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sábado, 24 de febrero de 2018

El Templo y la Construcción Social

El Templo y la Construcción Social
 Mauricio Klajman

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Todos quienes hemos elegido golpear las puertas de la masonería, debemos comprender claramente que al hacerlo y al haber sido recibidos en esta Institución, nos hemos convertido en constructores, nuestras herramientas son las mismas que utilizaran nuestros antepasados operativos y nuestra tarea el perfeccionamiento de nosotros mismos es decir, construir nuestro Templo individual y a través de éste lograr la Obra Magna que es el levantamiento de un gran Templo Social.

Un Templo, en el sentido material o simbólico es una estructura, puesto que se compone de partes y elementos que por su orden, disposición y función lo definen como tal. Así mismo, la estructura social puede ser definida como “un todo compuesto de fenómenos solidarios, tales que cada uno de ellos depende de los otros y no pueden ser lo que son sino en y por la relación que los une con los demás”. En este sentido uno de los simbolismos más importantes de nuestro Templo es la unidad, que simboliza fortaleza, perpetuidad y perfección ya que cuenta con elementos o símbolos que interactúan entre sí haciendo que funcione como una estructura. Si tomamos en cuenta estas definiciones podemos notar que el Templo es un símbolo de la Estructura Social. La masonería tiene como deber fundamental construir el Templo social y por lo tanto su compromiso es el de crear la estructura social que sea un reflejo de la sabiduría que encierra cada elemento que constituye la estructura del Templo masónico. El objetivo de esta plancha es comparar la estructura del Templo y su simbolismo con la estructura social deseable, concebida masónicamente, con sus principios fundamentales y su alto espíritu de amor a la humanidad.

Partamos por las bases del Templo. Este se encuentra sostenido por sus tres columnas fundamentales o joyas móviles que son el Venerable Maestro, el Primer Vigilante y el Segundo Vigilante quienes simbolizan la Sabiduría, la Fuerza y la belleza. A La Sabiduría la conforman el conocimiento, la prudencia la ecuanimidad y la justicia. Esto permite que nuestro Templo se levante, avance y progrese. Así mismo para que el Templo sea perdurable necesita la Fuerza conseguida a través de la unión, el esfuerzo y la constancia. Y para que el Templo sea una obra grandiosa requerimos de la belleza, entendida esta como la búsqueda de la perfección y la capacidad creadora del hombre.

Si a estos Oficiales le agregamos el Orador y el Secretario, que representan la Ley y la Memoria de la L:. aparecen entonces las cinco luces, es decir el alma o principio generador que hace que la L:. se ilumine interiormente.

Ahora Observemos la Bóveda del Templo Q:.H:.:

La Bóveda Celeste es la cubierta que simbólicamente tiene la logia para representar las medidas de su universalidad: Entra toda la creación, el todo y todos sin excepción, las ideas y los hombres. También se la conoce como canapé celestial, consiste en el punto vertical del cenit donde se supone está situado un Supremo Consejo del Gr:. 33° o desde donde expide sus documentos.

Se relaciona frecuentemente en las ceremonias masónicas, rememora en mucho las edificaciones antiguas y sobre todo al Templo de Salomón. El Templo Masónico tiene en su techo representada la Bóveda Celeste, la cual es azul y esta cubierta de estrellas, encontrándose entre estas una zona de la esfera celeste que se extiende 8° ½ a uno y otro lado de la eclíptica, línea en la cual se mueve el sol en su movimiento aparente, seguido de la Luna, los grandes y los pequeños planetas. La disposición de esas estrellas no puede ser arbitraria, sino que debe ajustarse los más acertadamente posible, con las constelaciones visibles en el cielo del hemisferio en que trabaja la Logia.

El hombre desde tiempos inmemoriales ha observado y comprobado la sorprendente relación que existía entre la vida terrestre y los grandes astros que recorren el cielo, esto dio como resultado tratar de alcanzar el conocimiento contemplando la Bóveda Celeste.

Observemos Q:.H:. las estrellas de nuestra Bóveda:

Estas estrellas nos recuerdan las virtudes que todo hombre ilustrado debe observar y que son la veneración, abnegación, generosidad, honor, patriotismo, justicia, tolerancia y verdad. Son las pléyades, que representan igualmente un símbolo de vida o movimiento, son señal inequívoca de la proximidad de las aguas que generan la vida y proveen de los frutos, su simbología se representa por la espiral o envolvente que ha sido plasmada por muchos pueblos como armonía, equilibrio y génesis.

Elevando estos conceptos hacia la estructura social, quienes la conformamos y en especial quienes la dirigen deben actuar en el camino de buscar la justicia y actuar con Sabiduría, de la misma manera es necesario dejar a un lado aquello que nos desune: Los regionalismos, los revanchismo, la envidia, el egoísmo y defender aquello que nos une pues solo la unión hace la Fuerza, Fuerza necesaria para sostener la estructura. La masonería tiene como deber fundamental la preparación de sus miembros con sólidos conocimientos masónicos preparados para luchar con entusiasmo y energía contra los problemas de las mayorías y que utilicen su fuerza creadora para lograr una sociedad mejor y con valores depurados. De esta forma los masones podremos levantar una estructura social sobre las bases de la Sabiduría, Fuerza y Belleza.

Desde el punto de vista sociológico, la estructura social tiene tres elementos fundamentales para su subsistencia: La solidaridad, la síntesis y el equilibrio. La solidaridad que hace que todos los fenómenos que existen en la sociedad estén ligados entre sí y a la vez con el todo que es la estructura social. La síntesis que hace que la estructura no sea una mera suma de elementos sino una fusión de ellos y el equilibrio por cuanto los elementos de la estructura se encuentran en constante roce, lucha y tensión y, si no existiría un determinado equilibrio la estructura se derrumbaría. En el Templo masónico encontramos estos elementos en algunos de sus símbolos por ejemplo la cadena que rodea el Templo, y que representa la unidad y solidaridad entre los hermanos.

Si llevamos este simbolismo hasta el punto de vista social podemos decir que esta cadena representa la solidaridad del hombre con el hombre, solidaridad del hombre con la naturaleza y el medio ambiente y por supuesto solidaridad del hombre con la sociedad de la que forma parte. Así esta interdependencia hace posible la solidaridad entre los miembros de la estructura y de estos con el todo que es la sociedad.

Para explicar el segundo elemento de la estructura social, la síntesis, no encontré mejor símbolo que el Templo mismo. El Templo Masónico no es simplemente un conjunto de símbolos dispersos sino que cada uno de ellos aporta con su sabiduría a formar un solo símbolo que sintetiza al Universo y al Hombre como parte de él. El Templo es una estructura de símbolos que se fusionan para representar el perfeccionamiento del hombre y a este como eje del cambio social.

El tercer elemento que hace posible una estructura social, el equilibrio, existe en nuestros Templos simbolizado en las tres joyas fijas, las tres joyas móviles, las tres columnas principales, las tres luces alrededor del ara en el tríptico fundamental pues es el numero tres “el ternario de la armonía y el perfecto equilibrio, sobre todos los extremos y las tendencias dualistas”. Es así como nuestra lucha debe ser por una estructura social equilibrada y justa que tenga al ser humano como su centro y principal objetivo de desarrollo.

Esta es la estructura equilibrada y deseable cuya configuración debe fundamentarse en la razón simbolizada por la luz del sol, desarrollada con la amplitud de pensamiento que expresa el compás y ejecutada por las bondades de la ética, la honestidad y la rectitud de nuestra escuadra Y como un elemento imprescindible para alcanzar el equilibrio social debe estar el respeto absoluto a las leyes de una sociedad, simbolismo que encontramos con la presencia de un volumen de la Ley Sagrada en el ara de nuestro Templo.

La ley fundamental del Universo no como expresión de religiosidad sino como expresión del orden cósmico aplicado a la vida de los hombres.

La estructura social esta formada por bases biológicas, físicas y psíquicas implicando que la estructura esta compuesta de seres que sufren fenómenos vitales como el nacimiento y crecimiento; que están dotados de factores psíquicos como los sentimientos, las emociones, la inteligencia y que viven y se desarrollan en un ambiente físico o geográfico. Estas bases crean las condiciones para que los seres humanos se desarrollen y convivan con el inobjetable principio de la dualidad es decir, la constante lucha entre el bien y el mal, la vida y la muerte, la felicidad y la desgracia, la riqueza y la pobreza: El cuadro de mosaicos.

Este roce tan presente en la mente del hombre como en el complejo social se halla sabiamente simbolizado en el blanco y el negro del mosaico en el Templo, que nos debe evocar una estructura social en la que prime la justicia, el respeto, la libertad y el amor pero que también nos recuerda que en el otro lado tenemos niños trabajando en las calles, ancianos desprotegidos y crecientes índices de pobreza, violencia, desempleo e insalubridad. El mosaico Masónico debe ser la señal que nos mantiene alertas y pendientes a la constante búsqueda de soluciones a los graves problemas que golpean a la sociedad.

El Proceso de Socialización

Partiendo de la afirmación de que el hombre es un ser sociable, que convive en una sociedad cuya cultura es aprendida y compartida, podemos aseverar que dentro de las estructuras sociales existe un proceso mediante el cual el hombre a través del aprendizaje y la acumulación de experiencias adquiere actitudes, hábitos, creencias y valores que lo integra a la cultura de su sociedad. Este proceso conocido como de Socialización tiene fundamental importancia dentro de la estructura social por cuanto este es el medio natural de inducir pautas de comportamiento y de pensamiento que se multiplican dentro de la sociedad.

En nuestro Templo masónico encontramos la Piedra bruta y la Piedra pulida expresando la primera nuestro estado de imperfección por los vicios y la segunda el objetivo de nuestra vida masónica. Es precisamente en este proceso de transformación de piedra bruta a piedra pulida donde los masones adquirimos pautas de comportamiento, actitudes, hábitos, creencias y los más altos valores que deben ser aplicados y vividos.

En nuestro afán de mejorar la sociedad debemos poner especial atención a este proceso de transformación masónica e incorporarlo al proceso de socialización, a través de la correcta formación de los miembros de la orden y principalmente de la educación de la sociedad en general. Teniendo en cuenta que este proceso de socialización es más fuerte en los primeros años de vida: Los niños, de ahí la importancia que reviste nuestra dedicación promover la educación no dogmática.

