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viernes, 19 de enero de 2018

La Palabra Sagrada

Nicolás Quiles


Hasta el cansancio nos refieren al “aliento divino”, al poder del verbo expresado en los primeros versículos del evangelio de Juan, donde señala “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” y aun mucho antes, en el Génisis se lee en el versículo 3 “Y dijo Dios: Sea la Luz: y fue la Luz”, no sin antes hacer el comentario de que los primeros dos versículos son descriptivos de la situación inicial, con lo que puede considerarse como primera acción de Dios, el uso de su aliento.

¿Qué hace que el hombre tenga una lengua articulada?, biológicamente dos son las características que le permiten, a groso modo, el uso de una lengua articulada al hombre, en exclusividad. La primera característica es la capacidad de pensamiento coherente, vale decir, la capacidad de generar ideas complejas dentro de su mente y la segunda característica, es el hecho de que su bóveda palatal no es plana como en el resto de los seres del reino animal que producen sonidos. Lo que le da la capacidad de generar sonidos articulados, mucho más complejos que la simple vibración de las cuerdas bucales, producto de la expiración o del paso del aire a través de estas. Además de estas dos características, importantes por demás; hay una tercera que no siendo directamente implicada en el hecho biológico que da capacidad al hombre para el manejo del lenguaje, está relacionada a esta capacidad por permitir al hombre la sensorialización y el análisis y por tanto, la posibilidad de emitir conceptos nuevos que enriquecen el lenguaje; esta característica morfológica es el pulgar atrasado, que nos permite movimientos finos en las manos y por tanto la capacidad de realizar trabajos de gran detalle.


La combinación de aliento, paladar, lengua, dientes y labios, es capaces de generar una variedad compleja de sonidos que el hombre con su pensamiento ha sabido organizar y ordenar, de forma tal que ha “fabricado” un “lenguaje articulado”, o quizá le fue dado y este solo lo usa, esto último, aun que parezca descabellado no lo es, pues no se ha podido determinar con exactitud un origen del lenguaje, como señala el Dr. José Manuel Briseño Guerrero en su libro, “el origen del lenguaje” . Ya la ciencia ha determinado con sobrada certeza que todos los animales poseen formas de comunicarse a través de sonidos que ellos son capaces de producir; pero el hombre tiene una característica especial en este ejercicio de la producción de sonidos; es capaz de articular esos sonidos de forma tal que conforman un lenguaje complejo, que puede retroalimentarse y crecer, enriquecerse y evolucionar; asignando a cada sonido un concepto que puede o no estar relacionado con la realidad que lo circunda.


Pero ¿Cómo es esto que al principio de los tiempos y el espacio Dios ya era capaz de decir cosas? La respuesta a esta interrogante, es lo que el lector supone seguramente. Según Juan “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”. Así pues, Dios y el Verbo son simultáneos, coexisten en un caos primordial del “universo previo” a la creación, sin considerar aquí la forma de este, pues ha podido ser un punto infinitamente pequeño o un caldo caótico inicial. Es por ello, que el poder de la palabra es inmenso e incluso posee una fuerza que ni siquiera el mismo hombre es capaz de comprender, vale decir, que también en los evangelios se nos señala, en Mateo 7,7 “Pedid, y se os dará;”, esta expresión no deja lugar a posibilidad alguna, distinta de que solo el hecho de pedir, otorga el derecho de poseer. Basta pedir para tener, de hecho; así de poderosa es la palabra. Pronunciar así una palabra es de hecho manar de si algo que, según la escritura sagrada, es Dios en si mismo y por tanto poseedora de su poder.


Cabe aquí acotar que ciertamente, el nivel evolutivo de una cierta raza o grupo étnico, se manifiesta a través de su lenguaje, en muchos casos, esta complejidad en el lenguaje deviene de una cantidad de sucesos culturales que lo han traído hasta el momento actual en la complejidad que posee; sin embargo, hay de hecho un esqueleto común a todas las lenguas, que si decidimos llamarlo “universales del lenguaje”, puede entenderse como una base o esqueleto común a todos los lenguajes. Estos universales del lenguaje, son aquellos elementos del lenguaje que no son producto del ejercicio del análisis o de la experiencia de la cultura. Pudiéramos decir que, los universales del lenguaje son la serie de características o atributos que, siendo poseídos por todos los lenguajes de forma común, no dependen de la experiencia ni de la herencia, con lo cual diríamos que son partes del “lenguaje a priori” y que siendo así, toda construcción lingüística creada a partir del “lenguaje a priori”, podemos llamarlo “lenguaje puro” y tan puro es que ese lenguaje es el que está constituido exclusivamente por esos universales del lenguaje, que intuimos es el lenguaje dado por la deidad, es el lenguaje de Dios. Yo me atrevería a decir que esos universales del lenguaje, son los que el hombre uso, quizá antes del diluvio universal y hasta la construcción de la torre de Babel, donde quiso Dios complicar las cosas y nos condeno a no ser capaces de entendernos, para evitar que se culminara la construcción de la torre. En el Génesis capitulo 11, versículos 1 y siguientes, se lee. “Era entonces toda la tierra de una lengua y unas mismas palabras. Y aconteció que, como se partieron de oriente, hallaron una vega en la tierra de Shinar, y asentaron allí. Y dijeron los unos a los otros: Vaya, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y fueles el ladrillo en lugar de la piedra, y el betún en lugar de mezcla. Y dijeron: Vamos, edifiquemos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuésemos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno y todos estos tienen un lenguaje: y han comenzado a obrar, y nada les retraerá ahora de lo que han pensado hacer. Ahora pues, descendamos, y confundamos allí sus lenguas, para que ninguno entienda el hablar de su compañero. Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.”


Más allá del posible análisis del contenido del párrafo, por demás alquímico y con gran profundidad simbólica, que podemos desmenuzar en detalle en otro futuro articulo. Quisiera aquí que el lector notara, la importancia que tiene el hecho de que todos tenían “una lengua y una misma palabra”, expresión esta que, para el masón ya en si misma tiene gran significación. Un poco más adelante se lee “he aquí el pueblo es uno y todos estos tienen un lenguaje: y han comenzado a obrar, y nada les retraerá ahora de lo que han pensado hacer.” Sigue casi de inmediato diciendo “confundamos allí sus lenguas, para que ninguno entienda el hablar de su compañero”, para finalizar dando el nombre de Babel al lugar, “porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra”


De estas cuatro oraciones contenidas en el párrafo, se comprende que, un lenguaje y una misma palabra hacen al pueblo uno, con el mismo lenguaje. Poniéndolos a obrar con un fin determinado, que habiendo sido comprendido por todos es indetenible. Tan poderosa es la fuerza del lenguaje que hasta para la divinidad, se hace necesario confundirlo para poder detener sus fines.

