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sábado, 24 de junio de 2017

¿Cuál es la idea Original de la Masonería?

¿Cuál es la idea Original de la Masonería?

La tentativa de cuando inició la masonería era terminar con la diversidad ideológica, y homologar en un mismo espacio a personajes de diferentes discernimientos y criterios. Y, he aquí una definición de la masonería sería; la guerra a lo diverso, terminar definitivamente con las tantas diversidades de opiniones. Pero no es únicamente una definición de lo que debiera ser la masonería. Pero, hoy es la filosofía masónica tan diversa y plural que, hay quienes nos vemos tentados a que la masonería retorne a su idea original. Pero ¿cuál es su idea original?

No lo digo en inflexión de desaprobar a la masonería regular de hoy, pues ella pretende siempre uniformar los criterios de sus agremiados por medio de la instrucción: la filosofía masónica nació por medio de lo general, por medio de la definición de las cosas, por medio de la idea. A ningún masón le acomoda lo particular puro, porque terminaría en dogmas particulares tantos dogmas como masones existen, y la masonería siempre ha luchado por erradicar tanto los dogmas políticos como los sociales, por ello es liberal. Lamentablemente el mundo de lo real es el mundo de la diversidad de opiniones, un mundo caótico, que difícilmente llegan a un consenso o a un consentimiento de todas las partes, el mundo masónico se ha contaminado del caótico mundo profano que lo rodea, el mundo de lo continuamente distinto, y ya no tiene una identidad uniforme para todos los masones, pero para vivir en armonía dentro de las logias es necesario tratar de unificarnos alrededor de una sola idea, y muchas veces la misma idea de masonería basta para la mayoría de los casos; y así poder comunicarla al mundo exterior con una imagen sólida, conceptual o lucida, y para ello hay que abolir e impugnar lo tan diverso que somos.

El retrato del mundo masónico hacia fuera de nuestros muros sólo se puede hacer por medio de líneas bien definidas; y si hay tantas diferentes tendencias políticas hacia dentro de la masonería regular, hacia fura solamente debe hacer una: que es la fraternal. Los rituales de naturaleza masónica esotérica, rituales que parecen ser muy primitivos, son combinaciones deliberadas de energía psíquica que unifica, la masonería misma es energía psíquica, por muy estrechamente que esté vinculada a los medios comunes y corrientes. Por tanto cuanto mejor sepamos hacernos sensibles a esas sutiles fuerzas de nuestra existencia interior, tanto mejor viviremos y evolucionaremos hasta transformarnos en lo que debemos ser como masones, en nuestra calidad seres iluminados por la gran luz. Hablando con propiedad, sólo hacemos en masonería lo que hacen los niños cuando juegan. Los juegos constituyen un elemento primordial en el progreso de cualquier especie viva hacia la condición de adultos en cualquier especie viva, y son de suma importancia para el desarrollo de los seres humanos. Aunque cualquier ser humano puede convertirse en adulto, ¿cuántos seres humanos logran verdaderamente alcanzar la madurez espiritual en este mundo?

Asusta pensar en el escaso número que lo consigue, lo mismo sucede en nuestra orden, ¿cuántos masones logran transformarse en piedras pulidas? las actividades desarrolladas en los talleres masónicos son una valiosa ocasión para "jugar a ser" a ser adultos a nivel espiritual en una vida muy superior a la que encontramos en la tierra. Por el mero hecho de asistir a las tenidas, admitimos automáticamente que la conciencia creadora nos ha dado algo más que el encierro físico en un cuerpo durante el breve período de una encarnación. Nuestros esfuerzos por establecer un contacto real con esa consciencia son de por sí enormemente importantes. Puede que pensemos que los seres humanos veneran hoy en día a unos dioses muy diferentes de los que adoraban nuestros antepasados, pero bastaría reflexionar sólo un minuto para ver que eso no es verdad.

Como quiera que sean esos dioses, tales energías son esencialmente lo mismo ahora que siempre. Las ideas y los conceptos que tenemos sobre esa condición de la consciencia son lo que va cambiando y evolucionando a través de los siglos. Se van creando diversas imágenes e impresiones que se corresponden con la ideología del momento. Los conceptos que tiene el hombre sobre dios coinciden con lo que nos gustaría que fuera cuando alcancemos el final de nuestra evolución, si es que alguna vez sucede. ésa es la razón por la cual si queremos encontrarnos a nosotros mismos es sumamente útil que asistamos a aquellas tenidas masónicas que claramente se ocupan de temas relacionados con la unificación de criterios, con la vida interna y espiritual. Podría parecer que estamos jugando a ser dios, pero es que eso es exactamente lo que debemos hacer para estar en condiciones de trabajar en un nivel vital tan elevado. Los niños se toman en serio sus juegos y así deben hacer si esperan llegar a ser algún día unos respetables ciudadanos de nuestra sociedad. Sus juegos pueden llamarse sicodramas porque ayudan a desarrollar el lado social de la personalidad del niño, en tanto que un psicodrama esotérico ayuda a desarrollar el lado espiritual de un ser humano físicamente adulto, sobre todo si el psicodrama ha sido ideado con ese objetivo.

Técnicamente, por supuesto, es posible hacer exactamente lo contrario. Se pueden idear unas ceremonias que produzcan unos efectos muy negativos en los seres humanos a base de rebajar considerablemente el modelo ético y al mismo tiempo potenciar la inteligencia y las distintas facultades muy por encima de los niveles normales. Esto se llamó en otros tiempos magia negra y realmente consiste en aplicar las energías esotéricas para unos fines que la mayoría de la humanidad considera nocivos. Por ejemplo, la crueldad con las criaturas y la explotación de los seres humanos necios e indefensos. Por lo general se trata de potenciar el lado más negativo de la naturaleza humana a costa de nuestros mejores instintos con el fin de conseguir ventajas y ganancias materiales en este mundo. Se trata de desarrollar la brutalidad y la avaricia con la ayuda y el estímulo de unas entidades no humanas que en otros tiempos fueron llamadas diablos (que hoy los llamamos egos).

La naturaleza y la eficacia de tales seres sobrenaturales no es el tema del presente texto, pero sin embargo no puede dudarse de la efectividad del mal en sí como fuerza motriz que empuja a la humanidad hacia su propia destrucción y de la realidad de su existencia en esta tierra. Hasta qué punto tales entidades malignas e intramundanas han contribuido al desarrollo de nuestra actual situación es un tema sobre el que se puede especular y hacer conjeturas. Es cierto que existen unos templos de la masonería irregular cuya finalidad es la devoción de los principios de la desunión, pero no puede haber un número significativo de esta clase de templos, pues aquellos individuos que realmente se dedican a hacer el mal no muestran una inclinación especial a las prácticas esotéricas. Suelen pensar que pueden realizar todo el mal que desean sin ninguna ayuda. No necesitan celebrar ceremonias, los hábitos ordinarios de tipo social, político o comercial sirven bien para el cumplimiento de sus fines. Por tanto es más que probable que la gran mayoría de los templos masónicos regulares sean hoy el lugar de reunión de las almas que buscan el perfeccionamiento espiritual a su manera y que como tales esperan compartir sus experiencias más íntimas mediante la realización de actividades psicodramáticas en común.

Como dichas actividades se desarrollan en privado, toman parte pequeños grupos de gente y es de lo más improbable que alguna vez participe en ellas una gran congregación o alguna congregación en sentido estricto. No obstante el hecho de oír y compartir la ideología de las ceremonias esotéricas reviste una gran importancia, pues es el principal medio existente para establecer contactos conscientes con los poderes más elevados que hay detrás de la escenificación de nuestras acciones externas.

Incluso en los grupos de terroristas se considera indispensable la asistencia por parte de sus miembros a ciertas sesiones de adoctrinamiento político equivalentes a los "sermones sociales" de las ceremonias esotéricas. Dichos grupos no podrían funcionar bien sin estos estimulantes de naturaleza sectaria, que ellos consideran sin fundamento muy normal de sus prácticas. Es un procedimiento muy correcto para formar y dar coherencia a cualquier agrupación humana.

Así pues, cuánto más importante habrá de ser entonces la coherencia de las conciencias de aquellos humanos que se esfuerzan sinceramente por alcanzar un estado espiritual benéfico, no sólo para ellos mismos sino también para la totalidad de nuestra especie, así que al final la característica principal de las congregaciones esotéricas es la habilidad de sus miembros para coordinar las conciencias y traducir las palabras en deseos dirigidos a dios. Por tanto, un esotérico ni siquiera debe pensar en formar parte de la congregación hasta que él/ ella no domine los ejercicios prácticos individuales.

Cuando sea capaz de realizar las prácticas por sí solo, mientras su atención e intención permanecen firmes, entonces estará en condiciones de gozar de la compañía de los fieles de la congregación, que se mantienen a la espera de servir al espíritu supremo que nos da la vida a todos nosotros por igual.

Siempre se ha puesto del todo en claro qué pretendían decir los antiguos masones cuando hablaban de transformar la piedra (entiéndase que piedra es el propio masón) pero transformarnos en qué. Esta cuestión no podrá ser contestada de manera satisfactoria mientras no sepamos qué contenido de su inconsciente han proyectado con esto. Un enigma de esta clase sólo puede ser descubierto por la psicología del inconsciente. Sabemos por ésta que un contenido es inaccesible mientras persevera en la proyección, razón por la cual los esfuerzos llevados a cabo por los masones para esclarecer el secreto masónico se han volcado en pocos resultados que se ajusten a la realidad masónica. Al ocuparse del estudio de la masonería, hemos de tener en cuenta que esta masonería desempeñó un papel importante en la transformación de la sociedad y fue la causa de una literatura muy extensa, que ejerció una influencia considerable en la vida espiritual de millones de seres humanos.

Si nos introducimos en la psicología del pensamiento masónico, surgen correlaciones que parecen hallarse muy lejanas del material histórico, observadas desde un punto de vista puramente exterior. Pero si intentamos comprender este fenómeno desde dentro, es decir, desde el punto de vista anímico, partimos de un sitio central donde confluyen en la cercanía más próxima cosas que exteriormente están alejadísimas.

