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miércoles, 20 de mayo de 2015

Los sonidos vocálicos

Estudios místicos (19 de 31) – Los sonidos vocálicos

sonidos vocalicos 1Todo vibra, todo posee una frecuencia propia. El ser humano posee un cuerpo material, un Espíritu, una Fuerza Vital, un Alma y todo ello no es más que energía vibratoria. Por lo tanto, la música y los sonidos, que poseen sus frecuencias características, interactúan con las frecuencias vibratorias del cuerpo afectándolo en uno u otro sentido. Desde la noche de los tiempos es conocido por los maestros el uso de ciertos ritmos y palabras para producir en el hombre diferentes estados de consciencia. Quizás, lo más conocido en dicho sentido, son los mantras[1]. Mantra es una palabra sánscrita que se refiere a sonidos (sílabas, palabras, fonemas o grupos de palabras) que, según algunas creencias, tienen algún poder psicológico o espiritual. Los mantras pueden tener o no significado literal o sintáctico.
En el budismo tibetano, se considera que cada mantra corresponde a un cierto aspecto de la iluminación. Se recita para identificarse con ese aspecto de la mente iluminada. Por ejemplo, el conocido om mani padme hum corresponde a la compasión. Se traduce: ‘¡Oh, joya en el loto!’, siendo originalmente el célebre mantra om el símbolo sonoro correspondiente al Brahman, aunque tal mantra pasó a ser parte de una célebre frase budista.
Debe quedar claro que no existe ningún sonido artificial, musical o de otro tipo que influya tanto en el cuerpo y el Alma humana como la propia voz humana. Las vibraciones emitidas por la voz humana afectan tanto al aspecto físico como al psíquico. La importancia de una voz adecuada y una entonación correcta es conocida por los mejores comunicadores que saben que su discurso tendrá mayor o menor influencia en su público en virtud del modo en que este es expresado y comunicado.
Grafia del sonido OM
Grafia del sonido OM
Más allá de todo esto, los Rosacruces afirman que existen solo doce sonidos vocálicos cuya entonación produce efectos físicos y psíquicos importantes. No es nuestra intención estudiarlos en este momento pero si vamos a centrarnos en tres de ellos, justamente los que, según el misticismo, contribuyen al despertar psíquico de las glándulas pineal y pituitaria.
OM.- Es el sonido más universal y más empleado. Sonido Sagrado en el hinduismo, su entonación hace vibrar y estimula la glándula pineal tanto en su aspecto fisiológico como psíquico. OM es el “Akshara” budista, lo Primordial, lo Imperecedero, lo Inagotable. Representa la Omnipresencia, la Omnipotencia y la Omniconsciencia de la Inteligencia Cósmica. En el hombre representa su más alta dimensión espiritual, su propia Alma.
Om es el arco, el Alma es la flecha y el Eterno es el blanco. Ténsalo bien, asegura su punto de mira y piérdete en El como una flecha se pierde en la diana” Upanishads
Ra – Ma.-Realmente son dos sonidos que se suelen usar juntos. Estimulan positiva y negativamente la glándula pituitaria. Al referirnos a positivo y negativo no queremos decir bueno o malo, como ya debe saber, sino a una u otra polaridad que toda energía posee. El sonido Ra estimula la polaridad positiva, espiritual y el sonido Ma la polaridad negativa o terrenal. Estos sonidos, como el anterior, están presentes en el budismo y el hinduismo así como en el Zoroastrismo.
Antes de seguir veamos una “curiosidad”. Los egipcios llamaron Ra al dios Sol; el zoroastrismo es un culto solar y usa el sonido Ra como activador de la energía solar. El siguiente texto es claro en este sentido.
Según el Hormazd Yasht, los mantras más importantes son los nombres de Dios. Entre los más poderosos están Ahura, su duodécimo nombre, y Mazda, su vigésimo. Parece que Rishi Vasistha[2] extrajo RA de Ahura y MA de Mazda y que, juntándolos, formó un nuevo y dichoso nombre […] extrajo el nombre RaMa del mismo corazón del nombre de Dios, (Ahu)RA –MA(zda). RaMa significa “Paz”, “Joya divina” o “Ananda”, un aspecto de Dios.
RaMa, como ángel, dirige la Fuerza Vital electromagnética (Khastra) que emana del Sol (Mithra) y que penetra en el cuerpo con el aire (Vayu) como aliento de vida

Práctica y efecto de los sonidos vocálicos

El sonido OM se pronuncia prolongando el sonido de la letra m todo lo posible y el sonido Ra-Ma prolongando las vocales todo lo posible. En cuanto a la entonación esta debe ser la que a usted le parezca más natural, la que usted sienta como más benéfica. Lo mejor es hacerlo a plena voz para beneficiarse de las vibraciones sonoras; pero si no es posible por cualquier motivo hágalo a media voz o incluso en voz baja. Llegado a un extremo puede incluso visualizar como lo hace y no emite sonido alguno; pero el efecto será menor al no contar con la vibración sonora.
En principio, todo sonido vocálico produce una sensación de bienestar debido al efecto beneficioso de la vibración sonora. Los efectos propios de cada uno de los doce sonidos vocálicos aceptados por los rosacruces depende de cada uno de ellos. Ya que los tres sonidos que hemos visto afectan a las glándulas pineal y pituitaria, el resultado de su entonación se aprecia precisamente en la cabeza. A su tiempo estudiaremos como usar cada uno de los doce sonidos vocálicos y profundizaremos en sus efectos.
Lo recomendado para comenzar con la práctica de estos sonidos es que dedique un día al sonido Om y otro al sonido Ra-ma, es decir, alterne los días. Hágalo dos veces al día, de preferencia por la mañana y a la tarde. Sin embargo recuerde que los excesos no son de utilidad aquí, no por hacerlo más veces avanzará más rápido.
Voy a finalizar con un texto de Cyril Scott (1879-1970) donde se expresa la importancia y el poder del sonido.
A lo largo de los siglos, filósofos, teólogos y sabios han sido conscientes de la importancia de los sonidos. Los Vedas […] pretenden que el Cosmos en su totalidad nació de la disposición de los sonidos […] el Evangelio de San Juan expresa la misma verdad: “En el comienzo era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios; y el Verbo era Dios”[…]
[…] Habiendo descubierto el poder de los sonidos y de los mantras y habiendo comprendido que podían ponerse ciertas fuerzas en acción y obtener unos resultados tangibles a base de repetir ciertas notas, los sacerdotes se decidieron a usar esta forma de magia – pues para ellos era magia – con fines constructivos y nobles”.
“La música – su influencia secreta a través de los siglos”
Próxima entrega: Estudios místicos (20 de 31) – Estudio del Alma (1 de 8) – El origen del hombre y las religiones primitvas.
Notas
[1] El término mantra proviene de man- (‘mente’ en sánscrito) y el sufijo instrumental -tra. Se utiliza ante todo para designar las fórmulas en verso y en prosa que se pronuncian durante las ceremonias litúrgicas; esto no debe sorprendernos si consideramos que precisamente es en los rituales donde los gestos, palabras y pensamientos adquieren su máxima eficacia.
[2] Vásishtha o Vásista es uno de los célebres Sapta rishis (‘siete sabios’ principales) de la época védica. Es autor de muchos himnos del Rig-veda (el primer texto de la India, de mediados del II milenio a. C.).
http://iluminando.org/2015/05/15/estudios-misticos-19-de-31-los-sonidos-vocalicos/

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