No quiero yo entrar en consideraciones vánales de si lo hecho por el hombre o por Jehová en esta historia es o no adecuado, pues no somos quien para hacer juicios sobre la escritura sagrada, solo quiero centrar la atención del lector en el poder de la palabra; llamando la atención sobre la existencia de un esqueleto lingüístico olvidado quizá que tiene la característica indudable, pues está plasmado así explícitamente en las escrituras, de hacer que los hombres sean uno, tras un fin común. Interesa también observar como la palabra tiene el poder de la identificación, pues quienes hablan igual se identifican entre sí como similares, aquello que tiene un nombre es identificable de inmediato y posee identidad gracias a la palabra.



Lo expuesto aquí partiendo de la base de la tradición judeo-cristiana es aplicable a todas las culturas de la tierra, el Bagabathgita es prueba de ello en la tradición hindú, en una gran diversidad de mitos se observa la palabra y el lenguaje como ejes sobre los que gira todo el devenir de la existencia del hombre.


La palabra y el lenguaje son una suerte de música, que tiene un emisor y un receptor, que según se modula y se ordena transmite no solo significados, si no también sensaciones y deseos, por ello el lenguaje es, por excelencia el medio por el cual el hombre es capaz de establecer relación con sus congéneres, además de ser en esencia la vía por la que se transmite el conocimiento a lo largo del tiempo, ya sea hablada o escrita la palabra y el lenguaje en sí mismas son un poder, al que los poderosos temen, porque ella no necesita revestirse de imagen para lograr su objetivo. Hasta un pobre hombre en apariencia es capaz de movilizar grupos apoyando su fuerza en la palabra, su contenido es independiente del adorno que la secunda.


Observe el lector, que el lenguaje es una suerte de hilo de Ariadna que mantiene al hombre unido a sus semejantes, pues no tiene ningún sentido el lenguaje en soledad, se requiere de alguien que hable o escriba y alguien que escuche o lea para que tenga sentido y por tanto es necesariamente un conector entre los seres que lo comparten. Este conector tiene características especiales, pues el lenguaje y la palabra estimulan el crecimiento del ser.

Interesante resulta el hecho de que “la palabra” en la escritura bíblica va siempre en compañía de Jehova, lo cual es una señal del origen divino de esta, pues solo en muy contadas ocasiones se le asigna la palabra a Moises, para mostrar que la palabra es, de alguna manera, una clave entre la divinidad y algunos hombres, quizá hombres cualificados para recibirla y servir de intérpretes o puentes hacia el resto de los hombres. Lo anterior también deja ver que la palabra es de hecho un atributo divino dado al hombre, desde la tradición.



jueves, 18 de enero de 2018

La simbología china organizada alrededor del número cinco

La simbología china organizada alrededor del número cinco
José María Villa

El número cinco ocupa el lugar del centro en la serie de los nueve primeros números. En la geometría aparece cuando la unidad se hace patente en el centro del cuadrado y de la cruz: Este punto medio representa lo que en Alquimia se denomina la quintaesencia, el éter, el quinto elemento que contiene y sintetiza a los otros cuatro y que simboliza el vacío, la realidad espiritual que penetra en cada ser uniendo todo dentro de sí. En el símbolo tan conocido de la pirámide de base cuadrada ese punto central se coloca en su vértice, mostrando así que esa unidad se encuentra en otro nivel al que confluye el cuaternario de la manifestación:

Al número cinco ­ que se representa también geométricamente con el pentágono, o con la estrella de cinco puntas ­ se le relaciona con el hombre o microcosmos, ya que éste tiene cinco sentidos, cinco dedos en las manos y en los pies y cinco extremidades (contando la cabeza).

Antiguamente los aprendices masones necesitaban 5 años de preparación física y mental para ascender al grado de Compañero. Pues se necesitan conocimientos de geometría para poder construir, utilizando los materiales informes que se fueron acumulando como aprendiz desde la iniciación.

El compañero tiene entonces cinco años de edad, lo que representa el número de nuestros sentidos, los colores, los estados del trigo, los escalones que se deben superar para alcanzar la Luz de Oriente y los vértices de la Estrella Flamigera la que evoca al hombre, con todas sus facetas y potencialidades, al ser humano con sus extremidades, al ser humano completo, como bien está representado en una pintura muy conocida Leonardo da Vinci, donde se simboliza al hombre con los pies bien apoyados sobre la tierra, sus brazos extendidos para abarcar el conocimiento y su cabeza erguida para con sus cinco sentidos cumplir su misión en la tierra.


Este símbolo representa al iniciado que extendiendo sus extremidades en forma de X forma junto con su cabeza una simbólica estrella de cinco puntas, que incluso desprende llamas, con lo que toma su carácter de Flamigera: se trata del iniciado en posición de entrega hacia los demás y el mundo, que comprende el llamado a la trascendencia con el fuego de su amor, es decir se trata del compañero masón.

De este modo, en el grado de compañero, cinco son los pasos de la marcha, la llamada, los toques, la batería de grado y los viajes que se deben realizar para obtener el aumento de salario.

Los pasos de la marcha son cinco pues, a los tres pasos del Aprendiz, el Compañero añade otros dos distintos. El primero partiendo con el pie derecho, lo hace desviarse a la región del sur; es decir, hacia la Columna “J” y el segundo lo dirige a la línea recta de sus primeros esfuerzos. Para entrar al Templo, se dan cinco golpes a la puerta de entrada, los tres ya conocidos y después de una breve pausa, otros dos más, a igual que la batería de grado y el toque.

En los cinco viajes se van incorporando nuevas herramientas, que a diferencia de las herramientas de aprendiz (mazo, cincel y regla graduada), que son activas y sirven para saber utilizar el tiempo y desbastar la piedra bruta, las nuevas que se adquieren como compañero (la escuadra, la palanca y el compás) son herramientas que nos sirven para modelar y regular normas de moralidad.

Sin embargo, en el quinto y último viaje no se utiliza ningún instrumento, únicamente el mandil con la babeta levantada. Su simbolismo es importante pues nos enseña tres cosas. La primera es que quien abandona sus instrumentos de trabajo para permanecer ocioso, en lugar de encaminarse a la senda del progreso, retrocede al barbarismo y por ese motivo el hombre necesita trabajar constantemente para alcanzar su perfección física, moral e intelectual, buscando la verdad y la instrucción para garantizar el cumplimiento de sus deberes sociales.