Los niños están simbolizados por los Aprendices, que no saben hablar, tan solo deletrear, valle fértil pues viven en el, y cantera de piedras brutas sobre las cuales debemos trabajar ya que entre más piedras brutas tallemos mayores oportunidades tendremos de crear una estructura social más sólida y justa pues cada miembro de esta estructura incorporará y hará suyos los valores y principios fundamentales de la orden y se convertirán en entes socializadores que mantendrán e irradiarán este pensamiento hacia toda la sociedad.

Conclusiones Masónicas

La estructura social actual de nuestro país (Argentina) se derrumba. Los alarmantes índices de pobreza lo demuestran. Por un lado tenemos a la mayoría de la población que cada día se hunde mas en la desesperación por no poder satisfacer sus necesidades más elementales, niños que deben tener cansada hasta el alma de tanta injusticia y abandono; ancianos y jubilados que han entregado todo su esfuerzo por un país que ahora les devuelve una miseria para su subsistencia, la población económicamente activa que de activa solo tiene el nombre pues hoy en día un trabajo estable y digno se ha vuelto un lujo de muy pocos.

Representantes de los Globalizadores con el alma negra y el rostro de Jano que se miran en el espejo de la codicia y la crueldad viéndose esquizofrénicamente como exitosos. Y por otro lado tenemos gobiernos que hablan de crecimiento económico, del cumplimiento de compromisos con organismos internacionales, pero que no han volteado su vista al deterioro de la calidad de vida de la población, culpando de la violencia desatada a expresiones instintivas del hombre y no al hambre del que ya no tiene nada que perder pues lo ha perdido todo …hasta la dignidad.

La Mas:. no ha permanecido indiferente ante esta realidad, ha trabajado mucho pero aun no es suficiente, nunca será suficiente nuestra labor, pues debe ser permanente y constante, debemos asumir nuestra profesión de constructores, tomar las herramientas y empezar lo antes posible la construcción del gran templo social, hoy igual que desde la noche de los tiempos tenemos el templo simbólico con sus símbolos, alegorías y emblemas dándonos el ejemplo y la inspiración necesarias para levantar una estructura social basada siempre en los principios fundamentales de libertad, igualdad y fraternidad.

Debemos los masones prepararnos correctamente para convertirnos en los entes socializadores que influyan en el pensamiento, conducta y valores positivos del resto de la población, ser los guías incansables de los cambios sociales y defensores de las libertades de los pueblos. Este es nuestro compromiso y es hacia allá donde debemos dirigir día a día nuestros mayores esfuerzos.

viernes, 23 de febrero de 2018

LOS DEBERES DE LA MASONERÍA

LOS DEBERES DE LA MASONERÍA 
Gabriel Dávila 


Algunas veces se debate el tema de la actitud que debe adoptar la Orden ante diversos problemas de la actualidad. A muchos de ellos en realidad, no puede restárseles importancia porque atañen a sistemas económicos o sociales que figuran en el primer plano de la vida profana del país.

Pero, al mencionar a la Orden Masónica, se insinúa la necesidad de que la Institución, como cuerpo, se pronuncie por una teoría, escuela o bando de los que se disputan encarnizadamente el poder en el exterior. Y hasta se expresan palabras de desilusión porque ella no sale a la caldeada arena, a combatir a determinado sector de la opinión o de tal o cual bandera.

Quisieran algunos que la Francmasonería ocupara un puesto en la contienda callejera, se mezclara a la disputa disonante de los grupos combatientes agitando una bandera blanca, negra o roja sobre una tienda pública instalada para hablar oficialmente al mundo.

La Masonería no se parece ni en el fondo, ni en su estructura, ni en sus métodos, ni en nada a los organismos que viven fuera de los Templos. Tampoco se contrapone a ninguno. Y esto porque su objetivo es otro; uno que no existe fuera de la Institución y al de que dicho sea en verdad en el exterior no se presta mayor atención: la moralidad del individuo.

Pero, ¿qué debe hacer la Masonería ante tantos y tan importantes problemas como presenta el momento actual? 

¿Qué debe hacer? 

Para responder esta pregunta con acierto, ante todo hay que formular esta otra:

¿Qué es Masonería?

Otras preguntas además, completan la anterior.

¿Para qué existe?¿Qué móviles la impulsan? ¿Cómo obra? ¿Cuál es su doctrina? ¿Cuáles son sus métodos? 

No es cosa fácil de resolver si estudiamos atentamente las tradiciones, leyes constituciones de la Orden y muy especialmente sus liturgias tan sabias, poseedoras de tan profunda filosofía como es la que se expresa textualmente o la que se desprende de sus frases.

Y bien, la Masonería es una institución dedicada a labrar la personalidad espiritual del Masón, para que perfeccionado, actúe noble y sabiamente, en el mundo profano al cual la Orden quiere llevar los beneficios de sus doctrinas.

No hay derecho para desvirtuar el objeto de la Institución atribuyéndole otro diverso o queriendo inclinarla a rutas que no son las suyas. No hay derecho para considerarlas. Otra cosa es que lo ha declarado ser en el momento de admitir en su seno a un profano.

Sabemos que su misión es formar la personalidad moral de sus asociados, es decir, hacer hombres rectos nobles y fraternales.

Veamos ahora como logra su objetivo. De qué medios se vale. En qué forma actúa en el Hermano y qué repercusiones tiene la obra que realiza el individuo.

Una asamblea política actúa en cuerpo; una sociedad de financistas, de profesionales, de artistas, o simplemente un sindicato, obra en conjunto. Es la sociedad o la asamblea la que presenta encarando una situación o un problema.

La Masonería, no.

¿Por qué? Por que la sociedad o la asamblea reúne a individuos completamente afines en credo o intereses en una localidad determinada.

La Masonería no obra como cuerpo por que su acción se desenvuelve en forma directa.

Mira a los grandes problemas universales, a los que nos preocupan hoy en el mundo. Ellos son los problemas que encarna el hombre en sí. Problemas de cultura, de bondad, de nobleza, de honradez, de virtud.

La Masonería sabe que todos los conflictos del mundo están basados en problemas de hombres buenos y de hombres malos; justos y tiranos; ladrones y honrados; soberbios y bondadosos; leales y traidores; sabios e ignorantes.

Es por esta razón que la Masonería quiere ser únicamente una Institución moral. En ella se practicará la recta conducta sin necesidad de dogmas ni de actitudes místicas, todos aquellos que no comulguen en religión alguna y los que la profesan, reafirmaran sus convicciones.

La Masonería expresa: hagamos buenos al hombre en lo íntimo de su individualidad, que las bondades familiares, profesionales o sociales, vendrán por añadidura.

El Masón; es pues, en la Orden, un instrumento vivo que penetra en el seno de la sociedad y en ella actúa según las normas del espíritu de la Orden.

La Masonería no va en cuerpo al exterior, no lo necesita ni ésta es su intención; al exterior va el Masón que es su obra y actúa según la formación que la Orden le dio.

Ya sabemos qué es la Masonería y cómo procede, qué objeto tiene y cuál es su sistema.

Un estado social nunca es eterno; un sistema político dura poco, por fuerte que sea; un estado económico no se prolonga demasiados años. Todo esto cambia, pasa, desaparece.

Pero las imperfecciones del espíritu humano son permanentes. Hubo igual que hoy, hombres mezquinos, fanáticos, hipócritas, tiranos, falsos y ladrones, en todos los tiempos y en todas las latitudes los seguirá habiendo por tiempo indefinido.

Esta maldad es la que hace la infelicidad social, y contra ella va la Masonería. Por eso es universal y eterna.

Toda institución humana dedicada a encarar problemas locales y transitorios, muere tan pronto como esos problemas desaparecen.

Mientras haya hombres a los cuales sea necesario purificar y engrandecer, la Masonería existirá. Debe existir, es indispensable que exista.

Querer quitarle este carácter es labrar con suma torpeza su destrucción en fecha más o menos próxima.

Alterar su objetivo es empequeñecerla, transformándola de Institución universal permanente, en local y transitoria.

Modificar su sistema de acción, o hacer de esta filosofía solo especulación, es provocar inmediatamente la división y, en suma la disolución.

La Masonería es una escuela de moral para hombres grandes; como más de un Masón eminente lo ha definido con acierto, debe concretarse a su labor educadora del individuo. Después, el individuo obrará.

Obrará bien si ha sido sabiamente educado, si la escuela logró en él su objetivo.

Si obra mal, signo será que, o no supo obtener el resultado o que empleó su esfuerzo en un elemento indigno de pertenecer a ella.

Ahora me pregunto ¿qué actitud debe adoptar la Orden ante grandes problemas?

Señalar a sus miembros los males que afligen a la humanidad, darles un espíritu templado y purificado de pasiones y egoísmo, darles el impulso necesario; fortificar su decisión y exaltarles a un sereno valor.

Todo esto es obra a realizar dentro de los Templos, como arte integrante de su misión de forjadora de caracteres.

Lo demás lo hará cada cual convertido en el artífice de la gran causa del bien humano, de la libertad, de la justicia, de la equidad social.

Cosa bien distinta es preguntar: ¿Qué actitud deben asumir los Masones ante estos problemas?

Si el camino se dirige limpiamente en el bien de la humanidad, si marcha hacia la justicia y la bondad, cualquiera será bueno.

Pero la misión de la Masonería como Institución no es ni puede ser otra que la de constituir un Taller eficiente, admitir a ella únicamente a quienes pueden honrarla; purificar por medio del estudio, el ejercicio de la justicia y la actividad del trabajo.

jueves, 22 de febrero de 2018

Masonería, FARC y Paz en Colombia

Masonería, FARC y Paz en Colombia
Publicado el 25 de junio de 2016

El Colombiano de la historia, no es Simón Bolívar, ni Francisco de Paula Santander,ni Alberto Lleras, ni Jorge Eliecer Gaitán, ni Luis Carlos Galán, ni Álvaro Uribe…

Es Tomás Cipriano de Mosquera: Su espíritu masón aún se cierne sobre nuestra Colombia amada.

Al poco tiempo de Juan Manuel Santos asumir la presidencia de Colombia en 2010, y al ver como daba un giro de 180 grados con respecto al gobierno anterior en el cual el mismo había participado, me asaltaron muchas dudas y preguntas, y cada vez mas estuve seguro de que lo sucedido no era fortuito, sino el resultado de un cuidadoso plan ejecutado magistralmente, en el cual Santos era la ficha clave mas no el autor ni gestor del mismo.