Nos encontramos aquí con el alma humana, la cual, a diferencia del consciente, apenas se ha modificado en el transcurso de muchos siglos; y donde una verdad que tiene siglos y siglos de antigüedad es todavía la verdad de hoy, es decir, que aún permanece viva y eficaz. Encontramos también en este lugar esos hechos básicos anímicos que continúan siendo los mismos durante siglos y que también durante siglos permanecerán igual. Contemplados desde tal punto, la época contemporánea y el presente se nos presentan como episodios de un drama comenzado en una nebulosa prehistoria y que, atravesando todos los siglos, tiende a alcanzar un futuro lejano.

Este drama es una gran luz solar, la adquisición paulatina del poder transformar el consciente de la humanidad ¿por qué dejar fuera a cristo? pienso que la masonería es incluyente no excluyente. Mateo 21:42 Jesús les dijo: ¿nunca leísteis en las escrituras: la piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo? el señor ha hecho esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos ¿A qué cita bíblica se refería cristo? salmo. 118.22-23. 22 la piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo. 23 de parte de jehová es esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos sería esta una profecía. No seremos nosotros los masones los edificadores que desechamos a cristo, y cristo vemos ahora que es la clave para descifrar los enigmas masónicos.

Fraternalmente: Vicente Alcoseri.

Tomado de la Revista Dialogo Entre Masones Agosto 2014

viernes, 23 de junio de 2017

EL REY SALOMÓN

EL REY SALOMÓN
Alquimista, Mago E Iniciado

En su artículo La geometría secreta del Templo de Salomón, Manuel Figueroa nos dice acerca del rey que mando erigir el colosal Templo de Jerusalén: "El interés por el conocimiento de la forma o la estructura del templo es, en realidad, el interés por el conocimiento hermético de Salomón que personifica la sabiduría de la Tradición de todas las edades. De acuerdo con el Talmud -recopilación de la tradición oral judía y base de la religión judía ortodoxa-, Salomón era experto en Cábala. 

También tenía profundos conocimientos de Alquimia y Necromancia y era capaz de controlar demonios elementales, obteniendo de ellos buena parte de su sabiduría. En su Clavículas Salomonis o Claves del Rey Salomón trabajo en el que presumiblemente se exponen los secretos mágicos obtenidos por Salomón y empleados por él en la conjuración de espíritus- se arroja luz sobre los rituales iniciáticos masónicos.

McGregor-Mathers, fundador de la Golden Dawn, reconoce la posibilidad de que se tratara de un mago en el más amplio sentido de la palabra. Hipótesis que basa en las afirmaciones del historiador judío Flavio Josefo, quien hizo especial mención a los trabajos mágicos y dotes sobrenaturales de este rey.

Todo lo cual se encuentra asimismo reflejado en muchas tradiciones orientales que subrayan, entre otras muchas, las facultades mágicas de Salomón, como se indica frecuentemente, por ejemplo, en Las mil y una noches. Pero este misterio monarca encierra aún más sorpresas. Así por ejemplo, los alquimistas medievales estaban convencidos de que conocía los procesos secretos de Hermes Trismegisto y que, gracias a ellos, llegó no sólo a multiplicar los metales, sino también a fabricar la piedra filosofal. 

Y se dice también que Salomón sabía cómo controlar la "esencia incorpórea del espíritu universal", conocimiento que lo habría asistido en la construcción del Templo. Por otro lado, y de acuerdo con los antiguos rabinos, Salomón habría sido, paralelamente, un iniciado de las escuelas mistéricas, siendo su templo un lugar de iniciación que. 

Tanto las gradas como los pilares situados a ambos lados del pórtico, los querubines babilónicos y todo el arreglo de las alcobas indican, de hecho, que el templo habría sido erigido de acuerdo a patrones tomados de Egipto. Michel Lamy nos recuerda en La otra historia de los templarios que Salomón hizo también erigir unos santuarios para unas "divinidades extranjeras". Consagró en particular unos templos a Astarté, "la abominación de los sidonios" y a Milkom, "el horror de los amonitas".

Según el canon místico, siempre han existido sobre la Tierra una serie de hombres santos que han accedido al trato íntimo con la deidad. De ellos, el que alcanza la posición más alta entre sus contemporáneos es el "polo" de su época, siendo los demás intermediarios. El "polo" es un individuo misterioso que, desconocido y nada conspicuo, se mezcla con la humanidad. Como un atractor extraño alrededor del cual todo converge, en él se encarna el significado y el espíritu de una época. ¿Pudo ser Salomón el "polo" del judaísmo?

El templo de Salomón y su enigmático arquitecto

En el seno de la primera monarquía terrestre se elevó el primer templo a Dios. La Biblia recoge claramente las tradiciones según las cuales fue el propio Yahvé -al que identificaban como Dios- quien, en última instancia, ordenaba cuándo, quién y cómo se había de construir el Templo. Así, en el Libro Primero de las Crónicas, el rey David declaraba: "Oídme, hermanos míos y pueblo mío: había decidido en mi corazón edificar una casa donde descansase el Arca de la Alianza de Yahvé y sirviese de escabel de los pies de nuestro Dios. 

Ya había hecho yo preparativos para la construcción, pero Dios me dijo: "No edificarás tú la Casa a mi nombre, pues eres hombre de guerra y has derramado sangre".Para esta misión, de entre todos los hijos de David Dios elegiría a Salomón: "Y Él me dijo: "Tu hijo Salomón edificará mi Casa y mis atrios, porque le he escogido a él por hijo mío y yo seré para él padre".

Y así fue. Cuando Salomón quiso alzar el templo, pidió ayuda al rey de Tiro, Hiram, ya que tal edificación requería un arquitecto experimentado en las técnicas y conocedor de la doctrina secreta de los números y de las formas. De ahí que el monarca enviara a Hiram-Abiff el fundidor, para que se hiciera cargo de la sagrada obra. Pero como en todos los hechos acaecidos en épocas remotas, en los que no se sabe muy bien donde termina la historia y donde comienza la leyenda, las circunstancias iniciales no están nada claras. 

Michel Lamy, en su obra La otra historia de los templarios nos dice que "fue sin duda edificado hacia el año 960 a.C., al menos en su forma primitiva. Salomón, que deseaba construir un templo para mayor gloria de Dios, había establecido unos acuerdos con el rey fenicio, que se había comprometido a proporcionarle madera (de cedro y de ciprés). Éste le enviaría también trabajadores especializados: canteros y carpinteros reclutados en Guebal, donde los propios egipcios tenían por costumbre reclutar a su mano de obra cualificada. El templo se elevó en el monte Moriah y su construcción tardó siete años. Fue uno de los edificios más sagrados que jamás hayan existido en la Tierra. 

La geometría secreta con la que fue erigido por Hiram había sido heredada por el propio arquitecto, cuyo probable origen es develado por Heckethorne en su libro Las sociedades secretas de todos los tiempos y países. Según Heckethorne, Hiram habría sido descendiente directo de la línea de Caín, lo cual podría explicar la creencia de que el templo había sido realizado por demonios -o elementales- sobre los que tanto Hiram como el propio Salomón ejercían cierto control. Pero ocurrió que la esposa del rey Salomón se enamoró de Hiram, el arquitecto del templo, éste cayó en desgracia ante los ojos del rey y, finalmente, murió asesinado. 

Esto no quiere decir que el rey tenga algo que ver con tal asesinato. Sin embargo, antes de morir dijo Hiram que tendría muchos descendientes que completarían su trabajo, es decir, que construirían otros templos. Y, en este sentido, son muchos los estudiosos que están convencidos de que esos descendientes fueron los templarios, ya que ellos mismos se consideraban los arquitectos y custodios de la "fórmula secreta". De cualquier forma es esta una cuestión muy confusa también, pues dice Michel Lamy al respecto: "El arquitecto Hiram, según la leyenda, murió a manos de unos compañeros celosos a quienes había negado la divulgación de determinados secretos. 

Como consecuencia de la desaparición de Hiram, Salomón envió a nueve maestros en su busca. Nueve maestros, como los nueve primeros templarios, en busca del arquitecto de los secretos". En aquella época se creía que el Templo de Jerusalén unía el Cielo y la Tierra y que los ritos que allí se desarrollaban reforzaban está asociación; por tanto, cualquier desviación en el servicio del templo podía tener consecuencias catastróficas. 

El Templo de Salomón, construido en el siglo X a.C., se convirtió así en algo esencial no sólo para la imaginería religiosa judía, sino también para el simbolismo cristiano en siglos venideros. En el 587-586 a.C. fue arrasado hasta los cimientos por Nabucodonosor. Restaurado alrededor del 500 a.C. por Zorobabel, fue nuevamente destruido, para ser reconstruido una vez más por Herodes "El Grande", no mucho antes del nacimiento de Jesús. El tercer templo fue abatido finalmente por los romanos en el año 70 d.C., ocupando en la actualidad su antiguo lugar la mezquita de la Cúpula de la Roca, en la Explanada del Templo.

Dice Michel Lamy sobre las reliquias que se custodiaban en el Templo: "Si bien la mayor parte de los objetos sagrados habían desaparecido en el momento de las diversas destrucciones, y principalmente durante el saqueo de Jerusalén por Tito, hubo uno que, aún habiéndose volatilizado, no parecía haber sido sacado de allí. 

Ahora bien, había sido para albergar dicho objeto por lo que Salomón hizo construir el Templo: el Arca de la Alianza que guardaba las Tablas de la Ley. Una tradición rabínica citada por Rabbí Mannaseh ben Israel (1604-1657) explica que Salomón habría hecho construir un escondrijo debajo del propio Templo, a fin de poner a buen recaudo el Arca en caso de peligro"... Y continúa explicando: "No parece que el Arca hubiera sido robada con ocasión de alguno de los diferentes saqueos o por lo menos, de ser cierto, fue recuperada, según los textos. 

Su desaparición por medio de un robo habría dejado numerosos rastros, tanto en los textos como en la tradición oral. Louis Charpentier nos recuerda a este respecto: "Cuando Nabucodonosor tomó Jerusalén, no se hace ninguna mención al Arca entre el botín. Hizo quemar el Templo en 587 a.C.". A Charpentier no le cabe ninguna duda acerca de ello: el Arca permaneció en su sitio, oculta bajo el Templo, y los templarios la descubrieron. Esta es una cuestión en la que entraremos en profundidad cuando tratemos los pormenores de la creación de la Orden del Templo.

