas y las limitaciones dualistas; de su mano inferior izquierda, cuelga una cabeza recién cortada, que representa la ruptura con el ego y con las fuerzas restrictivas del destino. Es la espada del conocimiento, que corta los nudos de la ignorancia y destruye la falsa conciencia (la cabeza cercenada) y que también representa la ruptura con el ego. Su mano superior derecha esboza un gesto místico para proteger a sus devotos y disipar todos sus temores, y su mano inferior derecha, un gesto que concede sus deseos.

Su larga lengua extendida nos muestra, que lo consume todo. La guirnalda que la adorna, un collar de cabezas humanas, evoca las cincuenta letras del alfabeto sánscrito, los mantras que forman su naturaleza divina.

Así, es Kali. Ella representa a las emociones más densas y del tipo animal que hay en nosotros, pero también surge solo cuando es necesario, por lo que debemos aprender que tener una parte animal y pasional no esta mal si sabemos controlarla y sacarla solo cuando es momento de actuar drásticamente.

De todas las formas de la Diosa Ella es la más compasiva porque provee moksha (liberación) a sus hijos. Ella es compañera de Shiva el Destructor. Son los destructores de la irrealidad. El Ego ve a la Madre Kali y tiembla, pues el Ego la ve como su eventual desaparición. Una persona que está apegada a su ego no será receptiva a la Madre Kali y ella le aparecerá de una forma intimidante. Un alma madura dedicada a la práctica espiritual para remover la ilusión del ego ve a la Madre Kali como dulce, afectuosa y rebosante de amor por todos sus hijos e hijas.

Es Kali Maa, la madre Kali, la madre tiempo, la diosa obscura, el principio y fin de todo.

Habla Ella, La Gran Madre

Escúchame hija, y conóceme por quien yo Soy.
He estado contigo desde que naciste,
y permaneceré contigo hasta que retornes a Mi en la oscuridad final.
Soy la amante apasionada y seductora que inspira al poeta a soñar.
Soy quién te llama al final de tu viaje.
Soy quien está al final de tu día,
en donde todos mis niños encuentran mi bendición descansando en mi abrazo.
Soy la matriz de la cual nacen todas las cosas.
Soy la tumba vaga e inmóvil; todas las cosas deben venir a mí,
desnudar su pecho para morir y luego renacer a la totalidad.
Soy la hechicera que no será gobernada,
la Tejedora del Tiempo,
la Reveladora de Misterios.
Soy Quién desgarra las gargantas del cruel y bebe la sangre del despiadado.

¡Traga tu miedo y ven a Mí!, y descubrirás la verdadera Belleza, Fuerza y Coraje.
Soy la furia que rasga la carne de la injusticia.
Soy la fragua resplandeciente que transforma a tus demonios internos en herramientas de poder.
¡Abre tu interior a Mi abrazo!
y hazte parte de la Luz que está en la Oscuridad.
Soy la espada reluciente que te protege contra el daño.
Soy el Crisol en el cual todos los aspectos de Ti convergen en un Arco Iris de unión.
Soy el terciopelo profundo del cielo nocturno,
los remolinos de niebla de la medianoche,
cubiertas en misterio.
Soy la crisálida en la cual harás frente al que te aterrorice y de la cuál florecerás vibrante y renovada.
Búscame en la encrucijada de la vida y de la muerte,
y te transformarás, para que una vez que mires sobre mi cara,
mires allí donde ya no hay retorno.
Soy el caldero en la cual todos los opuestos crecen para conocerse unos a otros en la verdad
Soy la gran red que conecta todas las cosas.
Soy la sanadora de todas las heridas,
la Madre del guerrero que endereza todos los males en su debido Tiempo.
Soy la que hace fuerte al débil.
La que humilla al arrogante.
La que se levanta por encima del poder opresor.
Soy justicia.
Soy misericordia.
Soy el extremo, y soy también el principio.
Lo más importante, mi niña, Soy Tú.
Soy parte de Ti, y Estoy dentro de Ti.
Búscame dentro y fuera, y serás siempre fuerte.
Conóceme.
Aventúrate en la oscuridad de modo que puedas despertar para balancear, la iluminación y la integridad.
Lleva mi amor contigo por todas partes y encontrarás dentro la energía de ser quién Tú deseas.

Gran Madre Kali. Veda Indú.

FUENTES:

“Mitología hindu” de Devdutt Pattanak
“La Diosa” de Shahrukh Husain
“Enciclopedia de mitología universal” de Arthur Cotterell

https://santuariodelalba.wordpress.com/2016/10/12/gran-madre-kali-veda-indu/

domingo, 21 de mayo de 2017

La Masonería y las Ideologías


En Masonería no caben dogmas, estando abierta a todas las actitudes respetuosas con las formas de pensar ajenas.

En Masonería existe una vieja fórmula que propugna no tratar de política o religión, salvo para esclarecer a los demás. Esto significa que la Masonería es apartidista y que en ella no se pueden dar "consignas", no se puede tratar de "imponer" ideas, sino "exponer" las mismas.

Sería un error considerar que la Masonería es una organización en la que unas conclusiones mayoritarias obligan a actuar social y políticamente a todos, y mucho menos, en la directriz de una autoridad imponga un camino a seguir. Esta forma de actuar sería antimasónica.

Sin embargo, nuestra historia y nuestro mundo están impregnados de realizaciones de inspiración masónica. De ahí deducen los críticos de nuestra organización su peso político y su papel como fuente de directrices concretas. Lo que ha ocurrido, lo que ocurre, es que los hombres y mujeres que trabajan con los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad, llevan, cada uno de una forma libre e individual, esas actitudes y principios a su mundo familiar, social, político, laboral, etcétera. Lo hacen en la forma en que voluntariamente deseen, y con los aspectos concretos que en conciencia decidan. Si, por ejemplo, la fraternidad universal es un principio masónico, no será extraño que muchos masones se hayan encontrado en primera fila de la constitución de organismos internacionales, de la unidad europea, etcétera.

El masón es un ser humano comprometido, las más de las veces, en un proyecto político, social, intelectual, filosófico, etcétera, porque debe ser un ser consciente y responsable al que no le dejan indiferente los demás.

La Masonería no es anticristiana, pues muchas Iglesias de esa religión la apoyan y promueven, perteneciendo sus obispos y pastores a ella, de forma abierta. Tampoco cabe decir que la Masonería sea anticatólica, toda vez que en su seno se respetan todas las creencias. lo que sí ha ocurrido históricamente es el enfrentamiento de la Iglesia Católica con la Masonería.

La mayor virulencia se da en el siglo XIX, cuando los diferentes estados italianos se unifican en uno, y el Papa ve amenazada su posición como Rey de Roma; en ese momento la Santa Sede reacciona con dureza frente a todas las corrientes que, directa o indirectamente, propugnen los ideales bajo los que se unifica Italia: Estado Liberal, sociedades patrióticas -carbonari, anilleros...-, librepensamiento, etcétera. Una de las condenas más duras contra la Masonería la acusa de pretender la separación de la Iglesia y el Estado -que defenderá el Concilio Vaticano II en el siglo XX-.

Las calumnias a la Masonería fueron conscientemente alimentadas con las obras del estafador Leo Taxil (que terminó reconociendo públicamente su impostura), en las que se hablan desde apariciones demoníacas hasta banquetes en los que se devoran niños.

Cualquier católico puede, desde el punto de vista de la Masonería, ingresar en ella. Se le exige lo mismo que a las personas de otras creencias o ideologías: tolerancia, fraternidad y desarrollo continuo de si mismo en beneficio de los demás.

De lo dicho hasta ahora no cabe deducir que la Masonería pretenda una vuelta atrás, a doctrinas elaboradas en el siglo XVIII. El gran valor de la Masonería radica en que cada masón, cada generación de masones, reelabora la continua y progresiva aplicación de los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad, que no significan lo mismo en el siglo XVIII que en el XX.

Nada de cuanto es humano nos es ajeno, nada de cuanto es Universo nos es ajeno, por estar el hombre inmerso en ese Universo como parte consciente y valiosísima del mismo, capaz de comprender y ayudar a mantener la armonía del conjunto.

No somos retrógados cuando tratamos de mantener y estudiar las raíces de nuestra tradición, pues no se puede pretender entender el presente ni construir el futuro ignorando los origines.