Entre más lo pensaba, más preguntas surgían, y revisando nuestra historia y los vínculos del partido liberal con la masonería y con la guerrilla de los años 50 en Colombia empecé a hallarle algún sentido a lo sucedido.

Al leer la entrevista que Alfredo Molano le concedió a El Espectador y más adelante su libro A Lomo de Mula, encontré mucha información, muy valiosa para poder esbozar una hipótesis que le diera sentido a lo sucedido. Con sorpresa me enteré de Tirofijo ya se había desmovilizado en una ocasión, y se desempeño como capataz de obra en el programa Nacional de Rehabilitación que para tal fin creo el Gobierno de Alberto lleras Camargo. Dos connotados masones supervisaban este proyecto: El gobernador del Tolima, Darío Echandía, y José Gómez Pinzón, reconocido Gran Maestro masón y empresario destacado.

Fue entonces decidí escribir estas líneas, bajo el entendido de que el conflicto Colombiano no es de los últimos 52, años sino que viene desde el siglo XIX, y ha tenido varias etapas. La más reciente está por culminar si los diálogos de La Habana tienen éxito en la mesa y luego en las urnas.

No pretendo hacer un relato con estricta sujeción a la historia, ni un estudio acerca de la masonería, ya que no soy experto en la materia. Conozco de esta organización algunos datos históricos, que comparto con carácter informativo. Sobre sus orígenes remotos no hay acuerdo pero sabemos que en tiempos modernos sus surgen en Inglaterra entre los sindicatos de albañiles. Conocemos sus principios de secretismo y discreción. Su creencia de que “El Gran Arquitecto del Universo” es el ser superior rector de la creación, su inclinación por las ciencias y su apego a los principios de la fraternidad y desarrollo social. Estos son a grandes algunas de las características de esta organización. No pienso que sean satánicos ni que busquen la perdición del hombre ni mucho menos. Están inspirados por causas nobles. Por lo tanto este no es un escrito en contra de la masonería, ni de sus actos, simplemente comparto una teoría que a mi me ha ayudado a comprender lo que sucede en la Colombia actual.

La masonería moderna surge en Inglaterra en 1717. La corriente anglosajona es la que más adelante se difundirá en otras regiones de Europa y Estados Unidos, es muy estricta en limitar la discusión de temas religiosos y políticos, así como en el rechazo la inclusión de mujeres. La otra corriente conocida como masonería continental, surge en el noreste francés, y es abierta a la discusión de estos temas, y acepta regularmente la iniciación femenina.

Desde los orígenes de Colombia la masonería influye en la política y asume posiciones claras en los conflictos socioeconómicos de nuestra historia. Desde Antonio Nariño, quien es el pionero de esta organización entre nosotros hasta Alberto Lleras Camargo, brillante estadista y dos veces presidente de Colombia, pasando por Bolívar, Santander, Tomas Cipriano de Mosquera, José Hilario López, Murillo Toro, Benjamín Herrera, Rafael Uribe Uribe, Enrique Olaya Herrera y Eduardo Santos, han ondeado decididamente sus banderas políticas, basadas el la no tan publica agenda masona, que se ha puesto al servicio de los sectores menos favorecidos, en contra de los intereses burgueses que el partido conservador ha defendido históricamente. Estas diferencias finalmente desencadenaron La Guerra de los Mil Días, tras décadas de conflictos socio-económicos entre comerciantes, artesanos y campesinos.

La Guerra de los Mil Días termina con Paz del Wisconsin. Poco después Uribe Uribe es brutalmente asesinado, y Benjamín Herrera es derrotado en las urnas por Pedro Nel Ospina. Se caldean los ánimos y sucesos, como las matanzas en las bananeras, donde el ejercito disparó contra civiles, conducen a la derrota electoral del partido conservador por parte del partido liberal, tras 40 años en el poder. El masón Enrique Olaya Herrera es elegido presidente.

Lideres masones del continente, como Benito Juárez en México, José Martí en Cuba y Eloy Alfaro en Ecuador, encabezaron masivos movimientos populares implantando en sus países, importantes reformas sociales y económicas, con profundo contenido social. En Alfonso López Pumarejo aterriza esta tendencia en Colombia y la plasma en la reforma de 1936. Llama a su programa de gobierno La Revolución en Marcha y le imprime un profundo contenido social con énfasis en lo solidario.

Las reformas son populares y el partido liberal se consolida en el poder. Es elegido Eduardo Santos, otro líder masón, tío abuelo de Juan Manuel Santos, quien asume la presidencia, en 1938. En 1942 López Pumarejo es reelegido, pero debe renunciar por el comportamientos indelicados de personas cercanas a él. López renuncia en 1944, y el Designado Alberto Lleras Camargo concluye el mandato.

En 1946 los conservadores retoman el poder con Mariano Ospina Pérez. Durante su mandato es asesinado el caudillo liberal disidente, Jorge Eliecer Gaitán. El día del magnicidio, 9 de abril de 1948, se considera la fecha de inicio de La Violencia partidista en Colombia.

El liberalismo, encabezado por líderes masones o influidos por estos, promueve fuerzas irregulares para combatir a las fuerzas del gobierno conservador. Estas últimas legítimas unas veces y otras no. Surgen lideres insurgentes liberales como Sangrenegra, Guadalupe Salcedo y el Mariachi, se enfrentan a fuerzas conservadoras algunas veces legitimas y otras no, gestando una época sangrienta que se prolonga hasta hoy. Dentro de estos líderes, sin la importancia y protagonismo de los arriba mencionados, aparece el joven Pedro Antonio Marín, alias Manuel Marulanda Vélez, alias Tirofijo, quien más adelante crearía las FARC. Al morir en 2008 Tirofijo era el guerrillero más veterano del mundo.

Los Chulavitas, El Cóndor Lozano y Efraín González son representantes de algunas de las fuerzas irregulares conservadoras, posibles antecedentes del paramilitarismo contemporáneo.

Tras el gobierno de Ospina Pérez, Laureano Gómez fue elegido presidente, sin oposición liberal en las elecciones. Gómez, quien se incapacitó al poco tiempo de ser elegido, es depuesto por el General Gustavo Rojas Pinilla. En medio de un ambiente de violencia escalada. Los líderes masones del liberalismo aplaudieron y propiciaron el golpe. Más adelante lo repudiaron. No pudieron controlar a Rojas.

Alberto Lleras Camargo, logra un acuerdo para pacificar el país, con Laureano Gómez quien estaba en el exilio. Nace el Frente Nacional, un sistema político polémico y excluyente, en el cual el conservadores y liberales se alternaron en el poder por 16 años, en periodos de 4 años cada uno, entre 1958 y 1974.

Bajo el gobierno de Lleras Camargo, se registran algunos hechos cuyas consecuencias nos afectan hasta nuestros días. Las bandas guerrilleras, liberales se desmovilizan en gran medida. Algunos entregan las armas, al gobierno, y se da un proceso de paz y reconciliación que busca dar por cerrado el capitulo de la violencia partidista en Colombia.

Dentro de estas medidas el gobierno diseña el Programa Nacional de Rehabilitación, y designa para dirigirlo al ingeniero José Gómez Pinzón. En el Tolima este programa se implementa bajo la supervisión del gobernador masón, Darío Echandía.

Gómez Pinzón exitoso empresario en el sector privado, y reconocido como líder supremo de la masonería en Colombia por muchos años, también fue fundador de la prestigiosa firma, Cuellar Serrano Gómez. Gómez Pinzón tuvo esporádicas participaciones en el sector público entre las cuales se incluye la promoción la facultad de arquitectura en 1938. Recordemos la importancia de los arquitectos y albañiles para los masones.

A Gómez Pinzón se le encargó la misión de reintegrar a Pedro Antonio Marín, Tirofijo, a quien se le asignó la tarea de construir la carretera Aleluyas-El Carmen, en desarrollo del mencionado programa. En esta época Tirofijo devengó sueldo del estado en esta época. Para redondear sus ingresos manejaba taxi en Neiva.

Al asumir la presidencia Guillermo León Valencia, su gobierno dio al traste con esta iniciativa de paz y el General José Joaquín Matallana inicia la Operación Soberanía, en Mayo 9 de 1964. El 14 de Junio de 1964 Marquetalia es arrasada, según relata el General Belarmino Pinilla en la obra de Molano.

Ese día nacen las FARC, dando inicio a esta nueva etapa del conflicto que desde el siglo XIX azota a Colombia, y está próximo a terminar. Los subversivos, al mando de Tirofijo, se auto denominan como FARC y al poco tiempo se distancian del liberalismo y se afilian al movimiento comunista Castro – Guevarista que se acababa de gestar en Cuba.

Lo que sigue ya es más conocido. La guerrilla se mantiene en zonas limitadas del país por varias décadas, sin que hubiese un propósito claro del gobierno en combatirlas a fondo. En 1982 se inicia un proceso de paz por el presidente conservador, Belisario Betancur, el cual fracasa ante el exterminio de La Unión Patriótica, brazo político de las FARC, a manos de la extrema derecha.

El liberalismo masón retoma el poder y se sostiene en el con Virgilio Barco, Cesar Gaviria y Ernesto Samper. Durante este periodo hay tímidos intentos por iniciar procesos de diálogos de paz. Gaviria logra desmovilizar al M-19, pero las FARC, fruto de experiencias anteriores no se desmovilizan y en Tlaxcala se rompe un intento de diálogo promovido por el Presidente Cesar Gaviria. El Bombardeo de Casa verde en 1991, acaba con esta posibilidad.

En las décadas de 1980 y 1990 es cuando se fortalece el narcotráfico en Colombia y se generan complicaciones muy delicadas a nivel político, económico y social. Reconocidos capos de la mafia llegan al congreso, y los lideres que los denuncian y persiguen son asesinados inclementemente. Este ambiente hace difícil que la búsqueda de La Paz sea viable.

En primer lugar evidencia de corrupción en el gobierno, con el tristemente célebre proceso 8000, castigando duramente al partido liberal, el cual termina desacreditado y pierde el poder después de 12 años.

De otra parte las FARC encuentran en el narcotráfico una fuente de ingresos virtualmente inagotable, que los fortalece como nunca antes y por primera vez intimidan seriamente al gobierno y a la sociedad civil.

El liberalismo pierde el poder con Andrés Pastrana quien intenta unos diálogos con las FARC, cediendo generosamente una amplia zona del país para su desmovilización. Las FARC nunca se desmovilizaron, y por el contrario aprovecharon esta tregua para fortalecerse.

