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miércoles, 24 de septiembre de 2014

El Mito Solar en la Masonería

El Mito Solar en la Masonería


Elías Ashmole desarrolló el grado de “Maestro Masón” en 1649. Basándose en el Targun fórmula usada sin duda por Jesús el Cristo, puesto que la lengua de Cristo era el arameo, y el Targum o Targun era el ritual de la Toráh en arameo y que sirvió a Ashmole para sus trabajos en desarrollar el rito masónico, en este caso substituyeron al rey Carlos I de Inglaterra quien fuera ejecutado ese mismo año, por el arquitecto bíblico Hiram Abiff, atribuyéndole la construcción del templo gnóstico, patrón de la Masonería a partir del año 1717, quien personifica al Solar Gran Arquitecto del Universo. 

De ese modo, la iniciación en el grado de “Maestro” representa la muerte de Hiram, y la continuidad de su labor legada los exaltados maestros masones. Todos los historiadores están ya de acuerdo en que la admisión del primer miembro de dichas características tuvo lugar en Inglaterra, en el año 1646, y se trató de un afamado anticuario llamado Elías Ashmole, alquimista rosicruciano. Su ingreso en la Masonería aconteció al producirse la fusión del Rosicrucianismo con la Fraternidad de los Francmasones o Libre Masones. 

A partir de esa fecha, fueron muchos los mercaderes, abogados, docentes, cirujanos y físicos (los médicos de la época) --hombres de negocios y profesionales liberales del momento-- quienes ingresaron en las filas masónicas. De ese modo fue como se conservaron y perpetuaron los símbolos y tecnicismos pertenecientes a las profesiones relacionadas con la construcción, tales como las jergas de los albañiles, carpiteros y los canteros, así como algunas de sus herramientas, que pasaron a adquirir valor simbólico y ceremonial. 

Renovando la antigua tradición del Tárgum cabalístico arameo que había servido para desarrollar el mito de Hiram, Anderson y Desaguilers cambiaron algunas partes. La existencia histórica de Hiram no es fundamental, porque se trataría de un mito solar, el sol en este caso sería el Arquitecto del Universo o su representante en este sistema solar, el Sol es el Hierofante de los antiguos misterios de todas las culturas del mundo. 

Ahora bien, la transición entre la Masonería Operativa y la Especulativa no fue ni mucho menos instantánea, sino que transcurrió lentamente a lo largo de todo el siglo XVII, particularmente entre los años 1660 y 1717. Así, el sentido de “libre” pasó de ser un concepto laboral o gremial, referente a la disponibilidad de los canteros para trasladarse a trabajar donde se les demandara, para convertirse en una actitud de rechazo de toda fe dogmática promulgada por las iglesias cristianas establecidas, así como por los partidos políticos. 

Del mismo modo, el sentido de constructores de catedrales, iglesias, palacios y otros edificios suntuosos, pasó a convertirse en el hombre como constructor del “templo” de su propia vida, de manera consciente o inconsciente, de tal manera que, cualesquiera fuera la labor que emprendiera, sería una expresión que manifestaría su naturaleza de constructor. Así es como podemos comprender el sentido filosófico y operativo de la Masonería. La exaltación al sublime grado de maestro masón representa la muerte y la resurrección del Dios Solar.

El secreto masónico esta unido al misterio inefable de la misma Naturaleza, donde se ocurre momento a momento del paso de la vida a la muerte y de la muerte a la vida. El sublime grado de Maestro masón merece, así, la importancia que los masones le hemos dado, consagrado a enseñar este secreto supremo y a manipularlo a voluntad, a delinear racionalmente esta eterna lucha entre la oscuridad y la luz, y que ni una ni otra sobrevivirían si no existiera la otra como contraparte.


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