En la Masonería no se dan consignas políticas ni ideológicas, sino que cada cual expone su reflexión ante un problema, sin haber una postura obligatoria para todos.

La Masonería no pretende sustituir a otros grupos (partidos políticos, sindicatos, asociaciones de todo tipo), que cumplen su misión y entendemos necesarias para la vida colectiva. En ningún caso se produce una antítesis, siendo plenamente complementarias unas con otras. Si acaso, suele ser bastante enriquecedor para el masón el poder aportar visiones más globales, o aspectos distintos en una cuestión, al llevar adelante su papel en partidos, sindicatos o asociaciones.

Otro punto que debe aclararse es la cuestión vertida sobre nosotros de ostentar un poder secreto mediante la mutua ayuda entre masones. En primer lugar, conviene señalar que el deber de todo masón a prestar ayuda y solidaridad a todos los demás, y no solo a los demás masones.

Si con éstos le une un especial vínculo de fraternidad, que da al trabajar en el mismo sentido y con los mismos objetivos, ese vínculo debe tener un limite en el sentido de justicia y equidad. Ningún masón está obligado a prestar una ayuda que, en su conciencia, suponga una injusticia o un favoritismo. Por lo tanto, dependerá de su sentido de justicia, y éste debe ser muy alto en
alguien que se dice francmasón.

Otra cuestión que debe ser aclarada es que nadie está obligado, en Masonería, a dar ayuda si con ello se priva de lo que es necesario para si y su familia. Recordamos que nadie puede dar si previamente no tiene, tanto en el sentido espiritual como en el material.

La Masonería no es elitista. Entre nosotros se cuentan personas de diferentes procedencias, niveles, formación y profesión. Partimos de la base de la radical igualdad de todos los seres humanos, de su múltiple variedad que nos enriquece y equilibra. El elitismo social está proscrito en Masonería, y ello se muestra incluso a nivel simbólico en determinadas ceremonias, recordando la igualdad de todos los francmasones, aún ostentando diferentes grados.

En resumen, el Templo que pretendemos construir está siempre inacabado, y cada generación de masones aporta una piedra más a la obra común, adecuada a su época y su marco geográfico.

http://www.derechohumanoecuador.org/la-masoneria-y-las-ideologias

sábado, 20 de mayo de 2017

MASONERÍA FEMINISMO Y LIBREPENSAMIENTO

MASONERÍA FEMINISMO Y LIBREPENSAMIENTO

Resulta frecuente que se entienda el movimiento feminista como forma de conflictividad social y de pensamiento reivindicativo, centrado en las manifestaciones políticas del sufragismo a partir del discurso de igualdad. Sin embargo, desde la perspectiva histórica se hace necesario establecer otros parámetros a partir de resortes socioculturales que se asienten en el reconocimientos de la diferencia de género y de roles sociales distintos para hombres y mujeres, rescatando como feminismo, actuaciones experiencias e iniciativas encaminadas al cambio social.


En España con la llegada del pensamiento liberal, la ilustración y la cultura fueron enriqueciendo la vida y la formación de muchas mujeres. Los salones literarios, las tertulias y la lectura fueron sembrando en la mujer inquietudes que irían más allá de las cuestiones “exclusivamente femeninas” de manera que puede decirse que el componente feminista de las corrientes librepensadoras en el tránsito de los siglos XIX al XX contribuyó y mucho a matizar las características del discurso igualitario de raíz ilustrada que suponía, en líneas generales, el abandono de la minoría de edad y la construcción de un espacio entre iguales aún cuando se dejaba la lucha activa a los poderes del hombre conformándose la mujer con adquirir su dignificación como compañera.

Las conexiones entre libre pensamiento, feminismo y masonería se hicieron patentes en la trayectoria de muchas mujeres fuera y dentro de España: Rosario de Acuña, Marguerite Durand, Amalia Domingo o Belén Sárraga entre otras.

En Alicante la logia Constante Alona en 1891, creaba una Cámara de Adopción femenina integrada por un total de veintiuna mujeres, todas ellas escritoras a excepción de dos artistas, lo que nos induce a pensar que se trataba de un colectivo de clase media. La conexión entre el incipiente discurso feminista y esta Cámara de Adopción femenina se producía a partir de los contactos establecidos entre los círculos masónicos alicantinos con dos pioneras del librepensamiento: Rosario de Acuña, la primera mujer que habló en el Ateneo de Madrid y que llevada por los ideales comunes; anticlericalismo, búsqueda de progreso humano, respeto y tolerancia, se inició el 12 de Febrero de 1886 en la Logia alicantina. Junto con Rosario de Acuña, la valenciana Belén Sárraga, fundadora de la Asociación Femenina de Valencia en 1897 y cuyas actividades masónicas en la ciudad conocemos tanto por la documentación existente de la citada logia Constante Alona como por sus intervenciones en distintos actos públicos junto a reconocidos masones alicantinos : Rafael Sevila, José Guardiola o José María Santaelices.

Si bien como dijimos al principio, este feminismo decimonónico estaba muy lejos de cualquier forma de reivindicación política, de lo que no cabe duda es que la preocupación de estas librepensadoras estuvo encaminada a fomentar un cambio de mentalidad que fomentara la educación igualitaria y reclamara la dignidad de la mujer como individuo desprendiéndose de la tutela del varón.

No obstante, es preciso señalar que se trataba de reducidos círculos femeninos, que tal y como afirma Mary Nash, además de sufrir la incomprensión de sus contemporáneos, tuvieron que enfrentarse a serias dificultades, como el abandono de sus familias, el silencio y la pobreza que terminaría siendo el destino de muchas de ellas.

Fuente: Blog de María Perales. http://www.enlalineadeltiempo.com/masoneria-feminismo-y-librepensamiento/

http://mujeresmasonas.org/2014/02/20/masoneria-feminismo-y-librepensamiento/

viernes, 19 de mayo de 2017

LOS CUATRO CORONADOS

LOS CUATRO CORONADOS

La tradición de los constructores de San Juan refiere que su origen en el arte y el oficio de la construcción se debe a una especial iniciación auspiciada por Jesús. Como Gran Maestro, Jesús fue iniciador de una conducta nueva, luminosa y consciente que enseñó con su ejemplo de vida armónica, amorosa y servicial y legó para que cada persona pueda asumir el rol de su reformador y liberarse del sistema de vida oscuro, temeroso e inconsciente del que dependen y al que están sujetos desde aquella época.

Entre las fuentes orales del desarrollo del arte y filosofía de los Constructores, se encuentra la historia de los cuatro mártires coronados, artesanos que trabajaban sobre la piedra y que en la época del Emperador Diocleciano padecieron prisión, tortura y muerte, por mantenerse fieles a sus ideales espirituales y por defender su divino privilegio de pensar.

Diócleciano fue emperador romano desde el año 284 al 305 d.C. y reorganizó el Impero de acuerdo al sistema jerárquico llamado tetrarquía. Fue en esa época que Claudio, Nicóstrato, Sinforiano y Castorio[1] , cristianos gnósticos y destacados operarios en las canteras de Panonia,[2] fueron convocados por el Emperador, quien deseaba que le hicieran una estatua que se venerara en su honor.

Diócleciano supo que eran los mejores obreros, buenos como artesanos, escultores e imagineros. En aquel tiempo habían muchos monumentos construidos especialmente bellos e impresionantes para desviar al pueblo de la práctica de la ley de Oro que enseñó Jesús.

Los cuatro artesanos permanecieron firmes en su visión gnóstica de Cristo, pues lo amaban bien y eran fieles a sus enseñanzas. Habían volcado sus vidas al servicio y al amor. Ellos se negaron a erigir la estatua como ídolo y más aún a aceptarlo como Dios. Por muchos que pudieran ser los beneficios a conseguir del Emperador ellos rechazaron su oferta de construcción. Diocleciano sin demora los hizo detener y los encerró en una profunda cárcel. Mandó castigarlos cruelmente y los cuatro coronados, en la gracia de Cristo, soportaban el castigo cruel y se regocijaban de su férrea voluntad de perseverancia en el camino del discipulado. Viendo entonces el Emperador que nada podía hacerles cambiar de opinión, ordenó que los mataran encerrándolos vivos en ataúdes de plomo y lanzándolos al río. La condena se cumplió el 8 de noviembre del año 287. Un hermano constructor recogió y escondió los restos de los cuatro coronados en su propia casa a pesar del riesgo que ello implicaba. Oficialmente sus restos descansan en la iglesia de los Santos Coronados, en Roma.