La oportunidad que Pastrana ofrece, es rechazada por las FARC, pero que sirve para propiciar el apoyo de EE UU al estado colombiano que se fortalece militarmente de una manera sin precedentes.

Esta circunstancia hace que el nuevo presidente, Álvaro Uribe Vélez de origen liberal pero distanciado del liderazgo tradicional del partido, cuente con todas las herramientas para combatir la subversión. Los golpes que sufre la guerrilla son tan duros que se teme que puedan ser derrotados, sometidos y hasta exterminados. Sobretodo con los certeros golpes propinados por un ejercito altamente motivado y profesionalizado a ordenes del Ministro de Defensa estrella… Juan Manuel Santos Calderón.

No conozco que compromiso habría entre los masones y las FARC, pero para mi es evidente que la masonería no podía dejar que las FARC fueran exterminadas. Para evitarlo era imperioso retomar el poder. Es aquí donde yo me aventuro a afirmar que la masonería organiza una de las más formidables conspiraciones conocidas. Sus principios del secretismo, fraternidad y discreción se pusieron a prueba, y con éxito diseñaron y ejecutaron un plan, de manera impecable.

Juan Manuel Santos, cercano a la masonería por su abuelo, su tío abuelo y su hermano mayor, quien es cercano a las FARC, fue reclutado para que se infiltrara en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, fuese el más leal y consecuente de los colaboradores del presidente y durante este tiempo demostrara obediencia absoluta.

Tan bien ejecutado fue este plan, que durante el gobierno Uribe atacó de frente a liberales masones como Rafael Pardo, Cesar Gaviria y Horacio Serpa. ¿Quien podría dudar que sería él y solo él, quien terminaría lo que Uribe había iniciado, y darle a la derecha conservadora una victoria final en este prolongado conflicto?

La sorpresa de todos los colombianos fue grande. Una vez en el poder, Santos destapó sus verdaderas intenciones. Rápidamente promovió a los mas distinguidos liberales masones a cargos de responsabilidad, e inició, sin mayor dilación, un proceso de paz con las FARC. Proceso que va a sacar adelante contra viento y marea, a sabiendas de que puede ser la última oportunidad de lograrlo.

Mi conclusión es que este es un tema más grande que Uribe y Santos. Desde hace más de un siglo hay dos corrientes ideológicas irreconciliables en Colombia, y han rivalizado en la arena política y militar. Los masones han tomado las banderas del cambio social contra un a línea conservadora que la resiste y defiende los privilegios de una clase acomodada.

Las FARC son el resultado de esta confrontación, y surgen como brazo armado del liberalismo inspirado y liderado desde el modelo masón. Durante los gobiernos liberales nunca hubo una determinación real de combatirlas, pero el surgimiento de la derecha encabeza de Uribe fue una alarma, y había que actuar. Actuaron: planearon y ejecutaron. El plan funcionó y los masones rescataron a sus pupilos de las FARC antes de su total exterminio.

Termino de escribir esto el 23 de Junio de 2016, cuando se firma el acuerdo de terminación del conflicto entre gobierno y FARC en la Habana. Ojala el espíritu de Hemingway, que habita allá, inspire a las FARC para su definitivo “Adiós a las Armas”.

Referencias:

Molano, Alfredo, 2016, A Lomo de Mula, Aguilar

http://juancarlosalvarezmolina.blogspot.com/2015/04/los-arquitectos-de-la-republica-liberal.html

http://www.elespectador.com/entrevista-de-cecilia-orozco/peligroso-acercarles-un-fosforo-esos-polvorines-alfredo-articulo-620523

http://masones.blogia.com/2006/061001-disputas-y-rivalidades-sobre-los-masones.php

http://logiagenesis33.tripod.com/masones_presidente_colombia.html

http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-2948591

http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/biografias/uribrafa.htm

https://es.wikipedia.org/wiki/Benjam%C3%ADn_Herrera

https://es.wikipedia.org/wiki/Francmasoner%C3%ADa

https://es.wikipedia.org/wiki/Francmasoner%C3%ADa_en_Hispanoamérica

http://www.semana.com/especiales/articulo/el-poder-de-los-masones/33389-3

http://juancarlosalvarezmolina.blogspot.com/2015/04/genealogias-masonicas-en-colombia.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Francmasoner%C3%ADa_en_Ecuado

https://es.wikipedia.org/wiki/Jacinto_Cruz_Usma

miércoles, 21 de febrero de 2018

MASONERÍA Y ACCIÓN SOCIAL

MASONERÍA Y ACCIÓN SOCIAL
Galo Sánchez Casado

Hoy empiezo mi intervención con la definición de la ética expuesta por Paul Ricoeur: "La ética es el deseo de una vida plena con y para los otros en instituciones justas".

Creo que esta concepción ética de la vida está latente en los hombres de buena voluntad y en consecuencia es la de los masones.

Todos nosotros sabemos que la masonería es una institución que funciona con normalidad en la mayoría de los países democráticos y que no tiene ningún afán de protagonismo especial, ni ninguna incidencia especifica. Los Masones, sea cual sea la invocación de nuestros trabajos, la hacemos para el Progreso de la Humanidad. Esa es nuestra razón de ser.

El propósito de la masonería es contribuir a la mejora material y moral del individuo y por tanto, de la sociedad. La Masonería es la culminación de una larga gestación de ideas humanistas que buscan soluciones racionales de buen gobierno con el fin de superar los conflictos religiosos, civiles y políticos que se producen en los diversos países. En el origen de nuestra Orden aparece una clara inquietud social: la igualdad de hombres y mujeres, la defensa de los valores y de la democracia.

Si consultamos los textos oficiales de las diversas Obediencias vienen a decir algo así:

"La masonería es la búsqueda de la verdad, el estudio de la moral y la práctica de la solidaridad; ella trabaja con el progreso material, moral, intelectual y por el desarrollo social de la humanidad ".

"La Francmasonería tiene como objetivo el perfeccionamiento de la humanidad" "... los masones están trabajando para mejorar constantemente la condición humana, tanto en lo espiritual ... como en términos de bienestar material". "...Establecer la justicia social, la felicidad que sea posible alcanzar a cada individuo..."

Podríamos decir que lo expuesto es un ¡amplio programa! Pero solo de buenas intenciones.

Voy a tomar prestadas unas palabras del que fue Gran Maestro de la Gran Logia de Francia entre, 1983 y 1985, Henri Tort-Nougues "El masón es y sigue siendo un humanista en el sentido tradicional de la palabra; es el que recoge todo el pasado cultural de la humanidad lo mejor que esta dió, lo más noble, lo más sublime y lo más bello"; lo dicho me permite repetir las palabras de Publio Terencio: "Nada humano me es ajeno".

Pero actualmente estamos lejos de la preocupación humanista para el buen gobierno y el mejoramiento material y moral de la humanidad, lo que encontramos dentro de la masonería de hoy, es un fenómeno cada vez más frecuente el de los "Hermanos clubistas", que en el fondo, terminan siendo simples "consumidores de masonería", que buscan en las logias un amigable lugar de reunión o una red de influencias. Estos frotes, de hecho, ignoran el enfoque iniciático que implica, por una parte, la exigencia del perfeccionamiento de uno mismo, y en segundo lugar, la generosidad de corazón hacia la humanidad que descuidan por puro egoísmo. La cualidad intrínseca de la masonería —el camino iniciático—, que en una mala comprensión del mismo nos llevaría al ensimismamiento simbolista y espiritual, es perfectamente compatible con la acción social.

Por lo tanto, llegados a este punto me pregunto ¿para qué puede servir la masonería hoy? Cuestión fundamental que muchos nos hemos planteado en muchas ocasiones y, cada vez, volvernos a examinar en nuestro propio compromiso: ¿qué estamos haciendo aquí?

Desde el punto vista utilitarista y cuando el rendimiento social no es la primera de las virtudes que se ve, no es fácil de explicar a una esposa o a un amigo, el interés de una organización que no muestra un programa específico, ni un objetivo cuantificado.

Y es que el público en general tiene dificultades para entender por qué las logias están más centradas en el "clubismo" que en la acción social. Un amigo mío un día me dijo "al final, todo esto de la masonería es tener una reunión para terminar haciendo una copa con los amigos, ¿no?

Por suerte no todos piensan así, aunque no entiendan muy bien que és. Como publicaba The Daily Telegraph, la sospecha para muchos profanos es: "que consideran que vestir formalmente, recitar textos esotéricos y realizar rituales extraños, es tan ridículo que debe haber otras razones o incentivos para entrar en la masonería".

La voluntad común de los grandes humanistas, que nos precedieron, era crear un espacio de aceptación del otro con su libertad de conciencia, sin perjuicio para condenar lo que es diferente de uno mismo, y con el fin de hacer una vida juntos que reconciliara los opuestos para el bien común de todos. Era una especie de compromiso ciudadano para conseguir la armonía social, trascendiendo al propio individuo mediante la aceptación de la diferencia del otro que anuncia la llegada de un nuevo espíritu de humanismo que se llamaba y se llama "Tolerancia". El paso de lo personal a lo social es la búsqueda de una sociedad más libre, igualitaria y solidaria como plasmación del modelo ético de la triple invocación de la masonería Libertad, Igualdad y Fraternidad.

Antes de abordar más específicamente el tema objeto de mi conferencia "la masonería y la acción social", creo que es importante poner encima de la mesa algunos problemas actuales de la sociedad actual, y de España en particular, para ver que sí hay respuesta a la pregunta formulada anteriormente ¿para qué puede servir la masonería hoy?

Voy a exponer tres temas que me parecen de los más importantes.
Como en otros países de economía liberal avanzada, los gobiernos y los partidos políticos tradicionales han demostrado ser incapaces de controlar los retos invisibles de la globalización y se han convertido en "financialistas" de la crisis bancaria y empresarial, repercutiéndola en la población mundial.

Convivimos con unas iglesias dogmáticas y arcaicas que se niegan a adaptarse a las costumbres y los avances científicos de nuestro tiempo, que si bien suscitan algunos interrogantes también ayudan a la curación de enfermedades y a la mejora y bienestar de la sociedad.

Existe un claro retroceso en la Educación y la Formación. En España llevamos años padeciendo reformas educativas por los distintos gobiernos de distintos colores y con excepción de asignaturas como "Educación para la Ciudadanía", poco hemos avanzado.