El código secreto indescifrable

Según ha escrito Jonathan Smith, recordando antiguas creencias, "la Piedra de la Fundación, como en las construcciones mesopotámicas, es el centro exacto del Cosmos, el eje o polo, y fue sobre esta Piedra donde estuvo Yahvé cuando creó el mundo; de esta Piedra surgió por primera vez la Luz (se entiende que esta luz iluminaba el templo, que fue construido sobre la Piedra y cuyas ventanas estaban diseñadas para dejar salir la luz y no para permitir su entrada); de la superficie de esta Piedra se obtuvo, rascando, polvo para crear a Adán; bajo esta Piedra está enterrado Adán; en esta Piedra ofreció Adán el primer sacrificio; sobre esta Piedra Caín y Abel ofrecieron su fatal sacrificio; de esta Piedra vinieron las aguas del diluvio y bajo esta Piedra recedieron". Se creía, en efecto, que bajo la roca fluían las aguas subterráneas, fuerzas del caos que no cesaban de amenazar con engullir el mundo ordenado. La función del Templo era, supuestamente, mantener a raya a aquellas fuerzas. Han sido muchos los exegetas que han tratado de reconstruir teóricamente la estructura del Templo. 

Es el caso del franciscano normando Nicolás de Lyre o el filósofo François Vatable. Incluso el mismo Isaac Newton, subyugado por la magia de la visión de Ezequiel donde se apuntaban las medidas del Templo de Jerusalén, hizo alarde de erudición como teólogo, filósofo, físico y matemático exponiendo sus resultados en Solomon´s Temple. Su intención, dado el carácter simbólico del templo, era conocer su forma para averiguar su significado. Pero ni siquiera un gigante del pensamiento como él, artífice de la Física clásica y de la mecánica celeste, pudo descifrar el mensaje mistérico subyacente en esa misteriosa forma arquitectónica.

Y es que la sabiduría que el rey Salomón plasmó en la construcción del Templo parece estar más allá de las mediciones y los cálculos matemáticos. Los que más se han acercado a esa fuente que inspiró a Salomón son los masones, cuyos rituales dejan entrever un conocimiento esotérico milenario comparable al que configuró el Templo. Como ilustración de esta herencia espiritual, tenemos los pilares de la masonería, las columnas J y B; columnas de sabiduría y rigor del cabalístico Árbol de la Vida-, que corresponden a los pilares del mismo nombre que sostenían al pórtico del Templo de Salomón y que Hiram-Abiff había hecho forjar en bronce.

Simbología de un edificio mistérico

En su tiempo, Salomón fue la personificación de la sabiduría universal, siendo su Templo la "Casa de la Luz Eterna", nombre que algunos exegetas han querido ver en el propio rey: "Sol-om-on". De acuerdo con las enseñanzas mistéricas, hay tres templos de Salomón. El primero es la "Gran Casa del Universo", en medio de la cual se asienta el Sol, rodeado de sus compañeros artesanos: los doce signos del Zodíaco. Tres luces -la estelar, la solar y la lunar- iluminan este templo cósmico. Acompañado de sus planetas, lunas o asteroides, este Rey Divino se pasea con pompa por las avenidas del espacio.

Según esta interpretación, Hiram representaría la luz física activa del Sol, mientras que Salomón simbolizaría su refulgencia intelectual y espiritual, invisible pero todopoderosa. El segundo templo simbólico es la "Mansión" o "Catedral del Alma", una estructura invisible cuya comprensión corresponde única y exclusivamente a un arcano masónico supremo. El misterio de este edificio intangible está encerrado tras la alegoría del "Soma Psychon" o "traje de boda", como lo describió San Pablo, las "Vestiduras de Gloria" del gran sacerdote de Israel o la "Túnica Amarilla" de los monjes budistas. 

Según esta última interpretación, el alma, creada a partir de una sustancia ígnea invisible, un metal áureo llameante, habría sido introducida por el maestro masón Hiram-Abiff en el molde de barro (el cuerpo físico), conformando el denominado "Mar Fundido". Así, el Templo del alma humana habría sido construido por tres maestros masones que personifican la sabiduría, el amor y el servicio, y sólo cuando esta operación se realiza de acuerdo con la Ley de la Vida, el espíritu de Dios mora en este lugar sagrado. El templo del alma así concebido es la verdadera "Casa Eterna" y sólo quien es capaz de erigirlo de esta manera está considerado como un verdadero maestro masón.Estas características las reunía en su persona el rey Salomón.

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jueves, 22 de junio de 2017

LA HISTORIA OCULTA DE LA MASONERÍA

LA HISTORIA OCULTA DE LA MASONERÍA
Francisco Montejo

Para los historiadores, la masonería nació en 1717 gracias a los pastores protestantes ingleses James Anderson y J. T. Desaguliers, pero es lógico que sus ritos y creencias estuvieran inspiradas en creencias muy anteriores cuyos orígenes siguen en disputa ¿Proceden acaso de los Antiguos Misterios Paganos, del templo del Rey Salomón, de los Templarios o de los Masones Operativos de la Edad Media?

En el Museo Británico se conservan dos de los documentos masónicos más antiguos que se conocen. Parecen remontarse a 1390 y 1450 respectivamente. El primero recibe el nombre de Manuscrito Regius, y el segundo es llamado Manuscrito Matthew Cooke. Tiene dos partes, conocidas como «la Historia» y «los Cargos Antiguos», que formaban parte de las Regulaciones generales masónicas compiladas en 1720, y que James Anderson utilizó también como material de referencia en sus Constituciones tres años antes. En el mejor de los casos, entonces, las primeras menciones masónicas datan del siglo XIV. ¿Es esa la antigüedad de la poderosa sociedad o existe un origen anterior, mítico y misterioso? 

El ocultista pionero Eliphas Levi nos recuerda una leyenda masónica que relaciona los orígenes de esta institución con un manuscrito del siglo VIII sobre la construcción del templo de Salomón y su arquitecto Hiram Abiff. 

El mítico templo era un auténtico tratado de geometría que reproducía en sus estructuras simbólicas los diferentes planos o niveles del cosmos. Su verdadera importancia es más bien alegórica. Así, esta construcción no sería más que una reproducción de la bóveda celeste donde el Sol es el rey y el altar apuntaría a la constelación de Aries. Algo que queda patente en la Epístola a los hebreos (9,24) cuando dice que «no entró Cristo en un santuario hecho por la mano del hombre, imagen del verdadero, sino en el cielo mismo».

Aún hoy, la decoración de las logias masónicas representa en su techo la bóveda celeste y, a su alrededor están los signos del zodiaco. La Biblia dice que para la construcción del templo de Jerusalén fueron necesarios 153.300 trabajadores, divididos jerárquicamente en tres grados: 70.000 aprendices, 80.000 oficiales o compañeros y 3.300 maestros. Asegura la leyenda que se reconocían entre sí por medio de palabras secretas, señales y toques, diferentes para cada categoría. Según la tradición masónica, Hiram completó la construcción del templo en siete años y, después, fue asesinado a golpes. «Cuando la construcción del templo de Salomón llegaba a su fin –explica a AÑO/CERO el erudito masónico Mario Pérez Ruiz–, tres compañeros desearon conocer los secretos de los maestros y así disfrutar de ese grado y al no conocer la palabra secreta asesinaron a golpes a Hiram Abiff». 

Los asesinos enterraron el cadáver lejos de Jerusalén y Salomón ordenó que nueve maestros lo buscaran… Y lo hallaron. Para reconocer el lugar donde fue sepultado plantaron allí una rama de acacia. 

El relato de la muerte de Hiram guarda relación simbólica con Osiris. El arquitecto del templo de los judíos fue asesinado en la puerta occidental del templo, que es donde se pone el Sol. En la mitología egipcia los Salones del Amenti, regidos por el dios de la muerte y la reencarnación, están situados, también, en Occidente. Osiris se levanta de entre los muertos en el norte, que en la mitología egipcia está regida por Leo. Hiram Abiff es levantado de entre los muertos mediante un estrechamiento de manos masónico denominado la presa del león. Y, finalmente, tanto en los misterios masónicos como en los egipcios el «dios» que ha resucitado es enterrado en una colina y señalizado con un árbol. 

La entrada al templo de Salomón estaba flanqueada por dos columnas conocidas con los nombres de Jachim y Boaz, a la guisa de los obeliscos que hacían lo propio en los templos egipcios. Las inscripciones que se hallan, por ejemplo, en el obelisco egipcio situado en el Central Park de Nueva York, mostrarían símbolos masónicos de tiempos de Tutmosis III. Lawrence Gardner asegura que Hiram Abiff retomó la costumbre egipcia de situar pilares a la entrada de los templos cuando situó Jachin y Boaz en el Templo de Salomón. Su interior era hueco y estaba pensado así para salvaguardar los archivos y los textos de las normas de los constructores. 

Para los historiadores masónicos no es coincidencia: «Toda luz viene de Oriente; toda iniciación de Egipto», dejó escrito Cagliostro, fundador del Rito de la masonería egipcia. Hoy, el recuerdo de la luz de Egipto sigue fascinando a muchos masones, que no dejan de soñar con el esplendor y la perfección de las pirámides o los templos de la civilización faraónica.

SUFÍES, SABEOS Y TEMPLARIOS

No obstante –nos recuerda Gérard Galtier– para la mayoría de francmasones, la Tierra Santa es la de Jerusalén y lo que convendría reconstruir es el templo de esa ciudad. Y es que, en efecto, Salomón guarda la llave que permite abrir los secretos de la moderna francmasonería. Ya desde el siglo XVIII, varios autores sugirieron que el origen de la masonería había que buscarlo en los templarios. Según las teorías de estos estudiosos, esta fraternidad de monjes-guerreros fundada en 1118 habría permanecido encerrada nueve años en el templo de los judíos y tras una rápida expansión por Europa habría sido responsable de la financiación de buena parte de las catedrales góticas. ¿Acaso el movimiento masónico tomó su iniciativa de los templarios? 

El célebre escritor Robert Graves deduce que la masonería fue introducida en Europa, y concretamente en Escocia, bajo la apariencia de un gremio de artesanos gracias a los templarios. Esta Orden habría recuperado en Tierra Santa abundante documentación islámica y judía, de ahí que algunos especialistas perciban en las enseñanzas masónicas cierta influencia sufí. 