Los constructores integrantes del Collegia Fabrorum[3] ocupaban la retaguardia de los ejércitos romanos que, a su paso, destruían todo lo existente. La acción de conquista del Imperio se extendió por toda Europa, Asia y el norte de África. La misión de los constructores era reconstruir lo que los soldados destruían. Por la costumbre de los constructores, marchar con los soldados, la versión católica de los mártires los asocia como mili-tares para silenciar su gnosticismo.

Se sabe que en el seno de los arquitectos constructores romanos desde el siglo IV d.c. en adelante se veneró la memoria de los Santos Mártires y sus herramientas: sierra, martillo, mazo, compás y escuadra, los que fueron convertidos en signos simbólicos con mensaje alegórico. Esas mismas herramientas junto a una corona y a la imagen de un perro y un lobo que rehusaron comer sus cuerpos y que los defendieron de otros carniceros, constituyen la insignia de los santos. San Jerónimo en sus escritos ya se refería a los cuatro coronados.[4]

Los gremios de carpinteros adoptaron también a los cuatro coronados como sus Santos Patronos. Gran parte de los edificios de la época se construían con madera. Actualmente en muchos Estados de Norte América se sigue con esa práctica. En California, por ejemplo, ahora se usa el aluminio para la estructura de los tijerales para evitar el azote de las termitas que encarecen el seguro y acortan la vida de las viviendas.

El oficio de Jesús en la versión griega del evangelio de Juan es expresado como constructor o tekton hijo del Gran Arquitecto o Archie Tekton. La versión de los evangelios sinópticos[5] le atribuye a Jesús el oficio de carpintero y bien pudo ser porque la construcción de templos y palacios en aquellos días era también de madera o por la influencia del mito védico de Agni, el fuego Ungido, el hijo del leñador carpintero Twasti y de la virgen madre Maya.

[1] La tradición católica incluye además al ayudante de Castorio de nombre Simplicio,
[2] Región del Danubio medio en Hungría.
[3] Colegio de Constructores Romanos que desde la iniciación gnóstica cristiana concedida por Juan, asumieron para si el nombre de Sacro Colegio de Arquitectos Romanos.
[4] San Jerónimo cuyo nombre completo es Sofronio Aurelio Jerónimo es autor de la conocida versión latina de la Biblia nombrada como "la Vulgata"
[5] Los evangelio canónicos cuyos autores se desconocen pero que la tradición católica nacida en el siglo IV acredita a Mateo, Marcos y Lucas, constituyen los evangelios sinópticos que los exegetas de la escritura encuentran como producidos por una misma escuela redaccional y que en su desarrollo textual entre cruzan elementos informativos aportando una historia muy similar.

http://rey-salomon.blogspot.pe/2006/02/los-cuatro-coronados.html

jueves, 18 de mayo de 2017

La masonería mixta es una realidad viviente, pero invisible para muchos

La masonería mixta es una realidad viviente, pero invisible para muchos
POR JOSÉ RICARDO CHAVES

En los últimos años se ha vuelto algo común en libros, películas, Internet y demás medios de comunicación el tema de la masonería, ya sea para hablar bien o mal, o a veces de manera más objetiva, como asunto cultural que vale la pena estudiar para comprender mejor nuestro propio desarrollo histórico como países.

Tras su aparición histórica (no legendaria) en Europa a principios del siglo XVIII, la masonería pronto llegó a América. En ambos continentes se vinculó con el cambio ilustrado, incluidas tanto la reforma como la revolución.

En Europa quedó asociada con la Revolución francesa, a cuya realización habría ayudado, y en América contribuyó a la independencia y conformación de los nuevos países, con nombres como Washington, Bolívar, San Martín o Benito Juárez.

En Costa Rica también ha habido muchos presidentes masones, desde José María Castro Madriz y Tomás Guardia, hasta León Cortés y Otilio Ulate, el último de dieciocho, aunque en realidad serían diecinueve, pues la lista oficial masónica no toma en cuenta a Julio Acosta, que también fue masón, aunque de una masonería diferente, mixta, la llamada comasonería, considerada “irregular” por ellos.

El prefijo “co” indica unión y cooperación de partes iguales, en este caso de hombres y mujeres. No implica subordinación de una de las partes.

Y con esto entramos de lleno en nuestro asunto, el de cómo los medios prácticamente solo hablan de masones, de la masonería compuesta nada más de hombres, como fue lo propio hasta fines del siglo XIX.

Una centuria atrás, Cagliostro había fundado logias mixtas, pero se trataba de una masonería “egipcia” e irregular, desde el punto de vista de la dominante masonería “escocesa”, masculina.

Y aunque el original impulso cagliostrino falleció, reencarnó en ritos mixtos como el de Menfis-Mizraim, y se consolidó (ya sin egipcianismo) en la comasonería de la última década del XIX, con María Deraismes como fundadora y primera gran masona.

Ni modo, la masonería se mueve con la historia y en un siglo que veía el surgimiento organizado del feminismo, no podía quedarse en el antiguo régimen masculino. El segmento dominante siguió cerrado a las mujeres, pero se abrió una franja mixta, e incluso otra estrictamente femenina, que reprodujo a la inversa la discriminación por género.

Democracia de género. En Costa Rica la masonería (masculina) empezó en 1865 y quedó vinculada en la memoria colectiva con las reformas liberales de las últimas décadas, con la secularización y modernización del país.

Siguió vigente en el siglo XX, pero su momento de gloria como fuerza social ya había pasado. Sin embargo, a finales de la segunda década, en 1919, se fundó la primera logia comasónica en el país, la Saint-Germain, como parte del movimiento teosófico que, por entonces, manifestaba un gran auge.

Su fundador fue José Basileo Acuña, quien, a su retorno de Europa tras larga estadía, vino con las facultades (otorgadas por la propia Annie Besant, gran maestra comasona) para fundar dicha logia, de donde se extendió al resto de Centroamérica, a parte del Caribe y a Colombia.

Ya de por sí la Sociedad Teosófica era una organización igualitaria en cuanto a participación de sexos, y de esta misma raigambre de democracia de género salió la comasonería nacional.

Son organizaciones diferentes, pero en esa época trabajaron juntas.

Feminismo. Ante cierto anquilosamiento de la masonería masculina, la mixta pareció retomar la antorcha reformista en el siglo XX y, sin perder su trabajo propiamente esotérico de perfeccionamiento moral e intelectual, se lanzó al cambio social en áreas como la educación y el magisterio, la filantropía, la protección de niños y animales, el reconocimiento igualitario de las mujeres en la sociedad, incluida la búsqueda del voto, con lo que varias de las comasonas de la primera generación fueron feministas, como Esther de Mezerville, Lidia Fernández Jiménez y Ana Rosa Chacón, quien llegaría a ser una de las tres primeras diputadas del país electas en 1953, tras haberse aprobado el voto femenino en 1949, junto con otra comasona, la viuda de Omar Dengo, María Teresa Obregón.

Por su parte, don Omar también había sido comasón, igual que otros intelectuales de su época, como Roberto Brenes Mesén y Mariano Coronado. De Mezerville y Chacón fueron además fundadoras en 1923 de la Liga Feminista (a la que pertenecieron también el presidente Julio Acosta y su esposa Elena Gallegos).

La última gran masona de proyección más allá de la logia fue María Eugenia Dengo Obregón, educadora, ministra y premio Magón.

Menciono estos nombres entre otros posibles porque su pertenencia masónica es conocida, a veces por documentos, libros o cartas, o por las esquelas mortuorias publicadas por la logia Saint-Germain en su momento, la que hasta no hace mucho era la única logia.

Hoy hay por lo menos tres más en barrio Amón, Tibás y Escazú. En esta última asistí a la tenida fúnebre de mi madre, Alicia Pacheco, hace 20 años.