Han proliferado las sectas religiosas que están atrayendo cada vez más y más gente buena que buscan un camino de vida espiritual que les tranquilice en un mañana... cayendo en esas redes que les lleva a una fuerte carencia de estímulos, a la supresión y manipulación de las emociones o a las alteraciones y problemas de tipo psicológico.

Ante todo ello la masonería debe desempeñar el papel de catalizador y coordinador de las energías creativas de los hombres y mujeres que se basen en la razón, y que tengan el deseo de servir a la humanidad ayudando a crear una sociedad mejor y más justa.

He dicho anteriormente que la masonería ayuda al desarrollo de las personas, pero todas esas fuerzas dispersas individuales deben servir como un centro de unión, manteniendo su libertad de conciencia, pero con el deseo de ser útiles a la sociedad. Para ello, se debe garantizar un programa y unas acciones con el fin de mejorar el orden social. A partir de la persona y su experiencia debemos llegar al nivel colectivo, donde podamos influir en el rumbo que tome la sociedad para conseguir una mayor dignidad humana y una mejor protección del medio ambiente, evitando así que nos ahoguemos en la niebla de un mundo globalizado, sujeto únicamente a los intereses financieros.

Los valores humanísticos de la masonería que expresaron "Libertad - Igualdad - Fraternidad" es un lema maravilloso que ha logrado, de acuerdo con el sostenimiento de las órdenes masónicas, el desarrollo de la humanidad en los últimos 250 años.

¿Hay una mejor definición, un mejor diseño del humanismo que "Perfeccionar la humanidad, perfeccionar al hombre, llevándolo hacia una mayor tolerancia y sabiduría?". Sin embargo humanismo no puede ser una reflexión filosófica; aunque sigue siendo necesaria esta reflexión, debe ser antes que nada y siempre una acción. Esta expresión de la sabiduría adquirida y continuamente mejorada por la confrontación y el intercambio debe ser la meta de todo masón y soportar los compromisos sociales y políticos.

Todos somos conscientes que vivimos en un mundo necesitado de ideas y de acciones con el fin de que pueda progresar. Algunas logias, y diría que pocas Obediencias, han creado asociaciones y en casos excepcionales fundaciones, para ir un poco más allá ayudando a orfanatos, hospitales, escuelas o creando fondos de solidaridad, becas de estudios, integración de inmigrantes, ayudas para ir a la escuela en el tercer mundo o creando incluso escuelas y otras acciones sociales más diversas como concursos literarios. Es cierto, que la Masonería, no es una ONG, ni su método de trabajo tiene nada que ver con ese tipo de organización, pero su objetivo está en el fin último de muchas ONG's.

Entonces, si el propósito final de la masonería es mejorar la vida de los ciudadanos, ¿por qué no estamos con mucha más presencia en las acciones sociales, como es el caso en los EE.UU. donde, por ejemplo, el Supremo Consejo de la Jurisdicción Sur administra o colabora con 148 hospitales y el Supremo Consejo de la Jurisdicción Norte con 46 hospitales más, dedicados a niños con dislexia, quemados o con problemas de corazón, o en Inglaterra que tienen el Royal Masonic Trust para niños necesitados, 17 residencias para personas mayores y el Masonic Samaritarian Fund que ofrece ayudas para las operaciones clínicas, o en Francia que además de hacer beneficencia, la mayoría de las leyes sociales las hacen ministros masones, sean de la Obediencia que sea, tanto cuando gobierna la derecha como cuando gobierna la izquierda? Todos sabemos que la masonería española no puede compararse con la de EE.UU. por su cantidad de medios y afiliados, ni con Inglaterra por su estabilidad durante siglos, ni con la Francesa por la cantidad de miembros y su compromiso social, pero en lo que permite nuestro tamaño deberíamos hacer más o por lo menos dar señales de los cambios que necesita nuestra sociedad.

Esos cambios necesarios para la sociedad no se pueden hacer si no somos conscientes del lugar que ocupa el hombre en la tierra y en el cosmos. Los Masones de hoy debemos adaptarnos a los desafíos y cambios del mundo de hoy, ampliando el alcance de nuestra humanidad a la sociedad en su estado actual. El humanismo activo demuestra que la dignidad del hombre permanece en el corazón de todo, la sociedad no será más justa y humana si no hacemos nada para evitar las divisiones actuales, por lo tanto, debemos ir más allá de la persona, más allá del individuo compartiendo recursos, trabajo, educación y una mejor distribución de la riqueza.

Debemos encontrar esa fuerza necesaria e invisible en lo que hemos heredado de la Masonería del s. XVIII y XIX. No debemos despreciarlo corno hacen algunos masones actualmente, debernos hacer frente desde nuestra posición y con nuestros medios a los desvíos que degradan el futuro de la humanidad, recuperando el estatus original, recuperando ser de verdad una escuela de pensamiento y acción, ofreciendo a cada masón el poder para que, actuando de acuerdo con su conciencia, alcance la libertad de pensamiento. Esto podría ayudar a emanciparnos de las cargas deshumanizadoras de la globalización de hoy, que sacrifica a tantos miles de millones de hombres y mujeres a los que han enviado a vivir por debajo del umbral de la pobreza, mientras que una pequeña minoría se enriquece.

Nosotros sabemos que la Orden masónica en general no interviene en lo que sus miembros puedan hacer en el amplio espectro de las opciones políticas partidistas, el masón puede elegir una u otra pero siempre que no se opongan a los principios éticos y filosóficos de la Masonería, aunque la sociedad profana no siempre lo entiende así. Es evidente que los masones podemos tener la ideología política que más le guste siempre que sea defensora de los derechos humanos y de la democracia. Y aunque el poder político no es objetivo de la masonería, ni el poder económicotampoco, no debemos permitir que haya un abuso sistemático por parte de minorías con poder contra las mayorías de la sociedad y es nuestro deber denunciarlo públicamente, éste sería uno de los puntos fuertes de la Orden.

Formar ciudadanos y construir una ciudadanía universal, estas son las misiones en las que los hombres de progreso, un masón por definición, deben ser responsables de construir en esta década y más allá. La contribución de los masones en este trabajo tiene que ser ejemplar. Desde esta perspectiva, tenemos que reconstruir nuestros pensamientos sobre varias cuestiones que son fundamentales para el ejercicio de la ciudadanía: el papel y la primacía de la POLITICA con mayúscula, nunca del partidismo político; la aplicación de los Derechos y Deberes del Hombre; la impartición de una formación a los ciudadanos reales imbuida, de normas humanistas que puedan hacer evolucionar a la humanidad hacia el intercambio y la armonía.

La reconstrucción de pensamiento no significa que nadie tenga que abandonar sus compromisos y convicciones, pero debe preguntarse acerca de sus fundamentos actuales. Una tradición sólo está viva si se le da la oportunidad de retarse a sí misma e innovar.

Por último, teniendo en cuenta las experiencias habidas, es necesario en nuestra sociedad un proyecto de reforma educativa en la formación de jóvenes, sin intereses partidistas y sin intereses utilitaristas que nos han llevado a hacer desaparecer del mundo académico el pensamiento filosófico en pos de materias exclusivamente prácticas. Esto va bien para los intereses de una sociedad mercantilista, pero evita que las personas piensen. La masonería ya ha demostrado en varias ocasiones a lo largo de la historia que es una gran escuela de pensamiento, cuya enseñanza y práctica ayuda a emanciparse de una educación constreñida, a entender mejor el funcionamiento de la sociedad moderna y a tratar de comprender los problemas reales con el fin de humanizar las relaciones sociales por su "acción exterior". Las enseñanzas recibidas en un sistema que incluya el pensamiento y acción humanista podría servir para todos los hombres y mujeres que en un futuro se convertirán en tomadores de decisiones a todos los niveles de la sociedad, con el objetivo final de rehabilitar y preservar la dignidad del hombre plantando cara a la globalización aterradora de principios del siglo XXI, que nos ha llevado a la crisis actual.

De esta manera, la Francmasonería podría reclamar a través de su ética humanista, el lugar que había ocupado en la inspiración educativa de los movimientos krausistas, corno fue la Institución Libre de Enseñanza o la Escuela Moderna, sistemas educativos que al día de hoy no han sido superados por ninguna de las reformas de la Ley de Enseñanza.

No basta con mantener la fe en el desarrollo y el progreso material de la humanidad, corno hacen muchos masones. El progreso sólo tiene sentido si está involucrado en la liberación del individuo en relación con las preocupaciones materiales, dificultades vitales y la pobreza, respetando sus derechos y dignidad. El progreso no siempre es necesariamente mejor, a veces es difícil saber si un descubrimiento tildado de innovador hace que avance la humanidad. Por lo tanto, debemos estar siempre alerta a cualquier cosa que abre nuevos caminos y origina fuertes cambios que afectan tanto a las ciencias, a patrones de pensamiento y a comportamientos.

El estado actual del mundo, la modernidad de principios del siglo XXI obliga a los masones a invertir en el pensamiento y la acción social. El futuro de la humanidad depende de las respuestas, los nuevos descubrimientos pueden ser propuestos y aceptados por la mayoría, aunque no deben cegarnos porque puede ser poco conocido su contenido, alcance, prácticas y consecuencias a veces negativas. Tenemos buenos ejemplos en el crecimiento de la población y la protección del medioambiente, que pertenecen a una y otras filosofías de la vida, fuertemente antagónicas. ¿No es la ecología, a veces, peligrosa e inconsistente? ¿La mayoría de los problemas reales del medio ambiente no son el resultado directo de la explosión demográfica? Se estaría cometiendo un error irreparable pensando que los problemas demográficos y ecológicos se resolverán solos.

CONCLUSIÓN.

Si echamos una mirada retrospectiva a esta conferencia vemos que el futuro presenta grandes desafíos ¿qué seremos capaces de hacer, como masones, para enfrentamos a esos futuros desafíos que nos presenta la sociedad actual y sobre todo que podemos hacer en nuestro país?

Los desafíos de ayer que venían determinados por diversas condiciones sociales y geográficas han quedado difusos frente a los resultados que se van obteniendo de la globalización, sobre todo expuestos en la transculturización y en la dependencia económica.

Lo cierto es que hay algo en que muchos sociólogos, politólogos y otros analistas coinciden que el debate del futuro se centrará en los "valores", nosotros tenemos mucho que decir. Llevamos 250 años basándonos en los valores, pero en valores de progreso y de dignidad humana. Debemos seguir en ese mismo camino y tratar de sacar de la marginalidad cultural y social a las personas que han caído a causa de ese proceso de re-oligarquización que se está produciendo a nivel mundial. Actualmente existe una tendencia involucionista que opta por copar todas las instancias políticas, económicas y culturales desarrollada por los medios más conservadores de nuestra sociedad.