La otra interpretación, es que la glorificación del trabajo, el culto a las ciencias y el merecido descanso, no requieren de instrumentos de labor, sino que se obtiene mediante la meditación, la que debemos practicar.

El último significado, es quizás el mas importante, pues nos revela que el hombre, después de haber cumplido con su misión en la vida, debe estar preparado para volver a la nada y en donde no utiliza instrumentos de trabajo, porque regresa nuevamente a su punto de partida, quedando sólo en el recuerdo de los demás hombres.

Esto nos indica que el trabajo del compañero además de vigilar a los aprendices y auxiliar a los maestros debe dedicar muchas horas a la meditación, pues su trabajo manual ha cesado, y debe pasar de la práctica a la teoría.

Voy a intentar dar una explicación, dinámica y activa de número cinco al utilizarlo en el desarrollo de ciclos que una vez comprendidos nos permitirán adelantarnos el futuro, asumiendo una concepción del tiempo no lineal sino cíclica.

La teoría de los 5 elementos es de origen Chino, se le atribuye una antigüedad de 4000 años y fue explicada en una compilación de medicina antigua del año 400 A.C.



Los filósofos chinos clasificaban todo de acuerdo a lo que consideraban los cinco elementos primarios, ubicando a cada uno de ellos en un vértice de la estrella de cinco puntas: Madera (que representa la fuerza de la vida), Fuego, Tierra, Metal y Agua. Es de resaltar la gran similitud con los 4 elementos tomados posteriormente en Occidente, al que habría que agregar el quinto elemento o quintaesencia, simbolizado por los Chinos en la madera.

En términos de dirección la Madera representa a Oriente, el Fuego al Sur, Metal al Oeste y Agua el Norte. La tierra, el suelo sobre el que vivimos, es el centro que todo lo conecta.

Los Chinos explicaban de una manera simple la interrelación entre los 5 elementos, siguiendo el orden de cada vértice: La Madera hace nacer el Fuego, el Fuego hace nacer la Tierra, la Tierra hace nacer el Metal, el Metal hace nacer el Agua, el Agua hace nacer la Madera.


Ese es el Ciclo de la creación, en el que la:
Madera se quema para alimentar al
Fuego cuyas cenizas se descomponen en la
Tierra donde nacen y son mineralizados los
Metales que una vez fundidos se convierten en el
Agua que nutre los árboles, que a su vez forman la madera, siguiendo el ciclo.

Si únicamente se diera este ciclo de producción, la generación de los elementos sería continuada y sin control alguno, por lo que se rompería el equilibrio y el orden natural. Aparece entonces una nueva interacción entre los cinco elementos. Es el ciclo de control. Este es un orden destructivo, que provoca disturbios en esta continuada generación de elementos, de modo que el agua apaga el fuego, el fuego es capaz de licuar el metal, el metal rompe la madera, la madera penetra en la tierra y la tierra es absorbida por el agua. De otro modo se puede observar cómo la madera toma los nutrientes de la tierra que absorbe al agua, que apaga al fuego, que derrite el metal y que corta la madera.

Por eso también consideraban un segundo ciclo, en este caso de destrucción o control, en el que cada elemento influye sobre el subsiguiente:


La Madera es cortada por el metal
El Fuego es extinguido por el agua
La Tierra es penetrada por la madera
Los Metales es derretido por el fuego
El Agua es interrumpida y cortada por la tierra.

Los nombres que hacen referencia a los ciclos no deben ser entendidos en su significado literal, ya que un ciclo destructivo no indica cualquier especie de destrucción, se trata más bien de un sentido figurado con en el que se expresa que el ciclo provoca la limitación de crecimiento, el debilitamiento de su progresión ascendente. Si este ciclo llamado destructivo o de control no se produjera, el crecimiento de los elementos sería infinito y no albergaría cambios. Por esta razón, no debe entenderse que el elemento que controla o destruye a otro sea exactamente un enemigo, sino más bien como un límite a una expansión excesiva, a un crecimiento descontrolado o desproporcionado.


Este doble ciclo de generación y destrucción tenía gran utilidad práctica por ejemplo en la medicina, pues a cada elemento tenia asociado un órgano. De este modo el corazón fortalece el baso, este a los pulmones, quien fortalece al riñón, este al hígado y este al corazón.

El hígado nutre los músculos y los músculos fortalecen al corazón, el hígado gobierna los ojos.
El corazón nutre la sangre y la sangre vivifica el estómago, el corazón manda la lengua.
El estómago fortalece la carne y la carne protege los pulmones, el estómago manda la boca.
El pulmón fortalece la piel y el pelo corporal y estos protegen los riñones, los pulmones gobiernan la nariz
Los riñones fortalecen los huesos y la médula y estos fortalecen el hígado, los riñones comandan los oídos.


Vemos como de ese modo hace tantos años ilustraban los cinco sentidos y las relaciones con los órganos y los tejidos. Este diagrama aclara también sobre ciertas técnicas de diagnóstico oriental.

Por ejemplo la condición del hígado la conocían por los ojos por ejemplo en la hepatitis, o en caso de ojos saltones lo relacionaban con problemas de tiroides,

La condición del estómago por los labios, un quiste en el labio indica problemas estomacales.

Este tipo de relaciones dio lugar a la manipulación de puntos de acupresión, como método de diagnostico y tratamiento. Un dolor agudo en cierta parte del cuerpo indica la condición de un órgano que se desea diagnosticar. Hace pocos años recién conocimos algunas de estas técnicas milenarias, que no se enseñan en la Universidad, pues no requieren el uso de medicamentos, ni utilización de costosos aparatos de diagnostico, como tampoco las otras técnicas de diagnostico y curación reconocidas por la OMS, que son negadas sin haber sido investigadas y dan lugar a charlatanes que lucran con la esperanza.

Volviendo al ciclo de creación, los antiguos Chinos lo aplicaban a las 5 emociones:
Alegría, compasión, pesadumbre, temor, ira, donde cada una en ese orden engendra la siguiente.


Cuando reprimimos las emociones, evitando que se expresen mediante el llanto, las palabras, la risa, etc., se transforman en enfermedades como gastritis, problemas digestivos, problemas cardiovasculares, cáncer, entre otras enfermedades, o en psicológicos, como culpa, depresión, ansiedad.

Cada emoción está asociada a un órgano al cual afecta normalmente


La clave para lograr la maestría en el manejo y expresión de las emociones no es negarlas o controlarlas, sino permitir que fluyan, lo cual no quiere decir que si estás enojado, des rienda suelta a tu enojo y lastimes a esas personas, sino más bien dejar que tu emoción te informe que está pasando contigo, para luego decidir cómo abordarla de manera más segura y productiva.