Como puede verse, con más de un siglo de funcionamiento en el mundo, y ya casi uno en Costa Rica, la masonería mixta es una realidad viviente, pero invisible para muchos. Ya va siendo hora de que cobremos conciencia de que no hay masonería, sino masonerías, de que, además de masones, hay masonas, algunas muy activas, a quienes el ritual sacro invitó a llevar fuera el trabajo iniciado en la logia, con una ética laica y humanitaria, con libertad de pensamiento, con espíritu de tolerancia y de justicia social, a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo.

http://www.nacion.com/opinion/foros/Hablemos-masonas_0_1552644722.html

miércoles, 17 de mayo de 2017

De la fundación a la última moda en la Corte de María Antonieta

De la fundación a la última moda en la Corte de María Antonieta


Hace unos días publicábamos aquí un artículo titulado 1728. En él se explicaba dónde se hallan las raíces temporales del Gran Oriente de Francia. Ha sido ese texto y una conversación con un buen amigo lo que me ha llevado a plantearme la redacción de algún trabajo adicional, con la finalidad de contribuir a un mejor conocimiento de la obediencia en la que Voltaire, casi al final de sus días, vistió el mandil. Así, si hace un par de semanas nos ocupábamos en cierto modo de la confusión que genera la aparición de determinadas fechas de referencia en el sello que identifica al G.O.D.F., y que -como todo buen conocedor sabe- van más allá de la creación oficial de la Obediencia, hoy enfocamos un tema diferente que abordaremos en dos partes: Las relaciones de la Francmasonería francesa, y del Gran Oriente en particular, con el proceso revolucionario de 1789.


Hablaremos en esta ocasión del clima que se vivió en la Francia del siglo XVIII, en el momento justo en el que como vimos el otro día se pergeñaba una estructura masónica que, proveniente de las islas británicas, acabó por convertirse en algo genuinamente francés, desarrollándose en determinados círculos formados por personas caracterizadas por su relevante posición y por participar en la agitación política del momento. En la primera mitad del Siglo de las Luces son muchos los nobles que se acercan a la nueva institución. Es notable igualmente la presencia de estuardistas y orangistas, católicos los primeros, protestantes los otros, que trasladan a Francia la tensión de su enfrentamiento civil. Cuando en 1736 aparece la primera estructura obediencial francesa (la Gran Logia Provincial, luego Primera Gran Logia), el éxito de la masonería como fenómeno social es indiscutible. Un informe policial que data de 1737 apunta en unos escasos renglones este dato: “… hablamos de los progresos de la orden de los “Frimaçons”. Todo el mundo, grandes y pequeños, se hace recibir. Causa furor…” La masonería en este momento todavía no es conocida con suficiente detalle por el poder establecido. La policía ni siquiera escribe con corrección ortográfica el nombre de la institución. Pero en las más altas esferas de la Corte del Rey Luis XV se observa con recelo el progresivo avance de lo que entonces es una sociedad secreta. El todopoderoso primer ministro en la práctica, Hercule Fleury, cardenal conocido por el sobrenombre de “Su Eternidad”, reacciona con enorme desconfianza ante tal furor y, temeroso de las complicaciones políticas que puede generar la filtración de estuardistas y orangistas, así como la total ausencia de control estatal, impulsa la adopción de las primeras medidas represoras que no gozarán de mucho éxito.

Llama la atención que los hombres de la masonería de entonces fueran capaces de llegar hasta el mismísimo cardenal con el ánimo de apartarlo de una idea tan negativa. El bien conocido caballero Ramsay mantendrá una reunión con Fleury, pero con muy poca fortuna, pues el clérigo terminará recordándole que al Rey no le gustan “ésas asambleas” y que el derecho de reunión no existe.


Tenemos noticias de una famosa redada hecha por las fuerzas del orden de la época en 1737. Sucedió en La Rapée, en París. La policía irrumpió en una taberna regentada por un tal Chapelot. Antes de acceder al local, lo primero que vieron debió de dejarles muy sorprendidos: una larga fila de lujosos carruajes estacionados en la calle, cuyos cocheros aguardaban pacientemente el regreso de sus señores. Dentro del local reconocen las caras de lo más granado de la sociedad parisina. El informe policial habla por sí sólo y deja constancia de la reunión de una muchedumbre “…ataviada en su mayor parte con un mandil de piel blanca, alguno -sigue diciendo el texto- lleva una cinta de seda azul a modo de collar en torno al cuello de la que pende una escuadra, o una paleta, o un compás, cuando no otras herramientas ligadas al oficio de albañil…” El comisario al frente de la singular misión no se atreve a identificar a nadie, limitándose a ensañarse con el posadero, que será quien pague las culpas de todos. Al pobre Chapelot le cierran el “cabaret” durante seis meses y le obligan a pagar una multa de mil libras, suma que debía ser bastante cuantiosa en aquella época. Si la resolución dictada por la autoridad policial contra Monsieur Chapelot el 14 de septiembre de 1737 tiene importancia, es porque en ella se recoge todo un fundamento a favor de la prohibición de “todo tipo de asociaciones, especialmente ésa de los Freys-Maçons”.

De todos modos el poder político no pone mucho interés en perseguir a quienes en definitiva son sus propios actores, dándose así una curiosa paradoja. Por su parte, la masonería del momento se limitará a acentuar la discreción, algo que ni pondrá fin al furor del que hablaba la policía en un primer instante, ni evitará que algún otro hostelero siga los mismos pasos que el infeliz Chapelot. El desarrollo de la masonería continúa en la Corte. La denuncias de algún párroco provocan la intervención policial pero, a diferencia de la situación que conocerán otros países como el nuestro, no generan gran inquietud. La nobleza de más alta alcurnia se incorpora a la cabeza de la naciente obediencia, llegando incluso a especularse con que el propio Luis XV ha sido iniciado. Paul Naudon, que nos guía en este relato, hace referencia a unos versos escritos por un clérigo francmasón, el Abad Pingré, con ocasión de la colocación de la primera piedra de la Iglesia de Santa Genoveva por el Rey:

Cuando con el cetro en la mano Luis dicta la ley,
En su señor un francés bendice a un tierno padre.
Si para levantar un templo toma entre sus manos una escuadra,
En su hermano un masón ve al más grande de los reyes.

Pero más allá de los versos el misterio es lo único que nos ha quedado. Los investigadores han encontrado pruebas de la existencia de una Logia del Rey, que aparece citada en 1739. También sabemos que en 1745 aparece un taller denominado Logia de la Cámara del Rey, que como su propio nombre indica aglutinaba a buena parte del personal del Monarca. Bajo el reinado de Luis XVI la Logia de Cámara se transformará en una logia militar cuya petición de constitución aparece en los archivos del Gran Oriente de Francia datada el día 17 de agosto de 1775.

De Luis XVI tampoco conocemos nada con certeza. Sí sabemos por contra de su primo Luis Felipe de Orleans, que llegó a ser el Gran Maestro del G.O.D.F.; y de dos de sus hermanos, el Conde de Provenza y el de Artois. El primero, tras el fin del Imperio, reinará con el nombre de Luis XVIII. El segundo lo hará como Carlos X y perderá el trono en la Revolución de 1830.

Las mujeres también se incorporarán a esta moda que hace estragos en la Corte de una Francia que se asoma al abismo. Es el momento en el que aparecen las logias de adopción y con ellas una especial noción de la masonería femenina en la que destacan figuras como la Princesa de Lamballe, que llegará a asumir según algunas fuentes un puesto de notable responsabilidad en la masonería escocista, para convertirse años más tarde en la víctima más conocida del asalto a la Prisión de la Fuerza por la truculencia que rodeó su muerte**. María Antonieta, Archiduquesa de Austria, Reina de Francia y amiga íntima de la Princesa de Lamballe le explicaba a su hermana con el tono frívolo que llegó a caracterizarla que, en relación con los francmasones “… Todo el mundo lo es. Es la manera de poder enterarse de todo ¡Dónde está el peligro!”

No resulta difícil comprobar que el desarrollo de la masonería en la Francia de la Ilustración y en la prerrevolucionaria, se halla ligado a los estamentos más pudientes de la sociedad. Pero el crecimiento de la entidad no se produce únicamente en los salones de la Corte. Logias como “Las Nueve Hermanas” son prueba de ello, aglutinando una buena parte de lo que hoy denominaríamos el “capital intelectual” del momento. Será una especial característica la que coloque a la masonería en una posición compleja frente al proceso revolucionario. Y decimos que es compleja porque de una parte en su seno se consolida la promoción de determinados valores que apuntan un cambio radical, el nacimiento de una nueva sociedad; pero por otro lado la masonería del momento no dejará de verse devorada por el estallido del 14 de julio, un fenómeno histórico que, sin embargo, propiciará a lo largo del siglo XIX el nacimiento de la primera teoría conspirativa con cierta trascendencia, y que atribuye a la entidad tanto la autoría intelectual como la responsabilidad en la producción de la Revolución. Todo un clásico de la leyenda negra al que muchos francmasones, inexplicablemente, 
siguen dando credibilidad***

.