Y como dicen en la Gran Logia de Chile:

"En un mundo que margina cada vez más a los marginados, que se vuelve más drástico en las diferencias sociales y entre las naciones ricas y pobres, donde los conflictos por cuestiones de conciencia pueden volverse tan dramáticos que solo puedan resolverse por la violencia, sin duda, hay muchas tareas que enfrentar, a fin de hacer posible que el Hombre encuentre la luz que le permita su emancipación espiritual y material, en libertad, igualdad y fraternidad".

martes, 20 de febrero de 2018

LOS CONSTRUCTORES DE CATEDRALES

LOS CONSTRUCTORES DE CATEDRALES
Xavier Casinos

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El verdadero e históricamente probado origen de la masonería son los gremios medievales de constructores de catedrales. Mason, en inglés, y maçon, en francés, significan «albañil». Los masones medievales eran, pues, albañiles, trabajadores altamente cualificados que tallaban piedras y construían edificios por encargo de reyes, nobles o la Iglesia, que eran los únicos que podían costear edificaciones de piedra. A causa de esto, los masones gozaban de privilegios que no tenían otros artesanos, como la libertad o franquicia de trasladarse de un lugar a otro para realizar su trabajo. Por eso se les llamaba también francmasones. 

Construir una catedral, un castillo o una abadía requería mucha mano de obra, tanto especializada como no. Y, por supuesto, organización. Ello obligaba a una jerarquizada y disciplinada distribución de los trabajos por categoría de especialización. Estaban los maestros de obra, los oficiales o compañeros y los aprendices. Junto a la obra había una choza llamada lodge («alojamiento» en inglés, y de la que procede la palabra logia con el significado de «agrupación de masones»), donde se guardaban las herramientas y tenían lugar las reuniones de trabajo. 

También disponían de un código de obligaciones morales. Así, el masón debía creer en Dios y la doctrina de la Iglesia y rechazar las herejías. También debían respetar la soberanía del rey y obedecer sus leyes. Los aprendices debían respetar a sus maestros, no podían traicionar sus secretos. Tampoco podían seducir a su mujer, hija o ama de llaves, ni discutir nunca ni desobedecer a su maestro u otro masón. Tampoco debían cometer adulterio, frecuentar burdeles, ni salir después de las ocho de la noche. 

Para proteger el oficio de intrusiones y mantener los privilegios del gremio, los masones controlaban férreamente el acceso a la profesión. Así, los aspirantes a masón debían iniciar un largo aprendizaje a través del cual les eran facilitados los conocimientos de la talla de piedra y de construcción necesarios para llegar a ser maestros. La protección era incluso interna. A los maestros, al alcanzar esta categoría, se les enseñaba unos signos secretos mediante los que reconocer a otros maestros. Esto impedía, por ejemplo, que un oficial o compañero diestro pudiera hacerse pasar por maestro en otra obra.

lunes, 19 de febrero de 2018

Rito de Menphis y Mizraím

Rito de Menphis y Mizraím


El Rito de Memphis, se remonta en su origen al de Narbona. En 1798, oficiales del ejército bonapartista, que eran altos dignatarios del Rito Primitivo, se unieron a miembros de Escuelas Iniciaticas Egipcias

El Rito de Memphis, se remonta en su origen al de Narbona. En 1798, oficiales del ejército bonapartista, que eran altos dignatarios del Rito Primitivo, se unieron a miembros de Escuelas Iniciaticas Egipcias (Coptas e Isíacas) creando logias independientes. De vuelta a Francia, en 1839, junto a Marconis de Négre, fundan la logia madre con el título de "Discípulos de Memphis", la cual, al no ser reconocida aún y mantener un carácter secreto, atrae a gran número de esoteristas, muchos de ellos masones del Gran Oriente, desencantados por la tendencia napoleónica de esta Obediencia.

Mantuvieron lazos estrechos con los Filadelfos, Carbonarios, Arquitectos Africanos, Martinistas, etc.

Marconis de Négre sostenía que este Rito es una continuación de los misterios practicados en la antigüedad en Egipto y la India, así como la vinculación de éstos a la Orden del Temple.


El Rito de Misraím o Egipcio fue patentado en 1814 en París, por los hermanos Bédarride, aunque según algunos historiadores ya se practicaba con anterioridad en Italia. Su nombre fue tomado de los faraones de las primeras dinastías, según la Biblia.

Este Rito se extendió por Francia rápidamente, en gran medida por que el Gran Oriente había sido acaparado por la burguesía conservadora, encontrando así en los bonapartistas, republicanos y clase social media, un gran interés por la reorientación de la Masonería. Sus alianzas con los Carbonarios, resultaron ser el soporte de reconocimiento imprescindible para su desarrollo.

El promotor de la fusión de ambos ritos fue Giuseppe Garibaldi, quien en 1881 se convirtió en el primer Gran Maestre del Rito.

http://www.adamkadmon.cl/web/index.php?news=17

domingo, 18 de febrero de 2018

El ritual del cristianismo primitivo se deriva de la antigua Masonería… 3 de 3

El ritual del cristianismo primitivo se deriva de la antigua Masonería… 3 de 3

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La mal comprendida alegoría conocida con el nombre de descenso a los infiernos ha hecho no poco daño. La “Fábula” esotérica de Hércules y Teseo descendiendo a las regiones infernales; la del viaje a los Infiernos de Orfeo, quien encontró su camino gracias al poder de su lira (Ovidio, “Metamorfosis”); la de Krishna y, finalmente, la del Cristo que “descendió a los Infiernos y al tercer día resucitó de entre los muertos”, han sido desfigurados por los “adaptadores” profanos de los ritos paganos al transformarlos confusamente en ritos y dogmas de la Iglesia.

En el s. XX tras descifrar las abundantes tablillas de Sumería, se evidenció que los mitos, leyendas o fábulas más antiguos sobre el descenso al inframundo son de origen sumerio, donde el dios Ea o también llamado Enki fue el primero en hacer este viaje que luego sera imitado por Inanna cuya narración es mucho más colorida y abundante, la misma que hemos abordado con amplitud en varios de nuestros libros que pueden ser adquiridos en: https://www.lulu.com/shop/search.ep?keyWords=herbert+ore&type=


Desde el punto de vista astronómico, este descenso a lo infiernos es un símbolo del sol durante el equinoccio de otoño, pues antiguamente se creía que este astro abandonaba las altas regiones siderales, librando un combate con el genio de las tinieblas, quien se adueñaba de lo mejor de nuestra luz. Se creía que el sol sufría entonces una muerte temporal y descendía a las regiones infernales. Pero desde el punto de vista de la mística esta alegoría simboliza los ritos iniciáticos, realizados en las criptas del Templo, que recibían el nombre de “mundo inferior” (Hades). Baco, Heracles, Orfeo, Asclepio y todos los demás visitantes de la cripta descendieron a los infiernos, de donde salieron al tercer día, porque todos eran iniciados y “constructores del Templo inferior”.

Las palabras que dirige Hermes a Prometeo encadenado sobre las áridas rocas del Cáucaso –Prometeo uncido a la ignorancia y devorado por el buitre de las pasiones– se aplicaban a todos los neófitos, a todos los Chrestos, durante las pruebas: “No esperes término a tu suplicio antes de que Dios (o un Dios) aparezca, te releve de tus dolores y descienda contigo al sombrío Hades, a la niebla profunda del Tártaro” (Esquilo, Prometeo), lo cual significa, sencillamente, que hasta que Prometeo (o el hombre) pueda encontrar al “dios”, o Hierofante (el Iniciador) que consienta en descender con él a las criptas de la Iniciación y lo dirija alrededor del Tártaro, no cesará el siniestro y potente buitre de las pasiones de devorar los órganos vitales.

La región oscura de la cripta en la cual se suponía que el candidato a la iniciación abandonaba para siempre sus malas pasiones y perversos deseos. De esta idea derivan todas las alegorías contenidas en las obras de Homero, Ovidio, Virgilio, etc., tomadas al pie de la letra por nuestros sabios. El Flegeton era el río del Tártaro, en donde el Hierofante sumergía tres veces al iniciado, después de lo cual se daban por terminadas las pruebas. Entonces se consideraba que el hombre había vuelto a nacer; había dejado para siempre en la sombría corriente al antiguo pecador y, cuando al tercer día salía del Tártaro, era sólo individualidad porque la personalidad había muerto.

Cada alegoría, como por ejemplo las de Ixión, Tántalo, Sísifo, etc., es la personificación de una pasión humana. El iniciado Esquilo no pudo ser más explícito. Pero Aristófanes, menos piadoso o quizás más audaz que Esquilo, divulga este secreto a los hombres que no se ven cegados por prejuicios de fuerte raigambre en su inmortal sátira relativa al “descenso de Heracles a los infiernos” (Las Ranas). En esa obra se habla del coro de los bienaventurados (los Iniciados), de los Campos Elíseos, de la llegada de Baco (el dios Hierofante) con Heracles, de la recepción con las antorchas encendidas, emblema de la NUEVA VIDA, y de la RESURRECCIÓN desde las tinieblas de la ignorancia humana a la luz del conocimiento espiritual; o sea, a la VIDA ETERNA. Todas las palabras de la brillante y significativa sátira atestiguan la intención secreta del poeta:

Animaos, oh ardientes antorchas…, porque tú, Iaccos, estrella fosforescente del rito nocturno, vienes sacudiéndolas en tu mano…

Las iniciaciones finales se verificaban siempre durante la noche. Por consiguiente, cuando se decía que alguien había descendido a los Infiernos, se quería dar a entender que había llegado a ser un Iniciado perfecto. Y si alguien se siente impulsado a rechazar esta interpretación, no hay mas que preguntarle si puede explicar el significado de una frase contenida en el libro sexto de la Eneida virgiliana. ¿Qué quiere dar a entender el poeta, sino lo que más arriba hemos explicado cuando, al introducir al venerable Anquises en los Campos Elíseos, le obliga a aconsejar a su hijo Eneo que marche a Italia… en donde tendrá que combatir con el pueblo rudo y bárbaro del Lacio; “pero”, añade él, “no te aventures en tan atrevida empresa hasta que hayas “descendido a los infiernos”; es decir, hasta que se haya iniciado.