Una herramienta que tenemos disponible, y que a veces nos cuesta usarla por falta de práctica, es la conexión con nuestro cuerpo. Si cambiamos nuestra corporalidad y aprendemos distintos tipos de respiración, tendremos la capacidad de aprender a relajar nuestro cuerpo y calmar nuestra mente, trabajando así nuestros estados de ánimo.

Pasando a un plano más general. En cual estado estamos viviendo hoy como sociedad ? . Son muchos los que dirían que la tristeza, por lo que es muy probable que desemboque en el miedo y luego en la ira en un futuro próximo.

La ira de un pueblo sin dirección puede ser muy peligrosa. Ya hemos vivido sus consecuencias. Algo debemos hacer.

Creo que la Masonería es la institución adecuada para dar luz sobre este asunto pues si bien puede parecer que marchamos sin guía por un terreno desconocido, tenemos como brújula el humanismo de todos los tiempos, lo que nos permitirá acompañar los nuevos tiempos.

El proceso histórico de las civilizaciones y las culturas está signado en realidad por las leyes de los ciclos y de los ritmos que como sabemos son las mismas que rigen en todos los órdenes de la manifestación universal. El simple hecho de comprobar que una civilización, como todo ser, nace, crece, decae y muere, es un ejemplo más, y bastante gráfico, de que ésta sigue y repite a su nivel correspondiente la ley en que se fragmenta todo ciclo.

Se que muchos pueden pensar que es difícil que estos ciclos, pensados por la civilización China hace mas de 4000 años tenga aplicación actual. Pero creo que la pluralidad de culturas es ilusoria porque es una pluralidad de metáforas que dicen lo mismo. Hay un punto en el que se cruzan todos los caminos; este punto no es la civilización occidental sino el espíritu humano que obedece, en todas partes y en todos los tiempos, a las mismas leyes.

http://josemariavilla.blogspot.pe/p/el-numero-cinco.html

miércoles, 17 de enero de 2018

Medio día y Media noche

José Nicolás Quiles Pérez



Medio día y media noche, dos momentos en el tiempo que me extrañan grandemente. Son extremos en la cuenta, pues en ellos cambian cosas, sin embargo en el día, pasan como sin verse. Medio día, la mitad, que divide inexorable. Medio día la mitad, pues no hay sombra ni penumbra, todo se ve claramente. Media noche la mitad, donde casi todos duermen. Tiempo extraño el del reloj, tiempo que no es evidente. Tiempo irreal, tiempo aparente, pues se cuenta linealmente. La verdad es de otra forma, ya que el tiempo es circular, no comienza ni termina, solo sucede inclemente.


Es el tiempo cosa extraña, que apareció de repente, fue primero, fue suceso inmediato a la existencia y por ello mandó en todo. Para el hombre, es ansiedad manifiesta y evidente, pues él siente que se acaba, cuando lo ve rectilíneo. Sabe el hombre en su interior que la cuenta tiene fin y por ello lo ve irse, lo ve pasar sin piedad; lo preocupa y lo incomoda, pues no puede ver presente. Ve el pasado como cuento, como suceso que cuenta lo que era y ya no es; como cosa que paso y por ello quedo atrás, solo sirve como historia, como registro inmortal, pues ya fue y no pasara más. Ve el futuro esperanzado, pues es oportunidad de que lo que fue malo; no lo sea más. Así el hombre entre recuerdo y esperanza, vive la tragedia de que la cuenta se acabará. Pero, ¿Cuál es la verdad?


Tiempo recto, tiempo que como maquina desbocada, no se puede parar, ni siquiera ralentizar. Tiempo recto, que solo lleva una dirección; el funesto y nefasto final. Desde que el hombre movió un dedo, el tiempo echo a andar y el reloj inexorable, ya no se detendrá. Pero tranquilo amigo lector, lo que fue; es y será. Sólo tienes que mirar el tiempo circular. Mientras veas este fenómeno como algo lineal, tu inquietud te gobernara, pues sentirás sin remedio, que se acorta la distancia, entre tú y el final. Se te escapa, se derrama, se te escurre entre los dedos y esto te hace pensar, que llegara sin remedio el momento final, en que solo quede un grano; y ya no vivirás.

Mira el presente amigo, haz el esfuerzo y veras, mira el presente te digo, para que no haya ansiedad, lo que fue ya sucedió, y lo que será; no lo podrás evitar. Deja ya de mirar lo irreal; ver como eras, soñar como serás, solo son quimeras, que te esconden la verdad. Mira entonces como eres, en presente nada mas, es así como se puede, escapar del tiempo irreal. Conociendo como eres, comienzas a aceptar la temida realidad, es lo mismo que sucede, cuando ves el tiempo de verdad. Tiempo que llaman presente, tiempo solsticial, tiempo que se detiene, para que puedas actuar.


El tiempo de la siembra, el de cosechar, el tiempo de la poda, el de regar y abonar, tiempo de dormir y tiempo de despertar, tiempos que se repiten y suceden siempre igual; porque son tiempos perpetuos, son el tiempo universal. Es así como se ve el tiempo circular y no lineal, es el tiempo que repite, todo un ciclo sin parar, por lo cual es infinito, es el tiempo real. Así se resume el dilema, de saber cual tiempo usar, a veces recto y a veces circular. En el circulo no hay, ni comienzo ni final, solo hay un centro, alrededor del cual girar; no es un centro caprichoso, no es un centro al azar, mira bien y podrás verlo, mira atento y lo sabrás. Es un centro misterioso, pues no se puede medir, no se puede hacer tangible, se representa nada más; solo sabes que está allí, inmóvil y por ello atemporal.


En el círculo hay un tiempo y una velocidad, que se traduce en los hechos que acontecen en el mundo. Hechos que son solo instantes, del transcurrir en el tiempo; se repetirán de mil formas, de mil maneras y mas, pues mirando desde el centro, podrás ver el ciclo girar; viendo por ello el suceso acercarse nuevamente, cada vez que el ciclo llegue al instante, al momento en que se cierre el giro del tiempo circular. Es así como se puede predecir lo que será. Sol que gira y gira, recorriendo el cielo entero. Sol que parte de oriente y sube hasta el medio día, desde donde caerá. Luna que de la misma forma, la noche iluminará. Así se repiten los ciclos uno tras otro, sin cesar. Día y noche que pasa y vuelve, día y noche que no se detiene.