* Reproducción de la obra autorizada para este blog por su autor.
** Una placa la recuerda hoy sobre los muros de lo que creo es una biblioteca pública, levantada sobre el solar que ocupó la fatídica prisión.
*** Recomiendo la lectura de los trabajos de Paul Naudon, guía -como digo en el texto- de esta sucesión de relatos.

video
Ricardo Fernández en 12:00 p. m.

Fuente original:De la fundación a la última moda en la Corte de María Antonieta . Blog memoria masónica. {en línea] http://memoriamasonica.blogspot.com.es/2011/10/de-la-fundacion-la-ultima-moda-en-la.html?m=1 [Consulta 09/07/2014]

http://mujeresmasonas.org/2014/07/09/de-la-fundacion-a-la-ultima-moda-en-la-corte-de-maria-antonieta/

martes, 16 de mayo de 2017

Inanna, la primera diosa de la fertilidad

Inanna, la primera diosa de la fertilidad
MARIA ALBA


Nin-nanna o Inanna, la diosa del cielo, de la fertilidad y del amor, a quien los babilonios llamarían posteriormente Ishtar, los griegos Afrodita y los Romanos Venus; quien como la Isis egipcia, fue capaz de engañar a Enki para tener mayores prerrogativas que otros dioses.

La Civilización Sumeria y sus dioses

Sumeria era una cultura situada en lo que hoy es la mitad sur de Irak, entre los ríos Tigris y Éufrates conocidos como la “Cuna de la civilización”. Fue una de las primeras civilizaciones en esta Tierra.

Los sumerios idearon diferentes relatos para explicar la creación del hombre, concebido en todos los casos como siervo (pero no esclavo) de la divinidad. Su creación fue motivada por los propios dioses ante la carencia de cuidados que debían soportar, por lo que el destino del hombre no fue otro que el de servir a los dioses. Faltan datos suficientes para determinar porque en determinado momento, estos decidieron acabar con la humanidad a través de un devastador Diluvio.

Dentro de la mitología mesopotámica puede hacerse una división entre las divinidades sumerias y las semitas. Primero existieron los dioses sumerios que más tarde fueron adaptados por los acadios, babilonios, asirios, arameos y caldeos (todos ellos pueblos semitas).

Las deidades principales del panteón sumerio eran los cuatro dioses creadores que controlaban los cuatro componentes principales del universo: El Dios del Cielo An; la Diosa de la Tierra Ki, cuyo nombre fue cambiado en el transcurso del tiempo a Ninhurshag, Reina de la Montaña; el Dios del Aire Enlil, que gradualmente se convirtió en el líder del panteón; el Dios del Agua Enki, quien también llegó a ser designado el Dios de la Sabiduría.

Entre otras deidades de mayor importancia estaban el Nanna, Dios de la Luna; su hijo Utu, el Dios del Sol; y su hija Inanna, la Diosa de la Mañana y de la Estrella del Atardecer, conocida por los semitas como Ishtar.

Durante el período de existencia de Uruk, que cubre el final de la era de cobre y el principio de la era de Bronce (4000-3100 a.c) Inanna fue la deidad femenina más prominente. Inanna forma parte de la cuarta generación de dioses sumerios era hermana gemela de Utu, conocido en acadio como Shamash.

Había también un grupo de deidades celestes conocidas como Anunna, algunos de los cuales parecen haber caído en desgracia y fueron llevados al inframundo.

Los sumerios lo relacionaron todo en torno a sus divinidades, todo lo acontecido en sus vidas dependía de la voluntad divina, siendo estos dioses los que traían al mundo sumerio alegrías y pesares, guerra y paz, abundancia y caristía.

Los sumerios creyeron que una vez que la persona perecía, ésta se transformaba en una especie de espíritu o fantasma (gidim) la cual permanecía confinada en un mundo de desgracia que se desenvolvía en un ambiente oscuro y frío, con agua salobre y lleno de polvo.. Dependiendo el tipo de muerte que había tenido el individuo, éste espíritu podía tener un carácter maléfico creando desgracia y dolor en el reino de los vivos. El difunto quedaba reducido a un espíritu o sombra. A pesar de estas escasas perspectivas, el sumerio no dio la espalda a sus dioses, de hecho, se sentía formar parte de un cosmos y en consecuencia esperaba alcanzar la bendición de sus dioses, cuando le juzgasen en la ultratumba.


Inanna, la Reina del Cielo, Inanna, diosa de la guerra y del amor, reina de la primavera/verano, resucitada de entre los muertos tras bajar al Inframundo a enfrentarse con su némesis y casada con Dumuzi, rey del otoño/invierno.

Inanna o Isthar representa el arquetipo de la diosa madre.

En la mitología sumeria Inanna que significa “Reina del Cielo”, era la diosa del amor, de la guerra y protectora de la ciudad de Uruk. Con la llegada de los acadios Inanna se sincretiza con la diosa Ishtar. Su representación era un haz de juncos verticales con la parte superior curvada.

Ishtar o Inanna era la prolongación de la tradición de las “diosas madres” prehistóricas. Representa el arquetipo de la diosa madre, como Anat y Afrodita (que se cree que tiene un origen fenicio derivado de Astarte). Inanna está ligada al planeta Venus y es una diosa del amor, poseedora de una gran sexualidad y erotismo.

Su consorte fue el dios de la vegetación Dumuzi (semidiós y héroe de Uruk), el Tammuz bíblico, por quien las mujeres de Jerusalén aún se lamentaban en tiempos del profeta Ezequiel.

Macho cabrio, representacion de Dumuzi (British Museum)

Originalmente, el dios Dumuzi fue un gobernante sumerio mortal, cuya vida y muerte dejaron una profunda impresión sobre los pensadores y mitógrafos sumerios. Al principio era pastor, hijo de Enki y de Sirtur. Le ponen a cargo de establos y rebaños; tiene un palacio en Kur. Acaba convirtiéndose en rey y luego divinizado en el dios de la ultratumba.

La historia de amor de ambos empieza cuando el dios Utu intenta enlazar al pastor con Inanna pero ella lo rechaza inicialmente. El le intenta convencer asegurándole que sus ascendentes son tan buenos como los suyos, y con el tiempo ella empieza a desearlo. Los dos consuman su relación y en su fertilidad, las plantas y los granos crecen, fertilizando los campos y propiciando las cosechas, después de yacer con él.

Dumuzi suele representarse como un macho cabrío en representación a la fertilidad reflejada en su unión con Inanna.

Esta dualidad como dios de la ultratumba y de fertilidad, muestra los diferentes estadios que puede adquirir un dios en el panteón sumerio, desde un dios misericordioso que propicia las cosechas, a otro de ultratumba que favorece la escasez.

Inanna una vez casada con Dumuzi, decide descender a los Infiernos, el «país sin retorno», para conocer los secretos de su hermana Ereskigal, señora del mundo subterráneo.

Inanna, agresiva y ambiciosa, es quien de acuerdo con los mitógrafos y teólogos sumerios hizo que su insensible e ingrato marido fuera llevado al inframundo, pero se arrepintió después y decidió que él podía resucitar y regresar a la tierra cada medio año. Era este matrimonio anual del rey como el Dumuzi resurrecto con la diosa Inanna, el que era conmemorado y celebrado cada año nuevo en el ritual del hieros gamos.

LOS MITOS DE INANNA

Inanna es una diosa de indudable importancia y sobre la que existen gran cantidad de registros. Ocupa un lugar destacado en varios mitos. Las narraciones recuperadas por los arqueólogos permiten conocer varias facetas de la historia de Inanna, que abarcan desde su nacimiento hasta su descenso al inframundo, y numerosos himnos y cantos que le son dedicados.
El árbol de Huluppu

Innana encuentra una semilla, a la que cuida hasta que crece y se convierte en un gran árbol, de cuya madera hará su trono. Sin embargo es atacado por tres seres: una serpiente, un ave y por la diosa Lilith. Inanna pide ayuda a Gilgamesh, quien sacude el árbol de tal forma que aleja a las criaturas. De este modo Innana pudo hacer su trono.
Enki e Inanna

Según este mito sumerio, Enki —una de las deidades más importantes— ocultaba los Me (normas a seguir para gobernar la creación). Inanna quiso tenerlos en su ciudad y para ello viajó por los cielos en su barca hacia el Apsu (hogar de Enki). Éste, advertido de las intenciones de Inanna, preparó una fiesta para recibirla. Pero Inanna aprovechó el convite y emborrachó al dios y le quitó los Me. Cuando se repuso, Enki mandó emisarios para recuperarlos, pero Inanna los venció y finalmente los llevó a Uruk donde se difundieron.