El traductor de las Mil y una noches, Sir Richard Burton, definió al sufismo como el pariente oriental de la masonería. Más lejos llega Idries Shah al concluir que «Boaz» y Salomón no fueron israelitas sino arquitectos sufíes. De hecho, Salomón es venerado por el Islam como un profeta. Pero Jorge Blaschke y Santiago Río aclaran que los sufíes no son su origen primigenio. Las raíces de sus enseñanzas radicarían en los sabeos, una secta de artesanos y comerciantes que profesaban una doctrina helenística atribuida a Hermes y que se concentraron en la Alta Mesopotamia y al noroeste de Alepo entre los siglos IX y XI. Practicaban un comunismo iniciático que propagaba un ritual de compañerismo, un entendimiento entre cuerpos de un mismo oficio. En su opinión, la reforma de la masonería en Londres, a principios del siglo XVIII, cometió un grave error, ya que confundió con hebreos los términos sarracenos, desvirtuando la antigua tradición sufí. 

CONSTRUCTORES DE CATEDRALES

Pero la mayoría de historiadores coincide en que los inicios de la masonería radican en las corporaciones de oficios y constructores medievales. 

«Hablamos de hombres que interpretaban en un sentido muy sutil esa pedagogía de masas que la Iglesia pone en marcha en función de la piedra, ese arte ilustrativo que trataba de transmitirle al pueblo lo que no podía leer porque no sabía», explica Eduardo R. Callaey. «Cuando ves un pórtico románico es un libro que trata de transmitir cosas. A lo largo de la historia de la humanidad construir siempre ha tenido una connotación sagrada porque lo que se erigían eran templos. Lo demás no ha perdurado. Lo que ha llegado hasta nosotros es la piedra de los zigurats, las pirámides, los grandes templos de Oriente. Por lo tanto, siempre hubo una connotación sagrada en el oficio de construir». En su opinión, esa responsabilidad recayó durante el Medievo en las órdenes monásticas y, en especial, en la benedictina (ver entrevista). En efecto, bajo la dirección de los grandes abades aparecerán las primeras expresiones de una arquitectura renovada que mostrará sus posibilidades en el arte románico y estallará con toda su potencia en el gótico. Bajo su protección encontraremos también las primeras evidencias de una masonería primitiva, fruto de la renovación del conocimiento y las técnicas de la construcción.

Los benedictinos primero y más tarde los cistercienses, dominarán la construcción. Cada convento es una colonia donde, además de dedicarse a la práctica de la piedad, se estudian las lenguas, la teología y la filosofía, se ocupan activamente de la agricultura y se ejercitan y enseñan todos los oficios… Los abades trazan los planos y dirigen su construcción, estableciendo de este modo una corriente de inteligencia entre los conventos. 

Si Callaey está en lo cierto, la espiritualidad de Occidente subyace en las raíces del esoterismo judeocristiano y el trabajo iniciático de refinar la «piedra bruta» –símbolo central de la doctrina masónica– encuentra un antecedente directo en la acción de «cuadrar la piedra», planteada por los grandes maestros benedictinos como alegoría de la construcción del «hombre espiritual», apto para la tarea de erigir sobre la Tierra el reflejo de la Ciudad Sagrada, la mítica Jerusalén Celeste. Esto no deja de ser una tremenda ironía a la luz de la actitud combativa que siempre ha demostrado la Iglesia frente a la masonería.

Para demostrarlo, el historiador argentino esgrime fuentes de época y escritos históricos, como un manuscrito de Wilhelm de Hirsau, uno de los más grandes abades constructores de la Orden Benedictina en el siglo XI, en el que se hace referencia al mandil y a su profunda significación. 

Xavier Casinos asegura que los masones gozaban además de privilegios que no tenían otros artesanos, como la libertad o franquicia de trasladarse de un lugar a otro para realizar su trabajo. Por eso se les llamaba también francmasones o freemasons (albañiles libres). Esa movilidad, en cualquier caso, dio lugar a los signos secretos, con objeto de reconocerse entre sí cuando acudían a una nueva construcción. 

Durante el siglo XVII tuvo lugar el proceso de transición que llevó a los gremios de constructores a convertirse en la masonería tal y como la conocemos en la actualidad. Es decir, abandonó su operatividad para transformarse en una sociedad filosófica que mantenía buena parte de la simbología medieval, como el compás, la escuadra, el mandil y la plomada. Con el nacimiento de esta masonería especulativa sus miembros ya no deberán construir una catedral, sino una humanidad mejor a partir del templo interior de cada masón. 

El caballero Ramsay introdujo la «hipótesis templaria», más adecuada para la nobleza del siglo XVIII que el carácter burgués de las Corporaciones de Oficio, y dio nacimiento al sistema conocido hoy como Rito Escocés Antiguo y Aceptado. A partir de entonces, se introdujo un nuevo elemento de controversia entre quienes abrazaron el origen templario de la institución como fundamento histórico de la Orden y quienes intentaron sostener su origen en los constructores de catedrales. 

ROSSLYN Y EL SECRETO DE LOS MASONES ESCOCESES

Esta discusión, que ya lleva más de dos siglos, se ha visto incentivada en los últimos años con la aparición de numerosos libros, tanto históricos como debidos a los defensores de este origen templario de la Masonería. Muchos creen haber encontrado en la capilla de Rosslyn el nexo definitivo que uniría el destino de la Orden del Temple y los maestros canteros. 

Según los escritores británicos Christopher Knight y Robert Lomas, el punto de partida de la francmasonería hay que buscarlo aquí, porque los miembros de la familia Saint Clair de Rosslyn se convirtieron en los Grandes Maestres hereditarios de las Artes, Gremios y órdenes de Escocia y ostentaron el cargo de Maestre de los Masones de escocia hasta finales del siglo XVIII. 

La capilla de Rosslyn se halla a 16 Km de Edimburgo. Fue erigida entre 1440 y 1490 por William Saint Clair y sus paredes y columnas parecen esconder un conocimiento ancestral transmitido a través de generaciones. La relación entre los templarios y Rosslyn se remontaría a los tiempos de la primera cruzada. Henry Saint Clair participó en ella junto al fundador del Temple Hugues de Payns, casado con su sobrina Catherine. A su regreso recibirá el título de barón. Aunque su nombre no figura entre los nueve fundadores de la Orden del Temple, es evidente que ambos mantenían estrechos vínculos. 

La hipótesis de Knight y Lomas plantea que William Saint Clair, conocedor de que los manuscritos supuestamente recuperados por los templarios en el Templo de Salomón habían sido guardados en Escocia, construyó Rosslyn para custodiarlos y establecer una Nueva Jerusalén. Esto, naturalmente, supone admitir que los templarios no viajaron a Tierra Santa para defender a los peregrinos sino con un propósito más bien arqueológico. Por esa razón, nueve hombres (como los que hallaron el cuerpo de Hiram) permanecieron nueve años encerrados entre sus muros. Muchos expertos han reparado en la persistencia de esta clave numérica: el 9. Resulta que la novena letra del alfabeto hebreo es la Tav (la Tau griega). Esta letra, representada por el noveno sefiroth cabalístico (Yesod o Fundación) se relaciona con la serpiente y el secreto de la sabiduría. Pero es que, además, la marca de la tau era la que los cainitas llevaban sobre la frente cuando Moisés se encontró con ellos. En la capilla de Rosslyn, curiosamente, los catorce pilares han sido dispuestos de tal manera que los ocho del lado este trazan la forma de una triple Tau. Sospecho que Hugues de Payns y sus ocho freires fundadores ignoraban los códigos y el significado de lo hallado en el Templo y, por ello, tuvieron que recurrir a la ayuda de cabalistas judíos y sabios islámicos, a través de su protector san Bernardo de Claraval, el reformador del Císter.

Dos siglos después la simbología había sido desvelada y puesto a salvo en la capilla de Rosslyn. Este santuario sería por tanto una evocación del templo de Salomón, con torres y un enorme techo central de forma curva sostenido por arcos. Una reconstrucción del templo que estaría adornada con simbolismo nazareo (secta religiosa contemporánea a Jesús cuya etimología viene de Custodio o Conservador) y templario encaminado a dar cobijo al «secreto». 

Cuando las logias escocesas decidieron elegir una Gran Logia para su administración, convinieron que sir William Sinclair (descendiente directo por línea paterna del constructor de la capilla) ocupara el cargo vitalicio de gran maestre. 

EL RETORNO DE LA ANTIGUA ALIANZA

En seguida surgieron desacuerdos en el seno de la masonería inglesa. Tras el establecimiento de la Gran Logia de Londres se formaron dos grupos: los «antiguos» y los «modernos». A estos últimos les preocupaba que los antiguos hubieran decidido preservar el patrimonio jacobita (Partidario del derecho divino de los monarcas. Ver próximo artículo) y la amenaza que ello suponía para la casa Hannover, de corte protestante. 

Los jacobitas veían en la leyenda de Hiram, en el tercer grado de su rito, una alegoría sobre el asesinato de Carlos I Estuardo, como si los símbolos hubieran sido tomados de la conjura que tramaron los partidarios de este rey para vengar su muerte y colocar en el trono a su hijo. Aunque, según refiere Gerard de Nerval, una versión muy similar de la leyenda de la muerte de Hiram se escuchaba en los cafés de Estambul en forma de cuentos.

Esto abre un serio interrogante acerca del origen de la ceremonia más importante de la francmasonería, aunque tal vez la fuente original del grado de maestro resida en las abadías pues, como nos aclaró Callaey, existe una llamativa semejanza entre esta ceremonia de exaltación y los votos del monje benedictino en su última etapa de ordenación. Esto significaría un retorno a la Antigua Alianza con los católicos jacobitas, quienes introdujeron muchos elementos centrales de los rituales con base templaria y explicaría la abundante presencia de eclesiásticos en la francmasonería del siglo XVIII. .

miércoles, 21 de junio de 2017

ADOPCIÓN DE LUVETONES

ADOPCIÓN DE LUVETONES
BLASCO IBAÑES (DANTÓN)

LA MUJER Y EL NIÑO
TENIDA DE ADOPCION DE LUVETONES

El niño y la mujer, esos dos tiernos seres débiles y susceptibles cual ninguno a los afectos y al cariño, vienen a nosotros aquí, a este sagrado recinto santuario respetable, que encierra las conciencias de muchos seres honrados y en donde los hombres libres, puestos sus ojos en el G A D U trabajan llevados por su firme voluntad por la regeneración de todos los humanos, Este acto causa una emoción extraordinaria por su inmensa trascendencia. No son esos dos niños, dos pequeños seres que vienen aquí únicamente en busca de la adopción Masónica; no son estas señoras, mujeres que por curiosidad o por los afectos del parentesco solamente vienen a presenciar este acto; no significa esto una simple adopción, significa algo más, pues demuestra una cosa que debe de llenar de alegría los corazones de todos los amigos del progreso; ó sea, que la mujer y el niño se han emancipado de las rancias y necias preocupaciones de otros tiempos y van en busca de la verdad, del mismo modo que los hombres.