Del uno al cuatro esta todo; ya Pitágoras lo dijo, en su tetractis eterna. En su base; cuatro manda, pues la base es lo tangible. Cuatro elementos; fuego, aire, agua, tierra, cada uno marca un cuarto, de todo el ciclo solar. Cuatro estaciones las llaman; gobernadas por luz y oscuridad. Con tres signos cada una, vemos el doce zodiacal. Tres la triplicidad; cardinal, fijo y mutante, signos de cada estación, repetidos cuatro veces, para volver a empezar. Así también, cuatro fases muestran el ciclo lunar; nueva, creciente, llena y menguante, gobiernan sobre el agua y todo lo sentimental. El dos está en todas partes, día y noche, mitad y mitad; esto y su opuesto, dos es la dualidad. Así sube la pirámide, hasta llegar a la unidad, de la cual emana todo; la llamamos deidad.


Es este tiempo en los ciclos, que gira y gira sin parar, y en el giro garantiza que todo volverá. Al brote sigue la flor y a esta follaje y fruto; luego el reposo sin hojas, para volver a empezar. Este es un hecho lector, que no se puede alterar; después del fruto, la flor nunca veras. Es entonces este ciclo, inmutable y predecible y por ello útil al hombre; le permite rectificar. Así el ciclo te habla y te da oportunidad, de aprender de lo mal hecho, sin volver a errar. Por ello es un tiempo amigo, no es un tiempo fatal, no apunta a un final, por el contrario ofrece siempre una nueva oportunidad. No hay así tiempo perdido, no hay recriminación. Todo tiempo se aprovecha, tiene uso y razón, haciéndote crecer más.


Pensar en un tiempo final, es lo mismo que decir, que a la primavera no seguirá el verano y entonces, todo pierde la razón, ¿Para qué el brote? ¿Para qué la flor?, ¿Para qué amanece si no anochecerá? No tiene entonces sentido, pensar que todo acabara. ¿Para que la vida, si todo terminará? ¿Para qué tanto ciclo, y tanto rectificar? ¿Para que pensar que llega algún final?, si todo es un ciclo y todo recomenzará. Así la muerte cambia, no se entiende al final, no es más que un medio día, o media noche quizá; donde todo cambia y se reinicia, donde ya nada se ve igual. En el hombre es natural, el temor al final, porque su apego le dice, que hay que durar más, para poder hacer o tener más cosas, para poder vivir más.


Pon pues tu esfuerzo amigo, en mirar desde el espejo y no hacia él esta vez. Ejercicio extraño este, pero de gran importancia, pues veras como te ves. Desde allí no ves reflejo, desde allí solo vez lo que es. Mirándote así amigo, desde tu propio reflejo, no puedes ver otra cosa que lo que realmente es. Mírate desde la muerte, pues ésta reflejo es. Mira pues con atención y revisa lo vivido, pues solo así tú sabrás, como se muere el revés. Mira pues con atención, desde allí lo que ya fue, sin pensar erróneamente que lo que fue vuelva a ser, porque el giro se repite, pero el instante es otro, nunca es el que fue, aunque si te servirá para rectificar y enfrentar el nuevo reto que esta por llegar. El giro no se repite, pero vuelve a suceder, ya en otras condiciones, ya con otros personajes, ya en ritmo diferente, ya con tono alternativo, pero giro al final es.


Deja ya amigo mío, de mirar desde el nacer, eso solo te ha servido, para ver lo que no es, porque siempre estas mirando aquello que quieres ser y esto no es otra cosa que lo que tú has querido ver. Sin embargo, cuando miras desde el lado revés, veras lo que ha sucedido, veras lo que fue y es. Así puedes conocerte y rectificar también. Por eso es que el medio día o media noche tal vez, te da la oportunidad de voltear y ver de revés. Medio día o media noche no es solsticio, pues el sol no se detiene, solo cambia y se ilumina; lo que oscuro era hasta entonces, lo que estaba en sombra antes, se ilumina y te deja ver.


Todo esto que digo, que parece traba lengua, es extraño y complicado, es complejo y enredado, es asunto delicado, no lo digo por decir, no le hablo a la razón, no le hablo a la academia, no discuto, solo ofrezco, solo quiero compartir. Ahora tu veras que haces; caminar a ciegas, viviendo de la esperanza de ser; o vives la realidad, esa que nunca se ve, esa que se nos oculta, esa que no es evidente, esa que cuando la miras, da miedo y hasta repulsión, porque no es otra cosa, que ver tu propia ignorancia, tu propia perversión. Esa que te molesta por dura y fría, pues solo es; sin aplauso, sin lisonja, sin admiración ninguna, pero que por ser tan cruda, es apoyo fuerte y firme, para continuar creciendo. Verte desnudo es fácil, la cosa no es solo verte, es soportarlo también.




A veces la desnudez, la minusvalía, la miseria y la llamada realidad, asustan tanto al verlas, que hasta nos hacen llorar; no desilusión, ni miedo, sino más bien darnos cuenta, que hemos arado en el mar. Así pues, yo aquí te digo, que si decides mirar, grandes cosas lograrás, pues seguro partirás nuevamente, en tu permanente andar, pero esta vez mas seguro, pues habiendo visto de dónde vienes y donde estas, no queda más remedio ahora, que saber a dónde vas.


Medio día y media noche, dos momentos en el tiempo que me extrañan grandemente. Medio día y media noche; son mitades aparentes, pero cuartos también son, pues orto y ocaso también están. Así el día en cuatro partes divide su tiempo total. Cuatro elementos, cuatro estaciones, cuatro fases en la luna, allí está el giro otra vez. Pasar los días girando, condena perversa y cruel; pero no en cárcel cerrada, pues ventanas y puertas ves. Hombre libre, hombre sabio, aquel que por voluntad, decide actuar y dejar de solo mirar.

Actúa el hombre en el tiempo, cuando lo ve desde fuera, pues en el centro el no gira, pero ve el giro pasar. Así el tiempo es objeto, para ese hombre zagas, que por voluntad decide actuar y gobernar. Puede el hombre predecir y ver lo que sucederá, pero cuidado lector, no es cosa fácil de lograr, el primer paso es, sin duda, poder dejar de girar. Y así yo te pregunto ahora, y ya para terminar ¿Cuándo es posible parar? 

martes, 16 de enero de 2018

Retales de Masoneria Nº 79 - Enero 2018

Retales de Masonería Nº 79 - Enero 2018


Espero que este nuevo año sea bueno para todos vosotros. Estamos ante un año dual, según la numerología, pues el 2018 se reduce teosóficamente así: 2 + 0 + 1 + 8 = 11 = 1 + 1 = 2. Por lo tanto, tanto el bien como el mal, lo blanco como lo negro, tienen cabida este año.Si usted no cree en estas pseudociencias (ciencia para los que si creen) no se preocupe. La vida nos enseña que todo es equilibrio y que si unas cosas nos agradan otras nos desagradan, que si algo es malo también existe lo bueno. Sea como sea, todos los miembros que componen el equipo de la revista desea que todo lo bueno se os conceda y de todo lo malo se os proteja y esperamos que consideréis a esta revista como algo bueno en vuestro día a día.