Inanna no sólo reinaba sobre la guerra y el amor (que no el matrimonio), sino que mediante un subterfugio (emborrachándolo) había conseguido robar al poderoso dios Enki los ‘Me’, las invariables reglas de conducta necesarias para la civilización humana; los algoritmos del comportamiento más avanzado, como los oficios del pastor, el herrero o el escriba, las dignidades de los sacerdotes, las historias del descenso y ascenso del Inframundo o la narración del diluvio. Adoptaba así las características de Prometeo, robando aspectos vitales de la civilización a los mismos dioses para dárselos a los humanos.
Descenso a Irkalla

El Descenso de Inanna nos cuenta la historia del viaje de la diosa y heroína sumeria homónima al Inframundo para visitar y desafiar el poder de su hermana Ereshkigal, que había enviudado recientemente. El poema está cargado de significado y simbolismo, y ha sido objeto de interpretaciones muy diversas.

Irkalla (tierra del no retorno,el inframundo) es el lugar al que van las impurezas, los malos hábitos, los recuerdos que se pierden y los muertos. La muerte es un estado de purificación y mejora que conduce a una nueva vida.

En este mito particular, la diosa viaja al reino de los muertos y afirma ser su gobernante. Sin embargo, su hermana Ereshkigal, que gobierna el lugar, la sentencia a muerte. Con la muerte de Inanna, sin embargo, la naturaleza murió con ella y ningún ser en la Tierra tenía deseo de aparearse: ni hombres ni animales, nada crecería más. La desaparición de Inanna provoca una crisis cósmica, que hace infecundo al mundo, análoga a la producida por la griega Deméter y la hitita Telipinu. Este mito tiene algunas relaciones con el mito de Demeter / Perséfone, así como a las creencias célticas que la vegetación muere y renace.

Inanna hace su descenso al reino oscuro, kur-nu-gi-a, de su hermana, Ereshkigal. Ereshkigal, es la reina del inframundo. Mora en un palacio con siete puertas que han de visitar aquellos que entren en Kur. Se casó con Gugalanna, el toro del cielo y es la hermana mayor de Inanna. Cuando Inanna traspasa sus dominios, Ereshkigal manda a su portero a que abra las siete puertas y le despoje de sus vestimentas. Inanna pasó los siete portales de-kur nu-gi-a y en cada uno de los portales se vio obligada a retirar una prenda de ropa hasta que por fin se puso delante de Ereshkigal, totalmente desnuda.. Cuando Inanna llega ella:

… ata a Inanna el ojo de la muerte,
lanza contra ella un mundo de ira.
Profiere contra ella el grito de la culpabilidad.
Le golpea.
Inanna se transforma en cadáver,
y es colgada de un anzuelo en el muro.

Ereshkigal desata su ira contra Inanna y, tras haberla insultado y torturado, la convierte en cadáver fijando en ella el ojo de la muerte. Inanna es suspendida de un gancho y abandonada así para que se seque.

La compañera fiel de Inanna, Ninshubur (“Reina de Oriente”) que había sido advertida de ir en busca de ayuda para la diosa si ella no vuelve, apela a Enki, el dios de la sabiduría, este responde y envía a unas criaturas sin género , para tratar con Ereshkigal la liberación de Inanna. Los seres encuentran Ereshkigal en el proceso de dar a luz le requieren el cadáver de Inanna y ella accede. Inanna resucita a la vida y asciende como la luna después de la muerte de sus tres días y asume su lugar una vez más como Reina de los Cielos.

La lección de este drama ritual de la cultura sumeria fue la comprensión profunda que la muerte no es enemiga de la vida, sino un aspecto esencial de su totalidad y, de hecho, el paso a un nuevo ciclo de vida. Así que este viaje al inframundo era a la vez una representación literal y simbólico de como funciona el mundo natural y su espejo en la psique humana. El drama era representado por las sacerdotisas de Sumeria en los templos.

El descenso de Inanna al inframundo es similar al viaje de la diosa Ishtar más tarde, con algunas diferencias importantes. Inanna va al inframundo para aprender de la sabiduría de la muerte y el renacimiento. Para que sea liberada de la muerte, ella debe elegir un sustituto, y ofrece a Dumuzi, pues en su ausencia, el marido no ha llorado y ha tratado de ocupar su lugar cuando ella estaba en el inframundo.

Geshtinanna (semidiosa) es la hermana de Dumuzi, después de su muerte, ella lo visitó en el inframundo con Inanna, y se le permitió tomar su lugar allí por seis meses al año. Como consecuencia Dumuzi reina durante el otoño y el invierno, mientras Inanna durante la primavera y el verano

Como la historia griega del secuestro de Persephone, esto ligó el cambio estacional, la aparición de las plantas en la tierra, con el retorno de cada deidad del inframundo. Aunque Damuzi había sido siempre pastor (y posiblemente un rey mortal) lo bendijeron con las energías de la fertilidad que siguieron con la consumación de su unión a Inanna en “el noviazgo de Inanna y Dumuzi”.

“Como el granjero, deja que fertilice los campos,
Como el pastor, deja que multiplique los rebaños,
bajo su reinado dejar que haya vegetación,
Bajo su reinado dejar que haya rico grano.”

Geshtinanna también se asocia a crecimiento, pero donde su hermano gobierna sobre el grano cosechado en primavera, ella gobierna sobre las vides cosechadas en otoño. Dumuzi se mantendría la mitad del año en el mundo terrenal, y Geshtinanna tomaría su lugar en la tierra de los muertos por el resto del año.

En la tradición mesopotámica, otoño e invierno son épocas en las que la tierra recupera su fuerza y su pureza en contraposición con la primavera y el verano, épocas de florecimiento y fertilidad. En Sumeria, esta época (otoño e invierno) se usaba con el mismo fin religioso, recuperar la fuerza y mejorar internamente.

Símbolos y Representación de Inanna:

La Estrella de 8 puntas, símbolo de I Inanna/Ishtar.

Inanna es una de las deidades mesopotámicas más complejas, ya que posee atributos que parecen contradecirse entre sí. Conocida principalmente como diosa del amor sexual, también cuenta con la reputación de ser diosa de la guerra. En relación a los nombres que ha recibido, Inanna/Isthar, podemos decir que, verdaderamente, puede considerarsela como la “divinidad de los mil nombres”, ya que como hemos visto, responde a diversas denominaciones en los pueblos meso-orientales.

Como “Madre de Todos” ella era la diosa de la fertilidad, el parto y la naturaleza. La importancia de la que se muestra en el siguiente proverbio sumerio que puede ser una bendición o “brindis” dado a un joven por su padre o un amigo cercano:

Que (la diosa) Inanna te provea de una esposa de pies y manos calientes para acostarte
Que la diosa derrame sobre ambos, hijos bien dotados para la guerra
Que ella te otorgue un lugar de felicidad!

Como la “Diosa de la Guerra y los Conflictos” que ostentaba el título Nin-kur-ra-igi-ga “la reina que los ojos del altiplano” lo que significa que otras tierras la temían. La batalla fue llamada la “danza de Inanna ‘y ella estaba en el corazón de la misma. Ella era la estrella del grito de guerra que puede hacer que hermanos que han vivido juntos en armonía luchan entre sí. Ella es conocida por causar la caída de la ciudad de Agade:

Las puertas de Agade, cómo dormían postrado; … La sagrada Inanna deja intactas sus dones; la Ulmas (templo de Inanna) es montado miedo (ya) ha pasado de la ciudad, dejado; como una sirvienta que abandona su habitación, el santo Inanna ha abandonado su santuario Agade; como un guerrero con armas planteadas atacó la ciudad en una feroz batalla, hizo girar su pecho al enemigo.

Como la “Señora del Palacio” ella gobernó como reina. La diosa también conocida como Innin y Innini recibe los títulos honoríficos de Reina del Cielo y Señora de la Tierra.