La Mujer y el niño! ¡A qué graves consideraciones, a qué encadenamiento de pensamientos se prestan estos dos nombres, siempre que se reflexiona en el gran papel que juegan en la defensa y consolidación de una idea!

Preguntádselo al jesuita, al sacerdote, al fraile y en un momento de franca expansión en que se les escape la verdad entre los labios, os dirán que en ellos han encontrado la más firme base de su poder y que ellos han sido las armas que esgrimidas con arte, mas efecto han causado en sus adversarios.

Las ideas mas transcendentales, las doctrinas que comúnmente conmueven más a la humanidad, encuentran su mas fiel propagandista en la mujer, y por esto mismo el oscurantismo procura conquistarla para hacerla instrumento de sus planes.

Abrid el libro de la historia y por todas partes veréis latente y poderosa la influencia de la mujer. Ella coadyuva a la consolidación y el triunfo del primitivo cristianismo enseñando las máximas del filósofo judío a sus pequeños hijos, al mismo tiempo que se recata del padre que todavía rinde adoración a los viejos dioses clásicos; ella enardece a los hombres en los momentos en que la patria peligra y les obliga a salir en su defensa, y ella, en fin, es la principal causa de ese glorioso periodo del cual parte la verdadera historia de la Libertad de ese hecho luminoso y esplendente que conocemos con el nombre de Revolución francesa, pues la mayoría de los hombres que en ella tomaron parte , debieron su gloria a las ideas que desde la mas tierna edad les habían inculcado sus madres enseñándoles a leer en las vidas de Plutarco y en la radiante Enciclopedia.

Por todas partes, en todos los periodos y bajo todas las épocas, se nota la influencia de la mujer, y feliz aquella idea que ha conseguido su apoyo, porque su triunfo ha sido inmediato. Tanta trascendencia o más tiene también el niño. El porvenir de la humanidad, la suerte del progreso, esa finalidad sublime que hace tantos años viene persiguiendo el hombre , está en manos de esos seres débiles y graciosos, cada uno de los cuales es un enigma, pues lleva encerrado en sí el mañana indefinible. De aquí aquella frase de Rouseau de que el primer funcionario del Estado es el maestro de escuela.

Los pueblos que sean verdaderamente amantes del progreso deben pensar en el mañana más que en el presente y ocuparse tanto del gobierno actual de los hombres como de preparar a la generación naciente para que en lo futuro continue la obra de la regeneración humana.

¡Ved, pues, si tienen importancia la mujer y el niño, ved la gran misión que tienen que cumplir esos dos seres; la primera influir dentro de la familia y hacerla seguir los derroteros que ella mejor crea, ejercer presión sobre el cerebro de su esposo continuadamente para hacerle desechar unas ideas y adoptar otras; y, el segundo, formará la sociedad de mañana bajo el pie que más le plazca y lo mismo podrá proclamar la más completa libertad como influirá para que todo un pueblo vaya a inclinar su cabeza ante el solio del diocesillo de Roma.

Ahora bien; tan valiosos elementos, tan fuertes armas para la conquista de la sociedad, ¿en manos de quién están? ¿en las nuestras? ¡Oh!, no por desgracia. Los hijos de la luz trabajamos completamente solos y la mujer, ese ser cuyas cadenas hemos roto y a la cual elevaremos a la categoría que le corresponde nos maldice llena de horror, y el niño, cuyo cerebro pretendemos envolver en los fulgores de la luminosa antorcha de la ciencia, nos contempla lleno de miedo como si fuéramos seres malvados y sobrenaturales.

¿En que consiste esto? en que la mujer y el niño están aún en poder del cura y del jesuita, en que todavía se acogen a la fría sombra de la Iglesia católica y se santiguan con horror a cada progreso que verifica la humanidad.

El bárbaro ultramontanismo tiene entre sus garras a esos dos tiernos seres y no se escapan las generaciones al sucederse, de esta presión asfixiante.

Para ello disponen de dos medios: el confesionario y el colegio. La mujer pega su rostro a aquella rejilla mugrienta por las caricias de tantas respiraciones y llena de ingenuidad, relata su pasado y presente a alguien a quien no ve, y nada deja por decir; todo se relata allí, hasta los mayores secretos de familia, hasta aquello en que se basa la honra de su esposo.

Algo sale de allí dentro que conmueve a la mujer, es una voz meliflua que murmura no sé qué consejos mezclados con implicaciones practicas, una voz que causa honda huella en la imaginación femenil, por lo mismo que habla de cielos, de ángeles y de cosas sobrenaturales. Desde aquel instante ella queda subyugada al confesor y este es el verdadero dueño de la familia, pues está perfectamente enterado de sus secretos y conociendo las flaquezas de cada individuo puede dirigirlo muy fácilmente.

En el colegio pasa todavía algo más grave, algo que produce mayor indignación. Allí ya no se ejerce solamente la coacción con amenazas de las penas del infierno, sino que se perpetra un envenenamiento intelectual que intoxica un cerebro para siempre.

Entra el niño y encuentra al sacerdote de mirada adusta ó al jesuita de eterna y falaz sonrisa, que se encarga de su enseñanza y entonces comienza una horrible mistificación, un sacrilegio científico que indigna al hombre mas pacifico. Aquellos mistificadores de la ciencia lo falsean todo, completamente todo, desde la física hasta la historia, desde la moral hasta el derecho, y enseñan las mil y una ridículas patrañas sobre la formación del mundo, y pasan por alto los sistemas que sobre el mismo tema han producido los hombres mas ilustres; presenta como al mayor filosofo del mundo, como a un portento semidivino a santo Tomas y se olvidan de Kant, Hegel, Krausse y otros; tratan como a un loco a Galileo y ensalzan al padre Petavio; hacen figurar como al mayor moralista al padre Claret; hablan con respeto de los deslices y liviandades de los reyes y del derecho divino de estos; describen minuciosamente y con horror la revolución francesa con sus ejecuciones en la guillotina, y acaban ensalzando a esos grandes tiranos que han sacrificado pueblos y mas pueblos sobre el sangriento campo de batalla y hacen apología de la tiranía y el oscurantismo, así como condenan la libertad la luz y la ciencia.

Los tiernos retoños que respiran el mefítico aire de tales escuelas, quedan contaminados para siempre, y de allí salen el diputado que insulta a las clases menesterosas y proclama el absolutismo; el periodista ultramontano que satiriza el progreso; el infeliz que confiado en el cielo, se muere de hambre y maldice a los que trabajan más y rezan menos; y el fanático, sanguinario y brutal que se lanza a la guerra civil y esgrime las armas contra sus hermanos.

La sociedad ha sido hasta hace poco un instrumento de la reacción a causa del apoyo que ésta encontraba en la mujer y el niño ; pero esto concluye ya, los lazos se rompen, la tierra tiembla y el sacerdote ve como se le escapa de entre las manos aquello en que basaba todo su poder.

Una prueba de esto es la solemnidad de esta noche. Aquí tenemos a la mujer y el niño; que vienen a nosotros, pero no por cortos momentos, sino que vienen para siempre, porque quien pisa los umbrales de este Templo, quien asiste a nuestras fiestas, queda para siempre impregnado de las sublimes y regeneradoras ideas que flotan en esta atmósfera. Vosotras, señoras, que me escucháis, con habernos honrado con vuestra presencia esta noche, os eleváis a gran altura sobre las de vuestro sexo. No sois los seres automáticos obedientes a una voluntad superior, que obran o se mueven sin darse exacta cuenta de sus actos, llevando la noche de la ignorancia en el cerebro, Sino que sois ya mujeres con la conciencia completamente libre y despejada de las tinieblas de abrumadoras preocupaciones, y tenéis la inteligencia despierta para comprender todos vuestros derechos y deberes.

Y en cuanto a esos niños... ¡Oh! Felices ellos que a tan temprana edad llegan donde solo han llegado muchos hombres después de largos años de peregrinación a través del estudio.

Nosotros, los que sin ser consultada nuestra voluntad, ingresamos apenas nacidos en una sociedad religiosa que ahora aborrecemos y combatimos como contraria a la civilización y el progreso, no podemos menos de envidiar a esos dos tiernos seres que tan de repente vienen a conocer la Verdad y la Luz, que al ser buscada por uno, solo se encuentra después de hojear mucho el libro de la vida. Ellos en los albores de su vida entran ya a formar en las filas de los soldados del progreso y se evaden de las pavorosas influencias de los sectarios del pasado.

Que la Luz existe eternamente en sus inteligencias, que amen la sabiduría, practique la virtud y sean siempre dignos de la grandiosa institución que hoy les cobija bajo su manto; y vosotras, señoras, continuad por el camino que habéis emprendido, no olvidéis que la mujer tiene tanta importancia, que es la llave del porvenir y propagad entre vosotras las ideas regeneradora que aquí sustentamos, inculcadlas en vuestros hijos, y de este modo seréis dignas de la libertad y cumpliréis la gran misión que la Historia parece haberos confiado.

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martes, 20 de junio de 2017

RETALES DE MASONERIA N° 72 JUNIO 2017

RETALES DE MASONERIA N° 72
JUNIO 2017

Contenido
El rito masonico templario (1 de 2)
De las pruebas iniciáticas
¿Qué tomó la masonería de los otros ritos iniciáticos?
¿Qué son y que no son los Landmarks?
La Biblia, Hiram y la Serpiente
Oración del Maestro Cantero
O Exodo motejado (3 de 11) (Versión original)
A Corda com Nós precede o Esquadro, Pitágoras e Euclides... (Versión original)
Técnicas úteis para matar a maçonaria (Versión original)

Enlaces para lectura o descarga web




Recuerde que ahora también puede encontrar los últimos números de nuestra publicación en la web de la editorial Masónica.es ( http://www.masonica.es/materia/retales-de-masoneria/ )

¿QUÉ ES EL SOLSTICIO?