Entre otros artículos, este mes podrás leer:

Masonería degenerada y masonería restaurada
Hiram Abiff y el Maestro Secreto
La escuadra, el compás y la letra G

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CUERDA CON NUDOS

José María Villa

A veces hay una pequeña confusión entre la "Cuerda con nudos" y la "Cadena de Unión". Esta última se materializa con una cadena de metal en la parte superior del Templo, representa el acto, la acción que hacen los Masones en distintas ceremonias a formar un círculo entrelazando sus manos. Es un símbolo de algo viviente y animado. Mientras que la cuerda de 12 nudos es una herramienta.

El número indicado de los nudos proviene de la masonería operativa, cuando se utilizaba la cuerda de 12 nudos equidistantes como herramienta de construcción, pues de este modo la cuerda, no sólo sirve para hacer mediciones y trazar líneas rectas, sino que además permite formar ángulos rectos y fijando unos de sus extremos sirve para trazar círculos del diámetro deseado, como si fuera un compás.

También sirve como corredil o "hilo de marcar", ya que permite trazar una linea recta demarcatoria del terreno donde se va a levantar la estructura prevista.

Hay una propiedad que la hace única y es que fijando un segmento de 3 nudos, se hace un ángulo con el tramo de cuatro nudos y cerrándolo con el tramo de 5 (en total 12 nudos) tenemos el triangulo rectángulo. Es una aplicación práctica y sencilla del teorema de Pitágoras.



El triángulo de Pitágoras que asocia las cifras TRES, CUATRO y CINCO tiene una simbología fundamental. Se trata del único triángulo rectángulo cuyos lados se expresan por cifras enteras.

Pitágoras (siglo VI A.C ) fue el primero en demostrarlo. Dieron tanta importancia a este descubrimiento que sacrificaron 100 bueyes por la ocasión. El vínculo entre un hecho geométrico, el ángulo recto, y una relación de medida entre los lados del triángulo estaba ya conocida en la antigüedad. La leyenda dice que los Egipcios (2000 años A.C) utilizaron una cuerda de 12 unidades para trazar ángulos rectos. Así con esta buena escuadra, pudieron reconstruir cada año los límites de los campos rectangulares que las crecidas del Nilo había hecho desaparecer. 

Vemos pues que además de la simbología explicada, esta cuerda de 12 nudos nos permite sustituir en una sola las 3 herramientas esenciales:

la Regla, por permitir trazar líneas rectas, (vemos la similitud con la regla de 24 “)
la Escuadra al permitir formar ángulos rectos, por aplicación del teorema de Pitágoras y
el Compás, al permitir trazar círculos fijando una punta y la otra desplazarla según el largo deseado.
Con esta cuerda podemos fácilmente formar ángulos rectos (ángulos 90 °). Este ángulo es particularmente interesante porque está intrínsecamente ligada a la perpendicular. De este modo se pueden construir muros perpendiculares entre si y además rectos, estables y fuertes, capaces de soportar un peso considerable.

Pero para construir un edificio hay que poder definir, el largo, ancho y alto. ¿Como hacer para que el mismo esté en armonía?. La propia definición de la palabra armonía nos ofrece la clave: “Establecer la relación entre las partes”. 

Los Masones operativos utilizaban siempre la cuerda anudada para trazar planos de un edificio sagrado, pues da medidas al mismo tiempo que da relaciones de proporción. Podían ser utilizadas por personas que no sabían leer ni escribir, ni siquiera nociones de matemática. 


La única forma de establecer relaciones entre las cosas es la geometría y nuestra cuerda a 12 nudos nos permite construir el rectángulo de oro; es decir, un rectángulo construido con la medición de un cuadrado, más el número de oro de ese cuadrado. 

El Número de oro, o sección áurea es la división armónica de un segmento, donde el todo es a la parte más grande, como la parte más grande es a la más pequeña. Es decir, que el segmento menor es al segmento mayor, como este es a la totalidad. De esta manera se establece una relación de tamaños con la misma proporcionalidad entre el todo dividido en mayor y menor. Esta forma de seleccionar proporcionalmente una línea se llama proporción áurea

Esa proporción de 1,6 veces más grande un lado que el otro del rectángulo es denominado número áureo y aparece en las relaciones que guardan edificios, esculturas, objetos y partes de nuestro cuerpo. Esto ha hecho que lo que consideramos bello en forma natural debe guardar dicha relación, lo que nos ha permitido mantener a lo largo de la historia un ideal de belleza, que aun hoy permanece activo.

Cuando miramos una tarjeta de crédito, el DNI, una caja de cigarrillos, el Partenón Griego o un templo importante de cualquier religión, observamos con asombro que la relación entre la base y la altura de dicha figura rectangular es constante y que miradas en perspectiva dichas figuras son iguales.

La cuerda de 12 nudos equidistantes, permite fácilmente mantener estas proporciones, de allí la gran importancia que le asignaron los Masones operativos, aquellos que trabajaron en la construcción de edificios sagrados.

Cuando se nos pregunta, ¿cuáles son las dimensiones del Templo?. La respuesta será: "que va hacia el Este el oeste, el sur y hacia el norte y del Zenith al Nadir ". , ¿Cuánto deben medir las paredes exteriores?, ¿Qué tan alto?, Y cuántos pisos ???

¿Por qué no nos dieron las cotas y las dimensiones, y sin embargo nos dan herramientas para construir?.

Seguramente porque debemos encontrarlo por nosotros mismos; no hay valores fijos utilizados en cualquier circunstancia, ya que esto establecería un dogma y un pensamiento único, lo que sería contrario a todo principio iniciático.

Así que antes de que comenzar cualquier tarea, debemos analizar el contexto, ubicación física, hora, lugar, la naturaleza de los materiales y la psicología de los involucrados. Estos son todos los parámetros individuales y subjetivos que nos permitirán definir la medida más apropiada; para que podamos elegir lo que es “justo y perfecto".