Al igual que muchas diosas cuyo nombre significa “Reina del Cielo” tenia muchos apelativos que representaban aspectos de su poder y gloria. Como “Reina del Cielo” o Nin.an.na Nu-ugig-anna, la Hierodula del Cielo y Usanzianna, Vaca Exaltado del cielo, vemos su poder sobre las lluvias y las tormentas pues puede traer la gentil lluvizna como la terrible tempestad. Reina orgullosa de los dioses de la tierra, suprema divinidad entre los Dioses Celestiales, la diosa vierte su lluvia sobre todas las tierras y todas las personas.Hace hace estremecer los cielos y la tierra tiembla. Es también la Gran Sacerdotisa, que puede calmar mi corazón turbado

La diosa ilumina con un rayo sobre las tierras altas; u lanza sus teas por toda la tierra. Su comando ensordecedor, silbando como el viento del Sur, divide aparte grandes montañas. Usted pisotean los desobedientes como un toro salvaje; el cielo y la tierra se espantaron. Santo Sacerdotisa, que puede calmar su corazón turbado?

Su grito espantoso que desciende de los cielos devora a sus víctimas. Su mano temblorosa hace que el calor del mediodía a flotar sobre el mar. Su acecho nocturno de los cielos relajarse la tierra con su brisa oscura. Santo Inanna, el desbordamiento de las riberas con las inundaciones ondas de tu corazón …


El símbolo de Inanna era una roseta o una estrella de ocho puntas. Se le asociaba con los leones, quienes ya por entonces se consideraban un símbolo de poder, y era mostrada frecuentemente de pie entre dos leonas. Su ideograma cuneiforme era un nudo trenzado de juncos con forma de gancho, representando el dintel del almacén (y por tanto la fertilidad y abundancia). Su representación era un haz de juncos verticales con la parte superior curvada.

Se le suele representar desnuda y sosteniéndose los pechos, representando así fertilidad o en su aspecto belicoso como una guerrera con falda larga rayada sujetando armamento en sus manos.

Los animales emblemáticos relacionados ,con ella son el león y la vaca. Algunos autores la relacionan con otros animales como el toro, el escorpión, la paloma y el pez.

Los colores simbólicos que le son atribuidos son el blanco y la tonalidad multicolor. El único metal simbólico que hemos encontrado relacionado con esta divinidad es el Cobre.

Inanna era la diosa asociada – en términos de simbología – con la Luna, el planeta Venus y la serpiente. En todos los pueblos neolíticos, la sexualidad era considerada una fuerza cósmica a la cual se veneraba en estrecha conexión con el culto a la Gran Diosa Madre ancestral. Al ser explícitamente una diosa de la sexualidad y la fertilidad, su culto incluía la prostitución sagrada. Ya desde el siglo XVIII a. C., en la antigua Mesopotamia se reconocía la necesidad de proteger los derechos de propiedad de las prostitutas. En el Código de Hammurabi se hallan apartados que regulan los derechos de herencia de las mujeres que ejercían dicha profesión

Con las alas y serpientes adornando sus hombros podemos ver una traza de la antigua Pájaro Neolítico y la serpiente Diosa. Los símbolos del caduceo y el hacha de doble filo ambos representaban su poder de otorgar y retirar la vida.

Inanna, diosa del amor y de la guerra, de la naturaleza y de la fecundidad, es asociada con el planeta Venus, que brilla al atardecer y al romper el alba (Echlin, 2008). Como Ninsianna ella es la personificación del planeta Venus.

Había himnos para Inanna en su manifestación astral. También se creía que muchos mitos de Inanna, incluido el descenso de Inanna al inframundo e Innana y Shukaletuda, se corresponden con los movimientos de Venus en el cielo.

El planeta Venus, en su época se consideraba dos estrellas: la “estrella del alba” y el “lucero de la tarde”. Debido a su próximo posicionamiento respecto a la Tierra, Venus no es visible en toda la cúpula celeste como la mayoría de elementos; debido a su proximidad al Sol, es invisible durante el día. Por el contrario, Venus solo es visible cuando asciende por el este antes del amanecer, o cuando se pone al oeste al atardecer.

a Inanna se la identifica con la diosa griega Afrodita y con la Astarté fenicia. Entre los acadios fue conocida como Ishtar.

Adoración y Centros del Culto:

Los sumerios aparecen en la historia agrupados en torno a unos lugares de culto que se convirtieron muy pronto en pequeños principados teocráticos que evolucionaron a verdaderas ciudades-Estado, controladas por un personaje investido de poder religioso por los dioses.

El centro del culto era naturalmente el templo, con sus sacerdotes y sacerdotisas, sus músicos y cantantes, sus castrados y hieródulos. Se ofrecían sacrificios diarios a los dioses: alimentos vegetales y animales, libaciones de agua, cerveza y vino. Adicionalmente, estaban la Fiesta de la Luna Nueva y otras celebraciones mensuales menos conocidas. De gran importancia era la prolongada celebración del Año Nuevo, que culminaba con el rito del matrimonio sagrado: la ceremonia nupcial entre el monarca reinante e Inanna, la Diosa del Amor y la Procreación, que se creía que aseguraba la fertilidad de los suelos y la fecundidad de los úteros.

Esta ceremonia de matrimonio real y sagrada era sólo una de un gran número de prácticas de culto más místicas, que giraban alrededor de la idea de un “dios moribundo” y su resurrección, lo que servía para explicar, por lo menos hasta cierto punto, dos inconsistencias teológicas muy perturbadoras. La primera consistía en el hecho amargo e incontrovertible de que toda la vida vegetal y animal languidecía hasta el punto de la muerte en los calurosos abrasadores meses del verano. Esto llevó a los teólogos a la conclusión de que el dios a cargo había “muerto”, que había sido llevado al inframundo, donde se quedaba durante los meses del tórrido verano, y que no regresaba a la tierra sino hasta el equinoccio de otoño, el tiempo del Año Nuevo sumerio, cuando la reunión sexual con su mujer hacía que los campos y las granjas, las llanuras y las praderas, florecieran y prosperaran otra vez. La segunda inconsistencia giraba alrededor de la muerte del rey que había sido deificado y era por lo tanto, inmortal. Esto se resolvió al identificar al rey con el Dios de la Vegetación, cuya muerte anual, su resurrección y la reunión con su esposa eran doctrina aceptada. Cada año nuevo, por lo tanto, los sumerios celebraban con pompa y ceremonia, con música y canto, el sagrado matrimonio entre el rey como el dios resucitado y la diosa que era su esposa.

Había muchos santuarios y templos dedicados a Inanna por todo el Tigris y Eúfrates. Tuvo 7 templos, a los que se pueden añadir otros ocho, aunque el mayor estaba en Uruk (Eanna, dedicado a ella y Anu), era el mayor de todos, donde la prostitución sagrada era una práctica común. .

Las personas de cuerpos hermafroditas o asexuales y hombres femeninos se implicaban especialmente en las prácticas rituales y de adoración de los templos de Inanna.

Uruk, tenía entre sus celebraciones varias de carácter sexual y violento. Se conservan fragmentos del poema babilonio a Erra, en el cual se critica duramente la actitud de un rey de Uruk, que no trata con suficiente amabilidad a las prostitutas, cortesanas y busconas […] a los chicos alegres que cambiaron su masculinidad por feminidad así como a los portadores de dagas, navajas, cuchillas y pedernal ya que éstos con sus actos agradan al corazón de Inanna. Parece que el hecho de que los jóvenes durmieran en sus camas era algo preocupante y la copulación en las calles era una práctica habitual. El papel de la prostitución no está claro y su posible función ritual ha sido discutida.

Según Samuel Noah Kramer en El Rito del Matrimonio Sagrado, en la historia sumeria tardía (finales del tercer milenio), los reyes establecieron su legitimidad tomando el lugar de Dumuzi en el templo durante una noche del décimo día del festival de Akitu. Un matrimonio sagrado a Inanna le habría conferido legitimidad a varios gobernantes de Uruk. Gilgamesh tiene fama por haberse negado a casarse con Inanna, en base a su casamientos desiguales con reyes como Lugalbanda o Damuzi.
Los himnos a Inanna

Probablemente, la contribución sumeria más importante para la civilización fue la invención y la creación de una escritura y la literatura estándar; los sumerios tenían incluso bibliotecas. Sus obras literarias revelan las creencias religiosas, las ideas éticas y las aspiraciones espirituales de los sumerios. Entre estas obras son los himnos y las historias de Inanna – importantes aquí porque se registran en el momento cuando el patriarcado estaba empezando a tomar fuerza, y la posición de la Diosa, aunque fuerte, fue cambiando.