¿QUÉ ES EL SOLSTICIO?
Manuel Lino Vallejo 


Solsticio, cualquiera de los dos puntos de la eclíptica en los que el Sol está en el punto más alejado del ecuador celeste. El solsticio en el norte del ecuador celeste se denomina solsticio de verano porque el Sol está en su declinación máxima, hacia el 21 de junio (el principio del verano en el hemisferio norte); el solsticio en el sur del ecuador celeste, llamado solsticio de invierno, tiene lugar hacia el 21 de diciembre. Para los habitantes del hemisferio sur la situación se invierte: el solsticio de verano tiene lugar hacia el 21 de diciembre y el de invierno hacia el 21 de junio. El término solsticio significa 'Sol inmóvil'; en esos momentos el Sol cambia muy poco su declinación de un día a otro y parece permanecer inmóvil en un lugar al norte o al sur del ecuador celeste. Cuando el sol esta en el solsticio de invierno su posición en el firmamento al mediodía es la más baja de todo el año, mientras que en el solsticio de verano es la más alta. 

Desde el siglo II a.C. hasta el siglo II d.C. el druidismo fue la principal religión de la población celta que habitaba en gran parte de la Galia y las islas Británicas. Todavía en la actualidad persisten cultos druídicos, como se puede contemplar en esta imagen, en la cual un grupo de druidas celebra la ceremonia del solsticio de verano en Stonehenge. (Inglaterra). Monumento megalítico de la Edad de Bronce, que constituye un verdadero santuario prehistórico. 


Los dos puntos en los que la eclíptica corta al ecuador celeste se llaman nodos o equinoccios. El Sol está en el equinoccio de primavera o punto vernal en torno al 21 de marzo y en el equinoccio de otoño alrededor del 23 de septiembre. A mitad de camino entre los equinoccios se producen los solsticios de verano e invierno. El Sol alcanza estos puntos en torno al 21 de junio y al 22 de diciembre, respectivamente. Los nombres de los cuatro puntos se corresponden con las estaciones que comienzan en el hemisferio norte por esas fechas.

El Equinoccio del 21 de marzo en Chichén Itzá, Yucatán, México, es el fenómeno astronómico tiene que ver con el descenso de Kukulcán. El Castillo o templo de Kukulcán, versión maya del dios azteca Quetzalcóatl, es la pirámide más alta y monumental de Chichén Itzá, esta ocupa unos 4.000 M2 de superficie, consta de 9 cuerpos y está coronada por un templo de estilo maya. Durante este fenómeno la pirámide se ilumina de arriba hacia abajo presentado al espectador siete triángulos que rematan en la cabeza de una serpiente y en el de otoño la luz del astro rey ilumina de abajo hacia arriba primero la cabeza de la serpiente y al final el último de los triángulos. 

Los estudios sobre Stonehenge y sobre primitivos megalitos similares han indicado claramente que estas construcciones se orientaron a acontecimientos celestes tales como el solsticio de verano. La orientación hacia el cielo de las pirámides de Egipto y de diversos templos y construcciones de Oriente Próximo y Europa se estudiaron por primera vez de forma científica a finales del siglo XVIII y principios del XIX.

Los templos y otras construcciones se utilizaron también para marcar las fases de la Luna y la salida de ciertas estrellas brillantes como Sirio. En el Nuevo Mundo, las grandes figuras de piedra circulares, así como las obras realizadas por los constructores de túmulos, también se orientaron al solsticio de verano. La pirámide del Sol de Teotihuacán, en México, Está orientada al este, por lo que el sol se pone exactamente frente a ella en el solsticio de verano.

Por otra parte Javier Sierra, en su libro “Las puertas templarías” publicado por la editorial Planeta de Agostini, dentro de la colección Misterios y Enigmas de la Historia, hace un relato sobre la construcción de una serie de catedrales en Francia que forman la constelación de Virgo por que explica que se tomaron como referencia las estrellas de dicha constelación y cada una toca una ciudad de este país así se habla de Bayeaux, Evreux, Chartres, Amiens y Reims. Estas puertas dice el autor deben permanecer cerradas para evitar que el Santo Grial caiga en manos extraña. En estas páginas existen algunos datos históricos y otros se remiten a la fantasía, pero esto nos revela una vez más que las construcciones tuvieron mucho que ver con los fenómenos naturales de carácter astronómico. 

Para las logias masónicas esparcidas sobre la faz de la tierra estas festividades son motivo de reflexión, por que nos vienen a dejar de manifiesto que en el universo existen una serie de fenómenos y reglas que norman nuestra existencia y que no podemos sustraernos a ellas, si la naturaleza y el cosmos obedecen reglas especificas de orden y disciplina, nosotros dentro y fuera de los talleres también debemos hacer los mismo buscando en todo momento que las reglas y normas nos permitan alcanzar mejores niveles de vida, por que estamos bien con nosotros mismos, con los demás y con el Gran Arquitecto del Universo.

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lunes, 19 de junio de 2017

El Silencio Masónico

El Silencio Masónico
José Ramón González Chávez

Es la primera palabra que pronuncia el Ven.'. M.'. al momento de abrir los TTrab.'. Con ello, se intenta resaltar la importancia del silencio iniciático como requisito previo para el desarrollo de la labor masónica.

Según el Diccionario Enciclopédico de la Masonería de Lorenzo Frau Abrines, el silencio "es una obligación que debemos observar dentro y fuera de Logia", pero no solo porque así lo disponen nuestros antiguos usos y costumbres. Los escritores masónicos que han abordado el tema, recomiendan el Silencio como necesario al orden y la seriedad del trabajo esotérico, lo que distingue marcadamente las reuniones masónicas de las profanas.

"El Silencio practicado con una actitud iniciática se eleva al rango de Virtud, pues gracias a él es posible aprender a ser prudente, diligente, moderado y discreto, observar constructivamente las faltas y aprovechar los aciertos de los demás para bien propio y colectivo.

Dentro la Masonería Simbólica, el silencio está representado por la Cuchara (trulla, llana) con la cual prudentemente debemos extenderlo a manera de una capa homogénea y consistente sobre los defectos de nuestros semejantes, tal como lo hace un masón operativo en sus construcciones, tratando al mismo tiempo de sacar provecho general de lo realmente importante y constructivo de sus aciertos.

Dentro del Rito Escocés Antiguo y Aceptado constituye el signo de Ord.'. de ciertos grados capitulares y el del grado más alto de la Mas de adopción, donde podemos encontrarlo en la divisa "Silencio y Virtud", bordada en oro y azul en la charretera distintiva de la Orden, hecha de satín blanco y colocada en el brazo izquierdo. Esta misma divisa la usan en color verde sujeta al a rodilla izquierda los CCab.'. R C de Kilwinning en el Rito de Misraim.

El Silencio como condicion del trabajo esoterico.

La primera vez que nos enfrentamos al Silencio iniciático dentro de la Orden es al momento de ingresar en la Cám.'. de RRefl.'., cuando a petición del Terr.'. el recipiendario debe observar todo lo que se encuentra al interior, reflexionar sobre la impresión que le provoca cada cosa y el conjunto y finalmente llenar el Triang.'..

Poco después, el Recip vuelve a toparse con él, cuando pasa por las pruebas de los elementos restantes, que deben desarrollarse en también en silencio.

El primero de los tres juramentos, promesas o compromisos -según el rito- de la Cer.'. de Inic.'. está consagrado al Silencio.

De hecho toda la Cer.'. de Inic.'. se lleva a cabo en Silencio hasta que el Recip.'. Recibe la Gran Luz.

Ahora, examinemos el Silencio que se practica en las Tenidas Ordinarias de Prim.'. Cam.'., en el Rito Francés Moderno:

Antes de iniciar los TTrab.'. los HH.'. en PP.'. PP.'. quedan en silencio, tratando de relajarse y dejar a un lado sus asuntos profanos, preparándose de tal suerte para el trabajo esotérico,

Una vez que han sido introducidos al Tem.'. y colocados en su respectivo lugar por el M de CCer, el Ven.'. M.'. solicita al encargado de la Col.'. de la Arm.'. ejecutar una pieza musical propicia para la relajación. El silencio reina en los cuatro puntos cardinales y al fin, el mundo profano desaparece.

Cada H.'. medita, se impregna de esa atmósfera de calma, y así se coloca en condiciones de tallar su piedra.

Momentos después, el Ven.'. M.'. llama al silencio a todos los HH.'., anunciando el inicio de los TTrab.'.; el M.'. de Cer.'. comienza su labor: verifica que todos los presentes estén en sus puestos y con los distintivos de su respectiva calidad masónica y verifica con que el Tem .'.esté a cub.'. de toda indiscreción profana.

Rompe el Silencio el Ven.'. M.'. al encender su estrella en nombre de la Sabiduría; lo sigue el Seg.'. Vig.'. que enciende la suya en apelando a la Fuerza y finalmente el P .'.V .'.quien hace lo propio en honor de la Belleza.

La Fuerza de estos tres principios, o mejor dicho de este principio trinitario, se acentúa gracias al Silencio imperante.

Posteriormente, cada golpe de Mall.'. marca el fin de la preparación mental lograda por el Silencio y la Calma, para dar inicio a los trabajos de la Tenida.

La Palabra y el Silencio como en la música, son usados con Orden, Ritmo y Armonía: En TTrab.'. abiertos, solo un H .'.Comp .'.o M.'. puede hacer uso de la Pal a la vez, previa autorización de su respectivo dignatario, debiendo los demás escuchar en silencio, con atención y actitud receptiva y fraternal, lo que ayuda también y en su caso, a preparar una respuesta ordenada y consciente.

Durante todo ese tiempo, el que usa la Pal.'. deberá estar en Pie y al Ord .'.y Dirigirse al Ven.'. M.'.; evitará el abuso en el tiempo, debiendo marcar el fin de su intervención con la fórmula "He dicho" o "Es cuanto (.tengo que decir), Ven.'.M.'."

Al finalizar los trabajos de Ord.'., cada Dig anuncia el regreso del Silencio a su respectiva Col.'. y al Or.'. iniciando así la preparación de los HH.'. para regresar al mundo prof.'..