Por otra parte, el método qué vamos a emplear para reproducir la medida que hemos elegido, será definido por las relaciones geométricas, que son la representación visible de las leyes generales y universales, de modo objetivo.

Es por eso la cuerda de 12 nudos es una herramienta indispensable, en principio para trazar las directrices del templo (las perpendiculares, las paralelas y los círculos), y por otra parte para hacerlo bello. Esto último se logra por la justa medida que hemos aprendido a utilizar con las proporciones dadas por el numero de oro, obtenido también por el uso de la cuerda.

Esto ha hecho que la cuerda de 12 nudos haya sido imprescindible en el arte real de la Masonería Operativa. 

Posteriormente, en la Masonería Especulativa, se perdió la idea de herramienta y se utilizaron nudos a intervalos irregulares, cuyo número variaban según las dimensiones del taller.

Probablemente porque los trabajadores estaban en lugares efímeros que se materializan mediante la construcción de estructuras desmontables, por lo que las juntas y uniones debía estar conectados por un material fácilmente extraíble, como una cuerda, ¿Por lo que es muy probable que para armar y desarmar rápidamente el taller se haya utilizado la cuerda a los 12 nudos de masones operativos?. Esta es probablemente la razón, por la que la cuerda de nudos se utilizó simbólicamente para sujetar el templo. Ese uso quedó plasmado con una cuerda cercando al cuadro de dibujos.

Al principio del siglo 18, nos dicen que los símbolos del Orden estaban trazados con una tiza en el suelo, y entonces este diagrama estaba rodeado de una cuerda, con nudos en forma de ocho, semejante al símbolo del infinito. Dado que sus extremidades terminan en sendas borlas tejidas, la llamaron “borla dentada”.

Las borlas se ubican exactamente encima de las dos Columnas, como si sus raíces buscaran absorber el jugo vital, representan los principios opuestos, el activo y el pasivo, el masculino y el femenino, lo que constituye la esencia misma de todo.



En la actualidad el borde hecho de hilos enrollados fue reemplazado por un borde de borlas dentado, constituido alternativamente de triángulos blancos y negros sobre los 4 lados del embaldosado que rodea todo el Cuadro de dibujos separa del mundo profano el espacio de la Logia, que está sagrado mientras dura el trabajo masónico.

Con los cambios a través del tiempo, hemos ido perdiendo las raíces y el sentido de las cosas. Se corre el riesgo de vivir una realidad virtual, sin tener en cuenta que los símbolos deben significar algo y remitirnos a arquetipos.

No es bueno haber perdido el contacto con la realidad.

Bibliografia

Cadena de Unión - Roberto Alba Monterrey
CADENA DE LA UNIÓN - Por Alfredo Sánchez Villanueva - R. L. S. “Gral. Pedro José Méndez, Luz” No. 83. Mexico
Les Chaines de Union - Paul Gilbert R.L. “Nef Ecossaise” No. 255 - Gran Logia Nacional de Francia
El Símbolo y el Rito de la Cadena de Unión - FRANCISCO ARIZA

http://josemariavilla.blogspot.pe/2016/03/cuerda-con-nudos.html

lunes, 15 de enero de 2018

Virgo es el signo del discernimiento ...

José Nicolás Quiles Pérez




Virgo es el signo del discernimiento, es el signo zodiacal que nos enseña a separar lo que es útil y aprovechable de lo que no lo es. Es también un signo que nos muestra una figura humana como arquetipo o símbolo del mismo, junto a Géminis y Acuario. Virgo y Géminis, son los dos signos mercuriales del zodiaco y ello implica que por su mediación, el hombre se unifica con el mundo manifestado. A través de ambos, se extrae de la manifestación, aquello que nos es necesario para sostener la vida y garantizar nuestra efímera permanencia en la materia. El hombre contacta al mundo por la vía de los sentidos, es así como lo percibe, pero en este punto, el hombre solo es un observador que no participa, no se mezcla. Sin embargo, la vía de los signos mercuriales es otra, por ellos, el hombre se mezcla con el mundo, deja de ser observador e interactúa con este, mezclándose a nivel molecular, con todo lo manifestado, que supone separado o diferente de él.


Dado que el mundo es dual, todo lo denso en él tiene su contraparte sutil, es por ello que son necesarios entonces dos signo mercuriales; uno interactúa, por la vía de lo sutil y el otro por la vía de lo denso. Es así como en Géminis, ubicado en los pulmones, el hombre dispone el arquetipo de los procesos de interrelación con el aire, que no es más que la materia sutil de lo manifestado; y en Virgo, se dispone el arquetipo de los procesos digestivos o de interrelación con los alimentos y por tanto la materia densa de la manifestación. Así el hombre comprende como interactúa con el universo manifestado y lo integra a él, desde la materia densa y sutil existente.


Resulta interesante ver como el organismo dispone su entrada en Tauro, signo venusino y por tanto relacionado con el amor. Tanto el aire como los alimentos entran en el organismo por la boca y ambos pasan a la garganta que es donde se hace una primera bifurcación de la materia, pues desde allí, si lo ingresado por la cavidad bucal es sutil, automáticamente la garganta lo guiará de manera natural hacia los pulmones y si es denso, lo guiará al esófago y de allí al estomago, para finalmente llegar al intestino, donde se seguirán los procesos de discernimiento que culminarán pasando los nutrientes del mundo manifestado al cuerpo.


El resultado de estos discernimientos, tanto el sutil, como el denso, terminan siendo integrados al sistema circulatorio, que pertenece al signo de Leo y que a su vez es un signo solar. Desde allí irán a servir su cometido a los diferentes órganos del cuerpo, según la necesidad del organismo. Observe aquí amigo lector, que lo que se distribuye por la sangre, ya no es ni el aire tomado originalmente, ni el alimento ingerido. A esta altura del acontecimiento, lo que la sangre transporta por el organismo son moléculas o conjuntos de moléculas, con lo cual han dejado de ser parte del mundo manifestado que se percibe por los sentidos. Así, lo que antes tenía forma, función y uso en la manifestación sensorial, ahora se ha integrado en un microcosmos, donde solo existen átomos y moléculas, ya no importa la forma perceptible, ni la función manifiesta, ahora solo tiene objetivo; no está separado del ser, forma parte de una unidad universal.


No extraña hasta aquí que mercurio sea el alquimista, entre los arquetipos zodiacales, justamente por ser el que comunica efectivamente ambos mundos, el mundo exterior con el mundo interior, transforma la apariencia y el uso de las cosas en la manifestación; unifica todo lo manifestado, distrae nuestra percepción de las diferencias y nos lleva a percibir el mundo por sus coincidencias, en definitiva, por su unidad.