…Los paganos no fueron los únicos que tuvieron Misterios. Belarmino (de Eccl. Triump. lib. II, cap. 14) asegura que los primeros cristianos copiaron la costumbre de los paganos de reunirse en la Iglesia durante las noches precedentes a sus fiestas, para celebrar vigilias o “veladas”.

Al principio cumplieron las ceremonias con pureza y edificante santidad; pero no tardaron en deslizarse en sus asambleas tales abusos inmorales, que los obispos juzgaron conveniente abolirlas. Hemos leído docenas de libros en los que se habla de la licencia reinante en las fiestas religiosas de los paganos. Cicerón (de Leg. libr.II, capítulo 15) cuenta que Diágonas el Tebano no halló mejor remedio contra semejantes abusos que la supresión de los Misterios.

…Como el cristianismo primitivo era una derivación de la Masonería primitiva, tenía también sus signos, sus palabras de paso y sus grados iniciáticos. “Masonería” es un término antiguo y su empleo no se remonta muy lejos en nuestra era. Pablo se llama a sí mismo “Maestro Constructor”.

Los antiguos Masones recibieron nombres diferentes: la mayor parte de los eclécticos de Alejandría, así como los teósofos de Amonio Saccas y los últimos neoplatónicos eran virtualmente masones. Todos estaban ligados por un juramento al secreto. Todos se creían hermanos y tenían sus signos de reconocimiento. Los eclécticos o filaleteos contaban en sus nutridas filas entre todos los sabios más capaces y más eruditos de la época, a varias testas coronadas. El autor de la Filosofía Ecléctica se expresa de la siguiente manera:

“Sus doctrinas fueron adoptadas por los paganos y por los cristianos de Asia y de Europa, y durante algún tiempo la cosa pareció favorable a una fusión general de creencias religiosas. Los emperadores Alejandro, Severo y Juliano abrazaron su doctrina; pero su influencia predominante en las ideas religiosas despertaron los celos de los cristianos de Alejandría; por cuyo motivo la escuela fue trasladada a Atenas, siendo cerrada inmediatamente después por Justiniano. Sus profesores se retiraron a Persia Y podríamos decir que más lejos aún, es decir, a la India, al Asia Central, ya que encontramos rastros de su influencia en todas las regiones asiáticas. En donde se hicieron numerosos discípulos”.

Hay algunos detalles más bastante interesantes. Ya sabemos que los Misterios de Eleusis sobrevivieron a todos los demás y que, mientras que los cultos secretos de los Dioses menores, como por ejemplo los Curates, los Dactíles, los adoradores de Adonis, de Kabiri y hasta los mismos del antiguo Egipto desaparecían bajo la mano vengadora del implacable Teodosio (El asesino de los tesalónicos, que fueron muertos por orden de este piadoso hijo de la Iglesia), los Misterios de Eleusis no pudieron ser suprimidos con tanta facilidad; porque, en realidad, constituían la religión de la Humanidad, y brillaban con todo su antiguo esplendor, aunque no con su primitiva pureza. Entonces fue cuando aparecieron en escena, por primera vez, los “Constructores del Templo Superior o del Templo de la Ciudad”, quienes trabajaron sin reposo con objeto de introducir su dogma y ritual particular en la naciente Iglesia, siempre querellante y combativa. El Triple Sanctus de la misa de la Iglesia católica es el S.S.S. de los masones primitivos, el prefijo moderno de sus documentos y de toda “plancha” (“Plancha” término masónico que significa trabajo escrito ), que se comienzan con las iniciales de Salutem o Salud. Un masón ha dicho secamente que: “Este triple saludo es el más antiguo de los saludos masónicos” (Ragón).

…Durante los Misterios de Eleusis el vino representaba a BACO, y el pan o trigo (Baco es, Indudablemente, de origen hindú. Pausanias cuenta que Baco fue el primero en conducir una expedición contra la India y colocar un puente sobre el Eufrates. “Aún hoy en día se muestra el cable que servía para unir las dos riberas opuestas, dice un historiador; está tejido con cepas de viña y ramas de hiedra” -XXXIV, 4-. Ariano y Quinto Curcio explicaban la alegoría de Baco surgido de la pierna de Zeus, diciendo que había nacido en el Monte Meru. Todos sabemos que Eratóstenes y Estrabón creían que el Baco hindú había sido inventado por los cortesanos de Alejandro con el único objeto de halagar a su soberano, pues éste se complacía pesando que, como Baco, había conquistado la India.

Pero, por un lado, Cicerón dice que este dios era hijo de Tione y de Nisos; Dionisos significa el Dios Dis, del monte Nys existente en la India.

El Baco coronado de hiedra o Kissos no es otro que Krishna, uno de cuyos nombres era Kissen. Dionisos era, sobre todo, el Dios que liberaba a las almas de los hombres de su prisión carnal, la cual es el Hades o Tártaro humano en uno de sus sentidos simbólicos. Cicerón llama a Orfeo “un hijo de Baco”, y aquí encontramos una tradición que no sólo representa a Orfeo como venido de la India -se decía que era moreno y de tez atezada-, sino que, además, lo identifica con Arjuna, el hijo adoptivo de Krishna. -Véase Cinco Años de Teosofía-. ), a Ceres.

De modo que Ceres o Démeter era el principio productor y femenino de la tierra, la esposa del padre Éter o Zeus; y Baco, el hijo de Zeus–Júpiter, era su padre manifestado. En otras palabras, Ceres y Baco eran personificaciones de la sustancia y del espíritu de los dos principios vivificantes existentes en la naturaleza y en la tierra. Antes de hacer la revelación final de los Misterios, el Hierofante presentaba simbólicamente a los candidatos el vino y el pan, que él comía y bebía para testimoniar que el espíritu tenía que vivificar a la materia; es decir, que la Sabiduría Divina del Yo Superior debía penetrar al Yo interno o alma, tomar posesión de ella, revelarse a sí misma.

La Iglesia cristiana adoptó este rito. El Hierofante que entonces recibía el nombre de “Padre” se ha convertido hoy día –excepto en conocimiento– en el sacerdote “padre” que administra la misma comunión. Jesucristo se llama viña a sí mismo y califica de Viñador al “Padre”. Su parábola de la Última Cena demuestra que conocía perfectamente la significación simbólica del pan y del vino, así como su identificación con los logoi de los antiguos. “El que coma mi carne y beba mi sangre tendrá vida eterna…” Y añade: “las palabras (rhemata o palabras secretas) que os digo son Espíritu y Vida” y lo son porque “el Espíritu es el que vivifica”. Estas rhemata de Jesús son, en verdad, las palabras secretas de un iniciado.

Pero entre este noble rito, tan antiguo como el simbolismo, y su última interpretación antropomórfica hoy en día conocida con el nombre de transubstanciación, media un enorme abismo de sofismas eclesiásticos. Cuánta fuerza tiene la exclamación “¡Desgraciados de vosotros, hombres de Ley!” porque habéis rechazado la clave del conocimiento (y no permitís tan siquiera que la gnosis sea dada a los demás)…

Pero este vituperio no recae únicamente sobre los sacerdotes modernos, pues los masones, descendientes o sucesores de los “constructores del Templo superior” existente en tiempos de los Misterios y que deberían tener mejor conocimiento, escarnecen y se burlan de sus hermanos que recuerdan su verdadero origen. Podríamos citar a muchos grandes sabios y cabalistas modernos pertenecientes a la Masonería, cuyos estudios son mirados con verdadera indiferencia por sus hermanos. Es la historia de siempre. Hasta el mismo Ragón, el más erudito de los masones actuales, se lamente en los siguientes términos: “Todos los antiguos relatos demuestran que las iniciaciones se realizaban en la antigüedad con un imponente ceremonial que se ha hecho memorable para siempre debido a las grandes verdades que divulgaron y al conocimiento resultante de las mismas. Y a pesar de esto, algunos masones modernos que pasan por pseudo sabios califican de charlatán a todo aquel que, por ventura suya, recuerda las antiguas ceremonias y quiere explicárselas”. (Curso Filosófico).
ANITAS VANITATUM: Nada hay nuevo bajo el sol. Las Letanías de la Virgen María vienen a demostrar la verdad de las palabras de Salomón. El Papa Gregorio I estableció la adoración de la Virgen María, y el Concilio de Calcedonia la proclamó Madre de Dios. El autor de las letanías no teme (quizás por su falta de inteligencia) embellecerlas con títulos y adjetivos paganos…No hay ni un solo símbolo, ni una sola metáfora en estas famosas Letanías que no pertenezca a una multitud de diosas: todas ellas son Reinas, Vírgenes o Madres. Estos tres títulos se aplican a Isis, Rea, Cibeles, Diana, Lucifera, Luciná, Luno, Tellus, Latona, Triformis, Proserpina, Hécate, Juno, Vesta, Ceres, Leucotea, Astarté, la celeste Venus y Urania, Alma Venus, etcétera, etc.

Paralelamente al primitivo significado de la Trinidad (significado esotérico, o sea, Padre, Madre e Hijo), encontramos la Trimurti occidental (Dios de tres caras) que, en el Panteón masónico se representa por medio del “sol, la luna y el Venerable”, trinidad que es una ligera alteración de la constituida por el Norte o fuego germánico, el Sol y la Luna.

Tal vez fue el conocimiento íntimo de esto lo que indujo al Maestro Ragón a escribir la siguiente profesión de fe: “Tengo para mi que el Hijo es idéntico a Horus, el hijo de Osiris y de Isis; es decir, el Sol que salva todos los años al mundo de la esterilidad y a todas las razas de la muerte universal”.

…El famoso hebraísta De Malville, traductor de la literatura rabínica, observa que los judíos dan a la luna todos los nombres que se encuentran en las Letanías, los cuales son utilizados para glorificar a la Virgen. Este autor encuentra en las Letanías de Jesús todos los atributos de Osiris –el sol eterno– y de Horus –el sol anual.

Y lo demuestra así: Mater Christi es la madre del “Redentor” de los antiguos masones, o sea del Sol. Los hoipolloi egipcios pretendían que el Niño, o símbolo de la gran estrella central (Horus), era el Sol de Osiris e Isis, cuyas almas habían pasado a animar después de la muerte al Sol y a la Luna.

Los fenicios dieron a Isis el nombre de Astarté, nombre con el que adoraban a la Luna, a la cual personificaban como una mujer adornada con cuernos que simbolizaban el cuarto creciente lunar.