Antes de clausurar los TTrab.'. el Ven.'. M.'. nos recuerda nuestra promesa de silencio sobre lo percibido por nuestros sentidos a lo largo de la Ten.'.. Esto, desde luego no solo debe tomarse en sentido literal, sino también en sentido alegórico y simbolico.

El silencio en la Cadena de Unión crea una atmósfera cálida, de vinculación fraternal, que va fortificando nuestros lazos, a medida que la practicamos juntos y en armonía.

EL SILENCIO DEL APRENDIZ:

Muchas escuelas iniciáticas, tanto en oriente como en occidente, contemplan el silencio de los Recién iniciados.

Zoroastro y Pitágoras, tenían previsto en sus respectivas escuelas un período de tres años de silencio para sus AAp.'.

En la masonería del siglo XVII el lapso de estancia reglamentaria de un H.'. en la Col .'.N .'.era de 7 años. Al no permitirse el testimonio escrito del trabajo masónico y por tanto, no existir bibliografía sobre el tema, la única forma de adquirir conocimiento de la Orden en cuanto a sus principios, fines, organización, simbolismo, filosofía, ceremoniales, etc., era asistiendo con regularidad a las Tenidas. Aquel que quería instruirse debía asistir con regularidad, procurando observar, meditar, intuir y callar.

En la Francmasonería, el Silencio del Ap.'. está lejos de constituir una medida vejatoria o autoritaria, tendiente a frustar o a hacer menos al recién iniciado. Al contrario, es un instrumento educativo, de formación iniciática, que por tanto debe asumirse con plena conciencia de sus beneficios.

Una vez dentro de la Orden, el neófito debe de guardar silencio en trabajos abiertos, aprovechando sus energías y vitalidad para concentrarse y escuchar, a fin de aprehender con sus sentidos todo aquello que le permita su crecimiento positivo interior.

Si por algún motivo excepcional el Ap requiere de hacer oficialmente uso de la palabra en trabajos abiertos, deberá hacerlo por conducto del Seg .'.Vig.'. o un H .'.M .'.M.'.. También podrá hacer uso de ella a invitación expresa del Ven.'. M.'., principalmente para presentar una Plancha o Burilado.

Sin embargo, en pasos perdidos y en la Sala Húmeda, durante el ágape fraternal de costumbre al final de cada Ten.'., los AAp.'. pueden preguntar, comentar, etc. todo lo que deseen sobre los temas tratados en esa ocasión o derivados de alguna lectura o experiencia vividas entre una tenida y otra. En todo caso, los MM.'. M.'. tienen frente a ellos el compromiso de aclarar sus dudas, orientarlos para su avance por el camino de la Iniciación masónica.

Hoy en día millares de libros, el avance de las tele comunicaciones y medios como la Internet, nos brindan una cantidad inagotable de información documental, lo que permite al que se interesa y pone Manos a la Obra, adquirir una visión más amplia y un avance más rápido en el conocimiento de todo aquello que en su conjunto podemos llamar "información masónica".

Sin embargo, cabe señalar que esta información constituye solo una parte -de forma, no de fondo- de lo que podemos llamar en su conjunto "lo masónico" o mejor aún "el Saber Masónico".

Existen muchas cosas en la Masonería que por su propia naturaleza no se pueden enseñar en los libros, los videos, ni en la Internet. La experiencia iniciática, El efecto transformador experimentado al participar en la ejecución de los Rituales, el Amor Fraternal derivado del trabajo esotérico, la Tolerancia y en general el pleno ejercicio de la libertad de conciencia en tanto que integrantes de la ética (modo de ser) masónica, solo pueden aprenderse (aprehenderse) en los Trabajos de Logia.

De ahí la importancia de aprender a hacer uso de esta muda pero primordial herramienta para la construcción de nuestro Templo.

(A MANERA DE CONCLUSIÓN)

EL SILENCIO COMO EMOCION.

Bajo los efectos de la concentración, el silencio permite la apertura de una especie de canales. En efecto, la ausencia de la Palabra permite a nuestro cerebro utilizar su energía a escuchar y observar con profundidad. La percepción de los sentidos puede llegar a ser tal que pueden llegar a captarse sensaciones y emociones que pueden ser imperceptibles en circunstancias profanas habituales.

Solo la unificación de la voluntad y la concentración son capaces de lograr el verdadero silencio constructor, que suprime el miedo, vence la timidez, controla las energías vitales.

Todo trabajo de introspección, dirigido a la búsqueda de sí para conseguir el equilibrio interior, comienza por el manejo del Silencio. De ahí que todas las Ceremonias Masónicas se lleven a cabo en ese Silencio que no solo nos da tranquilidad, cálida comodidad para el desarrollo de nuestro trabajos internos, sino que además es realmente constructor, alimenticio, en fin, iniciático.

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domingo, 18 de junio de 2017

Los Scouts y La Masonerìa

Los Scouts y La Masonerìa


"Dejad al mundo mejor de como lo encontrasteis"

Baden Powell

El Escultismo es un movimiento educativo para los Jóvenes, de carácter voluntario, no político, abierto a todos sin distinción, conforme a los fines, principios y método tal como fueran concebidos por su fundador Lord Badén Powell.

El desarrollo de la escala de valores de un individuo tiene lugar mayormente en la niñez, la adolescencia y la juventud. El Escultismo se ocupa de lograr que cada joven adopte una escala de valores y genere una confianza en sí mismo que le permita no solo defenderla en toda circunstancia sino liderar a sus pares en diversos contextos.

Fines y objetivos del Movimiento Scout
El movimiento Scout tiene por fin contribuir al desarrollo de los jóvenes ayudándoles a realizar plenamente sus posibilidades físicas, intelectuales y espirituales como persona, como ciudadano responsable, y como miembro de comunidad local, nacional e internacional.

El objetivo del Movimiento Scout es proveer oportunidades para desarrollar aquellas cualidades del carácter que convierten a un buen ciudadano en un hombre de Honor, auto disciplinado y relativamente autosuficiente, dispuesto y preparado para servir a la comunidad.

El escultismo complementa la educación escolar y familiar, abarcando áreas no comprendidas en esos ámbitos. El escultismo desarrolla el conocimiento de uno mismo, la necesidad de explorar, de descubrir, el deseo de aprender.

Antecedentes del Movimiento Scout

El Escultismo nació a principios del siglo XX a partir de una idea de Lord Robert Stephenson Smyth Baden Powell, un General Inglés que había luchado en la guerra de los boers en Sudáfrica y en la India. Él había observado cómo los jóvenes eran importantes para las exploraciones de avanzada de sus cuerpos de milicia y decidió redactar sus consejos para estos scouts en una obra que llamó Aids to Scouting (Ayudas para la Exploración), este libro, diseñado originalmente para militares, comenzó a llamar la atención de muchos niños en edad escolar, por lo que resolvió armar una propuesta a la medida de la edad de ellos y publicó, en fascículos quincenales, la primera versión de Scouting for Boys (Escultismo para Muchachos). La obra fue todo un éxito y, en 1908, se realizó el primer campamento scout en la isla de Brownsea.

El escritor francés Roger Peyrefitte declara que: "los boy scouts surgieron de la masonería, porque Baden Powell era masón. Soñó, según lo escribió, con hacer convivir en buena armonía "a hijos de duques e hijos de criados". Por cierto, "la Iglesia, antes de apoderarse del escultismo, se opuso a él encarnizadamente".

En su reciente libro "La masonería" (1998), el investigador argentino Emilio J. Corbière afirma que: "En el siglo XX, los masones alentaron importantes organismos deportivos, pacifistas o enderezados a internacionalizar las regiones y el mundo entero bajo el signo de la paz. No era una globalización disgregadora y destructiva de la persona humana sino a partir de los individuos y de las sociedades detrás de valores éticos y humanistas.

El masón suizo Henry Dunant creó la Cruz Roja Internacional (...) Robert Baden Powell fundó el Movimiento Scout, laico y pionero, en tanto que otro masón, Pierre de Coubertin refundó los Juegos Olímpicos".

Si tantos investigadores citan a BP como francmasón, ¿por qué en el Movimiento Scout se oculta o ignora este dato? En este artículo daremos un pantallazo sobre algunas personalidades importantes del mundo scout de principios de siglo, y algunos datos relevantes sobre el escultismo y la masonería.

El duque de Connaught

Dentro de la familia real británica, el duque de Connaught fue quien más influyó en la personalidad del fundador del escultismo. Este príncipe era el tercer hijo de la Reina Victoria (Príncipe Arthur) y conoció a Baden Powell en el año 1883 en la India, donde practicaron juntos la cacería de jabalí con lanza. Pocos años más tarde, BP dedicaría su libro "Pigsticking or hoghunting" al duque, "el primer príncipe de sangre real que haya recibido una primera lanza".

En 1906, el duque de Connaught era Inspector General del Ejército inglés y en este carácter nombró a BP como Inspector General de Caballería en África del Sur. La amistad de ambos fue en aumento y tras la creación del Movimiento Scout, BP nombra en 1913 al duque como Presidente de la Asociación Scout de Gran Bretaña. Es conocida la fotografía de estos dos viejos amigos dando inicio al tercer jamboree mundial, en Arrowe Park (1929).

La devoción de BP al duque fue tal que bautizó a su primer hijo Arthur Robert Peter (por el duque, por su padre y por el personaje "Peter Pan").

Se supone que fue el duque de Connaught quien inició a Baden Powell en los misterios de la Hermandad masónica, ya que él era el Gran Maestro de la Gran Logia Unida de Inglaterra. Había sido iniciado en 1874 en la Logia "Príncipe de Gales" Nº 259, y en 1886 se convirtió en el Gran Maestro provincial de Sussex.

Es muy significativo que la misma persona haya sido Presidente de los scouts de Inglaterra y al mismo tiempo Gran Maestro de los masones de ese país.

Los Reyes de Inglaterra

Uno de los principales impulsores del escultismo fue el Rey de Inglaterra, Eduardo VII, que nombró a BP "Comendador de la Orden del Baño" en 1909. Por su apoyo incondicional a la causa scout, se dispuso que aquellos muchachos que se distinguieran por su eficiencia serían nombrados "Scouts del Rey".

Eduardo VII había sido iniciado en la Masonería de Estocolmo por el Rey de Suecia, Carlos XV, en 1868. En Inglaterra, actuó como Venerable en la Logia "Príncipe de Gales" Nº 259, donde inició a su hermano, el duque de Connaught.