En la cultura sumeria como gran “Señora Reina de los Cielos” (Ninanna) aparece en dos fuentes: el Poema de Gilgamesh, donde ayuda al héroe y trata de seducirlo, y en el Ciclo de Inanna, una colección de poemas relativos a su relación – en la vida y la muerte – junto a hermana y a su amante, el dios de la vegetación Dumuzi.

Inanna, a la orden de su madre, Se bañó y se untó con aceite perfumado. Cubrió su cuerpo con la blanca túnica real. Preparó su dote. Arregló sus preciosas cuentas de lapizlázuli alrededor de su cuello. Tomó su sello en la mano. Dumuzi aguardaba con esperanza. Inanna le abrió la puerta. Dentro de la casa ella brillaba ante él Como la luz de la luna. Dumuzi la miró con gozo. Oprimió su cuello al de ella. La besó.

Gilgamesh (semidios) era el hijo, de un nómada o del héroe-rey Lugalbanda y de la diosa Ninsun, Gilgamesh pudo haber sido rey histórico de Erech, durante la época de la primera dinastía de Ur. Su reinado se menciona en varios lugares, incluyendo la lista sumeria de reyes “sumerian King list” y era también un en, el jefe espiritual de un templo. Era también el señor de Kulab y el hermano de Inanna. Fue “el príncipe querido de An” y “quién realiza actos heroicos para Inanna”.

Es muy esclarecedor leer los poemas a Inanna, así como la Epopeya de Gilgamesh puesto que reflejan no sólo el pensamiento mágico de los sumerios, sino también algunos detalles de la vida cotidiana en Sumeria. Por ejemplo, gracias al poema sobre el viaje de Inanna a los infiernos, sabemos que el infierno sumerio tenía siete puertas y que a cada puerta había que ir entregando una prenda para llegar frente a Ereshkigal, la diosa de la muerte, hermana-enemiga de Inanna.

También existen una serie de poemas escritos por Enheduana, una sacerdotisa, hija de Sargón para venerar a Inanna.

Siete himnos a Inanna: La sagrada sacerdotisa del cielo
Digo, “¡Salve!” a la sagrada que aparece en los cielos!
Digo “¡Salve!” a la Sagrada Sacerdotisa del Cielo!
Digo “¡Salve!” a Inanna, Gran Señora del Cielo!
¡Antorcha Sagrada! ¡Llenas el cielo de luz!
¡Aclaras el día al amanecer!
Yo digo “¡Salve!” a Inanna, Gran Señora del Cielo!

¡Majestuosamente abrumadora Señora de los Dioses Annuna! ¡Llenas los cielos y la tierra de luz! Yo digo “¡Salve!” a Inanna, Primogénita de la Luna! Poderosa, majestuosa, y radiante, Brillas resplandeciente en la tarde, Aclaras el día al amanecer, Te yergues en los cielos como el sol y la luna, Se conocen tus portentos tanto arriba como abajo, Por la grandeza de la sacerdotisa sagrada del cielo, ¡A ti, Inanna, yo te canto!

Los himnos a Inanna son hermosos poemas, y un testimonio tanto de su poder como de su humanidad. Ella engañó a su abuelo, Enki, el dios de la sabiduría, y dotó al pueblo de Sumeria con los siete me – sabidurías y regalos que inspiraron el desarrollo de la primera civilización.

Además Inanna es ella misma la energía sexual y la pasión – que genera la energía del universo. En el cortejo, Inanna es a la vez la virgen tímida y la amante sensual. Su acoplamiento con Damuzi es uno de los pasajes más eróticos y apasionados de la literatura. El matrimonio es uno de cuerpo y espíritu. La pasión y las expectativas de Inanna enlazan conlas mujeres de todo el mundo. Después de hacer el amor, cuando Damuzi pide su libertad, lamento conmovedor de Inanna es “¡Qué dulce era su encanto …”

El Descenso de Inanna juega un papel clave en la literatura sumeria.

La diosa Inanna descendió dos veces: primero desde el Cielo a la Tierra para gobernar a su pueblo; segundo, al reino de los infiernos, el dominio de su hermana Ereshkigal. Es el segundo descenso, Inanna era la Reina del Cielo y de la Tierra, pero ella no sabía nada de los bajos fondos. Su búsqueda de la claridad y el conocimiento, así como su sentido del deber como reina y diosa, la llevaron al reino terrenal en el primer lugar. Ella era un poderoso gobernante, y sin embargo, se sentía un fuerte deseo de desafiar a sí misma más allá.

“Mi hija ansiaba la gran abajo”, fue la respuesta de su padre al enterarse de su descenso y la muerte en el otro reino. En su ingenuidad, se envolvió en el yo, transformado en prendas de vestir y joyas, y comenzó su descenso. Su hermana Ereshkigal, al enterarse de Inanna a las puertas del inframundo, exige que Inanna debe renunciar a todos sus atavíos terrenales antes de que pueda completar su viaje. Hay siete estaciones a través de wich Inanna deben pasar antes de que conoce a Ereshkigal, su hermana y rival. En la séptima y última, se encuentra con Ereshkigal, que se apodera de Inanna y su cuelga de un gancho a morir.

Como Inanna descubre sobre sí misma y sobre la vida misma como ella hace su descenso no está implícita en los textos. Sin embargo, para el momento en que ella renunció a su prenda final, ya no es la reina al mando. Ella está abierto, expuesto, vulnerable. Este conocimiento y la aceptación de su vulnerabilidad, así como el descubrimiento de primera mano de la necesidad del sacrificio y la muerte para los ciclos de la vida para continuar, aumentaron su poder, su comprensión, su belleza. Su hermana aprende una lección así: ella tiene su corazón se abrió a la compasión. Cuando Enki envió dos criaturas, Galla, de abajo para rescatar a Inanna, Ereshkigal estaba luchando para dar a luz, a pesar de que era estéril. Las criaturas gimió de simpatía con ella – por primera vez en su vida, Ereshkigal sintieron una conexión con otro. Como recompensa por su compasión, la Gala se les permitió tomar el cadáver de la diosa Inanna con ellos, y revivirla. Pero Inanna no era libre de salir a menos que ella se aseguró de que hubiera alguien para ocupar su lugar. Cuando regresó a la tierra, se encontró con que su marido Damuzi no lloran ella; de hecho, él había adquirido aún más poder en su ausencia. Inanna permitió la Galla tomar Damuzi para gobernar en su lugar en el mundo terrenal. Por el amor de su hermano, la hermana de Damuzi Geshtinanna ofreció para tomar ese lugar la mitad de cada año para que pudiera regresar a su reina. Este ciclo de seis meses asegurado que las tierras mantendrían su abundancia y la fertilidad, y también sirvió para humillar al imprudente rey.
El Fin del Mundo Sumerio

Con el transcurso de los siglos, la civilización Sumeria se convirtió en una “sociedad enferma” con defectos deplorables y contradicciones penosas: deseaba la paz y estaba constantemente en guerra; profesaba ideales tales como justicia, igualdad y compasión, pero abundaba en injusticia, desigualdad y opresión; materialista y miope, desbalanceó la ecología esencial a su economía; sufrió un abismo generacional entre padres e hijos, y entre maestros y alumnos. Y así Sumeria llegó a un fin trágico y cruel, como lo lamenta amargamente un melancólico bardo sumerio: Ley y orden cesaron de existir; ciudades, casas, pesebres y corrales fueron destruidos; ríos y canales fluían con aguas amargas; campos y llanuras lograban sólo hierbas y “plantas plañideras”. La madre no cuidaba de sus hijos, ni el padre de su esposa, y las nanas no cantaban arrullos junto a la cuna. Nadie pisaba calzadas ni caminos; las ciudades eran saqueadas y su gente asesinada por el mazo o moría de hambruna. Finalmente, cayó sobre la tierra una calamidad “indescriptible y desconocida para el hombre”, el Diluvio.

FUENTES:
Wikipedia
De Shong Meador, Betty, Tres grandes poemas de Enjeduana dedicados a Inana, México, UACM, 2009.
Echlin, Kim, Inanna Mito de la cultura sumeria, México, CONACULTA/Artes de México, 200

https://santuariodelalba.wordpress.com/2017/03/01/inanna-reina-de-los-cielos/