Cuando en el equinoccio de otoño el esposo de Astarté (el Sol) era vencido por el Príncipe de las Tinieblas y descendía a los infiernos, los fenicios representaban a la diosa llorando por la pérdida del esposo que era, al mismo tiempo, su hijo, como llorara también Isis por la de su esposo, hermano e hijo (Osiris–Horus). Astarté sostiene en la mano una varita cruciforme, una cruz regular, y pisa llorosa el cuarto creciente lunar. La Virgen María suele ser representada en la misma actitud: de pie sobre la luna nueva, rodeada de estrellas y llorando a su hijo: Justa crucen lacrymosa dum pendebat fitius (véase Stabat Mater Dolorosa). ¿No es acaso la Virgen la sucesora de Isis y de Astarté?, se pregunta el autor.

Basta escuchar las Letanías de la Virgen recitadas en la Iglesia católico–romana para percatarse de que no se hace otra cosa que repetir los encantamientos dirigidos a la diosa Adonaia (Venus), la cual fue madre de Adonis, el dios solar de tantas naciones; a Milita (la Venus asiria), diosa de la naturaleza; a Alilat, simbolizada por los árabes con dos cuernos lunares; a Selene, mujer y hermana de Helios, el sol dios de los griegos; o a la Magna Mater… honestissima, purissima, castissima Madre Universal de todos los seres, porque es la MADRE NATURALEZA.

Maria es, indudablemente, la Isis Miriónimos, la diosa madre de los diez mil nombres. Y así como el sol, que era Febo en los cielos, se convertía en Apolo en la tierra y en Plutón en las regiones inferiores (después de ponerse el sol), así también la Luna, que era Feba en los cielos y Diana en la tierra (Gaya, Latona, Ceres), se transformaba en Hécate y Proserpina al llegar al Hades. Y ¿cómo nos ha de extrañar que María sea llamada regina virginum, “Reina de las vírgenes” y Casttissima, si hasta las oraciones que se le ofrecen a la sexta hora de la mañana y de la tarde están copiadas de las que cantaban los gentiles (paganos) a las mismas horas en honor de Feba y de Hécate? Sabido es que el verso “Stella Matutina” de las Letanías de la Virgen es una copia fiel del que se encuentra en las Letanías de las Triformis paganas.

El Concilio condenó a Nestorio por haber sido el que, por primera vez, dio a María el nombre de “Madre de Dios”, Mater Dei.

…Ragón ha demostrado plenamente el origen de los términos siguientes:

a) La palabra “Misa” se deriva de la latina Messis (cosecha, la siega, las mieses y frutos recogidos), de la cual viene la palabra Mesías, el que hace las cosechas y mieses, o sea, el “Cristo–Sol”.

b) La voz “logia” utilizada por los masones, endebles sucesores de los Iniciados, tiene por raíz a loga (loka en sánscrito), que significa una localidad y un mundo, y a la palabra griega logos, el Verbo, el discurso, cuyo significado total es un lugar en el que se discuten ciertas cosas.

c) Las reuniones de los logos de los masones primitivos terminaron por recibir el nombre de synaxis, “asambleas” de Hermanos, cuyo objeto consistía en orar y celebrar la Cena, y donde únicamente se utilizaban ofrendas no manchadas de sangre, como frutos y cereales. Poco después, estas ofrendas recibieron la denominación de hostiaem u hostias puras y sagradas, por contraste con los sacrificios impuros (como los prisioneros de guerra, hostes o rehenes) y porque las ofrendas consistían en frutos de la cosecha, las primicias de las messis. Y ya que no hay ningún padre de la Iglesia que mencione, como lo habrían hecho ciertos sabios, que la palabra “misa” viene de la hebrea Missah (oblatum, oblación, ofrenda), esta explicación es tan buena como la otra. (Léase la investigación relativa a Missah y Mizda expuesta en Los Gnósticos, de King.)

Ahora bien, la palabra synaxis tenía entre los griegos su equivalente en la voz agyrmos (reunión de hombres, asamblea), la cual estaba relacionada con la iniciación en los Misterios.

Las dos palabras, synaxis y agyrmos (Hesiquío da el nombre de agyrmnos al primer día de la iniciación en los Misterios de Ceres, diosa de las

mieses, y habla también de él bajo el nombre de synaxis. Antes de que los cristianos aceptaran las palabras misa denominaron a esta ceremonia y a la celebración de sus misterios synaxis, palabra compuesta de sun (con) y ago -yo conduzco-, de donde viene la voz griega synaxis o asamblea.) cayeron en desuso, conservándose en cambio el término missa.

Los teólogos, deséosos de velar por la etimología del término “Mesías” (Messiah) dirán que se deriva de la palabra latina Missus (mensajero, el Enviado); pero en tal caso, también podría aplicarse esta palabra al Sol, que es el mensajero anual, enviado para aportar una nueva vida a la tierra y a su producción. La palabra hebrea Mesías, o Masiah (el ungido, de mashak ungir), difícilmente podría aplicarse en el sentido eclesiástico, ni justificarse su empleo como auténtico, como tampoco puede defenderse que la palabra latina Missah (misa) se derive de la voz latina míttere, missum “enviar”. Y como el servicio de la comunión, corazón y alma de la misa, se basa en la consagración y oblación de la hostia (sacrificio), la cual consiste en un pan ácimo (pan delgado como una hoja) que representa el cuerpo de Cristo en la Eucaristía, ese pan de flor de harina es un desarrollo directo de la cosecha u ofrenda de cereales.

Además, las misas primitivas no eran sino cenas o sencillas comidas de los romanos en donde “ellos hacían abluciones”, eran ungidos y llevaban un vestido senatory. Estas misas fueron consagradas con el tiempo a la memoria de la última cena del Cristo.

Los judíos conversos se reunían en tiempo de los apóstoles en sus synaxis para leer los evangelios y la correspondencia (epístolas). San Justino dice en el año 150 de nuestra era que estas solemnes asambleas se celebraban el día llamado “sun (el día del Señor; y en latín, diez magnus). En esos días se cantaban salmos, y se hacía la “colación” del bautismo con agua pura, y el ágape de la Santa Cena con “agua y vino”. ¿Qué tiene, pues, que ver esta híbrida combinación de comidas romanas y paganas erigida en misterio sacro por los inventores de los dogmas eclesiásticos, con el Messiah hebreo “el que debe descender al abismo” (o Hades),o con Messias (que es su traducción griega)? Nork ha demostrado que Jesús nunca fue ungido como Gran Sacerdote, ni como rey y por esta razón, su nombre de Messías no puede derivarse de la palabra hebrea equivalente, mucho menos cuando la voz “ungido” o “frotado con óleo”, término homérico, es Chis y Chrio, cuyas dos palabras significan ungir el cuerpo con aceite (Véase el Lucifer de 1887: “The Esoteric Meaning of the Gospels”, o sea, “El Significado Esotérico de los Evangelios”.)

Las siguientes frases debidas a un masón de grado elevado, el autor de la Source des Mesures, resuelven este embrollo secular en unas cuantas líneas: “el hecho es” –dice él –”que existen dos mesias: uno de ellos que desciende por propia voluntad al abismo con objeto de salvar al mundo (Desde tiempo inmemorial, tanto en la antigüedad como en nuestros días, todo iniciado pronuncia antes de entrar en la prueba suprema de las iniciaciones las siguientes palabras sacramentales: “y juro dar mi vida por la salvación de mis hermanos que constituyen el conjunto de la humanidad, si semejante cosa se me pidiera, así como morir en defensa de la Verdad…”) es el sol despojado de sus dorados rayos y coronado con rayos, negros como espinas (con lo que se quiere simbolizar su pérdida); el otro, es el Mesias triunfante que ha llegado a la cima del arco celeste y se personifica por el León de la Tribu de Judá. En los dos casos, el Mesias tiene una cruz…”

Cuando se celebraban las Ambarvales, fiestas dadas en honor de Ceres, el Arval o ayudante del Gran Sacerdote, vestido con un traje de inmaculada blancura, colocaba sobre la Hostia (o sea, sobre las ofrendas del sacrificio) un pastel de trigo, agua y vino; cataba el vino de las libaciones y lo daba a probar a los demás. Entonces, el Gran Sacerdote elevaba la oblación (u ofrenda), la cual simbolizaba los tres reinos de la naturaleza: el pastel de trigo (el reino vegetal), el vaso del sacrificio o cáliz (el reino mineral) y el pall (la banda) del Hierofante, cuya extremidad descansaba sobre la copa que contenía el vino de la oblación. Esta banda se fabricaba con lana pura y blanca de vellocino de cordero.

Los sacerdotes modernos repiten los actos del culto pagano, gesto por gesto. Ellos elevan y ofrecen el pan para la consagración, bendicen el agua que ha de verterse en el cáliz, echan encima el vino, inciensan el altar, etc. etc. y cuando vuelven al altar, se lavan los dedos diciendo: “Yo me lavaré las manos entre los Justos y daré la vuelta a tu altar”. Y hacen esto porque el sacerdote pagano obraba de la misma manera diciendo: “Me lavo las manos (con agua lustral) entre los Justos (los hermanos completamente iniciados) y doy la vuelta a tu altar, ¡oh, Gran Diosa (Ceres)!” 

El Gran Sacerdote daba vueltas alrededor del altar, llevando las ofrendas y elevando por encima de su cabeza el cáliz cubierto con la extremidad de su faja fabricada con lana de cordero, blanca como la nieve…

La vestidura consagrada, llevada por el papa, el pallium tiene forma de faja y banda y se fabrica con lana blanca bordada con cruces de color de púrpura. Los sacerdotes de la Iglesia griega tapan el cáliz con la extremidad de la banda que llevan puesta sobre los hombros.

Los Grandes Sacerdotes de la antigüedad repetían tres veces durante el servicio divino su “O Redemptor Mundi”, en honor de Apolo, el Sol: su “Mater Salvatoris” en honor de Ceres, la Tierra; su “Virgo Paritura” en el de la diosa Virgen, etc., y pronunciaba siete conmemoraciones ternarias (¡oh, masones, prestad atención!) El número ternario, tan reverenciado en la antigüedad como en nuestros días, se pronuncia siete veces durante la Misa; es decir, que se dicen tres Introibo, tres Kyrie Eleison, tres Dominus vobiscum, cuyas series parecen verdaderas series masónicas. Y si añadimos a las mismas los tres et cum spiritu tuo, completaremos las siete conmemoraciones triples de la misa cristiana.

Herbert Oré.