El Rey Jorge VI, por su parte, fu iniciado masónicamente en diciembre de 1919 en el seno de una logia de oficiales de la marina. A los cuatro años de haber sido iniciado ocupó el cargo de Venerable Maestro. El 25 de abril de 1925 el duque de Connaught lo designa "Gran Primer Vigilante" de la Logia Unida de Inglaterra.

Fruto de la estrecha relación de BP con este monarca, fue la condecoración de BP con la Orden del Mérito en 1937.

Rudyard Kipling

Baden Powell conoció a Rudyard Kipling en África del Sur, en el año 1906. Un par de años más tarde, cuando BP escribió su obra "Escultismo para muchachos" dedicó un buen espacio al personaje de Kipling conocido como "Kim". Kimbal O´Hara era un muchacho huérfano que vivía en la India y que era hijo de un masón inglés, según revela la propia obra de Kipling en su primer capítulo.

En 1914, cuando BP intentaba crear una unidad para los hermanos pequeños de los scouts de tropa, decidió utilizar el libro de Kipling "Jungle Books" para modelar una nueva mística inspirada en Mowgli. Pidió la autorización al autor y dice BP que éste "era un buen amigo del escultismo desde sus días iniciales, autor de la canción oficial de los boy scouts y padre de un scout".

Es interesante el nombre elegido para estos niños: "lobato" o "cub scout", siendo conocido el nombre que los masones dan a los niños "adoptados" por la Hermandad: lobatón o lobezno. En la foto adjunta vemos a un lobatón español con su mandil masónico.

Según Clavel (autor masónico), el nombre lobatón es muy antiguo y revela que en el antiguo Egipto los iniciados en los misterios de Isis se colocaban una máscara con la efigie de un lobo dorado. Los iniciados de Isis recibían el nombre de "chacales" o "lobos".

El chileno José María Caro se quejaba del lobatismo, diciendo con ignorancia que "lo que se quiere es formar lobos de los boy scouts.

Se les agrupa bajo la bandera del lobo; el lobo es su "tótem" (animal reconocido como antepasado de su tribu o venerado como un Dios). Baden Powell ha declarado que sus subordinados han de sujetarse al evangelio del Libro de la Selva y plegarse al método lobetón (...) Los gritos o exclamaciones que se les enseñan son como aullidos de lobos: "ya-hú, ya-hú, yap, yap, ya-hú". (...) Por cierto que no es muy consolador esa preparación del niño como si fuera lobo. No es de extrañar entonces que en los desfiles de boy scouts veamos la figura de animales en el pendón de las diversas compañías, ni tampoco que se lleva el amor de los animales y la misericordia para con ellos hasta preferirlos en la atención y en la limosna a los seres humanos, a quienes muchas veces se deja en olvido".

Si leemos detenidamente "El Libro de las Tierras Vírgenes", no nos será difícil encontrar el paralelismo entre la logia masónica y el consejo de roca, y la denominación "Pueblo Libre" que se da a la manada de lobos, teniendo en cuenta que la acepción "Free-mason" significa "constructor libre" y el primer requerimiento para todo masón es que sea "libre y de buenas costumbres". En un artículo adjunto de un masón chileno se profundizan los simbolismos masónicos de esta obra de Kipling.

El Lobatismo brinda una Promesa, acto que convierte al niño en un miembro de la Hermandad Scout; tal promesa les ayudará a desarrollar un sentido de auto-realización, de espiritualidad, lealtad, obediencia, a no ser egoísta y a servir a los demás. Los Principios expresados en la Promesa y la Ley de la Manada, proporcionan la base sobre la cual cada niño trabaja hacia un logro de metas. Para lograr un progreso, no hay tiempo determinado ni definido. Las palabras en que se expresan la Promesa y la Ley son simples y fáciles de entender, en la medida que el niño crece y madura estas palabras asumirán un significado más profundo, pues de ellas emanan valores éticos y morales, lo que dará a cada niño un futuro mejor. Cuando enseñamos a los niños el "deber al prójimo" estamos desarrollando virtudes de hermandad, fraternidad, respeto, compañerismo.

Masónicamente, Kipling se inició en la logia "Hope and Perseverance" Nº 782 de Lahore, Punjab (India) y a su regreso a Inglaterra trabajó en la "Mother Lodge Nº 3861" de Londres. Su más célebre creación masónica es el poema "Logia Madre" (1896): "Tras la puerta cerrada de la estancia en que se unen el Templo y el Taller todo lo han nivelado la escuadra y la plomada. Rangos y vanidades han de quedarse afuera. ¡A la orden del aprendiz!...Llamemos y adelante... Y entrábamos a la Logia... la Logia donde yo era Segundo Vigilante (...) El Cuadro se reunía en tenida mensual y, a veces, en banquete fraternal cuando alguno partía. Entonces se solía hablar de nuestra patria, de Dios Mas, cada cual, opinaba de Dios según lo comprendía. Hablaban todos pero nadie había que rompiese los lazos fraternales hasta oír que los pájaros, dejando sus nidales, cantaban a la luz del nuevo día que lavaba la escarcha de los cristales. Tornábamos a casa conmovidos y, cuando el sol en el Oriente asoma, nos íbamos quedando adormecidos pensando en Shiva, en Cristo y en Mahoma (...) Recordando a mi Logia tengo ganas de volver a estrechar con fuerza la mano de mis hermanos blancos y de aquel otro hermano de color que llegaba de tierras africanas. Poder entrar de nuevo al Templo pobre de mi Logia materna, a la estancia desnuda de aquella casa vieja, abierta sobre la calle antigua, solitaria y muda. Oir al Guardián del templo adormecido, anunciar mi llegada y mirarme delante de aquel mi Venerable, del que he sido Segundo Vigilante".

Estas tres personas, de notable influencia en BP pertenecían a la Orden Masónica, pero en otros países el impulso fundacional del escultismo estuvo dirigido por masones. En Francia, el barón Pierre de Coubertin fue uno de los principales gestores de los "Eclaireurs", mientras que en EE.UU. existieron dos grandes hombres que colaboraron en la creación de los "Boy Scouts of America": Ernest Thompson Seton (Jefe Scout Nacional) y Daniel Carter Beard (Comisionado Scout Nacional), éste último reconocido francmasón que fue iniciado en la Logia "Mariner´s" Nro 67 de Nueva York (NY) y más tarde se afilió a la Logia "Cornupia" Nro 563 de Flushing (NY). Existe una condecoración masónica que lleva su nombre para los Boy Scouts of America

Según William Hillcourt, dos presidentes norteamericanos colaboraron activamente con la obra de Baden Powell. Uno de ellos, Theodore Roosevelt, es citado en el libro "Escultismo para muchachos" donde afirma ser "partidario de los juegos al aire libre, pues por lo que no siento simpatía alguna es por ese sentimiento erróneo que mantiene a los jóvenes entre algodones. El hombre acostumbrado a la vida al aire libre es siempre el vencedor en la lucha por la vida".

Roosevelt fue nombrado vicepresidente honorario de los "Boy Scouts of America" al ser fundada esta institución. En su agitada vida masónica, fue iniciado en la Logia "Matinecock Nº 806" de Oyster Bay (Nueva York), siendo un portavoz masónico en todo el mundo.

El otro presidente que abogó por la causa del escultismo fue William Taft, que se entrevistó con el Jefe Scout Mundial en 1912, prometiéndole total apoyo en la difusión de la organización en los Estados Unidos. Taft fue iniciado en 1909 en la ciudad de Cincinnati (Ohio) y se hizo fotografiar en varias oportunidades con el mandil masónico que perteneciera a George Washington.

¿ BP fue masón?

Esta pregunta no ha podido ser contestada aún. Lady Olave afirmó en una oportunidad que Baden Powell nunca fue masón, pero...¿es esto verdad?

Primero que nada debemos decir que no conviene para los intereses de la Iglesia Católica que BP sea masón y es justamente esta Iglesia quien ha intentado monopolizar el escultismo en muchos países. Si saliera a la luz la pertenencia de BP a la antigua Hermandad, ¿qué sucedería?

El catolicismo ha sido el enemigo más duro de la masonería y aún hoy "no ha cambiado el juicio negativo de la Iglesia respecto de las asociaciones masónicas, porque sus principios siempre han sido considerados inconciliables con la doctrina de la Iglesia, y los fieles que pertenezcan a ella se hallan en pecado grave y no pueden acercarse a la santa comunión", según una declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe en noviembre de 1983. (5). Lo cierto es que ante la falta de documentación que avale el espíritu masónico de BP, debemos analizar las similitudes entre el escultismo y la masonería (si es que las hay).

Algunos puntos de contacto entre ambas instituciones que podemos enumerar son los siguientes:

a) La promesa scout como una iniciación del aspirante (profano) en iniciado.
b) Uso y reiteración del número 3. En el escultismo existen tres principios y tres virtudes, mientras que en la masonería se habla de las tres luces y las tres luces menores. Los scouts poseen tres grados de adelanto (Tercera, Segunda y Primera Clase), mientras que en la masonería existen los tres grados simbólicos: aprendiz, compañero y maestro.
c) Los scouts y los masones estrechan la mano de una manera especial y simbólica.
d) Es significativo del uso del término "lobatos" (como ya dijimos) y toda una mística inspirada en un libro de neto contenido masónico, al igual que "Kim".
e) La ayuda al prójimo es una particularidad de ambas instituciones.
f) Se utiliza el término "Hermano Scout" o "Hermano Masón", dando a entender la existencia de una Hermandad Mundial.
g) La cadena fraternal (las manos enlazadas) existe en las dos organizaciones en algunos momentos trascendentes.

Dijo Baden Powell en un Congreso de Scouters celebrado en París en el año 1922: "El Movimiento scout representa una unión mundial de socorro fraternal, una asociación universal de amistad que no se detiene en las fronteras. Educados en la comprensión de que las naciones son hermanas, de que forman parte de una gran familia humana cuyos miembros deben ayudarse y comprenderse mutuamente , los jóvenes ciudadanos y ciudadanas de todas las naciones cesarán de mirarse como rivales y no alimentarán más que pensamientos de amistad y de estimación mutuas".

Esa vieja idea de cosmopolitismo es netamente masónica. Boucher afirmaba que "La patria del masón es la Tierra entera y no sólo el lugar donde ha nacido o se ha desarrollado"

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