Se puede dividir el proceso de la digestión en etapas, una etapa preparatoria, una de discernimiento, una de absorción y una de desecho. La preparación tiene lugar en la boca, el esófago y el estomago, en ella se prepara el alimento para ser separado limpiamente en componentes y aprovechado al máximo requerido, pero la etapa de discernimiento, propiamente dicha tiene lugar en el primer tercio del intestino delgado, llamado duodeno, donde llega el alimento licuado, por los jugos gástricos del estomago y se mezcla con el producto que mana de tres glándulas relacionadas, que son la vesícula biliar, el páncreas y el hígado. El líquido biliar o bilis, se mezcla con el contenido del intestino para separar emulsionando las grasas y hacer más fácil su descomposición, entre otras cosas. El jugo pancreático es segregado hacia el intestino delgado, en esencia, para neutralizar el alto contenido acido que trae el liquido que entra desde el estomago al intestino, producto de los jugos gástricos. En el jugo pancreático van también enzimas que intervienen en la digestión de carbohidratos, lípidos, proteínas y ácidos nucléicos, así como los azucares. El resultado de estos procesos es la absorción de los nutrientes que pasan a la sangre, que sucede a lo largo del Yeyuno, dirigiéndose hacia el Hígado, a través de la vena porta hepática, donde la sangre cargada de sustancias nutrientes, es filtrada y le son extraídas las toxinas. Hay también, en el proceso de digestión, una parte mecánica que va dirigida al movimiento de los líquidos nutrientes a lo largo de todo el tracto digestivo. Los músculos circulares y longitudinales son antagónicos y por ello cuando los músculos circulares se contraen, es exprimido el líquido nutritivo, y empujado hacia delante, mientras que cuando se contraen los músculos longitudinales, el intestino se ensancha y acorta, para permitir la entrada de más cantidad de líquido nutriente, para ser procesado, es así que los nutrientes llegan al íleon o la ultima parte del intestino delgado y entran a través del ciego al intestino grueso, donde le son sustraídas el agua y los minerales, quedando para su desecho las heces a las que se le anexan sustancias que las hacen más densas y compactas, para adquirir la consistencia que todos conocemos. Así entonces, de las tres partes del intestino delgado, el duodeno, la primera, tiene por misión discernir realmente el alimento para que el Yeyuno pueda hacer la función de absorción de los nutrientes.


Si entendemos como materia densa, aquello producido por la tierra y que deviene de ella; y la materia sutil, como lo que deviene del cielo, veremos como el hombre no es otra cosa que un conducto que une, por su sangre, lo que deviene del cielo y lo que consumimos de la tierra. Entre Géminis y Virgo, toda la manifestación es transformada en moléculas y átomos, que ingresando a la sangre, se reparten por todo nuestro organismo, con el objeto de mantener la vida, nada sobra, nada falta, nada esta puesto al azar. Es virgo signo particular, pues hace que la materia densa, del mundo manifestado, se haga más sutil, menos perceptible por los sentidos humanos, es un signo que descompone, que separa y transforma, pero lo más importante es que la separación no es destructiva, muy por el contrario, separa para aprovechar, separa para dar más utilidad a lo separado, es por ello signo de resultados, del producto del trabajo y el esfuerzo.


Visto Virgo así, es un signo de fructificación, donde todo tiene un uso y una razón que, en general alimenta y mantiene la existencia, si pensamos en una nave y un piloto, como símiles del cuerpo y el alma, respectivamente, virgo es el equivalente al que usa el combustible que motoriza la nave y le permite continuar el viaje. Es signo también de salud, porque habiendo hecho la selección correcta de los nutrientes, estos se aprovechan de forma completa, por ello es justo en esencia, porque da uso apropiado a todo el producto de su trabajo, por ello nada sobra en virgo, nada es desecho de aquello que virgo produce. Por ello, la simbolización del signo en una virgen, es una figura que posee todo en potencia, a la cual no se le ha perturbado con nada externo a ella. Virgo así espera, y apenas recibe, trabaja, no retiene, no conserva, solo trabaja separando, discerniendo y dando el uso correcto a cada cosa que maneja. Así virgo es mes que se acerca al equinoccio, pues cuando termina su trabajo, no extraña que le siga Libra. Si todo es como debe ser; cuando virgo termina su labor, todo es justo, todo tiene uso y está siendo aprovechado.



Por ser Mercurial, Virgo es signo de comercio, de toma y dame, de intercambio, no negocia con ideas, negocia con bienes, no recibe en pago ideas, es la materia su tema; recibe y da materia, como en el trueque, como en la fábrica, como la minería. Es de Virgo todo aquello que intercambia bienes, todo lo que negocia la propiedad y el uso de la materia. Virgo es signo de salud, porque filtra, porque separa y desecha las toxinas, que al cuerpo no son buenas. Se entiende el arquetipo como el signo del farmaceuta porque trabaja con las sustancias a nivel molecular y porque proporciona, en su trabajo, lo que extrae, para que llegue en cada caso, justamente lo requerido, al lugar indicado. Así también Virgo es signo de las proporciones, de las medidas, de la preparación para la equidad y el equilibrio. 


Pronto te irás Perséfone, por el pacto entre los dioses, el de arriba y el de abajo, para que puedas volver, y alegrar toda la tierra. Tu madre queda así triste, pero no por ello muerta, sabe que volverás, pero preocupa tu ausencia. Iras al Hades y comerás la granada, que te ata, que te compromete a la vuelta y mientras, la tierra triste mostrara tu ausencia, vestirá de luto y parecerá yerma. Pero el cielo no abandona, a quien trabaja y se esfuerza, lloverá en cantidad, en espera de tu vuelta, y la lluvia hará a la tierra, lo que el alimento al hombre; le dará fuerza. Así Perséfone Diosa de la primavera, te has ido como virgen y volverás fecunda, para brindar tu fruto al hombre que te espera. Germinaras la tierra con tu llegada añorada y todo será alegría y luz clara y fiesta; volverá el verde a los prados y hasta el Sol celebrará tu vuelta. Pero cuidado lector, que Perséfone Diosa primaveral, no es eterna en la tierra. Prepararte entonces debes, para cuando no esté ella, almacena, guarda, conserva, la abundancia de la cosecha, así llevaras mejor el otoño y el invierno, el tiempo en que Perséfone ya no alegra la tierra, y esperaras paciente su retorno a pradera, para que con ella llegue de nuevo la primavera. Kole-Perséfone al irte, al volver Perséfone a secas.